Panorama Católico

Hoy por ser día de tu santo…Santo Tomás de Aquino, Confesor y Doctor de la Iglesia

Nació en Roccasecca,  cerca de Aquino, Nápoles.  El hijo menor de 12 hijos del Conde Landulfo de Aquino.  Sus primeros estudios fueron con los benedictinos en Montecassino, cerca del  castillo de sus padres. 

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Santo Tomás de Aquino, Confesor y Doctor de la Iglesia

7 de marzo

Nació en Roccasecca,  cerca de Aquino, Nápoles.  El hijo menor de 12 hijos del Conde Landulfo de Aquino.  Sus primeros estudios fueron con los benedictinos en Montecassino, cerca del  castillo de sus padres.

Continúa por cinco años en la Universidad de Nápoles.  Allí supera a todos sus compañeros y se demuestra su portentosa inteligencia. Conoce a los Padres Dominicos (comunidad recién fundada) y entra con ellos pero su familia se opone. Trata de huir hacia Alemania, pero por el camino lo sorprenden sus hermanos, lo apresan en elcastillo de Rocaseca por dos años. 

Aprovecha el tiempo en la  cárcel estudiando la Biblia  y la teología.

Los hermanos, al ver que no logran convencerle contra su vocación, le envían a una mujer de mala vida para que lo  haga pecar. Tomás la confronta con un tizón encendido y la amenaza con quemarle el rostro si se atreve a  acercársele.  La mujer huyó espantada.
 
Después de su liberación, Tomas fue enviado a  Colonia, Alemania, donde estudió bajo el Padre  Dominico San Alberto Magno.  Los compañeros al, ver a Tomás tan robusto y silencioso, lo  tomaron por tonto, por lo que le pusieron como apodo: «El buey mudo».  Pero un día, uno de sus compañeros leyó los apuntes de este  joven estudiante y se los presentó a San Alberto. Al leerlos, este les dijo a los estudiantes: «Ustedes lo  llaman el buey mudo. Pero este buey llenará un día con sus mugidos el mundo  entero».  Mas aun que su sabiduría destacaba su devoción. Pasaba  horas en oración y tenía un profundo amor a la Eucaristía.

Recibió el doctorado de teología en la Universidad de  París  y a los 27 años es maestro en París (1252-1260). En 1259 el Papa lo llama a Italia donde por siete años recorre el país predicando y  enseñando. En Orvieto (1261-1264), en Roma (1265-1267), en  Viterbo (1268), en París (1269-1271) y en Nápoles (1272-1274). Sus clases de teología y filosofía son las más  concurridas de la   Universidad. El rey San Luis lo estima tanto que lo consulta  en todos los asuntos de importancia. En una ocasión, en la   Universidad se traba una discusión acerca de la Eucaristía. Al no lograr ponerse de acuerdo, ambos bandos aceptan recurrir a Tomás para que diga la última palabra. Lo que él dice es aceptado por todos.

En 4 años escribe su obra más famosa: «La Suma Teológica»,  obra maestra de 14 tomos. Fundamentándose en laSagrada  Escritura, la filosofía, la teología y la doctrina de los santos, explica todas las enseñanzas católicas. La importancia de esta obra es enorme. El  Concilio de Trento contaba con tres libros de consulta principal: la Sagrada Biblia, los  Decretos de los Papas, y la   Suma Teológica de Santo Tomás.

Santo Tomás logró introducir la filosofía de Aristóteles en las universidades.

Su humildad: Según el santo, el aprendió más arrodillándose delante del crucifijo que en  la lectura de los libros. Su secretario Reginaldo afirmaba que la admirable  ciencia de Santo Tomás provenía más de sus oraciones que de su ingenio.  Aun en las más acaloradas discusiones  exponía sus ideas con gran respeto y total calma; jamás se dejó llevar por la cólera  aunque los adversarios lo ofendieran fuertemente. Su lema en el trato era: «Tratad a los  demás como deseáis que los demás os traten a vosotros».
 

  Amor a la Eucaristía

El Papa le  encargó que escribiera los himnos para la Fiesta Corpus  Christi. Así compuso el Pangelingua y el Tantumergo y varios otros  cantos Eucarísticos clásicos.

Habiendo escrito Tomás bellos tratados acerca de Jesús Eucarístico, Jesús le dijo en visión: «Tomás, has  hablado bien de Mi. ¿Qué quieres a cambio?».  Respondió Tomás: «Señor: lo único que yo quiero es  amarte, amarte mucho, y agradarte cada vez más».

Su devoción por la   Virgen María era muy grande. En el margen de sus cuadernos  escribía: «Dios te salve María».Compuso un tratado acerca del Ave  María.

Final 

El Sumo Pontífice lo envió al Concilio  de Lyon, pero enfermó cerca de Roma y  lo recibieronen el monasterio cisterciense de Fosanova. Cuando le  llevaron por última vez la   Sagrada Comunión exclamó: «Ahora te recibo a Ti mi  Jesús, que pagaste con tu sangre el precio de la redención de mi alma. Todas  las enseñanzas que escribí manifiestan mi fe en Jesucristo y mi amor por la Santa Iglesia  Católica, de quien me profeso hijo obediente».  Allímurió el  7 de marzo de 1274 a  la edad de 49 años. Sus restos fueron llevados solemnemente a la Catedral de Tolouse un 28  de enero, fecha en la que se celebra su fiesta.

Canonizado en 1323, declarado Doctor de la Iglesia en 1567 y patrón  de las universidades católicas y centros de estudio en 1880.

Fuente: Corazones.org

Importancia de la obra teológica de Santo Tomás de Aquino

La importancia de su obra y su método teológico  es difícil de exagerar. Diferentes pontífices lo han honrado, declarado  sucesivamente Doctor de la   Iglesia, Doctor Común, Príncipe y Maestro de los Teólogos. Entre  las múltiples encíclicas y documentos del Magisterio dedicados a Santo Tomás,  citamos la de León XIII, Aeterni Patris.

«Ahora bien: entre los Doctores escolásticos brilla grandemente  Santo Tomás de Aquino, Príncipe y Maestro de todos, el cual, como advierte Cayetano, por haber venerado en gran manera los antiguos Doctores sagrados, obtuvo de algún modo la  inteligencia de todos. Sus doctrinas, como miembros dispersos  de un cuerpo, reunió y congregó en uno Tomás, dispuso con orden admirable, y de  tal modo las aumentó con nuevos principios, que con razón y justicia es tenido  por singular apoyo de la  Iglesia católica; de dócil y penetrante ingenio, de memoria  fácil y tenaz, de vida integérrima, amador únicamente de la verdad, riquísimo  en la ciencia divina y humana, comparado al sol, animó al mundo con el calor de  sus virtudes, y le iluminó con esplendor. No hay parte de la filosofía que no haya tratado aguda y a la vez sólidamente: trató de las leyes del raciocinio,  de Dios y de las substancias incorpóreas, del hombre y de otras cosas  sensibles, de los actos humanos y de sus principios, de tal modo, que no se  echan de menos en él, ni la abundancia de cuestiones, ni la oportuna  disposición de las partes, ni la firmeza de los principios o la robustez de los  argumentos, ni la claridad y propiedad del lenguaje, ni cierta facilidad de  explicar las cosas abstrusas.

«Añádese a esto que el Doctor Angélico indagó las conclusiones filosóficas en las razones y principios de las cosas, los que se  extienden muy latamente, y encierran como en su seno las semillas de casi  infinitas verdades, que habían de abrirse con fruto abundantísimo por los  maestros posteriores. Habiendo empleado este método de filosofía, consiguió  haber vencido él solo los errores de los tiempos pasados, y haber suministrado  armas invencibles, para refutar los errores que perpetuamente se han de renovar  en los siglos futuros. Además, distinguiendo muy bien la razón de la fe, como  es justo, y asociándolas, sin embargo amigablemente, conservó los derechos de  una y otra, proveyó a su dignidad de tal suerte, que la razón elevada a la  mayor altura en alas de Tomás, ya casi no puede levantarse a regiones más  sublimes, ni la fe puede casi esperar de la razón más y más poderosos auxilios que los que hasta aquí ha conseguido por Tomás.

«Por estas razones, hombres doctísimos en las edades pasadas, y dignísimos de alabanza por su saber teológico y filosófico,  buscando con indecible afán los volúmenes inmortales de Tomás, se consagraron a  su angélica sabiduría, no tanto para perfeccionarle en ella, cuanto para ser  totalmente por ella sustentados. Es un hecho constante que casi todos los  fundadores y legisladores de las órdenes religiosas mandaron a sus compañeros  estudiar las doctrinas de Santo Tomás, y adherirse a ellas religiosamente,  disponiendo que a nadie fuese lícito impunemente separarse, ni aun en lo más  mínimo, de las huellas de tan gran Maestro. Y dejando a un lado la familia dominicana, que con derecho indisputable se gloria de este su sumo Doctor,  están obligados a esta ley los Benedictinos, los Carmelitas, los Agustinos, los  Jesuitas y otras muchas órdenes sagradas, como los estatutos de cada una nos lo  manifiestan».

Carta Encíclica Aeterni Patris, de León XIII (Ver la encíclica completa)

A su vez, el Papa Pío XI en su encíclica Studiorum Ducem y en diversos discursos lo ha elogiado sobremanera:

«En el tomismo se encuentra, por así decir,  una especie de evangelio natural, un cimiento incomparablemente firme para  todas las construcciones científicas, porque el tomismo se caracteriza ante  todo por su objetividad; las suyas no son construcciones o elevaciones del  espíritu puramente abstractas, sino construcciones que siguen el impulso real  de las cosas…Nunca decaerá el valor de la doctrina tomista, pues para ello  tendría que decaer el valor de las cosas». (Discurso a jóvenes  universitarios).

Y también esta cita cuya importancia no resulta fácil obviar

«A todo el mundo cristiano interesa que  esta conmemoración centenaria se celebre dignamente, porque honrando a Santo Tomás no sólo se manifiesta estima hacia él,  sino que se reconoce también la autoridad de la Iglesia docente«.  (Encíclica «Studiorum ducem»)


Otros artículos sobre Santo Tomás

Para ver con más detalle la vida y obra de Santo Tomás,  consultar los artículos del Dr. Ricardo Fraga en Panorama Católico, primera y segunda parte.

Oración de Santo Tomás para antes del Estudio

Finalmente, recomiendo el rezo de la oración de Santo Tomás  para antes del estudio, cuya versión latina acompaño con una traducción al castellano a continuación:

Inefable Creador que dispusiste tan  primorosamente el universo, y recurriendo a tu sabiduría sobre el empíreo cielo  diseñaste, con orden admirable, la triple jerarquía de los ángeles; Tú,  principio eminentísimo, que eres llamado fuente de luz y sabiduría, difunde tu  claridad sobre las dos tinieblas de mi mente con las cuales he nacido,  removiendo ambas, las del pecado y la ignorancia.

Tú, que haces elocuente la lengua de los  niños, habilita la mía y pon tu bendición sobre mis labios. Dame agudeza para  entender, capacidad para retener, facilidad y método para aprender, sagacidad  para interpretar y tu abundante ayuda para hablar. Muéstrame el ingreso, dirige  mi progreso, concédeme el éxito. Tú, verdadero Dios y verdadero hombre, que  vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

Versión origial el latín:

CREATOR ineffabilis,  qui de thesauris sapientiae tuae tres Angelorum hierarchias designasti et eas  super caelum empyreum miro ordine collocasti atque universi partes  elegantissime distribuisti: Tu, inquam, qui verus fons luminis et sapientiae  diceris ac supereminens principium, infundere digneris super intellectus mei  tenebras tuae radium claritatis, duplices, in quibus natus sum, a me removens  tenebras, peccatum scilicet et ignorantiam.

Tu, qui linguas infantium facis  disertas, linguam meam erudias atque in labiis meis gratiam tuae benedictionis  infundas. Da mihi intelligendi acumen, retinendi capacitatem, addiscendi modum  et facilitatem, interpretandi subtilitatem, loquendi gratiam copiosam. Ingressum instruas, progressum dirigas, egressum  compleas. Tu, qui es verus Deus et homo, qui vivis et regnas in saecula  saeculorum. Amen.

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