Pedofilia: se busca crear pánico moral
El sociólogo italiano Massimo Introvigne describió en los últimos días, en artículos para el diario Avennire, de la Conferencia Episcopal italiana, y para L´Osservatore Romano, cómo operan quienes buscan «enfangar» al Papa y «desacreditar» a la Iglesia con los casos de pedofilia en el clero, en un esfuerzo por doblegar su resistencia a la permisividad moral.
El sociólogo italiano Massimo Introvigne describió en los últimos días, en artículos para el diario Avennire, de la Conferencia Episcopal italiana, y para L´Osservatore Romano, cómo operan quienes buscan «enfangar» al Papa y «desacreditar» a la Iglesia con los casos de pedofilia en el clero, en un esfuerzo por doblegar su resistencia a la permisividad moral.
Introvigne, considerado uno de los más importantes estudiosos de la sociología aplicada a las religiones, advierte que hay un empeño por amplificar datos reales, sea reconstruyendo viejos problemas o exagerando su incidencia con estadísticas falsas. Incluso ha revelado cómo mintió el New York Times para acusar al pontífice por supuestamente haber encubierto, cuando era prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, a un cura pedófilo de Milwaukee, Lawrence Murphy.
«Si hay un periódico que me viene a la mente cuando se habla de lobbies laicistas y anticatólicos, ese es el New York Times», afirmó entonces.
En un diálogo con La Prensa vía e-mail, este abogado y escritor católico, de 55 años, y con más de 40 libros de su autoría, explica por qué dice que el actual debate es un caso típico de lo que en sociología se conoce como la construcción de pánico moral.
-¿Por qué ha dicho que las denuncias de pedofilia contra sacerdotes no tienen nada que ver con la defensa de las víctimas? Los abusos existieron, ¿o no?
– No he dicho jamás que las denuncias de pedofilia no tengan que ver con la defensa de las víctimas. Distingo cuidadosamente entre la existencia del problema de la pedofilia de los sacerdotes, que es del todo cierta y de la cual el Papa ha hablado con gran claridad, y su prevalencia, esto es, su incidencia estadística. Es en la prevalencia que se hacen circular estadísticas falsas, las cuales no tienen la finalidad de defender a las víctimas (que no son por cierto defendidas por noticias falsas), sino atacar al Papa y a la Iglesia, por parte de quienes están fastidiados por la acción política contra el aborto, el matrimonio gay y la eutanasia. Una acción eficaz e influyente sobre el plano político y electoral: se observa en la derrota de dos candidatos ultra-abortistas en las elecciones italianas para gobernador después de las críticas de la Iglesia, o en la modificación de la reforma sanitaria de Obama para tener en cuenta las objeciones anti-abortistas, y así en otros casos. Esto, apunto, da fastidio.
– Después de la misa del domingo de Pascua, los diarios ingleses The Times y The Guardian, el Washington Post y el New York Times, El País de España, Le Monde y Der Spiegel, criticaron al Papa por no referirse una vez más a los escándalos, aunque ya lo había hecho varias veces. ¿Por qué lo hostigan?
– Los periódicos que cita son desde hace años pro-choice, pro-gay, etcétera. El Papa y la Iglesia son el principal obstáculo en el camino de la promulgación de leyes que quieren banalizar el aborto, introducir la eutanasia, reconocer el matrimonio gay. Por esto interesa descalificar sus voces.
– ¿Cómo es eso de que hay un intento por crear «pánico moral»?
– Lo del «pánico moral» es una noción técnica, introducida en la sociología en los años 1970 para indicar la amplificación de un problema realmente existente (por lo tanto, no su invención) a través de estadísticas folklóricas de parte de emprendedores morales que persiguen agendas políticas específicas o implícitas. Además, es típico de los «pánicos morales» alimentarse del descubrimiento de casos que en realidad no son recientes sino que son redescubiertos y tirados a la primera página para mantener alta la tensión.
– Usted denunció en particular al New York Times. ¿Por qué dice que ese diario tiene un prejuicio anticatólico contra la Iglesia católica?
– Porque el New York Times ha sido siempre pro-choise y favorable a los derechos de los homosexuales. Se ha distinguido incluso por su campaña contra Pío XII.
– ¿A qué se refiere con «lobbies anticatólicos»? ¿Quiénes están detrás de ellos, cómo operan?
– Creo que el principal lobby es hoy aquel por los derechos gay. Pero están también el lobby de la eutanasia y del aborto, acaso compuestos por las mismas personas. Estos lobbies operan a través de la influencia de los medios de comunicación, de los diarios, de la cultura e incluso de los tribunales y de los jueces (caso Terry Schiavo en Estados Unidos y Eluana Englaro en Italia).
– Algunos medios afirmaron el lunes que acusar a la prensa y a fuerzas anticristianas de atacar al Papa por las denuncias de pedofilia es una señal de debilidad del Vaticano y que la Iglesia necesita reformas verdaderas. ¿Qué opina?
– Son los mismos medios de comunicación que dan eco a los lobbies que atacan al Papa. ¿Qué credibilidad pueden tener?
– Un vaticanista italiano señaló que esta vez el fenómeno es alimentado por católicos disidentes que buscan impulsar un programa reformista dentro de la Iglesia. ¿Comparte esa opinión?
– Si, lo creo también. El Papa ha atacado duramente la hermenéutica de la continuidad y de la ruptura que interpreta el Concilio Vaticano II contra la Tradición precedente de la Iglesia. El Papa no es lefebvrista y no está contra el Concilio. Pero pide que sea interpretado según la Tradición. Esto causa fastidio a los teólogos progresistas (que ya atacaron a Pablo VI por la encíclica Humanae vitae y a Juan Pablo II), quienes apoyan la acción de los lobbies abortistas, gay, y otros, cuando no los organizan o promueven.
– ¿El Papa soporta, entonces, un doble ataque, interno y externo? ¿Un movimiento de pinzas?- Sí, así es.- ¿Recuerda antecedentes de un hostigamiento semejante?
– El de 1968 y la Humanae vitae de Pablo VI. Ese 1968 fue el año de la protesta de la Sorbona, del movimiento de los estudiantes, de la liberación sexual. Pero es también el año del ataque por primera vez abierto (a propósito, con un manifiesto publicado en el New York Times) de un espeso grupo de teólogos católicos que se formaron contra el Papa por la Humanae vitae. Este doble 1968 -dentro y fuera de la Iglesia- es un punto de no retorno para la crisis del principio de autoridad en la sociedad y en la Iglesia.
– ¿Qué enseñanza dejó el anterior escándalo en Estados Unidos?
– En su carta sobre Irlanda, Benedicto XVI indica claramente la crisis del principio de autoridad y de los años 1960 como parte del problema y no de la solución. Es esta crisis que ha revuelto la imagen tradicional del sacerdote, permitiendo incluso el escándalo y la tragedia de los sacerdotes pedófilos.
– ¿Cómo prevé que continuará esto?
– Noto que el número de casos de abuso está disminuyendo a causa de las eficaces medidas introducidas por la Iglesia. No debemos confundir el descubrimiento en este año 2010 de casos que ocurrieron en 1990, 1980 y hasta 1970, con casos que se habrían desarrollado en los últimos años. Por esta razón, los casos disminuirán. El descubrimiento de viejos casos continuará porque la Iglesia no está dispuesta a callar sobre el aborto, la eutanasia, el matrimonio homosexual y también porque hay estudios legales que viven tratando de rapiñar sueldos a la Iglesia. Pero al final, como siempre, las fuerzas hostiles a la Iglesia no prevalecerán.
Comentario Druídico: Al New York Times le dicen, por otro nombre, Jew York Times. Ojo, esto en los EE.UU. y no entre las bandas fascistas.


Comentarios
En noviembre habíamos
En noviembre habíamos alertado acerca del acelerarse de una campaña contra todo lo que es cristiano y en particular contra la Iglesia Católica y la figura del Santo Padre. El artículo se llamaba «Se cierra el círculo».
Ahora, por lo que pasaremos a transcribir, se ve cómo el círculo lo están ya cerrando y muy rápidamente. Tienen prisa, no pueden esperar más.
Antes de ir a la transcripción motivo de este mensaje de alerta, recuerdo un par de párrafos del anterior artículo:
«Ante el ataque a la vida, a la familia, a la libertad de religión, a la moral cristiana y la misma moral natural y hasta al mínimo sentido común, ¿la Iglesia no ha de decir nada? Ciertamente que debe hablar, pero al hacerlo sabemos ya que habrá cárcel. Por eso, por todos los medios quieren primero llevar a la religión al ámbito privado, prohibiéndole manifestarse públicamente sobre estos o cualquier otro tema. De ese modo tendrán las manos sueltas para cometer sus tropelías y cerrar el círculo demoníaco de perversión y destrucción de la sociedad. Cuando se alzare una voz profética o magisterial para denunciar estos crímenes será esa acallada, amordazada y encarcelada.
Cualquier observador imparcial ha de notar que todo va muy deprisa. Falta poco, muy poco para la persecución sistemática a gran escala y hasta el final.
¿De dónde viene la persecución? Los instrumentos ejecutores son los gobiernos –en sus tres poderes- que siguen idénticas políticas, las que –a su vez- responden a un sistemático plan de eliminación de todo lo cristiano en la vida, primero pública y luego privada. Por eso, los ataques van dirigidos contra la institución más fuerte en el ámbito cristiano que es la Iglesia Católica y contra la figura del Papa y del Magisterio hasta acabar con ellos.
Por encima de los gobiernos nacionales están los organismos supranacionales como las Naciones Unidas y en concreto UNICEF, UNESCO que son sus ramas ejecutoras y promotoras de tales políticas.
No es más un secreto que detrás de las Naciones Unidas y de la Unión Europea, está el proyecto de gobierno mundial único que ya está cancelando las soberanías nacionales».
Y ahora la noticia:
Un juez de la ONU afirma que el Papa debería ser procesado por la Corte Penal Internacional
By Susan Yoshihara, Ph.D.
9 de abril de 2010
(NUEVA YORK – C-FAM) El pasado viernes, en Londres, un destacado jurista de las Naciones Unidas solicitó al gobierno británico la detención del Papa Benedicto XVI durante su próxima visita a Gran Bretaña, para que sea procesado por «delitos de lesa humanidad» en la Corte Penal Internacional.? ?
Geoffrey Robertson pregonó su condición de juez de la ONU en un artículo publicado la semana pasada, en el que sostuvo que los juristas deberían invocar los mismos procedimientos utilizados para acusar a criminales de guerra como Slobodan Milosevic, a fin de procesar al Papa como cabeza de la Iglesia Católica Romana, quien es el responsable último de los abusos sexuales perpetuados por sacerdotes católicos en contra de niños.? ?
Robertson es uno de los cinco juristas selectos que componen el sistema interno de justicia de la ONU, ante el cual comparecen los funcionarios de las Naciones Unidas envueltos en casos de corrupción y mala administración. Su artículo fue publicado en Estados Unidos y Gran Bretaña, y divulgado por la Prensa Asociada.? ?
El profesor Hurst Hannum, miembro de la Fletcher School, de la Universidad Tufts, dijo a Friday Fax que sería una «verdadera exageración» apelar a la Corte Penal Internacional, ya que la jurisdicción de dicho tribunal está reservada principalmente para crímenes cometidos durante la guerra. Es más probable, añadió Hannum, que Robertson y otros expertos con ideas afines invoquen el principio de «jurisdicción universal», de modo que las cortes nacionales de todo el mundo puedan detener al pontífice en el momento en que ponga un pie en su territorio. Los críticos consideran que el mencionado principio, que fue puesto en práctica anteriormente, constituye una violación de la soberanía según lo establecido en la Carta de la ONU. ? ?
No obstante, Robertson insistió en que la Corte Penal Internacional puede ser utilizada siempre y cuando no se aplique la inmunidad soberana del Papa y con la condición de que los juristas puedan probar que los abusos sexuales fueron llevados a cabo de manera «sistemática o generalizada», como fueron sometidos los niños soldados en las guerras de Sierra Leona y del modo en que son tratados los esclavos sexuales en todo el mundo.? ?
Robertson, abogado especializado en delitos y cuasidelitos civiles, dijo que es necesario interponer una acción legal en contra de las máximas autoridades de la Iglesia, a fin de obtener más fondos para las víctimas de los abusos sexuales de los clérigos en aquellos casos en los que las diócesis se declararon en quiebra. Más precisamente, se refirió al hecho de que la diócesis de Los Ángeles ya ha desembolsado 660 millones de dólares estadounidenses en concepto de daños y perjuicios, mientras que Boston lo hizo por 100 millones de dólares. ? ? Un destacado profesor de leyes dijo a Friday Fax: «Sin menospreciar en lo más mínimo la seriedad de las presuntas ofensas de los sacerdotes católicos, sería un error grave para las leyes de derechos humanos permitir que se trivializara el deber de proteger, y que se le hiciera el juego a los abogados norteamericanos que fijan honorarios bajo la modalidad de cuota litis».? ?
Otro abogado de derechos humanos dijo a Friday Fax que el artículo podría ser parte de una campaña mayor. Robertson lucha desde hace muchos años para que se prive del status de observador permanente a la Santa Sede en la ONU, y se refirió públicamente a la primera como «la ONG más grande del mundo».??
Cuando en 1999 se lanzó una campaña tendiente desplazar a la Santa Sede, los Estados Miembros de la ONU ofrecieron su apoyo al Vaticano, y en 2004 la Asamblea General aprobó mediante votación unánime que se ampliara su estatus. No se sabe con certeza si el Secretario General de la ONU, Ban Ki-Moon, estaba al tanto de las tendencias políticas de Robertson antes de que lo nombrara juez de la ONU. ? ?
Traducido por Luciana María Palazzo de Castellano
Concluimos con las mismas palabras que antes.
Se cierra el círculo, la serpiente está a punto de morderse la cola. Los agentes de las tinieblas avanzan y el resto del mundo está como narcotizado y ausente. Ante esta realidad, a los creyentes nos cabe rezar y mucho para que el Señor nos prepare para la batalla, el Espíritu Santo nos dé la fortaleza necesaria y, en medio de la confusión general, nos ilumine. A los demás hermanos de buena voluntad, de recta moral, los acompañamos con nuestras oraciones para que tampoco ellos claudiquen. Estaremos juntos luchando por la luz de la verdad.
J.A.L.