Panorama Católico

Demencial… o demonial

Al pie de la letra.   “Sembrarán viento y recogerán torbellinos para su ruina: no habrá allí espiga que se mantenga en pie, y sus granos no darán harina y si la dieren, se la comerán los extraños” (Oseas, Cap.8º, vers.7º). Acaso ninguna descripción fuera más exacta. Es lo ocurrido a partir de la perversión de la enseñanza pública, cuyo remache estamos presenciando.

Al pie de la letra.   “Sembrarán viento y recogerán torbellinos para su ruina: no habrá allí espiga que se mantenga en pie, y sus granos no darán harina y si la dieren, se la comerán los extraños” (Oseas, Cap.8º, vers.7º). Acaso ninguna descripción fuera más exacta. Es lo ocurrido a partir de la perversión de la enseñanza pública, cuyo remache estamos presenciando.

 Mientras deslumbrada por sus visiones fantasmales, la Presidenta se jacta de que gracias al modelo de “El” ahora los niños cantan mejor y más genuinamente el himno nacional, una de sus más conspicuas aliadas propone nada menos que apagar la niñez. Instruyendo a los chicos de la primaria para la fornicación precoz, en un enfrentamiento cada vez más claro contra la Ley de Dios. Para empezar, instando al reparto del adminículo que, como un símbolo colosal de prostitución gigantesca, no hace mucho revistió al obelisco de Buenos Aires. El hecho monstruoso trae recuerdos concluyentes, empezando por la aludida exhibición pornovisual del monumento capitalino. Pero la evocación más nítida remite al triste suceso, cuando un ministro de Salud, en el día del Estudiante, se anticipó a hacer lo mismo que ahora quiere la repartidora de marras. Ocasión que dio lugar a la oportuna advertencia del Obispo Castrense, recordándole la terrible admonición evangélica contra el escándalo. Lo cual, en lugar de la conveniente rectificación, provocó una efusión de fariseísmo enloquecido. Frenético, ante la natural protección del rebaño por un Pastor celoso de su menester. Son bien conocidos los improperios metrallados por todos los medios: la tergiversación de los términos, la alarma hipócrita sobre una amenaza de calumniosos “vuelos de la muerte”… Desembocando en la inmediata cesantía del prelado, contra todas las reglas del derecho y de las relaciones institucionales


Furia libertina
    Es impropia la sorpresa entonces, al rebalsar el lodo que sofoca al país. Todo es consiguiente a los vientos polvorosos de una destrucción espiritual, institucional y obviamente patrimonial. Entre tanto la soltura característica supera lo imaginable. Como acaba de demostrarlo el Ministro de Educación en su airada respuesta al Arzobispo de la Plata, por su consternación ante el descalabro educativo nacional y la “insoportable proliferación del delito”. El porfioso funcionario rescató a su favor, nada menos que los programas y materiales distribuidos entre las escuelas y familias, para garantizar que todos los niños reciban información “veraz y científica”… Como el uso del  adminículo promovido por la furia libertina. Sin omitir las sugerencias para actuar “frente a los juegos exploratorios que se dan en la primera infancia”, o de cómo acompañar a “los adolescentes en su debut sexual” (sic). No hacen falta mayores comentarios sobre la perversión -más que “descalabro”- del sistema educativo vigente. Y si alguna prueba se requiere de sus consecuencias nefastas, ahí están las bandas delictivas constituidas por niños y niñas menores de doce (12) años, operando a metros de la Catedral de San Isidro… A ejemplo de las bandas rapaces descriptas por  Estrada, viéndolas “enseñorearse del país, dilapidar sus finanzas, pervertir su educación, chupar sus sustancia, pavonearse insolentemente en las más cínicas ostentaciones… comprarlo y venderlo todo, hasta comprarse y venderse unos a otros a la luz del día”…


Un vaso de agua
    Hasta tal extremo cae la República. Mientras el golpe final concentra su ataque en la “ocupación” de tierras donde quieran los delincuentes… a los cuales incluso las mismas autoridades piden ayuda. Cabe subrayar su correlación con el desastre educativo y la complicidad de ciertos medios de difusión que ejercen paralela labor docente. Incluso empezando por cambiar  la naturaleza de los hechos al suprimir la palabra exacta que describe el delito de usurpación.  Sustituida por el rebuscamiento y desentono de “las tomas” de tierras y edificios…  Como si fuera un vaso de agua. ¿De qué asombrarse entonces por la opinión del Juez Superior, al considerar semejante atropello como un problema social y no penal?

La Argentina está invadida y la están arruinando, hasta que no queden rastros ni de su antiguo porte ni de sus espigas. A manos de los extraños… como en Oseas 8,7.



Nota del Editor: Solo un matiz, que sospecho está implícito, a esta impecable reflexión del lúcido autor: no todos los usurpadores son delincuentes. El sistema de pauperización sistemática del que han lucrado sucesivos gobiernos para lograr masas cautivas termina estallando para beneficio de los verdaderos revolucionarios. Milagro Sala (la millonaria jefa de Tupac Amarú que veranea en Punta del Este) ha arruinado el campo jujeño que quedaba en manos de pequeños propietarios, expulsándolos hacia el Gran Jujuy o los cinturones urbanos donde los hacina en las viviendas precarias que hace con fondos estatales, muchas veces sin darles siquiera un título de propiedad de ese «palomar». El gobierno de Fellner los ha reducido a la precariedad económica más abyecta, con absoluta dependencia del Estado y ahora se ven las consecuencias. En tanto nos quieren arreglar con preservativos…

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