Panorama Católico

1934 – 2012, ¿qué nos pasó?

En estos días estuvimos repasando libros, artículos, fotografías, etc., de un extraordinario acontecimiento ocurrido en la Ciudad de Buenos Aires en 1934: el XXXII Congreso Eucarístico Internacional. (Ya verán nuestros lectores el por qué, si Dios lo permite). 


 Santones orientales pretenden suplantar a JesuCristo.             

En estos días estuvimos repasando libros, artículos, fotografías, etc., de un extraordinario acontecimiento ocurrido en la Ciudad de Buenos Aires en 1934: el XXXII Congreso Eucarístico Internacional. (Ya verán nuestros lectores el por qué, si Dios lo permite).

Muchos católicos de bien ganado prestigio, lo han reconocido como uno de los más importantes hitos de la Historia nacional y regional.  
 
  San Luis Orione: «Asistí al Congreso Eucarístico Internacional de Buenos Aires. ¡Un espectáculo inefable! Pude ver qué es y cómo es de grande la misericordia de Dios: más grande que los cielos…¡Hemos entrevisto y gustado por anticipado del Paraíso!…».
 
Su Santidad el Papa Pío XI: «Ahora que termina solemnemente, felizmente, vuestro glorioso Congreso de Buenos Aires, nos place añadir con exultación: ¡Cristo, rey eucarístico triunfa!»
 
 
Hugo Wast: Podrán pasar mil años de prevaricaciones, como un torrente de lodo, pero no se borrará la marca divina que el Congreso Eucarístico grabó en el corazón de la ciudad… Porque Buenos Aires que conocía toda suerte de pecados, era inocente, por rara misericordia, del pecado nauseabundo de la blasfemia, que ha contaminado a otros pueblos.
  
El Cardenal Eugenio Pacelli: Legado a latere del Papa Pío XI, profundamente conmocionado y con lágrimas en los ojos, ante el espectaculo incomparable de la comunión de ciento siete mil niños: ‘¡Pero esto es el Paraíso!.
 
Pío XII, diez años después: «Dos lustros ya, y en Nuestra retina parece que no se ha borrado la imagen de aquella Cruz monumental, blanca, poderosa, armónica, como el alma nacional argentina».
  
Casi 78 años después, nos avisa la noticia que «Una multitud se congregó hoy en los bosques de Palermo, donde participó de una jornada de meditación dirigida por el gurú indio Sri Sri Ravi Shankar (Alejandro), quien ofreció algunas reflexiones y luego hubo espectáculos musicales
  
Miles de personas agitaron sus brazos arriba y abajo al ritmo de las exhalaciones en el marco de uno de las actividades organizadas para sentir como sube la energía El encuentro, organizado por la fundación El Arte de Vivir, tuvo como figura central al gurú de origen indio, quien comandó el ejercicio central con un mensaje de paz y comunidad. La reunión buscó convertirse en la reunión más grande de Occidente de este tipo de disciplina espiritual. Los organizadores estimaron en 150 mil los asistentes.»
 
Los aficionados a las estadísticas dirán que esta cantidad de gente, en el supuesto de que haya llegado al número dado por los organizadores, para un país de cerca de 50 millones de habitantes, es comparativamente muy, pero muy inferior a los que se reunieron allí cuando, en 1934, la Argentina contaba sólo con 8 millones esparcidos en un enorme territorio.
 
Dirán también que en la peregrinación anual al Santuario de Luján, 1,5 millones de jóvenes caminan 70 Km para llegar a los pies de la Santísima Virgen.
 
Podrá agregarse que muchos de los que estaban en los Bosques de Palermo, más que ver a un gurú que les hablaba en inglés, fueron a escuchar el espectáculo musical que siguió.
 
Todos estos argumentos son razonables, pero no podemos dejar de considerar que una reunión de charlatanes financiada con dinero público, como la que acaba de tener lugar en nuestra ciudad, era impensable en los años en que la sociedad argentina era Católica con «C» mayúscula, y no con «m» de mistonga, como lo es ahora.
 
  Las causas serán varias, y no se pueden agotar en un corto artículo como este, pero pongámonos a rezar y a trabajar para que nuestros hijos, amigos y hasta enemigos, si acaso, reciban el mensaje de Cristo y acepten su Reyecía Temporal.
 
Porque a pesar de la profecía que el grande Gustavo Martínez Zuviría (Hugo Wast) estampó hacia el final de su libro Oro: parece que las prevaricaciones, como un torrente de lodo, están borrando la marca divina que el Congreso Eucarístico estampó en el corazón de la ciudad.
 
  P/D:
  El Gobierno de la Ciudad le pagó al Ravi Skandar para que venga a Buenos Aires a predicar la no violencia, la paz y la vida en comunidad. Pero todavía resonaban los ecos de su voz en Palermo, cuando este mismo gobierno publicó en el boletín oficial el Protocolo de la Muerte. ¡A quién quieren engañar, atorrantes!
 

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