Tarde, una declaración…
Mons. Héctor Aguer, Arzobispo de La Plata, durante la celebración de la Solemnidad de Corpus Christi dedicó un párrafo a la profanación de la Catedral realizada semanas antes. Destacamos el texto que oficialmente se publica en la web de la Arquidiócesis.
Mons. Héctor Aguer, Arzobispo de La Plata, durante la celebración de la Solemnidad de Corpus Christi dedicó un párrafo a la profanación de la Catedral realizada semanas antes. Destacamos el texto que oficialmente se publica en la web de la Arquidiócesis.
«Para concluir, deseo compartir con ustedes un comentario sobre el hecho penoso que ocurrió en esta catedral hace unos días. Probablemente muchos de ustedes ya están informados. A causa de un descuido de la guardia, una mujer desvergonzada, vestida indecorosamente y acompañada por otro personaje que parecía mujer, entró aquí a filmar un video en el que baila y canta, se atrevió a sentarse en un confesionario en son de burla y blasfemó contra la Santísima Eucaristía, remedando la comunión y expresándose de un modo gravísimamente escandaloso. Según he oído decir, la filmación estaba destinada a un “boliche gay” de la ciudad. Ahora resultan normales esas abominaciones amparadas por las leyes. Pero además mucha gente pudo acceder a la cosa por internet. Ofrezcamos el Santo Sacrificio de la misa en reparación y desagravio por la profanación del templo y por las blasfemias proferidas. Dediquemos asimismo al Señor la procesión de la que hemos participado, como gesto de amor y de entrega confiada, incondicional. Recemos mucho también por esas personas descaminadas, depravadas, para que Jesús les toque el corazón y las convierta; todo es posible para su omnipotencia y su misericordia.»
Fuente: Arzobispado de La Plata.
Comentario Druídico: Doblemente tardía, la declaración y esta publicación. La declaración no ameritaba tanta reflexión. Y si bien podemos reconocer firmeza en los términos, parece ser como esos tratamientos médicos en los que no se procede a tiempo ni con la dosis suficiente. Puede mejorar, no cura.
También tardía es esta publicación, por razones que hemos expuesto en otro lugar, de fuerza mayor.

