Panorama Católico

Destruyen el pesebre de la Ciudad de Buenos Aires

Un grupo de personas prendió fuego ayer al pesebre y al árbol de
Navidad instalados en la Plaza de Mayo, por iniciativa del Gobierno
porteño y el arzobispado de Buenos Aires.

Un grupo de personas prendió fuego ayer al pesebre y al árbol de Navidad instalados en la Plaza de Mayo, por iniciativa del Gobierno porteño y el arzobispado de Buenos Aires.

Asimismo, pintaron la catedral metropolitana, el Cabildo y la Casa de Gobierno de la Ciudad, con leyendas anarquistas.

Fue en el marco de una marcha de organizaciones sociales y políticas a la plaza histórica para recordar el décimo aniversario de los hechos de violencia que precipitaron la caída del presidente Fernando de la Rúa.

     La quema del árbol se produjo minutos después de las 20 cuando varias columnas de manifestantes se retiraban de la Plaza de Mayo.

El ministro de Ambiente y Espacio Público porteño, Diego Santilli, que participó de la inauguración del árbol el pasado 8 de diciembre, lamentó lo ocurrido y aseguró sentir «mucha lástima».

Las imágenes del pesebre habían sido bendecidas el viernes último y fueron realizadas por ex alumnas del colegio María Auxiliadora junto a la artista plástica Vezna Polianec y el arquitecto Luis Brusco.

En tanto, el árbol de Navidad fue dispuesto por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Tenía una base de 8 metros y 16 de alto, integrado por cinco cuerpos metálicos, recubiertos con 2.500 penachos y más de 400 metros de luces de LED.+

Fuente: Aica



Comentario Druídico: Durante los actos de recordación de las protestas del 19 y 20 de diciembre de 2001, el día de ayer grupos identificados como anarquistas quemaron un gigantesco árbol de navidad y un gran pesebre que había colocado el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en la plaza histórica. Según algunas referencias, otros grupos de izquierda se enfrentaron con los anarquistas a causa de este acto de vandalismo. Podrá ser que el Partido Obrero haya aprendido algunas maniobras de captación de votos, entre las cuales está la de no espantar a la clase media. Naturalmente, la policía no intervino. Después de todo, se estaba quemando el patrimonio de la Ciudad de Buenos Aires, no del Gobierno Nacional. Tampoco estaba comprometida ninguna efigie de «él».


Pero por sobre todo, no hay que olvidar que esto es un acto de «odium fidei». Es por odio a la Fe de Jesucristo que se hacen estas cosas.


Esperamos ansiosamente el discurso indignado del Cardenal Primado y del Presidente de la CEA.





Eso sí, esperamos sentados.

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