Temor, prejuicio y fanatismo en portales católicos americanos
A partir de un artículo de la Sra. Dawn Eden, su curiosa forma de dar derecho de réplica, de la poco noble actitud del portal New Advent, al cual también se le pidió tal derecho y contestó con otro artículo calumnioso, me vi envuelto en una polémica con el sitio Mary Victrix, que también difundió un artículo en mi contra pero al menos permitió vincular la verdadera traducción de Holocausto y Holocuento, y luego me admitió en los comentarios.
A partir de un artículo de la Sra. Dawn Eden, su curiosa forma de dar derecho de réplica, de la poco noble actitud del portal New Advent, al cual también se le pidió tal derecho y contestó con otro artículo calumnioso, me vi envuelto en una polémica con el sitio Mary Victrix, que también difundió un artículo en mi contra pero al menos permitió vincular la verdadera traducción de Holocausto y Holocuento, y luego me admitió en los comentarios.
Esto debo agradecerlo en forma particular, por razón de justicia. Si bien me atacaron duramente, bajo argumentos que solo pueden nacer de un prejuicio insuperable, creo que me permitieron decir lo que decir se podía en medio de la confusión y el enredo que generan estos debates, donde todos meten la cuchara.
Porque el tema está tan ideologizado y es tan grande la presión de los medios que resulta imposible hablar sin recibir una catarata de insultos o acusaciones fantasiosas.
De mi parte el episodio está cerrado. No creo que se pueda argumentar contra la fuerza brutal de la «corrección política». Sin duda estos medios tienen dependencias económicas, o deben pagar algún tributo para seguir saliendo. O simplemente, están convencidos de lo que dicen. Pero salvo el caso de Mary Victrix, su convicción llega al límite de darme entidad suficiente como para atacarme, pero no espacio para defenderme. Y ese modo de convicción me parece no es posible en personas de recta intención.
Si a alguien le interesa, pueden leer los artículos y comentarios aquí, aquí y aquí. En este último al menos me dejaron hablar, lo que mejora mi opinión sobre ellos. De la Sra. Eden, debo decir que no ha dado ninguna evidencia de rectitud de intención ni ecuanimidad. Solo un grosero fanatismo.
Debo agradecer también a los comentaristas que actuaron con ecuanimidad señalando los errores de interpretación del texto, o simplemente la actitud sectaria de los autores de los artículos. Señalaron, muchos de ellos, cuán en olvido se tienen las matanzas de otros pueblos, durante la II Guerra Mundial, antes y después. Y que mi tésis fundamental, «El holocausto (Shoa) no es una verdad de Fe sino un hecho histórico sujeto a mayor investigación, como cualquier hecho histórico» era coherente y razonable. No se precisan muchas luces para entender esto, me parece.
Dediquémonos ahora a cosas más saludables.

