Panorama Católico

«Traigo sobre vosotros gente robusta»…

¿No castigaré esto? dice Yaveh; ¿y de tal gente no se vengará mi alma? Cosa espantosa y fea es hecha en la tierra; 
los profetas profetizaron mentira, y los sacerdotes dirigían por manos de ellos; y mi pueblo así lo quiso. ¿Qué, pues, haréis cuando llegue el fin?

5:1 Recorred las calles de Jerusalén, y mirad ahora, e informaos; buscad en sus plazas a ver si halláis hombre, si hay alguno que haga justicia, que busque verdad; y yo la perdonaré. 
5:2 Aunque digan: Vive Yaveh, juran falsamente. 
5:3 Oh Yaveh, ¿no miran tus ojos a la verdad? Los azotaste, y no les dolió; los consumiste, y no quisieron recibir corrección; endurecieron sus rostros más que la piedra, no quisieron convertirse. 
5:4 Pero yo dije: Ciertamente éstos son pobres, han enloquecido, pues no conocen el camino de Yaveh, el juicio de su Dios. 
5:5 Iré a los grandes, y les hablaré; porque ellos conocen el camino de Yaveh, el juicio de su Dios. Pero ellos también quebraron el yugo, rompieron las coyundas. 
5:6 Por tanto, el león de la selva los matará, los destruirá el lobo del desierto, el leopardo acechará sus ciudades; cualquiera que de ellas saliere será arrebatado; porque sus rebeliones se han multiplicado, se han aumentado sus deslealtades. 
5:7 ¿Cómo te he de perdonar por esto? Sus hijos me dejaron, y juraron por lo que no es Dios. Los sacié, y adulteraron, y en casa de rameras se juntaron en compañías. 
5:8 Como caballos bien alimentados, cada cual relinchaba tras la mujer de su prójimo. 
5:9 ¿No había de castigar esto? dijo Yaveh. De una nación como esta, ¿no se había de vengar mi alma? 
5:10 Escalad sus muros y destruid, pero no del todo; quitad las almenas de sus muros, porque no son de Yaveh. 
5:11 Porque resueltamente se rebelaron contra mí la casa de Israel y la casa de Judá, dice Yaveh. 
5:12 Negaron a Yaveh, y dijeron: El no es, y no vendrá mal sobre nosotros, ni veremos espada ni hambre; 
5:13 antes los profetas serán como viento, porque no hay en ellos palabra; así se hará a ellos. 
5:14 Por tanto, así ha dicho Yaveh Dios de los ejércitos: Porque dijeron esta palabra, he aquí yo pongo mis palabras en tu boca por fuego, y a este pueblo por leña, y los consumirá. 
5:15 He aquí yo traigo sobre vosotros gente de lejos, oh casa de Israel, dice Yaveh; gente robusta, gente antigua, gente cuya lengua ignorarás, y no entenderás lo que hablare. 
5:16 Su aljaba como sepulcro abierto, todos valientes. 
5:17 Y comerá tu mies y tu pan, comerá a tus hijos y a tus hijas; comerá tus ovejas y tus vacas, comerá tus viñas y tus higueras, y a espada convertirá en nada tus ciudades fortificadas en que confías. 
5:18 No obstante, en aquellos días, dice Yaveh, no os destruiré del todo. 
5:19 Y cuando dijeren: ¿Por qué Yaveh el Dios nuestro hizo con nosotros todas estas cosas?, entonces les dirás: De la manera que me dejasteis a mí, y servisteis a dioses ajenos en vuestra tierra, así serviréis a extraños en tierra ajena. 
5:20 Anunciad esto en la casa de Jacob, y haced que esto se oiga en Judá, diciendo: 
5:21 Oíd ahora esto, pueblo necio y sin corazón, que tiene ojos y no ve, que tiene oídos y no oye: 
5:22 ¿A mí no me temeréis? dice Yaveh. ¿No os amedrentaréis ante mí, que puse arena por término al mar, por ordenación eterna la cual no quebrantará? Se levantarán tempestades, mas no prevalecerán; bramarán sus ondas, mas no lo pasarán. 
5:23 No obstante, este pueblo tiene corazón falso y rebelde; se apartaron y se fueron. 
5:24 Y no dijeron en su corazón: Temamos ahora a Yaveh Dios nuestro, que da lluvia temprana y tardía en su tiempo, y nos guarda los tiempos establecidos de la siega. 
5:25 Vuestras iniquidades han estorbado estas cosas, y vuestros pecados apartaron de vosotros el bien. 
5:26 Porque fueron hallados en mi pueblo impíos; acechaban como quien pone lazos, pusieron trampa para cazar hombres. 
5:27 Como jaula llena de pájaros, así están sus casas llenas de engaño; así se hicieron grandes y ricos. 
5:28 Se engordaron y se pusieron lustrosos, y sobrepasaron los hechos del malo; no juzgaron la causa, la causa del huérfano; con todo, se hicieron prósperos, y la causa de los pobres no juzgaron. 
5:29 ¿No castigaré esto? dice Yaveh; ¿y de tal gente no se vengará mi alma? 
5:30 Cosa espantosa y fea es hecha en la tierra; 
5:31 los profetas profetizaron mentira, y los sacerdotes dirigían por manos de ellos; y mi pueblo así lo quiso. ¿Qué, pues, haréis cuando llegue el fin?

Jeremías, Cap. V.

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