El embarazo no deseado es una violación…
Para ser embrión, feto y finalmente bebé, esa combinatoria genética necesita el cuerpo de la madre: biológica y médicamente es un parásito del cuerpo materno, que debe ponerse a su servicio hasta después de nacer, sumando el amamantamiento al servicio de embarazo. Es una individualidad biológica que no tiene autonomía biológica y por lo tanto es incapaz de ser individuo; está atada al cuerpo de la madre. Los servicios prestados a la dotación o combinatoria genética son una parte definitoria de la dicha que puede alcanzar una mujer en su vida, cuando su cuerpo está vitalizado por el deseo de su mente, el de tener un hijo para dar un humano más a la humanidad.
Para ser embrión, feto y finalmente bebé, esa combinatoria genética necesita el cuerpo de la madre: biológica y médicamente es un parásito del cuerpo materno, que debe ponerse a su servicio hasta después de nacer, sumando el amamantamiento al servicio de embarazo. Es una individualidad biológica que no tiene autonomía biológica y por lo tanto es incapaz de ser individuo; está atada al cuerpo de la madre. Los servicios prestados a la dotación o combinatoria genética son una parte definitoria de la dicha que puede alcanzar una mujer en su vida, cuando su cuerpo está vitalizado por el deseo de su mente, el de tener un hijo para dar un humano más a la humanidad.
[…] No se nace siendo humano, con los genes del genoma humano no alcanza para lograr ese estatuto; es necesario el alimento, el amor, el nido de significaciones transmitidas con el habla, los gestos y el lenguaje de los cuidadores inmediatos y los mensajes de los grupos sociales en los cuales los cuidadores inmediatos están inmersos. Algún día deberá entenderse que ser madre y padre es y debe ser más que un derecho, una responsabilidad; y que cada embrión, más que derecho a nacer, si nace, tiene la ardua responsabilidad de humanizarse; y lo tiene que hacer en sociedades con mayores o menores niveles de contradicción e injusticia; sociedades en las que no es verdad la igualdad de oportunidades y la igualdad ante la ley es un enunciado formal.
Comentario Druídico: No se es humano por ser embrión, ni siquiera por haber nacido, sino hasta haber «alcanzado ese estatuto» por medio de «alimento, amor, nido…» etc. ¿Cuando se alcanza este «estatuto»? No queda muy claro. Es posible que exista la necesidad de reunir un congreso de psicoanalistas para determinarlo por medio de patrones objetivos. Aunque ya en Inglaterra lo están ensayando: recientemente no se le practicaron auxilios a un bebé prematuro porque según la ley era dos día menor al tiempo de gestación previsto (seguramente esto está previsto en el «estatuto» que propone la autora) y por lo tanto se lo dejó morir en brazos de su madre… Curiosísimo modo de entender la humanidad y quede claro que no discutimos aquí la existencia del alma, sino solo la categoría de ser humano. Se ve que la diferencia entre potencia y acto es algo que no se estudia en la carrera de psiquiatría...
A un niño que se muere de hambre no se le ha dado, porque nació, el derecho a la vida: se lo ha condenado a una muerte inmediata en vez de la muerte relativamente lejana a la que llegaremos todos los bien comidos, amados y educados, sea como lo hayan podido hacer nuestras familias. Un dulce autor psicoanalítico como Winnicott dice que lo que nace es una dotación heredada y que se convierte en criatura sólo con la solícita recepción de la madre, se humaniza sólo en la interacción con la madre que lo ama; así nace la mente subjetiva. La básica noción de “yo soy” necesita lo que Winnicott llama “una madre suficientemente buena”; esta madre no tiene que ser letrada ni informada por pediatras y puericultoras: tiene que amar y desear a su bebé como para que exista empatía con él.
Comentario Druídico: El dulce de Winnicott dice que si uno no tiene una madre suficientemente buena, no es persona humana. ¡Qué lindo! Por tanto, el niño con una madre guacha y desmadrada, el miserable, el abandonado, el hambreado, además de todas sus penas, no es humano… y por lo tanto se podría acabar con sus sufrimientos como se acaba con el de los perros sarnosos y abandonados. El dulce Winnicott, sin duda, ya ha llegado a esa conclusión o lo hará algún discípulo suyo, tal vez la psicóloga Lucioni, que sugerirá la organización de patrullas para la detención y asinamiento de niños hambreados, sin dulces madres, no suficientemente humanizados por una madre suficientemente buena a fin de que sean pasados a disposición final por medio de un método indoloro y barato. Parece la más lógica de las conclusiones…
Otro autor, en este caso filosofante, como Lacan, sostiene que nacemos con “carencia de ser” y que sólo nuestra entrada en las relaciones con las personas y el ordenamiento simbólico como el lenguaje nos hacen sujetos, humanos (aunque a Lacan no le gustaría este último término). El genoma humano es condición antecedente, condición necesaria pero no suficiente para que la potencialidad se transforme en humanidad. Muchas disciplinas sociales están de acuerdo en que el amor de los padres, y sobre todo de la madre, son también condición necesaria para que una combinatoria genética devenga humano.
Comentario Druídico: Según Lucioni y tal vez Lacan, no lo se, «ese ser es un no ser». Es apenas «materia prima» de un ser, condición no suficiente para que la potencialidad humana se transforme en humanidad. Lo que es un alivio para los peleteros y los cazadores de ballenas, porque cuando matan a los zorros o ballenatos no tienen porque saber si ese ser es un «no ser» porque tiene la condición necesaria pero no suficiente de la»zorritud» o de la «ballenidad», y no sabemos si llegará a ella en estado pleno. Es más, si se aseguran de matarlos antes de que lleguen a la zorritud/ballenidad ningún escrúpulo podrá perturbarles el sueño. ¿A quién le consta que tenga una madre ballena suficientemente cariñosa? Ni qué decir de esa vieja zorra. Por lo cual, o aplicamos el mismo criterio y permitimos la cacería de ballenas y el despelleje de zorros que no acreditan suficientemente su condición o los verdes se dedican a plantar rabanitos, que no son verdes precisamente.
El pensamiento religioso, especialmente el católico, cree y propaga que la combinatoria genética es un ser humano, que es un bebé. Ese pensamiento infiltra a círculos letrados y científicos: aquellos que no renuncian al consuelo por la muerte y por las injusticias de este mundo que brinda la religión.
Comentario Druídico: El pensamiento católico dice que el ser humano tiene alma desde la concepción, no importa el grado de actualidad de sus potencialidades humanas…
Para ser embrión, feto y finalmente bebé, esa combinatoria genética necesita el cuerpo de la madre: biológica y médicamente es un parásito del cuerpo materno, que debe ponerse a su servicio hasta después de nacer, sumando el amamantamiento al servicio de embarazo. Es una individualidad biológica que no tiene autonomía biológica y por lo tanto es incapaz de ser individuo; está atada al cuerpo de la madre. Los servicios prestados a la dotación o combinatoria genética son una parte definitoria de la dicha que puede alcanzar una mujer en su vida, cuando su cuerpo está vitalizado por el deseo de su mente, el de tener un hijo para dar un humano más a la humanidad.
Comentario Druídico: El bebé es un parásito. Es extraordinario que la naturaleza haya provisto a los seres humanos de un complejo aparato y una complejísima funcionalidad para la generación de parásitos, asombrosamente parecidos a ellos… Cuando argumenta la ideología se puede llegar a decir cualquier cosa, hasta lo más contrario a la evidencia. Y frente a la evidencia, no cabe argumentación.
Entre mis pacientes, a lo largo de una vida que ya no es corta, encontré personas con dos clases de reacciones frente a la acción de abortar –como todo el mundo sabe, abortar ya se aborta, con ley o sin ley–: para las primeras, que tienen la creencia de que ya en el primer trimestre se trata de un bebé, el impacto del aborto es traumático y, sin influirlos en la decisión como corresponde a una psicoanalista, los he acompañado en la asunción de sus decisiones: sea la elaboración de la aceptación de ese embarazo y parto, sea la elaboración del trauma o del duelo por lo que ellos suponen que es un bebé perdido, aunque yo no comparta ese supuesto.
Comentario Druídico: Es una cuestión de calendario. No es bebé… no es bebé… hoy, a partir de las 0 hs. pasa a ser bebé. ¡Ha cumplido los tres meses! Otro tanto podría hacerse publicándolo en el Boletín Oficial…
La otra reacción es de los que creen o saben que es una combinatoria genética: permitiéndole nacer, arruinarían esa vida y arruinarían también la de ellos, al producir un violento cambio de los objetivos que han proyectado para enfrentar las dificultades del existir. Si no hay deseo y preparación para dar existencia al bebé, éste es un peso insoportable cuya presencia producirá llagas inevitables en la humanización, en la constitución subjetiva del chico y en la vida de los padres, aunque sea la llaga de la resignación.
Comentario Druídico: ¡Hay que matarlos! No es posible dejar vivos a seres tan perjudiciales para la humanidad como son los hijos.
Pero indudablemente la protagonista es la mujer. Su deseo es inalienable, puesto que su cuerpo y su psiquismo son los parasitados por el embrión. Si lo desea, ya será una mamá embarazada –se está empezando a saber acerca de las influencias prenatales que tienen las emociones de la madre–. Si no lo desea y la preñez prosigue, el embarazo es una violación insoportable de su cuerpo y su mente, parasitados como mero envase de una ajenidad que progresa sin su consentimiento y que puede llevar a la violencia de un infanticidio. Así con Romina Tejerina, la joven que, habiendo sido violada, mató a puñaladas a su recién nacida. ¿Por qué no la dio en adopción? Porque odiaba ese fruto de una violación cuyo desarrollo la violó por segunda vez.
Comentario Druídico: Naturaleza guacha, que cargaste a la mujer de tal potencial parasitario. Puede llevar a que comentan infanticidio… Pero, bueno, bueno, ¿como sería infanticidio si ese parásito apenas expulsado del cuerpo materno no tiene los mínimos requerimientos de humanidad que manda el estatuto y el bueno y dulce de Winnicott. Me parece que hay una contradicción. El caso Tejerina fue un caso de desparasitación.
Embarazo, parto y amamantamiento son hechos conmocionantes en la vida, en el alma de una mujer, magníficos y enaltecedores de su autoestima si los ha deseado, violatorios y traumáticos si no los desea. Pocas experiencias satisfacen tanto como la violencia del parto deseado, con la ultraconcentración de atención, la reunión de todos los sentidos y fuerzas físicas y mentales: es magníficamente violento, pero violento. El amor, en el marco de ese dolor y ese esfuerzo, testimonia la enorme fortaleza de las mujeres. No deseado ni asumido, es un castigo de la biología, que funciona como una máquina no deseante e intrusiva en la propia subjetividad; máquina desubjetivizante, junto a la sociedad pacata que dice creer que hay una vida humana, un alma, incrustada en una combinatoria genética.
Comentario Druídico: La vida humana está, como es evidente, si el niño es querido. Si no es querido, no hay vida humana. La lógica es implacable. Los sentimientos maternos transforman con una eficacia casi sacramental, lo que es un amasijo de células en un lindo bebé sujeto de derechos humanos. Ahora ententí…
La condición de la mujer como sujeto es confrontada, por parte de la sociedad, con una subjetividad que no es, con una personalidad potencial, que sólo será “alma” si la madre le tiene amor. En caso contrario, si la sociedad obliga a esa mujer a sólo ser envase, el resultado será un alma en pena. Conozco las llagas de sujetos a quienes la madre les espetó brutalmente cosas como: “Te iba a abortar pero me dio miedo que me operaran y volví a casa”. O de los que cuentan: “… Mis padres se casaron por culpa mía, para que yo naciera, y su matrimonio fue un desastre toda la vida”. Muchas de estas personas no aman su propia vida.
Comentario Druídico: No se le puede negar talento para la poesía a la psicóloga. Claro que nos las presentan como «científica». Es una científica poetisa, una Alfonsina Storni de la psiquis que nos barre y nos friega con una cita de Lacan o con una bella metáfora…cristiana. ¿No era que no había alma? Es una licencia poética… ¿entienden…?
Nadie obliga a abortar a los que tienen pensamiento religioso, pero ¿por qué someter a una creencia dictatorial el cuerpo y el alma de las mujeres que no tienen esa creencia? Ello las obliga a someterse a una serie de experiencias traumáticas, como las que vivió Romina Tejerina hasta llegar al infanticidio. Claro que no acordamos con ese acto, porque el bebé nacido tiene autonomía biológica y puede ser entregado a padres adoptivos que lo necesiten y lo amen; cumplido el acto de nacimiento, la madre deja de ser envase y el bebé tiene derechos de autonomía suficientes como para que le sea provisto anidamiento. Pero es posible comprender las emociones de Tejerina, por haber sido violada dos veces. Es que aun las mujeres que han cometido un error también son violadas por el embarazo no deseado, aunque la relación sexual haya sido consentida.
Comentario Druídico: Rcconozco que la complejidad del pensamiento de la psicóloga me supera. El niño nacido tiene potencial humano. Cinco minutos antes, o siete meses antes, no es humano porque no tiene madre adoptante… Vaya, que los progres con toda su monserga de los derechos humanos le dan a la vida del hombre un sustento legal tan frágil que depende del estado de ánimo de la madre o de que haya traspasado el canal de parto. Dios nos guarde.
* Psicóloga. Miembro fundador de la Sociedad Psicoanalítica del Sur. Ex directora de la Carrera de Especialización en Psicoanálisis UCES-APBA.
Fuente: Página/12


Comentarios
Oiga don Marcelo…
¿cómo le dan las tripas a su amigo el Druida para bancarse a semejante Hija de Puta (con mayúsculas) durante como 100 renglones?
Saludos sietemesinos
Gandul Emeterio Lopito
(ex feto)
Debe alimentarse a pollitos y así saber cómo se manejan fetos
verlo en
http://www.youtube.com/watch?v=JJ–faib7to&feature=player_embedded
Aniceto
(ex pollo)
Estimado GEL (feto en evolución):
No le parece bastante poco su epíteto contra tamaña basura?.
A no quedarse tan corto la pxma.!, y si el Marce se opone cortamos la calle en el INADI.
Alfonso,
PD: Lubertino (Abogada, UCA!!! 1983-Medalla de Oro) LRPMQTRMP.
Se aborta con ley o sin ley,
Se aborta con ley o sin ley, dice la harpía.- Es cierto; es más, le tengo novedades: se producen homicidios con ley o sin ley; violaciones y delitos contra la honestidad, con ley o sin ley; trata de blancas, de menores y de órganos, con ley o sin ley.- Todos los delitos del Código Penal ocurren lo mismo, aunque estén prohibidos.- Para que mantener las prohibiciones y penas entonces; deroguemos el Código Penal y cerremos las cárceles.- Amigo druída, la verdad es que estos temas son imposibles de discutir con el enemigo, porque no cabe esperar honestidad intelectual en los zurdos, es de gusto nomás.- El payador Mazorquero.-
Ya que esta mina dice que
Ya que esta mina dice que matar a esos infantes es lícito ya que no son queridos por alguien… considero que es lícito regalarle una piedrita y luego llevarla a un río, ya que yo no la quiero.
Ese es el razonamiento de esta mal nacida?
NO TE GASTES…
… Marcelo en comentar basura. No se trata de artículos científicos, sino de ideología pura al servicio de un programa: legalizar el aborto. Si todo niño no deseado es una violación, y el aborto del fruto de una violación no es punible, ergo ningún aborto procurado es punible. Es un manoseo de la opinión pública, como cuando se habla de las niñas dementes violadas cuyo embarazo debe ser abortado para aliviar su sufrimiento de llevar en su vientre el fruto de la violencia… En realidad, se define como violación todo acceso carnal sobre una mujer demente porque no puede consentir libremente el acto AUNQUE NO HAYA EXISTIDO VIOLENCIA FISICA NI PSIQUICA NINGUNA; de hecho, muchas veces esas niñas colaboran con los actos del abusador sexual, porque careciendo del suficiente sentido moral, se dejan llevar por sus instintos. Ergo, esas niñas dementes muchas veces ni han sufrido violencia física, ni psíquica al ser accedidas carnalmente, ni saben, ni comprenden lo que le sucede a su cuerpo durante el embarazo, y por eso tampoco lo sufren. PERO IGUAL HAY QUE ABORTAR SU HIJO. ¿Y qué decir de las niñas no dementes que NO QUIEREN ABORTAR SU HIJO, pero a quienes los mayores deciden abortárselo pese a su negativa, para defender su «salud social»? El aborto terapéutico, no punible, se define como el realizado por personal médico, con el consentimiento de la madre, para salvarle la vida o la salud (entendiendo «salud» por «salud física») si no existe otro medio de salvarlas. Sin perjuicio de lo cuestionable de todo aborto, y en este caso específico, de privilegiar la salud de la madre a cambio de la muerte del hijo, el significante salud ha ido ampliando su acepción desde incluir sólo «salud física» a incluir la «salud psíquica», y ahora la «salud social». Pero… ¿qué es la salud social del aborto terapéutico? ¿Cómo operaría aquí la idea de que hayan otros medios con qué salvar la «salud social», cuya real existencia podría hacer punible esa variante de aborto? Pero hagan lo que hagan los progres, lo cierto es que nunca podrán evitar en primer lugar, la inconstitucionalidad del aborto, de todo tipo de aborto, a partir de la reforma constitucional de 1.994, que abraza el Pacto de San José de Costa Rica y la Convención Internacional de los Derechos del Niños, los cuales consagran el derecho a la vida desde la misma concepción; y aún cuando reformaran la Constitución Nacional y denunciaran esos tratados internacionales, nunca podrán derogar el Derecho Natural, ese Derecho por el cual todos seremos juzgados en un Tribunal insobornable. Atte. en Cristo. MARTIN BILOTTA
Psicóloga Lucioni…
Dicen que la humanoide Lucioni, le preguntó de niña a su buena madre: «Mamá, antes de nacer…¿Qué fui?». «¡¿Qué fuistes?!», inquirió sorpendida la mujer. «Si mamá ¿qué fui? Sobre todo antes de los tres meses?, es decir antes de los 90 días. No 91 ni 89. 90 días. ¿Qué fuí mamá? Dímelo por favor». La pobre mujer, que estaba leyendo el libro «Tus zonas erróneas» de Dyer, dejó el mamotreto a un lado y suspiró. Miró al techo. Y luego de un silencio agregó: » Será doloroso hija, pero te lo tengo que decir: Al principio, antes de tenerte en mis brazos pensé que eras biológica y médicamente un parásito dentro de mi cuerpo, que lo tuve que poner a tu servicio hasta después de tu nacimiento, sumando el amamantamiento al servicio de mi embarazo. Supuse que eras una individualidad biológica que no tenías autonomía biológica y por lo tanto eras incapaz de ser individuo; estabas atada a mi cuerpo…».
La pequeña señorita Lucioni quedó pasmada. Su madre, mirándola con lástima mientras su mirada se perdía vaya a saber que momentos de la vida, tal vez su juventud perdida agregó: «pensaba para mis adentros, hija mía que permitiéndote nacer, arruinarías mi vida y arruinaría también la tuya, al producir un violento cambio de los objetivos que he proyectado para enfrentar las dificultades del existir. Si no tuviera deseos y preparación para tenerte, hubieras sido un peso insoportable cuya presencia produciría llagas inevitables en la humanización, en tu constitución subjetiva y en la vida de tu padre y la mía, aunque sea la llaga de la resignación».
La niña Lucioni con lágrimas en los ojos, confundida y terriblimente dolorida dijo…»¡pero mamita del alma!»…». La madre, que ya estaba hechando espuma, no reparó en el ánimo de su hija y prosiguió: «¡¡ hasta por un momento pensé, mientras te tenía en mis brazos que ahora que habías nacido tenías autonomía biológica y haste pensé en entregarte a padres adoptivos que te necesiten y te amen; Ya habías nacido. Cumplí con el acto de nacimiento y dejé de ser envase y tenías derechos de autonomía suficientes como para que te sea provisto anidamiento».
La mujer seguía hablando como loca.
La señorita Lucioni, llorando, se fue a su cuarto. Ese día había decidido estudiar psicólogía psicoanalistica para vengarse de esos padres desalmados que por lástima la trajeron a este terrible mundo y justo en la Argentina y encontrar la solución a tan terrible existencia.
Agradecimiento
Estimado Druida,
Cuando leí esta nota por vez primera, me vi sobrepasado por la tristeza, la indignación y la frustración. Busqué por Internet la dirección de correo electrónico de «la combinatoria genética» que escribió esta apología al homicidio, para dejarle unas palabras; mas no tuve éxito. Mientras tanto el texto nefasto seguía en Página/12, y la imposibilidad de aunque sea dejar un comentario me agobiaba…
Gracias a Dios, usted pudo poner en palabras y publicar lo que muchos debimos haber sentido al encontrarnos con este texto. Y eso me trajo un poco de alivio. Quiera el Señor que Google presente a quien busque estas ominosas lineas, también su profético comentario.
Gracias.
Dedicado a las perras anti-vida
Lo que les pudo pasar…pero no les pasó (solo Dios sabe porqué).
Una típica clase de derechos humanos del new world order.
http://www.arbil.org/aborto.wma
Alfonso