Panorama Católico

Entrevista secreta de Panoramix con un informante de la CEA

Me reuní con “fuentes confiables”, hasta donde pueden ser confiables las fuentes, que dan detalles sobre la redacción del texto declarativo. La historia que me contaron es intrincada. Relato el diálogo llevado en estas o parecidas palabras:

Me reuní con “fuentes confiables”, hasta donde pueden ser confiables las fuentes, que dan detalles sobre la redacción del texto declarativo. La historia que me contaron es intrincada. Relato el diálogo llevado en estas o parecidas palabras:

Informante: Como siempre ocurrre, se le encargó la redacción a un curial de poca monta.

Panoramix: ¿Qué significa “de poca monta”?

I: Ud. sabe, los que viven en las segundas y terceras líneas de la burocracia. Los que viven de las segundas o terceras líneas de la burocracia. A veces son más poderosos de lo que parece.

P: Me quedo más tranquilo. Tratándose de un tema tan escabroso me surgieron ideas…

I: Si es por eso, hay varios de distintas montas. En este caso la cosa era seria porque del “arriba” apretaban los tornillos.

P: ¿Qué tan arriba?

I: Arriba, arriba. Hubo una redacción en borrador, como le digo que luego fue corregida cuidadosamente.

P: ¿Ud. la conoce?

I: Por supuesto. Se la leo. (Papel en mano). “Laudetur Iesus Christus”…

P: ¡Naaah!

I: Disculpe, me confundí. Esta es.

Es nuestra obligación de pastores de la Iglesia levantar la voz ante la inicua vejación que ha sufrido la institución divina  y humana del sagrado matrimonio. Es por eso que esta declaración está encaminada casi totalmente a vindicarla, tanto en su dignidad sacramental como en su perpetua estabilidad.

Por lo cual quede asentado, en primer lugar, como fundamento firme e inviolable, que el matrimonio no fue instituido ni restaurado por obra de los hombres, sino por obra divina; que no fue protegido, confirmado ni elevado con leyes humanas, sino con leyes del mismo Dios, autor de la naturaleza, y de Cristo Señor, Redentor de la misma, y que, por lo tanto, sus leyes no pueden estar sujetas al arbitrio de ningún hombre, ni siquiera al acuerdo contrario de los mismos cónyuges. Esta es la doctrina de la Sagrada Escritura (Gen. 1, 27-28; 2, 22-23; Mat. 19, 3 ss.; Eph. 5, 23 ss.) ésta la constante tradición de la Iglesia universal, ésta la definición solemne del santo Concilio de Trento, el cual, con las mismas palabras del texto sagrado, expone y confirma que el perpetuo e indisoluble vínculo del matrimonio, su unidad y su estabilidad tienen por autor a Dios.

P: ¿Está seguro de que esa fue la primera redacción?

I: Hasta donde yo se…. (Continúa leyendo).

Mas aunque el matrimonio sea de institución divina por su misma naturaleza, con todo, la voluntad humana tiene también en él su parte, y por cierto nobilísima, porque todo matrimonio, en cuanto que es unión conyugal entre un determinado hombre y una determinada mujer, no se realiza sin el libre consentimiento de ambos esposos, y este acto libre de la voluntad, por el cual una y otra parte entrega y acepta el derecho propio del matrimonio, es tan necesario para la constitución del verdadero matrimonio, que ninguna potestad humana lo puede suplir.

Es cierto que esta libertad no da más atribuciones a los cónyuges que la de determinarse o no a contraer matrimonio y a contraerlo precisamente con tal o cual persona, pero está totalmente fuera de los límites de la libertad del hombre la naturaleza del matrimonio, de tal suerte que si alguien ha contraído ya matrimonio se halla sujeto a sus leyes y propiedades esenciales. Y así el Angélico Doctor, tratando de la fidelidad y de la prole, dice: Estas nacen en el matrimonio en virtud del mismo pacto conyugal, de tal manera que si se llegase a expresar en el consentimiento, causa del matrimonio, algo que les fuera contrario, no habría verdadero matrimonio.

Por obra, pues, del matrimonio, se juntan y se funden las almas aun antes y más estrechamente que los cuerpos, y esto no con un afecto pasajero de los sentidos o del espíritu, sino con una determinación firme y deliberada de las voluntades; y de esta unión de las almas surge, porque así Dios lo ha establecido, un vínculo sagrado e inviolable.

Cuan gravemente yerran aquellos que fundándose en falsos principios fantasisos y aberrantes han llegado a inventar nuevos modos de unión, acomodados -así dicen ellos- a las actuales circunstancias de los tiempos y de los hombres, y que consideran como otras tantas especies de matrimonio: el matrimonio por cierto tiempo, el matrimonio de prueba, el matrimonio amistoso, que se atribuye la plena libertad y todos los derechos que corresponden al matrimonio, pero suprimiendo el vínculo indisoluble y excluyendo la prole, a no ser que las partes acuerden más tarde el transformar la unión y costumbre de vida en matrimonio y jurídicamente perfecto.

Y si esto fuera poco, aún se atreven a pretender que la nefanda unión de individuos del mismo sexo, contraria a todo recta inclinación, pueda tener siquiera una reconocimiento jurídico, menos aún una condición análoga a la del matrimonio, ni siquiera en su forma más precaria.

Solo en cabezas perversas de los enemigos de la sociedad humana y en los gobernantes apóstatas indignos del bautismo que muchos han recibido cabe tal fechoría, que desde ya condenamos por inicua, como pecado que clama al cielo.

Por lo cual, en cumplimiento de nuestro deber apostólico, fulminamos excomunión contra los promotores y partícipes necesarios de estas iniquidades y ordenamos a todas las instituciones católicas que están bajo nuestra jurisdicción que expulsen de sus filas a quienes directa o indirectamente manifiesten adhesión, apoyen o tomen iniciativas en defensa de tan escandalosa pretensión.

Las autoridades públicas que sostienen iniciativas tales pierden toda licitud y ya no tienen derecho a reclamar obediencia civil, ni tasas ni impuestos en nombre del bien común. Se les ha de retirar todo apoyo, y solicitar por todos los medios lícitos que renuncien a los cargos que detentan ilícitamente.

Y firman…

P: No lo puedo creer. Y ¿como fue que esta declaración terminó transformada en la que se hizo pública?

I: Bueno, ya le dije que era un borrador. Los redactores que no tienen que firmar se atreven a mucho más que los firmantes. De movida decidieron eliminar toda alusión a Dios, para que el tema no parezca solo de los católicos.

P: Al final, parece que será solo de los católicos. Porque los grandes amigos del Cardenal, los rabinos, entre ellos Bergman, apoyaron entusiastamente la “no discriminación”. Se ve que el rabino esta vez no le hizo favor al “gran rabino” JB.

I: Así son las internas políticas. Además, andar mucho entre gallineros tiene el riesgo de recibir algúna c…

P: Sí. Mala situación para la Sede Primada.

I: Claro, había que quedar bien con Roma, ya bastante disgustada con la declaración de la CEA y se necesitaba algo más fuerte, pero no tan fuerte. No tan calvo que se le vean los sesos… Por eso decidieron llevar la línea argumentativa al plano legal.

P: De allí que “El hecho de que una jueza en lo contencioso administrativo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires haya dictado un fallo a través de un recurso de amparo declarando la inconstitucionalidad del Código Civil al impedir el matrimonio entre personas del mismo sexo, ignorando las condiciones para que el matrimonio sea considerado como tal, refleja un serio desapego a las leyes que nos rigen”.

I: Y convengamos que Macri le hizo una trastada al Cardenal. Por eso sangra por la herida:  “A esto se agrega que el Jefe de Gobierno, en una decisión política que sorprende, no haya permitido la apelación de dicha sentencia absolutamente ilegal,

P: Pero tampoco la Sede Primada se juega mucho, porque solo pretende “dar un debate mas prolongado y profundo sobre una cuestión de tamaña trascendencia”.

I: Si, por eso llama ligereza a lo que es una decisión tomada hace mucho y durante mucho tiempo evaluada. Si hay algo que Macri no ha hecho es tomar esta decisión con ligereza. Sin más decide con obediente presteza. Sabe que sin esto no tiene el apoyo internacional para llegar a la presidencia.

P: ¿Y a quién se le ocurrió remitirse al Derecho Romano? Lo cual hoy en día es como citar los dichos de la papisa Juana.

I: Bueno, había que patear la pelota al corner, pero de un modo que no se viera tan grosero. Se les ocurrió que un poco de clasicismo pagano vestiría la declaración de una seriedad bien vista en Roma.

P: Por supuesto que lo más políticamente correcto es la apelación a los tratados internacionales. Esa entelequia en constante evolución a la cual solo se recurre cuando no hay otro remedio pero que nadie piensa en cumplir salvo cuando le conviene. el hecho es que de la redacción original no quedaron ni los fundamentos doctrinales ni la parte dispositiva disciplinaria.

I: Obvio. La redacción de un texto según la tradición del magisterio era solamente una guía para no cometer el error de decir algo demasiado católico. La idea fue: “hagamos algo que no se parezca a esto”.

P: Y lo lograron…

I: Ya lo creo, al punto que algunos militantes católicos de línea conservadora han salido a elogiar la declaración bajo una suerte de lema “por fin se dice algo”.  Elogian una mísera aspirina mientras el paciente convulsiva miserablemente.

P: Y la parte final: “Afirmar la heterosexualidad del matrimonio no es discriminar, sino partir de una nota objetiva que es su presupuesto” (CIC)

I: ¡Qué quiere! Es una verdad de Pero Grullo. Si traspasan esta línea entran en colisión violenta con la Santa Sede. De todos modos, la languidez de la declaración es tal que en la práctica, con unos oportunos guiños y el trabajo de ablandamiento de las conciencias, se podrá quedar bien con Dios y con el Diablo.

P: Más bien con el Diablo.

I: Sí, claro. Es que el Diablo es el “dios” de alguno de estos.

Pagué los cortados, me despedí de mi informante y me fui pensando cuanto de verdad y cuanto de fantasía habrá en este relato. Hubiera deseado que mi informante mintiera, y de hecho seguro que en algo mintió. Pero la sensación de que lo dicho es esencialmente verdadero me produjo un escalofrío del que no me recupero.

Comentarios

Anónimo
19/11/2009 a las 2:56 am

Si non e vero…
e bene trovato

Locus insolito

PD: «Clasicismo», no «clacisimo», jé. Lapsus calami.



leonardo
19/11/2009 a las 10:12 am

Oiga, amigo…

¿como era aquello de «ovejas sin pastor»?. Los católicos estamos mas solos que nunca, de un lado «el mundo con sus obispos», esos que firmaron ese documentito, del otro lado los que intentamos mantenernos en las trincheras fieles a Nuestro Señor. Asco y tristeza, asco por el repugnante «matrimonio», asco por la «¿reacción?» obisperil, asco por la acción de los gobernantes (el híbrido y calculador Macri). Tristeza por el sinsentido por el que transita esta pobre sociedad argentina, tristeza por las ofensas a Nuestro Señor. Que el Buen Dios tenga misericodia de nosotros. Mario Bianchet

 



Anónimo
19/11/2009 a las 11:45 am

Pacotilla
Ahora veo que si la juez es de pacotilla, también lo es el cardenal (con minúsculas) y quienes lo secundan. Todos quieren jugar con trampas, y así no vale. Ni para jugar en el potrero, porque te llenan la cara de piñas.

Hay que hacer llegar a Roma la actitud de nuestros epíscopos farsantes, esperando que el Tribunal de Penas les aplique las sanciones que correspondan.

Y si no se las aplican, o les dan un par de meses de suspensión como al Diego Armando Maladroga…entonces apliquémosles nosotros la sanción, la de nuestro repudio, la de nuestro asco, que también sirve en esta vida, porque en la otra se las aplicará el Supremo Juez.

Ermindo de la Banda Roja



Anónimo
19/11/2009 a las 1:17 pm

Claramente
el «borrador» es una fantasía del informante, o bien el fruto de uno o varios curiales jugando a «¿Que haría Pío IX en una situación como esta?»

Mas allá de esto, intento especular acerca de lo que habría pasado si tal declaración fuera la verdadera…

Título en Clarín: «Urgente: Los obispos amenazan con la excomunión…»
Título en La Nación: «Durísima e insólita declaración de la Iglesia…»
Título en Pagina/12: «Nuevas Inquisiciones» (con un editorial de De La Serna incluido)
Título en Crítica Digital: «No tomaron la pastilla.»

(1) Habría sectores de la sociedad en los que el odio hacia la Iglesia se inflamaría de tal manera que habría manifestaciones y comenzarían las persecuciones. La Iglesia Catedral sería víctima de pintadas, execraciones, etc.

(2) Muchos católicos mediocres dejarían la Iglesia.

(3) Las fuerzas políticas terminarían de cerrar por completo sus oídos a los reclamos de los obispos.

(4) Muchos católicos de buena voluntad y no tan buena formación, recibirían esta declaración como una luz resplandeciente, que iluminaria muchas oscuridades, malas concepciones, etc.

(5) Y así como los impíos se inflamarían de odio, los fieles se inflamarían de fervor. La unión de los pastores con su grey se haría fuerte como piedra, se multiplicarían las oraciones ofrecidas por ellos, etc.

Por el momento, mi imaginación se termina ahí. En fin… evidentemente había muchos caminos por tomar. Quiero creer que se eligió el que se eligió, no por que nuestros pastores disientan con la enseñanza milenaria de la Iglesia, sino para evitar los acontecimientos «malos» que mi imaginación me indica que pasarían… y que a su vez, que eligieron evitar esos «males» no por cuestiones políticas, sino porque vieron de parte de Dios que había que evitarlos… y que a su vez, viendo de parte de Dios que había que tomar ese camino, que los yerros como el deseo de «dar un debate» se deben a la confianza en que en tal debate, la verdad saldría victoriosa.

Muy interesante la entrevista.



Anónimo
24/11/2009 a las 1:14 pm

Demasiado…

Sería demasiado pedir segundas y terceras línea tan buenas en la curia.

Marcelo: Ud que conoce el paño… es verdad que hay «tradis» trabajando en la curia?

Y que tienen un OK tácito para oir Misa en la Fraternidad? Y que por eso las Misas Motu Propio no son más?

Lo leí por algun lado…

Perdon si soy indiscreto o pongo en riesgo a sus fuentes…

Juancho.

 

 



    Moderador
    24/11/2009 a las 2:34 pm

    No se deje llevar por su fantasía

    Eso déjeselo al Druída, amigo Juancho, que como es pagano resulta inimputable en la materia.

    Le mando un abrazo.

     



Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *