Panorama Católico

¿Una Luz en el Fondo del Túnel?

Sin estar particularmente sostenidos por hechos, sino más bien lo contrario si vemos la marcha general del mundo, se nos ocurre que hay en el fondo del oscuro túnel que ha sido el siglo XX y esta prolongación, este mero brote del XXI que llevamos transitado, una luz de esperanza. Las cosas van mal en todos los órdenes y amenazan ir peor aún. Sin embargo, hay algunos aromas, ciertos indicios, formas que se insinúan entre las brumas que pueden anticipar un porvenir más propicio para los que bregamos por un mundo bajo el reinado de Cristo.

Escribe Marcelo González
Editor y Responsable

Por lo pronto tenemos Papa. Y sin pretender tremendismos, de no haberse mancado la candidatura de los modernistas extremos quizás no tendríamos ninguno o tendríamos más de uno. No somos partidarios del «cuanto peor, mejor». Ni creemos que el pedir «venga a nosotros tu reino» que rezamos en la oración dominical implique alegrarnos cuando vemos atizar el fuego de los males del mundo, para que todo acabe cuanto antes. Esperamos el regreso de Cristo en gloria y majestad, mas no pasamos el día oteando el horizonte. De hecho, más nos vale que nos pille trabajando por su reino que no declamando fastidios porque se toma su tiempo.

Teniendo Papa, comprobamos, en segundo término, que hay un cambio de estilo, un enfoque distinto y ciertamente esperanzador en las homilías que ha pronunciado hasta ahora. En esta edición reproducimos la de toma de posesión de la Catedra de Roma. No sabemos, por cierto, si los ideales conciliares del Papa Ratzinger habrán cedido bajo el peso de la realidad y más aun bajo la carga inconmensurable del Pontificado. De hecho bien podrían prevalecer algunas de su ideas de joven teólogo revolucionario en la tensión natural entre su formación intelectual y los deberes de su oficio. Éste supone la obediencia a la tradición (varias veces mencionada explícitamente por el Papa). Es hora de rezar y sacrificarse muy intensamente por él, porque lleva una carga verdaderamente sobrehumana.

Por otra parte vemos que ciertos gestos de autoridad de la Iglesia repican en algunos miembros de una sociedad civil aparentemente hostil a toda obediencia ajena a su propia voluntad individual. Nos referimos concretamente a las reacciones en España. Cuando el Cardenal López Trujillo llamó por su nombre al horror que quiere perpetrar el gobierno legalizando los «matrimonios» homosexuales, hubo un reverdecer de hispanidad en la boca de ciertos alcaldes que se han negado, a la española, «a casar maricas». Tibio reverdecer, por cierto, pero si una yema brota es que las raíces no están muertas.

Cuado la cabeza se ordena, los miembros empiezan a sentir el flujo vital y los nervios se tensan. Es una gota en el mar… sin duda. Pero… el primer paso para revertir una tendencia se da frenando y luego moviéndose un poco en el otro sentido. Si vemos que hay ideas claras y gestos decididos de autoridad… sí se le pierde el miedo a lo políticamente correcto… Si se le habla al mundo oportune et importune

Estamos sobre un nuevo aniversario de Fátima, 13 de mayo. Ahí queda una profecía incumplida y un requisito para su cumplimiento no realizado. En efecto, la consagración de Rusia al Corazón Inmaculado de Maríano se ha hecho tal cual lo pidió la Virgen. Pero si se hace, Rusia se convertirá ( ¡qué misterioso designio sobre esta nación!) y será dado al mundo un tiempo de paz.

La paz ha sido ancestralmente simbolizada por el olivo. Si este pontificado lleva el lema de «la gloria del olivo» quizás bajo él se cumpla, finalmente, con el pedido del Cielo. Otros bienes se han ganado con consagraciones previas, aunque nos reunieron la condición fundamental, es decir, poner por objeto a Rusia. Hechos milagrosos han sido alcanzados mediante el rezo del Santo Rosario, por ejemplo la liberación de Austria. Un gesto papal en este sentido tendría una trascendencia impredecible para Europa y para todo el mundo cristiano.

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