Panorama Católico

Ana y el Rey (Anna and the King)

Esta tercera remake de la historia de Anna Leonowens y sus aventuras en Siam gana en producción y actuaciones. Deja muy por atrás a la cómica versión musical de Yul Brinner y Deborah Kerr (El Rey y Yo), pero no termina de cerrar un argumento. El tema da para mucho exotismo, riqueza fotográfica, reconstrucción de época, etc. Jodie Foster, a pesar de la profunda antipatía que nos produce, es buena actriz y logra darle vida a esa viuda inglesa que tiene arranques feministas en medio de una corte oriental en el siglo XIX. Chow Yun-Fat es un rey impecable. A la hora de ser gobernados por un sátrapa, ya quisiéramos al menos uno elegante.

Anna y el Rey (1998)

Este film que se puede ver con agrado tiene unos pros y unos contras balaceando el juicio que sobre él puede hacerse.

Pros. Buenos actores. Impecable reconstrucción y fotografía. Excelente vestuario. Música adecuada (ni demasiado oriental ni demasiado occidental). Escenas espléndidas, (el baile, la navegación por el río, la entrada al palacio real) Combina una situación dramática con finos toques de humor.

Anna es una viuda joven, con un hijo preadolescente que es contratada como institutriz de la familia del rey de Siam, quien quiere educar a sus hijos en los conocimientos de la cultura occidental. El problema comienza cuando Anna se entera de la cantidad de esposas y de hijos (sin contar las concubinas) que el buen rey posee en su harén y las exigencias del riguroso protocolo del palacio.

Con sus picos y puntas de mujer rebelde (ese es el mensaje que Jodie nos quiere legar) Anna no deja de ser una mujer del siglo XIX. Luciendo esos espléndidos vestidos de la época que la hacen tan femenina, y cautivando al «tirano oriental» con la osadía bien femenina de decir las cosas en la cara (aunque es el propio rey que se lo permite un poco por diversión y otro por curiosidad) Jodie nos muestra una mujer con un barniz pero sin las convicciones que las modernas feministas.

Su relación con el rey pasa del temor a la indignación, del respeto a la compasión y finalmente, todo parece indicar, al amor. El propio rey pagano, muy orgulloso de sus decenas de mujeres, de alguna manera comienza a apreciar en ella el inestimable bien de la mujer única.

Contras. La aventura de la concubina y su pretendiente es un injerto melodramático poco feliz. Lo mismo que la conspiración para derrocar al rey y el final feliz, después de una batalla tan imposible como innecesaria. Lo que el guión gana en el ámbito intimista, lo pierde cuando va en busca de una aventura del estilo Emilio Salgari. Son dos registros difíciles de compatibilizar, pero se ha hecho muchas veces con buena mano. Pensamos ahora en El Último Samurai.

Esta falta de definición entre la aventura y el drama la vuelve demasiado extensa para lo que tiene que decir, de modo que se ve con cierto gusto un par de veces. No es de las que uno puede repetir por docena.

No se recomienda para niños por la naturaleza algo delicada de algunos temas como la poligamia. Aunque a criterio de los padres, puede servir para establecer las diferencias entre el profundo respeto cristiano por la mujer y la condición servil a la que está sometida en el mundo oriental pagano. Algo que tampoco condice con el mensaje feminista de Jodie.

Por las dudas, véala Ud. antes.

Anna y el Rey (Anna and the King)

Año: 1998
Dirección: Andy Tennant
Guión: Steve Meerson, Peter Krikes. Sobre escritos de la institutriz Anna Leonowens.
Montaje: Roger Bondelli
Música: George Fenton
Fotografía: Caleb Deschanel, ASC
Diseño de producción: Luciana Arrighi
Vestuario: Jenny Beavan
Elenco: Jodie Foster, Chow Yun-Fat, Bai
Duración: 142 minutos
Color.
País de origen: EEUU

Volver a la Portada

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *