La Masonería Argentina de Parabienes
La Nación diario, de Buenos Aires, hace una interesantísima revelación (¿confesión de parte?) sobre la creciente influencia de la Masonería en el país y en todo el mundo. Panoramix comenta la noticia con su habitual falta de corrección política.
Recobran vigor en el país las logias masónicas
Tienen 9000 miembros, contra 5800 de 1999; mayor apertura
La Nación diario, de Buenos Aires, hace una interesantísima revelación (¿confesión de parte?) sobre la creciente influencia de la Masonería en el país y en todo el mundo. Panoramix comenta la noticia con su habitual falta de corrección política.
Recobran vigor en el país las logias masónicas
Tienen 9000 miembros, contra 5800 de 1999; mayor apertura
Por Jesica Bossi
De la Redacción de LA NACION
Son las 19.30 y la reunión está a punto de comenzar. Dos miembros de la Logia General San Martín N°384 reciben en el hall de entrada del «gran templo» a las últimas personas en llegar. Uno de los masones corre el telón rojo e invita a LA NACION a pasar: «No somos una sociedad secreta, sino discreta».
Comentario Druídico: Sí, discreta para la «gilada». Hasta hace pocos años era frecuente encontrar a personas que habían hecho su bachillerato y hasta su universidad (¿qué será más nocivo?) y hasta presumían de tener una amplia «cultura general». Pero negaban «la existencia» misma de la Masonería, como si le hablaran del la Papisa Juana. Cuando se intentaba explicarles sobre lo inconveniente que resulta para el bien común el que una sociedad secreta tuviese tanto poder, se le reían a uno en la cara, como si les estuviera hablando del peligro de las invasiones marcianas…. En realidad tomaban más en serio a los marcianos que a los masones. Hoy en día la moda es decir que son unos tipos macanudos, un poco excéntricos tal vez y para más de un clérigo, «amigos» de la Iglesia.

Después de más de dos siglos de historia y de haber ejercido influencia en algunas épocas de la vida política del país, la masonería intenta resurgir: la cantidad de integrantes creció un 55% en los últimos seis años. En 1999 había 5800 integrantes; hoy, 9000, según datos de la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones, asociación que agrupa a las logias masculinas.
Comentario Druídico: ¡Atención organismos antidiscriminatorios, las logias masónicas no admiten mujeres!
Con el lema «libertad, igualdad y fraternidad», heredado de la Revolución Francesa, hay 120 logias funcionando en el país, la mitad de ellas ubicada en la Capital y en el conurbano. «Hay tres más en proceso de creación», dice el gran maestre Sergio Héctor Nunes, máxima autoridad de la masonería argentina.
Comentario Druídico: Bueno, cuando los papas del siglo XIX condenaban los principios libertarios de la revolución francesa que nos han traído hasta este «wonderful world» en que vivimos hoy (sorry Sachmo¡) tenían su parte de razón, ¿no?
El crecimiento coincide con una política de apertura hacia la sociedad, que se da en el nivel mundial, para recuperar la presencia que tuvo en otra época. «Hay un cambio de actitud de la masonería, que siempre tuvo un perfil de sociedad secreta. Ahora dan conferencias y seminarios», explica el sociólogo y politólogo Rosendo Fraga. «Tiene una visión más pluralista y disminuyó su anticlericalismo», agrega.

Comentario Druídico: Claro, en la actualidad la mayoría del clero pregona los principios de la Revolución Francesa, ¿para qué iba a ser «anticlerical» ahora? ¿Para qué matar a la gallina ponedora? Al menos mientras ponga…
Con él coincide la historiadora Patricia Pasquali, investigadora del Conicet y autora de libros de próceres vinculados con logias. «Hay una política de dar a conocer qué es la masonería y a sumar miembros. Eso puede ser un arma de doble filo, porque podría volverse menos selectiva», advierte.
Comentario Druídico: Atención, que hay muchas colaterales de captación masónica. Y el filtro está allí, de todos modos.
El símbolo de la escuadra y el compás está presente en cada rincón de la sede de la Masonería Argentina, en la calle Juan D. Perón al 1200. Hace referencia a la palabra masón, que en latín (matio o machio) significa albañil, y al surgimiento de esta asociación, que nació en el siglo X, en Europa, como una sociedad integrada por constructores que guardaban celosamente los secretos del oficio.
Comentario Druídico: ¡Uau!, que primicia!
Ya en el siglo XVIII, las logias estaban constituidas por intelectuales, en su mayoría anticlericales, que debatían sobre filosofía y política, y, en algunos períodos, funcionaron clandestinamente porque eran perseguidas. En 1717, surgió en Gran Bretaña la primera Gran Logia Masónica.
Comentario Druídico: 1717 se inició oficialmente la Masonería especulativa, es decir, la que es sociedad secreta (Ver: la Francmasonería y la Revolución Intelectual del S. XVIII). La otra, por más que tenga una rica historia, ha sido una corporación gremial, de las que constituían la sociedad cristiana medieval. Y en carácter de tal, una sociedad pública y honorable, sin fines conspirativos. El «secreto» no era tal, sino una cierta reserva de las normas del arte, que se le enseñaban a los que se mostraban dignos y capaces de ascender en la escala profesional. Por cierto que siendo «maíons», entre sus obras figuraban las iglesias y las grandes catedrales, tan elaboradas en riqueza artística y simbólica. De modo que eran algo más que ponedores de ladrillos. En todo los grados del oficio, desde el simple aprendiz hasta el maestro, que era arquitecto, algo poeta, hábil en Sagradas Escrituras, (conocedor de sus símbolos y alegorías), docto en filosofía y teología, así como en las ciencias físicomatemáticas y sin duda la música, porque la acústica era un ítem fundamental. Y, por sobre todo, hombres dedicados religiosamente al oficio. El ejemplo más famoso que podría comparársele en los tiempos modernos es el del catalán Gaudí.
De la mano de inmigrantes europeos se difundió la masonería en América del Sur. La Logia Independencia, en 1795, fue la primera en territorio argentino. Sólo en 1857 se creó la Gran Logia Argentina. «Las logias cumplieron un papel relevante en el proceso de independencia hispanoamericano. Diversos historiadores aseguran que José de San Martín, Simón Bolívar y Bernardo O´Higgins pertenecían a logias vinculadas con la masonería», explica Fraga.
Comentario Druídico: Hay mucho de cierto pero también bastante fantasía en esto de que todos los «grandes hombres» eran masones. Algunos llegaron a ser grandes hombres por ser masones. A otros los incluyeron en la lista para prestigiarse. Lo mismo que hacen los homosexuales. Para ellos no hay personaje histórico relevante que no haya sido «gay». Fraude, mentira, pis de chat.
«Tenida blanca»
«Esto es una «tenida blanca», es decir, una reunión a la que también pueden asistir personas que no pertenecen a una logia», explica un masón que desde hace 30 años integra la Logia General San Martín N° 384. Aunque de las «tenidas», a secas, sólo pueden participar los masones y lo que allí se discute es secreto.
Comentario Druídico: Claro, no somos una sociedad secreta, pero aquí no entra nadie salvo los días de «show»…
Cerca de cien personas, entre las que también hay mujeres y jóvenes, miran atentamente cómo las autoridades de la Gran Logia desfilan por la alfombra roja. Son ocho hombres que visten traje azul oscuro, «collarín» con ribetes dorados (una especie de collar en forma de «V»), «mandil» (un delantal que, según su forma, indica la jerarquía del masón, que puede ser aprendiz, compañero o maestro) y guantes blancos.
Se ubican en el lado opuesto a la entrada del salón donde está el «sitial del venerable maestre». Un trono y sillas a sus costados, cubiertos por una cúpula de madera oscura, y, más arriba, una estrella que representa «el gran arquitecto del universo» (una fuerza creadora) componen el majestuoso rincón.

Comentario Druídico: Evidentemente no han tenido su Vaticano II. Conservan el antiguo rito.
«Vamos a entonar las estrofas del Himno Nacional», dice el maestro de ceremonia para dar comienzo a la reunión, que tiene como actividad central una disertación del historiador Pacho O´Donnell sobre el general José de San Martín.
Comentario Druídico: ¡Mira quien ha venido! ¿Es del barrio o está de visita?
Religión y política
Las logias estuvieron históricamente enfrentadas con la Iglesia. «La masonería se planteó como sociedad muy crítica de la Iglesia Católica, que, de hecho, la condenó», sostiene Fraga.
En abril de 2000 se produjo una cumbre sin precedente: las autoridades masónicas visitaron al entonces presidente del Episcopado, monseñor Estanislao Karlic. La conclusión de ese encuentro fue «un diálogo fructífero que permitiera superar falsas leyendas», según consignó la prensa de la época.
Comentario Druídico: Para conocer los detalles de esta jugada audaz de Karlic, que le costó el capello cardenalicio, ver Panorama Católico Nºs…. En fin, compren la colección. Hemos hablado tanto de esto…
«La masonería ha tenido una injerencia muy importante en el país: impulsó la ley 1420 [de educación] y la ley de matrimonio civil. Hubo 14 presidentes argentinos que fueron masones», afirma Nunes.
Comentario Druídico: ¡Dadme albricias! De lo que nos enteramos por La Nación… y el locuaz Gran Maestre.
Para Fraga, la masonería perdió el poder político que concentró desde la segunda mitad del siglo XIX hasta 1930. «Eso pasó en el mundo. Las logias se presentaron como la ideología del progreso. Con la oposición entre capitalismo y marxismo se dividieron. Tenían representantes en ambas ideologías», argumenta el politólogo.
Comentario Druídico: Rosendo, como el oráculo de Delfos, tiene respuestas para todos los interrogantes, que luego se interpretarán post-factum. Total, ¿quién le va a quitar la matrícula de macaneador profesional?
Dentro de la filosofía, los masones adhieren hoy a lo que llaman el «nuevo humanismo». Así lo describe el gran maestre: «Es una corriente que estudia la globalización, sus aspectos negativos y positivos y que apunta a que el ser humano sea reconocido como sujeto y no como objeto».
Comentario Druídico: Suena entre mariteniano y conciliar, ¿no? Bueno, es lo mismo.
Otro de los temas que tratan es el establecimiento de nuevas pautas morales para los gobernantes. «¿Cómo se canaliza eso? A través de nuestros hermanos que son funcionarios, políticos, jueces…», dice Nunes, que se niega a dar detalles.
Comentario Druídico: ¡Piedra libre! Nunes se fue de boca. Las «nuevas pautas morales» (aborto, eutanasia, perspectiva de género, homosexualismo obligatorio, ecologismo, etc.) son su invento y llegan a aplicarse «A través de nuestros hermanos que son funcionarios, políticos, jueces…» Exigimos un ADN masónico de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, para empezar…
Sobre la inclusión de la mujer en la masonería regular, no hay planes. «El rito Escocés Antiguo y Aceptado, que es el que adoptan, no lo permite. Eso es algo que algunos masones no comparten, porque es contradictorio y perimido, pero el ritual es estricto», explica Pasquali.
Comentario Druídico: ¿No les dije? No tuvieron reforma litúrgica…
Los jóvenes
Hoy, la masonería busca adeptos entre los más jóvenes, por eso en los últimos años reforzó sus acciones para hacerse conocer. Por ejemplo, con charlas en universidades. «El feeling era que estaban reclutando gente. Nos tomaron los mails y fueron muy amistosos», relata Tomás, estudiante, 25 años, que participó de una clase que dieron masones en la carrera de Ciencia Política en la Universidad de Buenos Aires.
«Me inicié por afinidad con los principios masónicos», cuenta un abogado de 28 años que prefiere resguardar su identidad. «Salió en Internet mi nombre en una lista de una logia y me echaron del trabajo», cuenta.
Antes de que termine la «tenida blanca», cerca de las 21, pasan el «saco de beneficencia» para recolectar dinero para acciones solidarias, según anuncia el orador. «Los esperamos a todos en esta catedral de la moral y del libre pensamiento», se despide. De a poco, el «gran templo», con su alfombra roja y su techo pintado de celeste y blanco, que emula un cielo en el que del extremo oriental sale el sol, queda vacío.
Comentario Druídico: Bueno, los veo mal a los masones. Ahora van a tener que poner carteles «por favor, apagar el celular mientras sesionamos». Y no quieran ni imaginar la cara del Gran Maestre cuando un travieso aprendiz haga sonar algún «ring tone» de tono subido. Porque si hay algo que los masones siempre han sido, eso es, solemnes.
Al cuete, pero solemnes.

