Panorama Católico

Sobre la libertad religiosa

Acabamos de recorrer la web del Simposio Voices, que tendrá lugar en México hacia fines de septiembre del corriente año. El tema sobre el que se disertará es «El Estado Laico y la Libertad Religiosa», y tiene toda la pinta de ser una movida de los gringos del norte que bajo capa de catolicismo nos han liberalizado la Iglesia en los últimos 60/70 años.

Acabamos de recorrer la web del Simposio Voices, que tendrá lugar en México hacia fines de septiembre del corriente año. El tema sobre el que se disertará es «El Estado Laico y la Libertad Religiosa», y tiene toda la pinta de ser una movida de los gringos del norte que bajo capa de catolicismo nos han liberalizado la Iglesia en los últimos 60/70 años. Basta revisar las biografías sumarias de los participantes y veremos una amplísima mayoría de liberales, e inclusive de liberales de la izquierda rancia, como el ponente argentino Juan Navarro Floria, cuyas andanzas pueden verse aquí, confirmadas por el propio sitio oficial. Para no abundar, digamos que pertenece al staff permanente de extracción católica que trabaja para derogar la ley de culto de la Argentina y quitarle a la Iglesia Católica su condición de religión protegida por el Estado, con todas las consecuencias jurídicas que ello implica.

Pero no resulta motivo de sorpresa que se trabaje por la laicización de los estados, cuando la Iglesia misma, desde sus instancias más altas, tanto en los documentos conciliares como plataforma doctrinal, y luego por medio de una acción diplomática coherente y persistente, ha hecho todo lo posible para que los estados católicos que quedaban por los años 60 se volvieran radicalmente laicos. Muchos concordatos fueron denunciados bajo la presión de la diplomacia romana. Todo esto en aras de la llamada «libertad religiosa», doctrina cuyos límites se desdibujan, pues a la vez que se obra y afirma en un sentido, se hacen salvedades en otro, como ha ocurrido casi sistemáticamente en la iglesia conciliar.

No dudamos del «éxito» de este congreso laical, sin duda bendecido por muchas mitras. Lo que sí dudamos es qué piensan hacer con la doctrina del Magisterio en la materia. Y solo a modo de muestra, para no cansar, lean Uds. un par de puntos de la Encíclica Quanta Cura de Pío IX, y traten de encontrar coherencia con lo que se predica y se practica. 

4. El naturalismo. En efecto: os es perfectamente conocido, Venerables Hermanos, que hoy no faltan hombres que, aplicando a la sociedad civil el impío y absurdo principio del naturalismo, como lo llaman, se atreven a enseñar que el mejor orden de la sociedad pública y el progreso civil demandan imperiosamente, que la sociedad humana se constituya y se gobierne, sin que tenga en cuenta la Religión como si no existiese; o por lo menos, sin hacer diferencia alguna entre la verdadera Religión y las falsas. Además, contradiciendo la doctrina de la Escritura, de la Iglesia y de los Santos Padres, no dudan en afirmar, que el mejor gobierno es aquel, en el que no se reconoce al poder civil la obligación de reprimir por la sanción de las penas a los violadores de la Religión católica, a no ser que la tranquilidad pública lo exija; y como consecuencia de esta idea absolutamente falsa del gobierno social, no temen en favorecer esa opinión errónea, la más fatal para la Iglesia Católica y para la salvación de las almas, y que Nuestro Predecesor de feliz memoria, Gregorio XVI, llamaba delirio (4), a saber: Que la libertad de conciencia y de cultos es un derecho libre de cada hombre, que debe ser proclamado y garantido en toda sociedad bien constituida, y que los ciudadanos tengan libertad omnímoda de manifestar alta y públicamente sus opiniones, cualesquiera sean, de palabra, por escrito, o de otro modo, sin que autoridad eclesiástica o civil puedan limitar libertad tan funesta.

5. Esta libertad es de perdición. Ahora bien: al sostener estas afirmaciones temerarias, no piensan, ni consideran, que proclaman la libertad de la perdición(5); y que si se permite siempre la plena manifestación de las opiniones humanas, nunca faltarán hombres que se atrevan a resistir a la verdad, y a poner su confianza en la verbosidad de la sabiduría humana; vanidad en extremo perjudicial, y que la fe y la sabiduría cristiana deben evitar cuidadosamente, con arreglo a la enseñanza de Nuestro Señor Jesucristo (6).

Y como allí donde la Religión se halle desterrada de la sociedad civil, y se rechace la doctrina y autoridad de la revelación divina, la verdadera noción de la justicia y del derecho humano se oscurece y se pierde, y la fuerza material ocupa el puesto de la justicia y del legítimo derecho, se ve claramente por qué causa ciertos hombres, sin tener para nada en cuenta los principios más seguros de la sana razón, se atreven a proclamar, que la voluntad del pueblo, manifestada por lo que ellos llaman la opinión pública, o de otro modo cualquiera, constituye una ley suprema, independiente de todo derecho divino y humano; y que en el orden político los hechos consumados, por sólo haberse consumado, tienen el valor de derecho.

Mas ¿quién no ve, quién no siente perfectamente, que una sociedad sustraída a las leyes de la Religión y de la verdadera justicia, no puede tener otro fin, que el de resumir y acumular riquezas; ni otra ley, en todos sus actos, que el indomable deseo de satisfacer sus pasiones, y de buscarse sus conveniencias? He aquí por qué esos hombres persiguen con odio cruel a las Órdenes religiosas, sin tener en cuenta los inmensos servicios hechos por ellas a la Religión, y a la sociedad humana y a las letras; he aquí, por qué desvarían con ellas, diciendo que no tienen ninguna razón legítima para existir, aplaudiendo así las calumnias de los herejes. En efecto: como lo enseñaba con tanta verdad Pío VI, Nuestro Predecesor de feliz memoria: La abolición de las Órdenes religiosas hiere al estado, que hace profesión pública de seguir los consejos evangélicos; ofende a una manera de vivir recomendada por la Iglesia, como conforme a la doctrina de los Apóstoles; ofende, en fin, a sus mismos ilustres fundadores, a quienes veneramos en los altares, quienes las establecieron sólo por inspiración de Dios (7).

Cualquier semejanza con los tiempos que corren… será demostrativa de la sabiduría del Magisterio.

Creo, a no ser que renunciemos al principio de no contradicción, estamos en problemas. O mejor dicho, ellos están en problemas. Veremos qué dicen sobre este punto cuando se plantee en las conversaciones doctrinales con la FSSPX.

No va a ser fácil…

Ver encíclica completa

Comentarios

Anónimo
29/08/2009 a las 1:37 am

Libertad obligatoria
http://www.foxnews.com/story/0,2933,543203,00.html

La Naciones Unidas recomiendan que niños de tan sólo 5 años reciban educación sexual obligatoria que enseñarían aún las maestras de pre-jardín de infantes acerca de la masturbación y tópicos tales como la violencia de género. La Organización Económica, Social y Cultural de la UN que es UNESCO lanzó un reporte de 98 páginas en Junio, ofreciendo un plan de lecciones mundiales para niños y adolescentes de entre 5 a 18 años.
Un informe sobre sexo efectivo ( o como decimos por aquí: seguro ), relaciones y SIDA que dicen es esencial para «toda la gente joven».

Por lo visto la humanidad sufrirá en un futuro no tan lejano las consecuencias de haberse pasado al otro extremo del puritanismo…

V-Ana



    Anónimo
    29/08/2009 a las 1:06 pm

    La base de la democracia
    Las libertades obligatorias son la base de la democracia. Empezando por la libertad de votar obligatoriamente…
    Saludos
    Paisano Alborotador



Anónimo
09/09/2009 a las 8:09 pm

Libertad obligatoria
Estoy de acuerdo con ese escrito que nos ha dado a conocer Marcelo González.

Pero esto es un problema mundial,es un signo Apocaliptico,sobre la APOSTASIA GENERALIZADA

VIVA CRISTO REY Y ESPAÑA OFICIALMENTE CATOLICA

CAMISA AZUL



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