Una nueva etapa en las relaciones de la F.S.S.P.X. y el Vaticano
No obstante su disposición acuerdista, hacia fines de junio rechazó la propuesta que el 13 de dicho mes le presentó el Cardenal Levada, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe.
Parece indudable que Monseñor Fellay, en principio, se inclinaba a firmar un acuerdo con Roma, como se infiere de lo que a los obispos les dijo en su publicitada respuesta: “Si el Papa expresa una voluntad legítima respecto a nosotros QUE ES BUENA, ¿tenemos el derecho DE DESATENDERLO? Ahora bien, el Papa nos ha hecho saber que la preocupación DE ARREGLAR NUESTRO ASUNTO, estaba en el corazón del Pontificado…” Menzingen, 14/4/2012
Luego, un poco más adelante aclaraba con muchísima sensatez: “que no tratamos de imponer cualquier voluntad propia, sino que tratamos de ESCRUTAR A TRAVES DE LOS ACONTECIMIENTOS lo que Dios quiere, estando dispuestos a todo, como a Él le plazca”.
Y así fue, que no obstante su disposición acuerdista, hacia fines de junio rechazó la propuesta que el 13 de dicho mes le presentó el Cardenal Levada, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe.
La divina Providencia, a través DE LOS ACONTECIMIENTOS, comenzaba a manifestar su Sapientísima Voluntad. Y si algo faltaba para disiparle toda duda al Superior General, ese algo fue el nombramiento de Monseñor MULLER como reemplazante del Cardenal Levada – ¡Oh! “casualidad” – pocos días antes de iniciarse el Capítulo de la Congregación. Como señaló, el director de esta página, dicho nombramiento “supone la VOLADURA DE TODOS LOS PUENTES por parte de Roma”.
En efecto y según lo recordó recientemente Mons. Fellay, el nuevo Prefecto “declaró – en 2009 – que nuestro Seminario debía ser cerrado; que nuestros seminaristas debían reintegrarse en los seminarios de sus regiones de origen y que los 4 Obispos debían renunciar”. Tenemos entonces un enemigo frontal instalado desde ahora al frente del principal Dicasterio de la Iglesia. ¿Con el visto bueno del Papa Benedicto? No lo sabremos nunca con certeza. Quizás le fue impuesto.
Sea lo que fuere, a los Padres Capitulares, seguro que sin excepción, no les resultó difícil “ESCRUTAR, A TRAVES DE LOS ACONTECIMIENTOS, lo que Dios quiere”.
Alberto G. del Castillo
Para “Panorama Católico” digital, Julio 23/2012
P/C – Estimamos que estos sucesos son uno de los frutos de la Cruzada de 12.000.000 de Rosarios emprendida por Mons. Fellay, y como dijimos en nuestro artículo “Pese a todo, somos sobrenaturalmente optimistas” – 22/5/2012 – pronto habrá un cambio de escena en el que surgirán nuevos y muy otros interlocutores. Recomendamos releer el texto aclaratorio de la Visión de Fátima citado.

