Dr. Joseph Meaney: “La Familia Numerosa Brinda más Amor“
Entrevistamos al Dr. Joseph Meaney, Director de Coordinación Internacional de Human Life International en el marco del Congreso por la Familia y la Vida de Buenos Aires. Este joven funcionario de la institución provida más grande del mundo, con gran cordialidad y simpatía nos relata lo que ha visto en propio lugar de los hechos: el exitoso programa contra el Sida en Uganda y Filipinas.
Entrevistamos al Dr. Joseph Meaney, Director de Coordinación Internacional de Human Life International en el marco del Congreso por la Familia y la Vida de Buenos Aires. Este joven funcionario de la institución provida más grande del mundo, con gran cordialidad y simpatía nos relata lo que ha visto en propio lugar de los hechos: el exitoso programa contra el Sida en Uganda y Filipinas. También nos advierte sobre la nueva estrategia de las feministas y nos invita a promover y fomentar la familia numerosa sólidamente constituida, remedio de todos los males morales de la sociedad.
Entrevista de Marcelo González
P.C.I.: Usted viene de una gira por África según tengo entendido. He leído un artículo del padre Euteneuer en el boletín de Human Life, incluso lo hemos reproducido en nuestra página web. El ha estado en África y habla mucho del progreso importante que se ha hecho en Uganda en la lucha contra el SIDA. De un porcentaje de un casi 30% de la población que estaba infectada se ha bajado a menos del 7%. Y esto predicando la abstinencia y la fidelidad. ¿Es esta una política generalizada en los países africanos?
Joseph Meaney: Bueno, es muy interesante el tema y muy interesante el ver la influencia católica sobre el éxito en contra del SIDA. En el lugar hay una hermana irlandesa, la hermana Mariam Dougan, que es una franciscana, y ella ha formado un grupo que se llama Youth Alive, Jóvenes Vivos, un grupo de castidad, de abstinencia, que ahora tiene miles y miles de miembros. Este ha sido el primer grupo pro vida, pro abstinencia, pro castidad para luchar contra el SIDA, que comenzó hace ya unos 15 años. Y hoy se ve que en Uganda, que tenía un problema de SIDA y de promiscuidad espantosos y muy alta tasa de infectados, los índices de contagio han bajado increíblemente.
P.C.I.: ¿El SIDA se difundió en Uganda principalmente por la homosexualidad?
Joseph Meaney: No, en esta sociedad también era muy aceptado que el hombre tuviese muchas mujeres? las relaciones prematrimoniales, no esperar hasta el matrimonio, y con este estilo de vida el problema del SIDA se convirtió en una epidemia terrible. Cuando lo encararon, en un comienzo con los programas de preservativos, etc., el problema no mejoró, peor aún, se agravó. Pero cuando cambiaron, cuando adoptaron este programa de abstinencia, predicar la fidelidad y esperar hasta el matrimonio, se vieron, sí, resultados espectaculares. El mismo presidente de Uganda, Yoweri Museveny, habla del éxito que han tenido en la lucha contra el SIDA, en estos términos: sí, nosotros hemos predicado la abstinencia y la fidelidad pero no el condón. Nosotros estamos por el A y el B, pero no por el C.
P.C.I.: A B C ¿Abstinencia, fidelidad (Be faithful) y Condón?
Joseph Meaney: Exacto. Pero el C no es verdad en el caso de Uganda. El C es el condón, el preservativo. El preservativo ha tenido su importancia en el éxito obtenido en Uganda, dicen algunos. Pero el mismo presidente de Uganda lo niega. Dice no, no es verdad. De hecho el condón no es popular, no es una cosa usual, no es muy usado. La parte central de los programas ha sido verdaderamente la abstinencia y la fidelidad, esto es lo que ha logrado el éxito.
P.C.I.: ¿Hay otros casos similares a Uganda?
Joseph Meaney: Sí, tenemos otro ejemplo muy interesante que no ha sido muy divulgado, que es el caso de las Filipinas. En las Filipinas hay menos de 2000 casos de SIDA. La epidemia ha empezado en los mismos años que en Tailandia, en los comienzos de los años ?90. Y hasta ahora, con sus campañas de preservativo y todo esto, Tailandia ha llegado a tener una tasa terrible, como 750.000 casos de SIDA, lo que constituye un alto porcentaje de la población que está infectada con el virus. Pero en las Filipinas, donde las campañas son de abstinencia y de fidelidad, donde la Iglesia Católica verdaderamente ha apoyado este sistema, han obtenido un gran éxito. Solo 2000 casos. Es increíble.
P.C.I.: ¿Y por qué no adoptan este sistema en otros lados?
Joseph Meaney: No lo sé. Ni ellos mismos saben por qué. Es claro que la epidemia en las Filipinas no es tan terrible como en Tailandia. Pero pasa una cosa muy triste y es lo mismo en otras partes de África: están totalmente volcados a los programas del preservativo. Se ve en Sudáfrica, Bostwana, en Kenya y en diferentes países que no han seguido el ejemplo de Uganda. Es muy triste, porque habiendo un método exitoso, se ve la solución, pero la mayoría de los países no la toman en cuenta.
P.C.I.: Sin duda hay presiones internacionales?
Joseph Meaney: Sí, sin duda. Hay presiones internacionales. La misma ONU, el UNAids, no están a favor de esas campañas de abstinencia y dicen que siempre tiene que darse más plazo para demostrar la eficacia del condón. Y el condón ha sufrido una derrota total. Yo pienso que las mentalidades están cambiando un poquito, que el caso de Uganda se va divulgando mucho en África, aunque hasta ahora es verdaderamente el único donde se ha usado éste enfoque en ese continente. Es que este sistema es bueno, es un sistema realmente moralizador, porque el SIDA es la enfermedad que se va a vencer con el regreso a las buenas costumbres, a la sana moral. Ese es todo el secreto.
P.C.I.: En los EE.UU. se escucha cada tanto que están apareciendo muchos grupos juveniles que adhieren a la abstinencia ¿Es un movimiento importante?
Joseph Meaney: Hay dos cosas muy interesantes. Se ve que los jóvenes son más conservadores hoy que hace veinte años atrás… y que esperan más de la vida que la promiscuidad, el divorcio, y todos los problemas que han seguido a la liberación sexual de los años sesenta. Por eso el mensaje de la castidad, de la abstinencia, esperar hasta el matrimonio? etc. ha tenido mucho éxito entre los jóvenes. Además muchos grupos de chicos han ido propagando esto, incluso visitando diferentes escuelas, hablando con los otros chicos, diciéndoles: si nosotros podemos esperar hasta el matrimonio, ustedes pueden hacer lo mismo. Hay más de un millón de chicos en los EE.UU. que han hecho la promesa de esperar hasta el matrimonio. Esto es excelente.
P.C.I.: Pero sin duda ha tenido su influencia el cambio de política estatal en la materia?
Joseph Meaney: Exacto. Al mismo tiempo el gobierno ha cambiado de política. Ahora hay como 50 millones de dólares que van para educación en la abstinencia, en vez de la educación sexual hedonística que nos proponen en otros paíes, esa que da toda la información sobre anticoncepción, el preservativo… En este tipo de campañas se da, por el contrario, la información sobre porqué esperar y todas las buenas razones que existen. Y esto está en curso desde el ?98, más o menos, y el resultado es que ahora en los EE.UU. tenemos menos embarazos de adolescentes, menos casos de enfermedades sexualmente trasmisibles, y se ve también que esos programas de castidad tienen más popularidad y un apoyo creciente.
Los programas anteriores de educación sexual han sido un fracaso total: en su pretensión de ir en contra del embarazo de adolescentes o aún en contra de las enfermedades sexualmente trasmisibles, en realidad las han aumentado.
P.C.I.: ¿Cómo ve el futuro en materia de promoción de la anticoncepción? ¿Todavía puede hablarse de superpoblación mundial?
Joseph Meaney: Yo pienso que el control policial de población va a disminuir mucho por el mismo hecho que la plata que antes se destinaba a ello, ¡con un increíble apoyo! ha disminuido notablemente. Antes eran millones y millones de dólares que se invertían apoyando esta política. Ahora un poco menos. Además casi nadie piensa seriamente en la superpoblación mundial. Las tasas de fecundidad son tan bajas en la mayor parte del mundo que, bueno, no se puede hablar de eso seriamente.
P.C.I.: Sin embargo en la Argentina y en toda Hispanoamérica sufrimos una embestida muy fuerte de campañas de «salud reproductiva».
Joseph Meaney: Claro, se ha cambiado de tema. Antes era el control policial. Ahora hablan de derechos reproductivos, que la anticoncepción sería un tipo de derecho médico, o derecho humano, algo así. Y las feministas están detrás de esto. Pero es interesante ver la evolución de las cosas. Antes, el resultado era la cosa más importante para los promotores de la anticoncepción: tenemos que matar a la población, tenemos que parar a los niños, campañas de esterilización, campañas de propagación de todo tipo de anticoncepción por todos lados. Ahora, lo que domina es la ideología feminista. Esta ideología dice que la mujer tiene que tener la posibilidad de escoger los métodos, de decidir sobre «su cuerpo». Y por coherencia con esta ideología tienen que dar diferentes «opciones» a las mujeres? pero como no tienen la plata que tenían antes, están buscando modos distintos de reunir dinero, bajo la excusa de «campañas en contra del SIDA» o para ayudar al los ministerios de salud en planes «maternoinfantiles» y así. Pero estos recursos realmente van a la anticoncepción.
P.C.I.: O sea que como no pueden asustar con el fantasma de la superpoblación intentan cambiar la mentalidad de la gente y la engañan pidiendo dinero para planes maternoinfantiles que en realidad van a la contracepción.
Joseph Meaney: Sí, yo pienso que este es el gran peligro ahora. Que no van a tener la plata directamente para control de población, pero van a ir a pedir la plata para asistencia maternoinfantil, campañas de educación sexual? Este es el peligro actual, la estrategia que usan ahora. Y veo también el cambio de mentalidad: la gente naturalmente está en favor de la vida, y quiere la familia, y quiere el matrimonio. La disponibilidad de métodos de anticoncepción no cambiaría nada si se mantuviese esta mentalidad tradicional de amor a la familia y a los hijos. Seguirían existiendo familias numerosas, porque cuando a los niños se los educa en la sociedad del amor, las familias y los hijos vienen. Pero si se mantiene la política actual, especialmente con la educación sexual hedonista, y se da una educación materialista a los hijos, entonces verdaderamente vamos hacia la sociedad del consumo y abandonamos la sociedad del amor. Esta es una terrible forma de anticoncepción, la peor de las anticoncepciones. Es una anticoncepción mental que se practica sobre la sociedad.
P.C.I.: De modo que el peor peligro actual es ideológico: que nos convenzan con las fábulas sobre «derechos reproductivos» y demás.
Joseph Meaney: Sí, pienso que es el gran riesgo que afrontamos ahora. No es que vayan a imponer por la fuerza la anticoncepción a la población, especialmente a la más pobre. No de un modo generalizado al menos. Pero van a tratar y tratar de practicar una anticoncepción mental a la sociedad, imponerle las consignas feministas: no queremos niños, no queremos matrimonios, no queremos familias. No queremos, nada que no sea egoísta, odiamos lo que es generoso, lo que significa brindarse, amar, dar vida.
P.C.I.: ¿Cómo deben enfrentrar los movientos provida este desafío?
Joseph Meaney: Pienso que los movimientos provida, por ejemplo el nuestro, Human Life, tienen que apoyar mucho a las asociaciones de familias numerosas, a diferentes grupos que dan el testimonio de que los hijos son algo bueno. Las familias numerosas son familias más cálidas, más acogedoras, más alegres: brindan mucho más amor que las pequeñas familias de un hijo o dos, las «familias tipo», ese modelo que se quiere imponer al mundo.

