“No existe ningún texto de la Tradición que la sustente”
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Entrevista de Bruno Volpe, para Pontifex, a Don Nicola Bux sobre la recepción de la Sagrada Comunión.
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¿Cómo administrar dignamente el sacramento de la Comunión? Hemos hablado con Monseñor Nicola Bux, teólogo y apreciado liturgista. Podrá ser casualidad pero el modernismo y el descuido de ciertas interpretaciones post-conciliares han llevado a un menosprecio de este sacramento al cual ahora la gente se acerca de todos los modos posibles, hasta en estilo militar.
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Entrevista de Bruno Volpe, para Pontifex, a Don Nicola Bux sobre la recepción de la Sagrada Comunión.
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¿Cómo administrar dignamente el sacramento de la Comunión? Hemos hablado con Monseñor Nicola Bux, teólogo y apreciado liturgista. Podrá ser casualidad pero el modernismo y el descuido de ciertas interpretaciones post-conciliares han llevado a un menosprecio de este sacramento al cual ahora la gente se acerca de todos los modos posibles, hasta en estilo militar.
Don Bux, ¿cuál es la forma más correcta de comulgar?
Diría que son dos. Está la posición de pie, recibiendo la partícula en la boca, o bien de rodillas. No veo una tercera vía.
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Hablemos de la posición vertical…
Está bien, no tengo nada en contra de ella. Lo importante es que el fiel esté íntimamente consciente de lo que va a recibir, es decir, que no se acerque a la Comunión con una despreocupación que demuestra inmadurez y absoluta lejanía de Dios.
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Comunión de pie… pero ¿qué es lo mejor?
Mire, incluso la Comunión de pie, si se hace con devoción, compunción y sentido de lo sagrado, no está mal. Sería bello y conveniente, sin duda, que la Comunión (incluso cuando es de pie) vaya precedida por un signo formal de reverencia, es decir, la cabeza cubierta para las mujeres, el signo de la cruz o una inclinación de amor.
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Pero, ¿ por qué motivo con frecuencia la gente se acerca a la Comunión como si fuese un buffet?
Me gusta esta expresión y en parte es también cierta. Muchos se levantan mecánicamente y no saben, y ni siquiera imaginan, qué es lo que reciben. Se piensa que la participación en la Misa incluye automáticamente la Comunión, a la cual deben acercarse solamente aquellos que están realmente en gracia de Dios.
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En los últimos meses, el Papa Benedicto XVI ha administrado la Comunión de rodillas…
Ha hecho muy bien. Considero que el arrodillarse para recibir la Comunión ayuda a recoger el espíritu y a comprender más el misterio. Arrodillarse delante del Cuerpo de Cristo es un acto de amor y de humildad agradable a Dios, que nos hace revalorar ese sentido de lo sagrado actualmente a la deriva y perdido o, al menos, disminuido.
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En resumen, la Comunión de rodillas ayuda al espíritu…
Ciertamente, favorece el recogimiento y la espiritualidad. Considero que la posición de rodillas para recibir la Comunión es la que más responde al sentido del misterio y de lo sagrado.
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¿Y la Comunión en la mano?
Lo lamento pero no existe ningún texto de la Tradición que la sustente. Ni siquiera el tomad y comed todos: no hay ninguna mención de la mano y, si se quiere, los apóstoles eran sacerdotes y tenían el derecho a la Comunión en la mano. Los orientales no la permiten.
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En una iglesia de Roma, la del Caravita, generalmente muy concurrida en especial por la comunidad católica mexicana, un sacerdote jesuita […] hace tomar personalmente la partícula a los fieles que la mojan en el cáliz. ¿Es correcto?
Se trata de un abuso gravísimo e intolerable del cual hace bien en avisarme y del cual el Obispo debe tomar conciencia y conocimiento. Los parágrafos 88 y 94 [de Redemptionis Sacramentum]afirman que no está permitido a los fieles tomar por sí mismos la hostia o pasarse el cáliz de mano en mano. Creo que la Comunión no es válida. Analizaré el problema pero estamos frente a un abuso inadmisible que debe ser reprimido cuanto antes.
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Fuente: Pontifex
Visto en: Rorate Caeli
Traducción: La Buhardilla de Jerónimo


Comentarios
Comunión en la mano.
San Cirilo de Jerusalén (313-386) habla claramente acerca del modo de recibir la comunión en la mano en su Catequesis Mistagógica Quinta (MG 33,1109 A – 1128), que puede verse en español en http://www.mercaba.org/TESORO/CIRILO_J/Cirilo_25.htm en el n. 21; o en inglés en el sitio http://www.newadvent.org/fathers/310123.htm. Allí mismo, en el n. 22, se puede ver que los fieles comulgaban también del cáliz.
Así que eso de que no existe ningún texto en la tradición que la sustente, no es del todo exacto.
Aclaro que, de todos modos, me parece que la manera más digna de comulgar es directamente en la boca. Nótese en el texto de san Cirilo la recomendación de evitar que se pierda siquiera una partícula del pan consagrado.
En Cristo.
M.C.O.
Interesante
Es cierto. Pero a veces cuando se dice que algo no tiene asidero en la tradicion no se refiere a que jamas existio, sino a que la practica no fue constante en el tiempo y suficientemente extendida en la practica. Hay otros casos en la tradicion, en otros temas tambien. Pero si, coincido contigo que la mejor manera es en la boca.
Ademas es muy cierto que la practica de aquellos siglos primeros era sumamente cuidadosa, sumamente pulcra con las sagradas especies. Mas de un progre se quedaria pasmado al ver que su "idolatrada" iglesia patristica era rigurosisima y tremendamente seria con las particulas y la comunion. Tanto como el sacerdote hoy juntando los dedos pulgar e indice durante la misa.
El descuido, la forma desacralizada y vulgar de manipulear las Sagradas Especies que tienen los curas progres y sin fe no tiene nada que ver con la era patristica, eso es muy cierto.
Daniel
Quiero señalar este punto ya
Quiero señalar este punto ya que cuando comenté sobre él se descreyó lo que conté. Me alegro que se señale así quienes no viven en este país vean que esta práctica existe y también aquí ocurre. Esto es fruto de la Teología de la Liberación y de la desacralización que avanza. Muchas veces el árbol nos impide ver el bosque y por detenernos a discutir si en la boca, en la mano con un paño que permita no cometer sacrilegio con las partículas que caen o en la mano sin nada, de rodillas o de pie, etc etc, pasan por nuestro lado cosas gravísimas que muchas veces ignoramos porque pensamos que se exagera o que "eso no pasa".
Dice así:
En una iglesia de Roma, la del Caravita, generalmente muy concurrida en especial por la comunidad católica mexicana, un sacerdote jesuita […] hace tomar personalmente la partícula a los fieles que la mojan en el cáliz. ¿Es correcto?
Se trata de un abuso gravísimo e intolerable del cual hace bien en avisarme y del cual el Obispo debe tomar conciencia y conocimiento. Los parágrafos 88 y 94 [de Redemptionis Sacramentum]afirman que no está permitido a los fieles tomar por sí mismos la hostia o pasarse el cáliz de mano en mano. Creo que la Comunión no es válida. Analizaré el problema pero estamos frente a un abuso inadmisible que debe ser reprimido cuanto antes.
En mi ciudad es algo sumamente común y hay que sumar la falta del sacramento de la confesión.
Alejandra
Estimado Moderador
Si bien lo que transcribo no es enteramente del tema, creo que se relaciona y podría hacer mucho bien a los lectores de este foro. ( y otros )
Buscando un artículo en la Revista Gladius me encontré providencialmente con éste que transcribiré solo en su primera parte: "Liturgia y música sacra", Gladius, nro 9 , 1987, pag 5. Autor: cardenal Joseph Ratzinger, quien habiendo pronunicado hace 22 años la conferencia que sigue, en Roma, a pedido de Gladius se la envió para su publicación: Aqui vá:( las negritas son mías )
"Desde el comienzo existió una relación fraternal entre la música y la liturgia. Cuando el hombre alaba a Dios, las palabras por sí solas son insuficientes. La palabra elevada a Dios trasciende los límites del lenguaje humano. Por éste motivo, el lenguaje, por naturaleza propia y en todas partes, invocó la ayuda de la música. De hecho, en la adoración a Dios no participa solamente el hombre. La liturgia como servicio de Dios, es el inserirse en Aquel del que hablan todas las cosas.
Por su propia naturaleza, la liturgia y la música está estrechamente unidas, aunque la relación entre ellas ha sido siempre compleja, sobre todo en momentos cruciales de transición en la historia y en la cultura.. No podemos sorprendernos que sea puesto hoy otra vez en discusión el problema de la forma adecuada de la música en la celebración liturgica. En las disputas del Concilio y también después parecía que se trataba simplemente de divergencias entre personas dedicadas a la práctica pastoral por un lado y músicos de Iglesia por otro, que no querían afiliarse a un concepto de simple practibilidad pastoral, pero sí hacer valer la dignidad intrínseca de la música como una escala de valores pastorales y liturgicos de criterios propios. El conflicto parecía por tanto tener esencialmente lugar en el plano de la aplicación. En éste interín, la separación tornóse más peofunda. La segunda ola de la reforma liturgica lleva el problema hasta sus fundamentos. Se trata ahora de la naturaleza de la acción liturgica como tal, de sus bases antropológicas y teológicas. El conflicto que envuelve a la música sacra es sintomático para la cuestión más profunda, que sería la liturgia.
1. ¿Superar al Concilio?Una nueva concepción de la liturgia
La nueva etapa en que se manifiesta la voluntad de una reforma litúrgica considera explícitamente sus fundamentos no ya en las palabras emitidas por el Concilio Vaticano II, pero sí en su´"espíritu". Utilizo aquí como texto sintomático el artículo bien informado y coherente sobre el canto y la música en la Iglesia del Nuevo Diccionario de la Liturgia. Aquí no se pone en discusión el alto valor artítico del canto gregoriano o de la polifonía clásica. Ni tampoco se establece una confrontación entre la actividad comunitaria y un arte elitista. El punto crucial de la discusión no consiste así mismo en la refutación de una cierta petrificación histórica que se limitase a copiar el pasado, y de ésta manera sin presente y sin futuro. Se trata por sobre todo de una nueva concepción básica de la liturgia, con la que se pretende superar al Concilio, cuya constitución litúrgica tendría "dos almas".
Tratemos de exponer brevemente esta concepción en sus lineamientos principales. El punto de partida de la liturgia – así se nos dice – radica en la reunión de dos o tres personas que se congregan en el nombre de Cristo. Tal referencia que se incluye en las palabras del Señor ( Mt. 18,20) suena, al escucharla por primera vez, como algo inofensivo y tradicional. Pero dichas palabras contiene una tendencia revolucionaria por el hecho de que la cita biblica es sacada de contexto y se la hace resaltar en contraste con toda la tradición litúrgica. Porque los "dos o tres" son enarbolados en oposición a una Institución con papeles institucionalizados y a todo "programa codificado". Así, tal afirmación significa. No es la Iglesia quien precede al grupo, sino el grupo quien precede a la Iglesia. No es la Iglesia en su dimensión global la que sostiene la liturgia de los grupos individuales o de las comunidades, sino que es el grupo mismo el lugar de origen de la liturgia. La liturgia no crece por tanto partiendo de un modelo común, de un "rito" ( reducido a un "programa codificado", imagen negativa de falta de libertad) ; la liturgia nace en un momento y en un ambiente determinado, gracias a la creatividad de todas las personas que se encuentran reunidas. En tal lenguaje sociológico, el sacramento del sacerdocio es presentado como un papel institucional que ha instaurado un monopolio, y que por medio de la Institución ( la Iglesia ) ha disuelto la unidad primitiva y la comunidad de los grupos. En semajante contexto, la música, se nos dice, así como el latín, se tronó en un lenguaje de iniciados: "La expresión de otra Iglesia, o sea de la Institución y su clero".
El haber aislado el versículo de Mateo 18,20 de la total tradición biblica y eclesiástica de la oración común de la Iglesia, trae, como se puede observar aquí, graves consecuencias: la promesa que el Señor hizo a los orantes de cada lugar, transformóse en una dogmatización de los grupos autónomos. De la comunión en el orar se llegó a un igualitarismo que considera el desarrollo del ministerio sacerdotal como el surgimiento de otra Iglesia. Desde este punto de vista, toda propuesta que provenga de la Totalidad es considerada como eslabón de una cadena contra la cual es menester sublevarse por amor a la novedad y la libertad de la celebración litúrgica. No la obediencia frente aun todo, sino la creatividad del momento tórnase la forma determinante.
Es evidente que juntamente con la adopción de un lenguaje sociológico hubo aquí una adopción de valores; el sistema de valores establecido por el lenguaje sociológico forma una nueva visión positiva y negativa de la historia y del presente . De ésta forma, los conceptos tradicionales ( digamoslo de paso, también conciliares ) como por ejemplo, "el tesoro de la música sacra", "el órgano, rey de los instrumentos", "la universalidad del canto gregoriano", son considerados como "mistificaciones" con el objetivo de "conservar una determinada forma de poder". Una cierta manera de administración del poder ( así se nos dice) sintiendose amenzada por los procesos de transformaciones culturales, reacciona y encubre con la máscara del amor a la tradición su esfuerzo de auto conservación. El canto gregoriano y Palestrina serían deidades patronales de un antiguo repertorio mitificado, partes integrantes de una contracultuta católica que en ellos se apoyaría con arquetipos remitificados y supersacralizados, debiendo ser considerados en la historia de la liturgia de la Iglesia más como expresión de una burocracia de culto que de la actividad cantante del pueblo. Así mismo, el contewnido del Motu Proprio de Pío X sobre la música sacra es considerado como una "ideología de música sacra culturalmente miope y teológicamente nula" . Aquí, como resulta evidente, no actúa solamente una mentalidad socilogista, sino también un intento de separar totalmente el Nuevo Testamento de la historia de la Iglesia, unido a una teoría de la decadencia, característica de muchas situaciones signadas por el iluminismo: lo puro solo puede encontrarse en los inicios evangélicos, todo el resto de la historia aparece como una "aventura musical con experiencias desorientadas y erróneas", que ahora deben terminarse para finalmente retomar el rumbo justo.
Pero¿como se configura ahora lo nuevo y lo mejor?. Los principios directivos ya fueron mencionados de manera sutil precedentemente; ahora debemos prestar atención más detalladamente a su concresión. Dos valores fundamentales se argumentan de un modo claro, "el valor primario" de una liturgia renovada, se nos dice, consistiría en "el actuar de todas las personas en plenitud y autenticidad"; consecuentemente, la música de la Iglesia significa en primera línea que el "pueblo de Dios" manifiesta su identidad cantando. con esto tiénese el criterio de valor que aquí actúa: la música se muestra como la fuerza que realiza la cohesión del grupo. Los cantos que se entonan revelarían los caracteres distintivos de una comunidad. De estas premisas surgen las categorías principales de la estructuración musical de la liturgia: el proyecto, el programa, la animación, la dirección. Más importante que el Qué ( así se nos dice ) sería el Como. El poder celebrar sería sobretodo el "poder hacer"; la música debería ante todo ser "hecha "…. Para no ser injusto debo agregar que en el artículo en cuestión no se deja absolutamente de manifestar comprensión por las diversas situaciones culturales, restando un espacio abierto para la adopción de biene s históricos. Y sobre todo se resalta el carácter pascual de la liturgia cristiana, cuyo canto no solamente representaría la identidad del pueblo de Dios, sino que también debería dar cuenta de la esperanza y anunciar a todos la faz del Padre de Jesucristo.
Quedan así, elementos de continuidad en la gran ruptura, que permiten el dialogo y mantienen la esperanza de que se pueda volver a encontrar la unidad en la comprensión de base de la liturgia, amenazada de perderse cuando se pretende que la liturgia deriva del grupo en vez de la Iglesia, y esto no solamente en un plano teórico, sino también en la práctica concreta del servicio divino. No me referiría tan detalladamente a esto, si pensase que tales ideas debiesen ser atribuidas a teóricos aislados. Aunque es indiscutible que tales ideas no pueden apoyarse en el texto del Vaticano II, se ha introducido en algunos secretariados liturgicos y sus órganos respectivos la opinión de que el espíritu del Concilio orienta en dicha dirección. Una opinión, por demás divulgada hoy, va en sentido de lo que acabamos de describir, o sea, de que la así llamada creatividad, la actuación de todos los presentes, y la referencia a un grupo de personas que se conocen e interpelan mutuamente serían las categorías propias de la concepción liturgica conciliar. No solamente hay sacerdotes, sino también Obispos, que tienen algunas veces la sensación de no ser fieles al Concilio, si rezan todo así como está en el Misal. Debe existir al menos un estilo "creativo", por vano que sea. El saludo civil de los presentes y, en lo posible, también los cordiales deseos de despedida son ya considerados como parte obligatoria de la acción sacra, de los que ninguno se atreve a sustraerse."
El documento del actual santo Padre escrito hace 22 años muestra su pensamiento, por lo que la restitución de la Santa Misa no es un oportunismo político ni una trampa.
el documeto se sigue con 14 paginas más ( transcibí solo 4 ) bajo los títulos:
2.El fundamento filosófico del concepto y su cuestionamiento.
3.El odelo antropológico de la liturgia eclesiástica
4. Consecuencias para la música liturgica
Observaciones finales: liturgia, música y cosmos.
Abel.
ningun texto
Amigos. No cambiemos las cosas. Lo que dice Bux es que no existe ningun texto. Ningun significa ni uno. Lo cual no corresponde a la realidad. No solo esta lo de Cirilo citado, hay que ver (no lo encuentro ahora) el documento pontificio cuando se aprobó el modo de comulgar en la mano. Hay varias citas. Adema´s una serie larga citada en el aryticulo de L’Osservatore Romano de Bugnini cuano se presentó el tema. Digan lo que quieran de Bugnini, pero los textos están. De lo contrario hay que recortar el Migne. Por otra parte vean los frescos en los muros de las basilicas paleocristianas del siglo III y Iv: la misa es de frente a los fieles. Adenás nació reclinados en torno a la mesa. La disciplina puede cambiar. Pero no arranquemos las paginas del Migne ni borremos los testimonios de la Iglesia naciente. Las buenas intenciones no lo legitiman.