Un pontificado y un milagro discutibles
hemos dicho en repetidas ocasiones
,
no ha sido »
Subito».
Incluso
considerando que procedimientos
canónicos han sido llevados más allá de
toda comprensión
.
Normalmente
,
después de la reforma
llevada a cabo por
el
mismo Papa
Karol
Wojtyla
,
un
proceso
de
beatificación
sólo puede
iniciarse
cinco años
después de
la
muerte del
candidato propuesto a los altares…
Es
evidente
que en
este caso
la Iglesia
Católica
se ha apartado
de
las normas de
derecho
que
había fijado
.
También resulta evidente que
la separación de poderes
no existe
en
la monarquía absoluta
de derecho divino encarnada
a la perfección
en
la
institución
romana
.
Juan Pablo II,
anunciada por el Vaticano el 14 de enero de 2011 y que se celebrará el 1 de mayo del año en curso, seis después de la muerte del papa polaco. ¡Una beatificación «express», y por lo tanto no «subito!»
Es la forma en la que
Benedicto XVI
va a fijar en el mármol de la historia de la Iglesia a una figura emblemática de la catolicidad de finales del siglo XX, aunque parezca un poco engorroso para el Papa reinante, en particular debido a las comparaciones sin permanentes «entre él y él”, como nos susurra maliciosamente un diplomático romano.
Beatificación que también plantea una serie de cuestiones, entre ellas la relativa al milagro atribuido a
Juan Pablo II
a favor de una monja francesa. Milagro que es una obligación imperativa para que un proceso canónico de beatificación sea válido. Y esto a pesar de la renuencia de la Comisión Médica del Vaticano, que durante mucho tiempo (!) se ha mostrado perpleja sobre este primer milagro invocado a favor de la beatificación de
Karol Wojtyla.
A saber, la curación de una monja francesa, la
hermana Marie-Pierre,
que sufría de la enfermedad de Parkinson, la misma enfermedad que afectó al Papa polaco.
Y, en efecto, el «milagro» que favoreció a la
hermana Marie-Pierre
(nacida en 1961, monja de la Congregación de las Hermanitas de las Maternidades Católicas) mientras estaba en oración a
Juan Pablo II
,
es compatible con la descripción del síndrome psico-genético de Parkinson, cuya descripción detallamos a continuación, a fin de informarnos sobre esta patología:
Ellos se manifiestan con síntomas similares (temblores, lentitud de movimiento, dolor muscular, dificultad para escribir y hablar), pero el paciente no presenta la degeneración típica de las neuronas de la sustancia negra.
En este caso, el origen del síntoma es psicológico, no biológico.
A menudo sus raíces se encuentran en la infancia, y resurgen en forma de síntomas físicos.
“El psicólogo
Pierre Janet
ha citado el caso de una niña que habiendo desafiado la prohibición de su madre de ir a jugar con un amigo al campo, ensucia el vestido y desarrolla una profunda culpa.
Al día siguiente del hecho se manifiesta una parálisis de ambas piernas, que duró ocho años y un día desapareció como por arte de magia: el síntoma (parálisis) materializa el conflicto entre el deseo de la niña de ir a jugar, y la prohibición de la madre.
» [En Cerebro y Psicología,
N ° 21, 2007).
Ciro Benedettini,
portavoz oficial de la causa de Karol Wojtyla,
no quiso
dar detalles, señalando que
«todo el proceso es secreto.»
Un secreto bien guardado, por cierto. Sobre todo porque, según nuestra información, para solucionar el problema planteado por la Comisión Médica del Vaticano, en la que varios miembros sostenían argumentos científicos como el descrito más arriba, monseñor
Oder Slawonir,
un joven prelado polaco a cargo del expediente beatificación de
Juan Pablo II,
fue invitado a presentar otro milagro que resistiera mejor los severos criterios médicos normalmente aplicados por dicha comisión.
Esto a pesar del «costado muy cuestionable» del milagro a los ojos de sus propios miembros, cuestionamiento repetido también, en este mismo sentido, por otras autoridades médicas. La decisión fue confirmar los usos y costumbres de la Iglesia Católica y de su fábrica de «hacer santos», como demostramos en nuestro libro publicado por Golias:
¿Cómo produce santos la Iglesia?
Por otra parte, surgen otras preguntas acerca de la beatificación de Juan Pablo II.
¿Cómo, por ejemplo, puede ser puesto en los caminos de la santidad un Papa que consciente y sistemáticamente ha tapado durante toda la duración de su largo pontificado (27 años) el escándalo de los sacerdotes pedófilos?
Por no mencionar otro ejemplo, como el mantenimiento de vínculos estrechos con dictadores de América Latina por Karol Wojtyla en nombre de la defensa de la cristiandad.
Al punto de aceptar censurar el Magnificat en una celebración en la Argentina, durante la dictadura del General Videla.
Nota de Panora
ma: según fuentes médicas,
“Aunque la EP (Enfermedad de Parkinson) sigue siendo la causa más común de parkinsonismo, debemos reconocer otras condiciones que producen similares manifestaciones de temblor, rigidez, akinesia y trastornos posturales. Puede resultar sencillo diferenciarla de otras, en presencia de características que no son propias de la EP. Los estudios necrópsicos permiten establecer que al menos un 25 % de los pacientes considerados como EP, tuvieron en realidad otra causa para su parkinsonismo.”
(Enfermedad de Parkinson y Parkinsonismos, Dr. Oscar Jiménez Leighton. Se puede descargar archivo aquí).
La verdadera enfermedad de Parkinson tiene por causa la falta de secreción de neurotransmisores y afecta la parte del cerebro denominada “substancia nigra”. El único modo de estar absolutamente seguro de que el enfermo ha sufrido el mal de Parkinson es hacer una necropsia cerebral, lo cual es imposible en vida del paciente.
Otros cuadros neurológicos que tienen causas diversas aunque síntomas similares pueden estar producidos por el consumo de determinadas sustancias, los efectos farmacológicos secundarios de ciertos medicamentos, la diabetes, los traumatismos de cráneo, las hemorragias subdurales, causas psicológicas, etc.
Comentario Druídico.
De entre todas la curaciones milagrosas posibles, un cuadro de parkinsonismo es de las que presentan mayor dificultad de comprobación, ya que muchas veces el diagnóstico de “Parkinson” es provisorio, y con el tiempo se establece otro más certero.
Con toda razón la Comisión Médica cuestionó el “milagro” por ser, precisamente, indemostrable de un modo científico, que es el criterio que la Iglesia utiliza para el caso de las curas milagrosas de enfermedades. No se puede demostrar la cura, ni siquiera se puede estar seguro del diagnóstico.
Ante la duda, el procedimiento de la Iglesia siempre ha sido esperar. El abogado del Diablo está obligado a objetar, a riesgo de que parezca una beatificación por razones políticas, a marchas forzadas y en base a un milagro dudoso. Hay razones más que suficientes para dudar de la validez del proceso actual, y por lo tanto del futuro, fundado en lo actuado hasta aquí.
Y para evitar suspicacias y al menos anticiparse a objeciones del tipo “los extremos se tocan” y ligerezas por el estilo, aclaramos que hemos citado a Golias, como tantas otras veces, porque no son muchos los que se han animado a poner en blanco y negro esta situación que podría resultar verdaderamente escandalosa. Y porque disentimos profundamente con esta publicación en casi todo.
El milagro fue cuestionado por miembros de la comisión médica, el hecho fue público en su momento, aunque se desmintiera rápidamente por medio del aparato de prensa del Vaticano.
La necesidad de una beatificación “ya” obligó a los que presionan en este sentido a poner su edificio sobre cimientos muy endebles, lo cual puede ser un modo para que la Iglesia rectifique este fenomenal desaguisado en el futuro, por lo cual debemos dar gracias a Dios.

