Panorama Católico

Reunión de piojosos…


Así ha calificado una voz anónima de nuestros foros a los anglicanos y ortodoxos que desean volver a la unidad con la Santa Sede. E incluye una tercera catergoría de piojosos, esta vez los tradicionalistas de la FSSPX, a la cual él mismo dice pertenecer. El agravio no tiene más trascendencia que la de mostrar como sea ha enseñorado la pasión y hasta la patología en algunas almas. Pero los hechos requieren algún análisis para un buen discernimiento.


Así ha calificado una voz anónima de nuestros foros a los anglicanos y ortodoxos que desean volver a la unidad con la Santa Sede. E incluye una tercera catergoría de piojosos, esta vez los tradicionalistas de la FSSPX, a la cual él mismo dice pertenecer. El agravio no tiene más trascendencia que la de mostrar como sea ha enseñorado la pasión y hasta la patología en algunas almas. Pero los hechos requieren algún análisis para un buen discernimiento.


Ortodoxos


En conocida la visita del Arzobispo ortodoxo Hilarión de Volokomansk al Santo Padre en meses recientes. Los diálogos fueron secretos, pero las declaraciones del prelado ruso tuvieron este tenor:


Desde las reformas litúrgicas del Concilio Vaticano II, los servicios en algunas iglesias católicas han acabado siendo poco diferentes a los protestantes».»Nosotros apoyamos al Papa en su empeño por la defensa de los valores cristianos, lo apoyamos también cuando sus valientes declaraciones suscitan reacciones negativas por parte de algunos políticos o personalidades públicas, o son recibidas con hostilidad y a veces tergiversadas por parte de algunos medios de comunicación».


«Creemos que él tiene el deber de dar testimonio de la verdad y por tanto estamos también con él cuando su palabra encuentra oposición».


» Consideramos que el jefe de la mayor iglesia cristiana no deba estar pendiente de ser políticamente correcto, ni se deba adaptar a la mentalidad dominante o buscar ser aceptado. Creemos, por el contrario, que tenga el deber de testimoniar la verdad. Por tanto, le apoyamos incluso cuando sus palabras encuentran oposición”.


«Los servicios divinos ortodoxos son un tesoro inapreciable que debemos custodiar cuidadosamente. He tenido la oportunidad de estar presente en servicios tanto católicos como protestantes, que fueron, con raras excepciones, bastante decepcionantes… Desde las reformas litúrgicas del Concilio Vaticano II, los servicios en algunas iglesias católicas han acabado siendo poco diferentes a los protestantes». Cfr. Panorama Católico


Hasta aquí los dichos del arzobispo ruso, que indudablemente, dadas sus altas funciones diplomáticas, y la no desmentida adhesión del Patriarca Kiril, han estado lejos de ser una iniciativa meramente personal.


 


Comunión Tradicionalista Anglicana


Para comienzos de año se debatía en la prensa especializada la fecha en que se conocería la respuesta afirmativa de Roma a los pedidos de la Comunión Tradicionalista Anglicana.


La revista Golias, cuyo progresismo es indiscutible, ha calificado así a los anglicanos que piden amparo en la Iglesia Católica:


En el origen de esta separación, nos encontramos con la violenta controversia de los conservadores en contra de la ordenación de las mujeres y los homosexuales, por no mencionar la guerra abierta de los mismos conservadores congta las innovaciones litúrgicas introducidas en la Comunión Anglicana.


Posición ampliamente compartida por la jerarquía católica y que ha dado lugar al hecho de que ya en 2007, el obispo de Australia y líder de la Comunión Anglicana Tradicionalista, John Hepworth, exigiera la readmisión de su iglesia, la TAC, «en su totalidad la comunión sacramental y eclesial «con la sede de Pedro en Roma. […]


Y más adelante: “Acerca de los anglicanos separatistas de su comunión de origen, el Vaticano, con el consentimiento de Benedicto XVI, concederá a los tradicionalistas de la TAC el derecho de celebrar según la liturgia anglicana, que incluye muchos ritos similares a la misa tridentina que fuera promulgada por el Motu Proprio Summorum Pontificum, en julio de 2007”. Cfr: Golias.




Conversaciones doctrinales


La tercera clase de “piojosos” que serán recibidos por Roma para debatir los aspectos a su ver “inaceptables” del CVII son los propios tradicionalistas de la FSSPX. Contra ellos Golias se ha despachado sin atenuantes, y en el máximo de su furor antitradicional ha acusado al Papa de “cismático”. Curiosa preocupación de una publicación ecumenista enragé.


 


Bien pues, parece necesario hacer algunas distinciones:


Nos parece auspicioso que el nuevo Patriarca de la Iglesia Ortodoxa del Patriarcado de Moscú haya depuesto su furibundo antirromanismo o al menos lo haya atenuado. Y que además apoye al Santo Padre en aquellas cosas en que todos tenemos el deber de apoyarlo, a saber: cuando da testimonio de la verdad, cuando este testimonio le valen la oposición de los enemigos del cristianismo, cuando promueve los ritos de la divina liturgia que más dignamente reflejan las sagradas tradiciones. Y nos parece notable que el Arzobispo ruso declare, en las barbas del Papa y después de haberse reunido con él, que desde las reformas litúrgicas del Concilio Vaticano II, los servicios en algunas iglesias católicas han acabado siendo poco diferentes a los protestantes».


Nos parece auspicioso que quienes piden su admisión a la Iglesia Católica sean el sector anglicano que se opone a la ordenación de mujeres y de homosexuales, y además que soliciten continuar con ritos cuya raíz pre tridentina los hace muy similares a la Misa Tradicional.


Y finalmente, más auspicioso aún parece que Roma haya aceptado poner en tela de discusión los textos del Concilio Vaticano II, no solo necesitados de aclaración, sino también los imposibles de aceptar sin una corrección radical.


Claro, no es posible saber en qué parará todo esto. Hay una velocidad impresa a los hechos por la voluntad personal del pontífice (o la necesidad) de ser el artífice de esta obra, que puede ser mayor de la que las cosas precisan y así llevarlas al fracaso.


Hay limitaciones operativas, una autoridad acotada, enemigos internos poderosos y, lo que es peor, ideas contrarias a la doctrina tradicional que siguen deslumbrando al Sumo Pontífice desde sus décadas mozas.


Todo es raro, misterioso, y hasta ominoso, si lo vemos con ojos merarmente humanos y naturales. Si no creemos en la existencia de un Dios providente. Si todo lo limitamos al cálculo humano.


Se impone, pues, para no perder la mesura, un acto de confianza en la Providencia. Sobre todo porque no somos actores (aunque hasta cierto punto sí, con nuestra oración y santificación) sino espectadores de este inmenso drama  histórico y metahistórico que tenemos el enorme privilegio de ver con  nuestros propios ojos.


En algún sentido, el calificativo de “piojosos” nos cabe a todos, incluso al Santo Padre, en cuanto a su pura humanidad pecadora. ¿Quién no es piojoso ante Dios? Pero no con el espíritu con que ha sido proferido en nuestra web por una voz que finalmente no está tan lejos del pensamiento y las actitidues de los ultramodernistas de Golias.


Cero componente de esperanza, cero elementos de humildad: todo cálculo humano, ideológico y para colmo no demasiado inteligente.

Comentarios

Anónimo
23/10/2009 a las 6:35 pm

Es penoso ver a los antiacuerdistas
convertidos en una mera secta ideológica. Con la «idea» de la Tradición, pero sin vivirla plenamente, sino mentándola.
Utilizando a la Tradición como mero recurso lingüístico.
Como dice el anti-acueridista Juan Carlos, «el nominalismo es mala filosofía».



    Anónimo
    24/10/2009 a las 12:56 am

    confirmo
    mis dos hijos menores que van al colegio de la FSSPX han venido llenos de piojos. Si el antiacuerdismo es como el nopucid, me paso. DARDO



    Anónimo
    24/10/2009 a las 1:54 pm

    Sr Anónimo el Vie
    Y el JUICIO TEMERARIO también.

    El anti-acuerdismo NO EXISTE ni como doctrina ni como SECTA.

    Mons. Lefebvre para Ud. fué SECTARIO Y ANTI-ACUERDISTA?

    tolle lege:

    En una entrevista concedida a Fideliter (Nº 66. noviembre-diciembre de 1988), Monseñor Lefebvre dijo:
    “No tenemos la misma manera de concebir la reconciliación. El cardenal Ratzinger la ve en el sentido de reducirnos, de traernos al Vaticano II. Nosotros la vemos como un retorno de Roma a la Tradición. [No nos entendemos. Es un diálogo de sordos.] No puedo hablar mucho del futuro, ya que el mío está detrás de mí. Pero si vivo un poco aún y suponiendo que de aquí a un determinado tiempo Roma haga un llamado, que quiera volver a vernos, reanudar el diálogo, en ese momento sería yo quien impondría las condiciones. No aceptaré más estar en la situación en la que nos encontramos durante los coloquios. Esto se terminó.
    Plantearía la cuestión a nivel doctrinal: “¿Están de acuerdo con las grandes encíclicas de todos los papas que los precedieron? ¿Están de acuerdo con Quanta Cura de Pío IX, [Immortale Dei, Libertas de León XIII, Pascendi de Pío X, Quas Primas de Pío XI, Humani Generis de Pío XII?] ¿Están en plena comunión con estos papas y con sus afirmaciones? ¿Aceptan aún el juramento antimodernista? ¿Están a favor del reinado social de Nuestro Señor Jesucristo?
    [Si no aceptan la doctrina de sus antecesores, es inútil hablar.] Mientras no hayan aceptado reformar el Concilio considerando la doctrina de estos papas que los precedieron, no hay diálogo posible. Es inútil.
    Las posiciones quedarían así más claras.
    No es una pequeña cosa la que nos opone. No basta que se nos diga: pueden rezar la misa antigua, pero es necesario aceptar esto. No, no es solamente eso lo que nos opone, es la doctrina. Queda claro”.

    El único verdadero acuerdo en este mundo consiste EN LAS DIFERENCIAS

    Y por favor, le ruego que reze por mí desde su primer banco, porque necesito las oraciones de quien NO ES COMO YO.

    JuanCarlos.



      Anónimo
      24/10/2009 a las 3:47 pm

      JuanCarlos
      Lo dicho últimamente por M. Fellay va en la línea de lo que ud. cita de M. Lefebvre, esto es: NO CEDER ANTE LA DOCTRINA.
      Entonces, porqué siguen con la idea de la traición?



        Anónimo
        26/10/2009 a las 3:05 pm

        Sr.Anónimo «el Sabath»
        Correcto.

        No generalice porque eso tiene la IMPUNIDAD de la IMPRECISIÓN.

        Nadie puede hablar de traición sino cuando es CONSUMADA.

        In Te Domine SPERAVI.

        y No en NINGÚN MONSEÑOR.Ni siquiera en el Papa de Turno, sobre todo desde JuanXXIII. Y en todo caso EN TANTO Y EN CUANTO.

        Maldito el varón que confía en el hombre. Incluído el ego.

        PD.Rezó desde su primer banco ?



          Moderador
          26/10/2009 a las 3:56 pm

          La razonabilidad ausente

          Según el comentario de Juan Carlos, es esperable una continuidad en la línea teológica de los papas porque así han sido desde Juan XXIII, y es esperable una traición de los Obispos de la Fraternidad, porque así no han sido desde el comienzo de su ministerio.

          Es decir, porque sí, y porque no. 

          Clarísimo. 

          Lo del primer banco, además, apesta.



          Anónimo
          27/10/2009 a las 3:02 pm

          De acuerdo
          Pero Ud. no lee inteligentemente. Está OFUSCADO.

          EMBRIAGADO de VOLUNTARISMO.

          Desdelúltimobanquito.

          Chau.



          Moderador
          27/10/2009 a las 4:39 pm

          Delitos en grado de tentativa

          Entre la intención (difícil de juzgar) y el hecho consumado está la tentativa. Nadie ha probado la «traición» ni siquiera en el grado de tentativa. Solo especulan sobre supuestas intenciones. Y que ya se verá el hecho consumado.

          Como fiscales parecen bastante incompetentes.

          El Moderador, en el banquito de siempre.



          Anónimo
          28/10/2009 a las 4:31 pm

          LAS AMBIGÜEDADES
          Las ambigüedades mi amigo. Las ambigüedades…

          Están asumidas y reconocidas. Se ha cambiado el lenguaje y se ha aceptado el doble discurso. Lea por favor la revista J.C. 121 de la FSSPX.

          ¿Hay cosa más aborrecible y antievangélica? A ver los signos. A ver los signos. Que cuando el aceleramiento del barco con motores apagados (propulsado por la primera reacción) se detenga de una vez para siempre, tal vez sea demasiado tarde.

          Católico Parusíaco



          Anónimo
          27/10/2009 a las 4:34 pm

          Consumar para traicionar
          ¿Acaso no nos enseñó nuestro Señor que los pecados se consuman en el corazón del hombre? ¿Y que de lo que abunda en el corazón habla la boca? ¿Acaso no nos enseña la Santa Iglesia y los Evangelios que se comete adulterio sin necesidad de otra consumación que la de los ojos; que no se asesina al prójima sin otra consumación que la del insulto?

          Hay miradas muy adúlteras en la FSSPX y asesinatos muy cruentos para con los suyos. A todos nos consta, aunque nos hagamos los distraídos y nos contentemos con las poquísimas cositas católicas que diga o haga la Nueva Iglesia Romana.

          Católico Parusíaco



          Moderador
          27/10/2009 a las 4:44 pm

          También enseñó que el corazón humano…
          solo puede ser juzgado por el juicio divino.



          Anónimo
          28/10/2009 a las 4:19 pm

          No enseñó eso
          El árbol se conoce por sus frutos…

          El hombre espiritual juzga TODAS las cosas…

          Si usted supiera Marcelo algo de teología y de exégesis sabría que está equivocado: No es lo mismo separar el trigo de la cizaña como Ud hace (que hace) en este blog, sentenciando a católicos tradicionalistas, lo cual está permitido sólo a Dios; que cuidarse de los falsos profetas, cosa que debiera ir practicando por los tiempos que corren y por las compañías que frecuenta.

          El hacerse el distraído ante los pecados que asoman y jugar a dos puntas, es propio de fariseos.

          Católico Parusíaco



          Moderador
          28/10/2009 a las 6:30 pm

          Veo que Ud. es hombre ducho

          en el juicio de los corazones. Según Ud. me hago el distraído (ni siquiera estoy confundido) ante los pecados que asoman…. y juego a dos puntas… Bien, hágase cargo.



Anónimo
23/10/2009 a las 7:32 pm

Anti-acuerdismo e ideología.
Si tuviese tiempo escribiría un ensayo sobre este tema, pero no lo tengo, entonces, me pregunto:

1.- Porqué los anti-acuerdistas no sacaron ningún artículo referente a la conferencia reciente de M. Fellay en Bs As donde justamente dejó bien en claro que no se llegará a ningún acuerdo a fuerza de traicionar la doctrina tradicional (ni de forzarla)?

2.- No era acaso una gran noticia?

3.- Se alegrarían los anti-acuerdistas si al final de estas discusiones doctrinales no hubo traición hacia la doctrina por parte de la FSSPX?

4.- Qué son exactamente los anti-acuerdistas?

Respuestas:

1.- No dijeron nada de los dichos «anti-acuerdistas» de M. Fellay porque tienen tomada una postura «a priori» que dice algo así como: «Fellay y el resto son unos traidores acuerdistas».
Y tienen asumida esta postura a priori porque así funciona la «ideología». No les importa lo que las cosas «son», el «ser», sino la «idea» que tienen sobre la cosa (en este caso la «cosa» es la FSSPX y sus autoridades).
Luego, como buenos idealistas, negarán «mentando» sus latiguillos al uso la misma existencia de la conferencia de M. Fellay o, al menos, su contenido exacto. Todo esto a pesar que ante el sincero e imparcial observador el discurso de M. Fellay sin duda no acepta traiciones de ningún tipo.
Ha calado tan hondo la «idea» de la traición, que no se hacen esta sencilla pregunta: ¿Podría M. Fellay, luego de lo que dijo MUY CLARAMENTE en Luján hace dos semanas nomás y hace unos pocos días en su conferencia, llegar a un acuerdo espurio con Roma sin hacerse acreedor en forma -me animo a decir- «automática» del desprecio de los fieles y curas? ¿No sería una pésima estrategia la de M. Fellay el decir lo que DIJO y hacer lo contrario, siendo que tenemos buena memoria? ¿Si piensa traicionar a la doctrina, no sería mejor que no hubiese dicho nada? ¿Qué ganaría con un discurso anti-acuerdista ahora?
Pero no, no se hacen estas preguntas, pues la traición se les cae … y hay que mantener la «idea», sin importar el ser… la idea de traición, claro.

2.- Sí, era una gran noticia, pero la callaron cobardemente.

3.- No, no se alegrarán cuando al final del camino no haya habido traición, pues ellos viven de mentar esta traición. No les importa lo que las cosas son. Luego, no les importa que «no haya habido» traición, pues no les importa «lo que hay o no», no les importa «el ser».

4.- . Al igual que los sedevacantistas que viven de la crítica hacia la FSSPX, como los protestantes de la crítica hacia la Iglesia, al decir de C. Dawson, los anti-acuerdistas son una «sub-cultura» dependiene de una «cultura» a la cual critican sin importar en nada la realidad de las cosas.
Necesitan a esta «cultura» para no desaparecer.

Esto es lo que sinceramente pienso de estos señores a los que ni siquiera respeto.
– Pero Carlista, qué poco caritativo.
– Sí, es verdad, soy un poco hijo de p… Y qué?

El Carlista.



    Anónimo
    24/10/2009 a las 11:39 am

    Desgraciadamente sí, el antiacuerdismo
    es ideológico.
    Esto lo hace aun más grave.
    Recuerden que los jacobinos mataban y se hacían matar por una tonta «idea» y así el resto de los idealistas. Como nuestros jóvenes idealistas de los 70′ …
    Al ideologizado no se lo logra encaminar mostrándole el ser. Nunca fue así. No pueden verlo. La idea los supera.



      Anónimo
      24/10/2009 a las 10:34 pm

      La ideología
      Decime (iba a decir gil pero no quiero faltar el respeto a nadie), y lo tuyo, crees que está fuera de toda ideología?
      Vamos…..



        Anónimo
        25/10/2009 a las 3:00 am

        Decime vos …
        (iba a decir pelandrún, pero no quiero ofender a nadie) dónde viste en mí una posición ideológica cuando solo manifiesto no que he percibido a través de mis sentidos (siguiendo a el Filósofo), esto es, sobre «cosas» y no sobre «ideas».
        En todo caso, mi crítica al antiacuerdismo sería ideológica si el Superior General de la FSSPX hubiera dicho que se olvidaría de las encíclicas pre-conciliares al momento de las discusiones doctrinales, o si la doctrina de los sermones o publicaciones de la FSSPX hubiese cambiado, o si hubiesen comenzado a aceptar la misa nueva.
        Pero nada de esto sucedió.
        Lo que ví y escuché es otra cosa, es lo mismo de «siempre».
        En mí no hay ideología defendiendo la postura de Fellay, sino un fiel reflejo de las «cosas» (ser) percibidas a través de mis sentidos.
        Y esto nadie me lo podría negar con buenos fundamentos, pues no estoy ni sordo ni ciego. Y punto.



          Anónimo
          25/10/2009 a las 12:46 pm

          Ideología y realidad.
          Excelente comentario anterior.
          Cuando los juicios surgen de lo percibido por los sentidos se basan en el ser, luego, no son ideológicos.
          Cuando éstos se basan en «maquinaciones» intelectuales se basan en las ideas que esas maquinaciones generan, luego, son ideológicos o agenos al ser.
          Conclusión: no estando dispuestos a traicionar la doctrina tradicional ni la misa de siempre los de la FSSPX, conforme lo que se puede leer, escuchar y ver, el antiacuedismo es ideológico.



          Anónimo
          25/10/2009 a las 1:15 pm

          Antiacuerdismo y filsofía.
          Llama la atención observar que los «aristotélico-tomistas» del antiacuerdismo se olviden de Aristóteles y de Santo Tomás al momento de aplicarlos en la vida misma (juicios), criticando así desde construcciones «imaginadas», «inmanentes», «idealizadas».

          La filosofía no es sólo para distrutarla desde los libros. Hay que llevarla a la práctica todos los días. Si así fuera, más sentido tendría leer novelas.



Anónimo
23/10/2009 a las 8:20 pm

Si me permite un comentario
La Iglesia Ortodoxa se congratula en el tradicionalismo naciente en la Iglesia Romana. Nosotros apoyamos la restauracion de la misa tridentina impulsada por el papa romano.
Nuestra idea es que si bien tenemos diferencias importantes, muchas veces esas diferencias nacieron tambien de una dificultad de entenderse mutuamente. No niego que tengamos diferencias doctrinales, lo que digo es que durante mil años fuimos una iglesia. Eso debe ser bastante.
Entre nosotros Ortodoxos, hay una percepcion de alegria por la restauracion liturgica tradicional. Por que? Porque es un modo de reconectarles con la tradicion. Yo he asistido a un misa tradicionalista y es hermosa, profundamente religiosa, que lo conecta a uno con la tradicion.
Hacemos votos para que retornen mas decidamente, aun en medio de tantas discordias entre sub grupos. No se maltraten tanto! Nosotros tambien sabemos de eso!
Algunas diferencias suenan dificiles de enteder, pero muchas veces he logrado descubrir que ha sido un poco el paso del tiempo y cierto sectarismo mutuo el que nos ha hecho incapaces de entender que es lo que los otros quieren decir. Y saben que? Muchas veces esos «otros» creen lo mismo pero lo expresan diferente.
Pero bueno, ustedes tienen sus problemas, nosotros tambien! Vaya coincidencia.
Una aclaracion. Decir ser Ortodoxo no significa automaticamente «ruso». Quizas algun lector aqui pudo asociar ambas ideas. Los Ortodoxos somos mas que «los rusos». Yo soy originalmente griego de Iglesia pero asisto a mi parroquia que es ucraniana de raiz, pero hoy en dia hay muchisima mezcla. Pertenecemos al Patriarcado de Constantinopla y existe intercomunion entre Ortodoxos, de modo que participamos de los Misterios (sacramentos) alli donde haya una Iglesia Ortodoxa.
Salud y buenos deseos para que prosigais en el ahondamiento de la tradicion.
En Jesucristo y la Santa Theotokos.
Stefan



Anónimo
23/10/2009 a las 8:32 pm

¿Patología o negocio?
Lo dije en un comentario que el Sr. Marcelo destacó: la deriva sectaria de los denominados anti-acuerdistas es preocupante.
Ya se ven signos de fariseismo y pronto darán «gracias a Dios por no ser como los demás hombres», «esos», «piojosos»…

El sedevacantismo es un camino que conduce a cualquier parte. Y el final del viaje no es nada bueno. Ayer me enteraba de unos «clérigos» sedevacantistas mexicanos que visitaron a un «obispo», también sedevacantista, con avanzado mal de Alzheimer, en el intento de arrancarle con engaños una «consagración episcopal»… Les alcanzaba con sugerirle al anciano una imposición de manos y la fórmula consecratoria. Es tan patente la falta de recta intención. Tannotoria la intención de mercantilizar los sacramentos.

No me parece arriesgado pronosticar que esos grupos terminarán en algo más raro que los veterocatólicos. El primer arranque es rigorista. Después, el péndulo se moverá hacia las necesarias «reformas»…

En Xto.,

P.



Anónimo
24/10/2009 a las 4:53 pm

Anti acuerdismo
¡Qué fea palabra! De todas formas, estos artículos del esforzado editorialista para llamar a la concordancia (que es casi lo contrario del «acuerdismo») son un gran mérito de don Marcelo, pero los falta una pizca de pimienta y dos chorritos de sal.

El problema real es la mentalidad forjada por casi 40 años de «ciudadela», ese espíritu de último bastión que no puede creer que todo toca a su fin y en una désas, uno hasta lo ve. O que no quiere creer que ese fin podría estar cercano. Les recomiendo ver una magnifica película de los ’70, «El desierto de los tártaros» para entederse a sí mismos y el notable cambio espiritual que va formando una resistencia sin esperanza.

¿Cómo «sin esperanza»? Sí, así como lo oyís.

La posición ultrancista no es principista sino psicológica o, si se prefiere decirlo así, una deformación moral que no tiene nada que ver con los principios; el estudio detallado de las cuestiones involucradas no justifican la resistencia presente, pero dicho «espíritu», impide el estudio detallado.

La explicación es esa tremenda inercia nacida de 40 años de «militancia», que nunca contuvo la esperanza real de que Dios podría arreglar todo en 10 minutos, si quisiera y cuando Le parezca. Si es que lo va a arreglar ahora, lo cual es la cuestión que no quieren ver ni aceptar «a priori» como posible, ni esperar a ver los resultados. Esos son los chorritos de sal que faltan en esta cuestión.

El «antiacuerdismo», sea de algunos de la FSSPX y demás, incluyendo a los sedevecantistas, es una falla general en la confianza en la Divina Providencia y no una oposición circunstancial a lo que está ocurriendo, sino una negativa a lo que podría ocurrir (de bueno). Esa es la pimienta.

Y lo presente, mi contribución a esta ensalada.

Cordialmente.

Yo, el de arafue



    Moderador
    24/10/2009 a las 5:22 pm

    Al de la pimienta…

    Muy lindo lo suyo, siempre y cuando no generalice y de a cada uno lo suyo. 

    1) No sabemos si ahora se va a arreglar algo o no se va a arreglar nada. En todo caso, hay hechos auspiciosos.

    2) No quite a nadie el mérito de la militancia, que bien sufrida ha sido, cuando los «lefebristas» eran unos apestados. Esto lo ha reconocido el propio papa Benedicto. 

    3) Y no venga con eso de «sufrir adentro», porque los que sufrieron adentro en su mayoría terminaron aceptando cualquier cosa y poniendo sus ímpetus en perseguir a los «de afuera».

    Aclarados estos puntos, le admito sus observaciones, y no tendría sentido que fuera de otro modo, en cuanto a lo psicológico. Pero atienda también que la culpa de muchos desequilibrios psicológicos, que han llevado a tantos a morir de tristeza, digo, el origen está en el abandono que la Iglesia jerárquica ha hecho de la buena doctrina y en como se ha pasado al lado de sus enemigos.

    Mal puede Ud. acusar a uno de desequilibrado si le hicieron la vida imposible durante 40 años. Claro, no es el caso de todos los que nos bañan en sus amargas lamentaciones sin esperanza y cuya psicología ha sido ya muy bien definida en varios comentarios, incluyendo el suyo.

    Dejo aparte a los maliciosos, que he vivido en carne propia su falta de caballerosidad, de buena fe y del más elemental sentido de la verdad (adaequatio intellecuts et rei).

    El Moderador, gastronómico



      Anónimo
      25/10/2009 a las 1:20 pm

      Sí, tiene razón
      Lo anterior dicho no quiere ser acusación sino explicación. Y si quiere que se lo diga, benevolente y agradecida, no nada capciosa ni farisaica.
      No digo «desequilibrio», y menos aún culpable por que no debe hablarse de culpas sino de estados, como esa «tendencia irrefrenable», que puede causar desequilibrio, causada por 40 largos años de ostracismo e inicua malquerencia. Pero ninguna excusa en la causa, y siendo que las hay y a montones, quita nada a la consecuencia presente, que es lo que debe ocuparnos.
      Y si lo digo, es para aportar algo bueno y objetivo y por que me parece insultar a los resistentes decirles que lo de ellos es «ideológico», sin desmerecer nada a quienes sostienen esta hipótesis, pero que creo falsa. Un animal herido no es un animal malo, aunque muerda la mano de quien pretende acariciarlo. Y no vale tampoco quedarse con que «es un animal»; lo auténticamente cristiano es ver que está herido.
      El de arafue



        Anónimo
        25/10/2009 a las 7:09 pm

        Sr. de arafue, decir que el antiacuerdismo es ideológico …
        cuando miles de personas (y también usted) pueden escuchar la conferencia de Fellay y lo que él hoy «aun sigue» pensando, no es un insulto, sino una verdad.
        Si yo le digo:
        No a la misa nueva y la misma doctrina de siempre.
        A lo que usted contesta:
        Eso es acuerdismo entreguista.
        Conclusión:
        A usted no lo importa lo que «las cosas son», sino sus propias «ideas».
        Podría excusarlo el hecho que usted esté loco o sordo, es verdad.



          Anónimo
          26/10/2009 a las 12:07 pm

          Anónimo de las 16:09
          Es posible que yo esté, o aún sea, loco, y lo de sordo, ya le digo que como anillo al dedo.
          Vea lo que me está escribiendo: «acuerdismo entreguista» encierra, en esa fórmula mágica característica, ninguna explanación sino el encasillamiento propio de un estado neurótico, antes que de una ideología, la cual requeriría la adecuación de lo real a la mente. Pues sí: la ideología es lo contrario del realismo, y es entonces la adecuación de la realidad al pensamiento previo. Algo de nominamlismo, agitado con una gotas de venenoso idealismo kantiano y como saborizante principal, cartesianismo crudo; agítese bien antes o después de ingerir, da igual, y luego ¡ a luchar por la justicia y el derecho ! Los muertos son solamente «daños colaterales» (así, entre paréntesis, la expresión más hijoputesca que haya elaborado el fariseísmo de hogaño).
          La ideología es el veneno del alma, tal vez el más fuerte que haya existido, porque es el pecado plenamente justificado por el intelecto, el cual previamente, ha sido corrompido; pero yo no puedo creer que estos buenos señores, que tanto tiempo han disfrutado de las cosas buenas y las han acompañado, más o menos dedicados a ellas, ahora estén tan alejados y alelados. A no ser algún morbo circunstancial que los vuelva medio locos.
          Como soy «de arafue», tengo algo de perspectiva, medio de abajo, medio de arriba, medio de cerca y medio de lejos; o sea, media perspectiva. Pero es más clara que los que están juntitos.

          En síntesis, Usted me pregunta ¿y entonces, por qué no nos pasó a todos los demás? Por que no, y ya.
          El problema no es por qué no les pasó a otros, sino por qué les pasó a ellos. Cuando se estudia un resfrío, se busca primero un resfriado, no un sano. Al menos, se empieza por ahí.
          Cuando yo le digo que pensar que el «anti acuerdismo» es de raiz ideológica es como un insulto, me refiero a que es insultante «per se» y no a que haya intención directa o ánimus injuriandi en la sentencia, por que no lo sé y por que no me parece que lo sea. Digo que me parece una explicación que desliza un detalle insultante, no un insulto. Y que además, es insuficiente, hay que buscar otra mejor.
          Así que no se enoje, no vale la pena.

          Usted ha de saber que pegarle a las mujeres, apurar a los locos o gritar a los sordos son cosas que no deben hacerse: Son todas cosas inútiles.

          El de arafue



        Anónimo
        25/10/2009 a las 7:20 pm

        Sr. de arafue 2.
        Olvidé decir que:
        Coincido con usted en que la locura o desequilibrio que no les permite contemplar lo que las cosas son puede no ser culpable en ellos, sino provocada por muchos años de odio a la Tradición y persecusión, como tantas veces sucedió.



        Anónimo
        25/10/2009 a las 7:40 pm

        Al Sr. de arafue 3.
        Sigamos profundizando:
        Cuándo podemos decir que el «desequilibrio» no es culpable y hasta se ha sido una áuténtica víctima de la persecusión hacia la FSSPX ?
        Se podrá ver un desequilibrio no culpable, por ejemplo, en un fiel de la FSSPX al que han corrido de sus cátedras por ser tradicionalista (y cuántos hubo!) o que ha perdido su trabajo, familia o amigos provocándole esto un dolor humanamente insuperable(también los hubo).
        Pero, no se podrá hablar de «desequilibrio inculpable», por ejemplo, en mi caso, pues como fiel de la FSSPX, lo máximo que he tenido que soportar es enterarme por los diarios lo que dijo algún obispo o Papa, pero para mi todo seguía igual, esto es, yo seguía con la misa de siempre y escuchando los mismos sermones todos los domingos (y hasta si quiere le cuento una confidencia: comiendo con amigos y las más de las veces riéndonos de estos prelados).
        Entonces, distingamos: «persecusión que justifica locura o desquilibrio» no es haber sido fiel tradicionalista, sino, por el hecho de haberlo sido, haber perdido amigos, familia, trabajo o alguna otra cosa.
        La «inmensa» mayoría de los fieles tradicionalistas no estan locos y han tenido que soportar a obispos y papas por 40 años.
        No sé si los antiacuerdistas están entre los que sí han perdido estas cosas. Si así fuera, con sincero amor, recemos por ellos.



Anónimo
25/10/2009 a las 10:33 pm

ANTIACUERDISMO Y ARGENTINISMO
Se pusieron a pensar en que el Superior General no tuvo que dar conferencias ni sermones en otros países dedicados casi exclusivamente a recalcar que las discusiones doctrinales no son traicionando la doctrina?

Se pusieron a pensar que de los poquísimos curas de la FSSPX que se fueron por «antiacuerdistas» dos de ellos eran argentinos?

Reflexionaron acerca de que justamente estos dos curas están entre los que más quilombo hicieron?

Han reflexionado sobre el hecho que justamente la página web que asume el rol de «sitio del antiacuerdismo oficial» es argentina y de argentinos?

Será entonces «causa», en alguna medida, el «afán de protagonismo argentino» el que explique algo de esto? Será ese deseo de ser un heroe destacado y diferente?

Será ese otro «espíritu destructivo del argentino» tendiente a criticar tanto lo bueno como lo malo? De criticar por deporte?

Preguntas, sin respuestas …



    Anónimo
    26/10/2009 a las 12:23 am

    Es que los argentinos últimamente
    somos como los jesuitas, puede salir uno bueno, pero es altamente improbable.
    Un argentino.



      Anónimo
      26/10/2009 a las 3:02 pm

      CARLOS ALBERTO DISANDRO AÉDO METAPOLÍTICO DE AMÉRICA ROMÁNICA
      Justo cuando leía su derrotista comentario, recibí un material del conocido analista metapolítico italiano Primo Siena, quien en esta presentación ofrece un perfil minucioso del filólogo argentino Carlos Alberto Disandro.

      ¡Nadie es profeta en su tierra!

      Si bien el trabajo de Siena escapa en algunos aspectos a mi propuesta, lo considero de gran valor académico por su actual vigencia y contenido metapolítico, útil para reflexionar en este tema, y tal vez un ejemplo de que los argentinos aún estamos mejor que los jesuítas. Con un saludo en Cristo, le envío a continuación la primera (dos secciones) de dos partes de su trabajo.

      —————

      Carlos Alberto Disandro, Aédo metapolítico de América Románica

      por PRIMO SIENA

      PRIMERA PARTE

      1) Dos destinos cruzados en Roma

      Carlos Alberto Disandro (Córdoba 1919?Alta Gracia 1994) eminente filólogo clásico de transparente origen italiano, ha sido el intelectual argentino de mayor envergadura que en la segunda mitad del siglo XX logró cautivar unas elites de jóvenes latinoamericanos, quienes quedaron iluminados por la profundidad y el vigor deslumbrante de su magisterio resumido en el título peculiar de uno de los libros áureos que constituyen su obra magna: ?El reino de la palabra. Semántica y Transfiguración?.

      No he tenido el privilegio de conocer a Carlos Alberto Disandro en vida, pero me había cruzado con él, entre el 7 y e 9 de marzo de 1975 en Roma, durante el congreso internacional de A.I.C.O (Asociación Internacional para la Cultura Occidental) donde el eminente filólogo participaba con dos académicos argentinos: Hugo Bauzá de la Universidad de La Plata y Enrique Zuleta Álvarez de la Universidad de Cuyo. En aquella oportunidad asistí en algunas sesiones del congreso, pero entonces yo no conocía todavía la fama merecida de C.A.D., por lo que su presencia personal pasó desapercibida. No así su intervención de la que el día 11 siguiente publicó un resumen el diario Il Secolo d?Italia (El Siglo de Italia) y que quedó como recorte de prensa en la documentación de mi archivo cultural.

      El diario italiano presentaba su ponencia en estos términos: ?El argentino Carlos Disandro, filólogo clásico de resonancia mundial, denunció en su intervención como la semántica marxista haya embestido a la cultura en todo nivel; por lo tanto la nueva cultura del post-comunismo debería restablecer la justa conexión entre tradición lingüística y tradiciones populares que el marxismo ha volcado completamente. Disandro indicaba entonces las tres orientaciones del ateismo post-renacentista que han alimentado el marxismo: la primera de carácter teológico-filosófico, la segunda en el ateismo del homo potens rerum derivado del racionalismo crítico de los siglos XVII y XVIII, y el tercero en la ideología ateísta socio-política contemporánea. En frente de las delusiones de varios estamentos de la humanidad por los fracasos y la opresión de la ideología marxista, Disandro ha llamado a una revitalización de las fuentes auténticas de nuestra cultura clásica nutrida por el misterio theándrico del cristianismo romano. El doctor Disandro cree en la fuerza catártica de una semántica poética capaz de abrir una ruta de recuperación, instauración y creación como soñaron muchos líricos. Concluye su apasionada intervención afirmando la convicción que ?el reino inviolable de la Musa (como inhabitación del Logos en el mundo) una vez más vencerá los detritus de una razón tecnificada esparcidos por el estructuralismo marxista en los campos de la ciencias lingüísticas?.

      Pasaron largos años (entretanto, desde 1978 por asuntos profesionales yo me había arraigado en Latinoamérica), cuando se dio la oportunidad de encontrarme por primera vez con Jorge Disandro durante el Tercer Encuentro Iberoamericano de Metapolitica en Viña del Mar (agosto de 1995); y a través del hijo, inició el paulatino conocimiento del pensamiento original de su padre, propiciado por los encuentros frecuentes con la preciosa comunidad humana recogida en la Fundación Decus.

      Aquel providencial encuentro con Jorge Disandro, resucitó en mi el recuerdo del cruce fugaz con su padre ampliando y profundizando mi interés en ahondar en su peculiar pensamiento que evocaba en mi la lectura de autores europeos políticamente incorrectos como Giovanni Gentile, Oswald Spengler, René Guenón, Romano Guardini, Julius Evola, Charles Maurras, Silvano Panunzio, Atilio Mordini, Vintila Horia que habían nutrido las inquietudes de mi años mozos ya lejanos.

      En los años cincuenta, Guido Manacorda ? –un icono de la cultura alternativa de la Italia posbélica, nutrido de inmensa cultura patrística bajo severa disciplina aristotélico-tomista– ? había despertado en mí una intensa curiosidad por la semántica, profundizado después a través de la lectura de las obras de Carlos Alberto Disandro.

      El magisterio de Guido Manacorda, en conjunto con las clases de Marino Gentile cursadas en los años cincuenta en la antigua Universidad de Padua, abrieron mi mente a la beta de oro de la cultura humanista en una sociedad embrujada por un mero progreso económico-tecnológico, pero fue mediante el encuentro intelectual con las obras del doctor Disandro, que mi vocación docente logró penetrar el profundo sentido interior de una educación arraigada en las humanidades clásicas que tienen atingencia con una modalidad del espíritu que ? si se dio históricamente en la antigüedad ? todavía perdura en el tiempo como categoría ejemplar del humano. Y el meollo de esa categoría ejemplar consiste en la profundidad esencial de la palabra, cual logos fundante de la lingüística.

      ?Nuestro mundo interior, pues, nuestro ámbito espiritual ? leo aún en Disandro ? esta colmado por lo que es la expresión lingüística de aquel mundo clásico, y de él dependemos, como de la tierra y del cielo. La educación precisamente tiene por objeto volver a enraizar o hacer concientes esas raíces, volver a fecundar aquello que es mera superficie, volver a insertar la palabra, con sus trasfondos inalcanzables, en el mundo interior del niño y del adolescente. Y esta tarea de enraizamiento, de profundización y de interiorización es el primer elemento capital de la educación clásica o humanística?.

      ?El dominio de la natura está en la physica ? continúa C.A.D. ? pero -el dominio del hombre acontece por la lingüística, siendo la lingüística la ciencia que asume el carácter pneumátólogico de la palabra, inscribiéndose además en una fenomenología que supone una eskatología de la palabra misma, la cual reclama los fueros de la antigua sentencia que abre el Evangelio de San Juan: ?En el principio ya existía la palabra; y aquel que es la Palabra estaba con Dios y era Dios. El estaba en el principio con Dios; por medio de él, Dios hizo todas las cosas; nada de lo que existe fue hecho sin él?.

      Aquí, la enseñanza de C.A.D. entronca con el pensamiento de mi maestro metapolítico, Silvano Panunzio cuando afirma que para el alejandrino Filón ? gran admirador de Platón y de su purísimo idioma ? el Logos interior (Pensamiento) profundiza el Logos exterior (Palabra); lo que permite al mismo Panunzio de extraer de eso la siguiente conclusión: en su máxima expresión el Logos joánico es Palabra interior, Verbo no pronunciado que se hace ?visión revelada?.

      Con un sentido trascendente y sagrado del lenguaje concuerda también el pensamiento de Atilio Mordini ? buen y gran amigo con el carisma de un Maestro ? cuando en su áureo libro (?Verità del linguaggio?, Verdad del lenguaje, Roma 1974), amparándose en la autoridad de la obra principal de San Isidoro de Sevilla (Etimologiae), sostiene la origen divina del lenguaje humano con estas palabras: ?El lenguaje brota desde el inefable porque en su sentido íntimo es consustancial al alma del hombre; y se da cuando la voz divina del Ser surge en los labios del primer hombre desde la profundidad de su corazón y se deposita sobre los animales y las cosas?.

      2) Buscando los rasgos de una geopolítica americana

      Antes de llegar a Iberoamérica, algo yo había aprendido sobre geopolítica, a través de lecturas sobre el pensamiento de Karl Haushofer y Hans Wigert, pero la comprensión auténtica de los alcances humanísticos de la geopolítica se lo debo, una vez más, a Carlos Alberto Disandro; quien ? en esta tierra austral ? me hizo entender su sentido romanista; un sentido que pertenece a los habitantes de estos subcontinente americano ?por tradición semántica? y ?por destino de una estirpe de fundadores?, como él decía; sentido romanista que lo contrapone tanto al marxismo capitalista como al marxismo comunista, en cuanto los dos son instrumentos de una ?geopolítica esotérica trazada en definitiva contra la tierra y por ende contra el hombre, regimentación de una deidad mundialista infecunda que transfiere al hombre el señorío de los abismos del mundo, con el pretexto de una supuesta dignidad del hombre, de la razón o de la ciencia?.

      Es por el agudo y profético aporte de Carlos Disandro que he podido entender, en sus distintos matices geopolíticos, la peligrosidad de la ?revolución cultural? norteamericana propagada por los alquimistas nefastos del Council on Foreign Relations y que ? aclara Disandro ? ?cubre la instrumentación de las guerrillas contranacionales con el inocente e pomposo nombre de ?derechos humanos?, los derechos de Caín por supuesto, contra el cadáver inocente de Abel, de aquel Caín que por Tubalcaín es padre de toda geopolítica tecnocrática?.

      Disandro destaca en primer lugar que en sentido cosmográfico e geológico y geográfico, América es un continente de configuración polar, con sus rasgos boreales y australes, árticos y antárticos que determinan un eje de separación entre los Océanos Atlántico y Pacífico. En segundo lugar no hay en este continente ni lengua ni estirpes fundacionales, porque lo que adviene no es originario sino recapitolatorio; en eso no hay sacralidad fundante, sino disponibilidad y abertura a una sacralidad recuperada de espacios distintos. Por consiguiente, ? aclara él ? ?cuando este contexto ingresa a la historia universal ? siglos XVº y XVIIª ? lo hace en el espacio geopolítico abierto por el imperio romano y sus resultados medievales, pero también en el espacio circunscripto por las tensiones religiosas de esos siglos?.

      Cuando el siglo XVIº marca en América la convergencia entre historia y geografía, Iberoamérica ocupa el espacio interno del imperio romano, mientras que la América anglófona (coincidente más o menos con Norteamérica) se extiende a la periferia del mismo espacio. De aquí brota la polaridad entre la América hispánica romanizada y el espacio de la América británica ?separada de casi todo el orbe? come observó en su tiempo el poeta Virgilio con respeto de los britanos en relación con los ibéricos.

      La América Hispana romanizada (o Iberoamérica) abarca un territorio que desde el año 1861 es conocido comúnmente como América Latina; denominación, esta, aparecida en la Revue de Races Latines de Paris, pero atribuida tanto al francés Michel Chevalier, ideólogo de la teoría ?Panlatina? de Napoleón IIIª, como al liberal-progresista chileno Francisco Bilbao; quien la utilizó en una conferencia dictada en 1856 en Francia.
      El concepto de América Latina constituyó la herramienta para romper con los matices culturales hispánicos, identificados por parte de los independentistas más radicales y progresistas con la ?barbarie? y la dependencia de la época colonizadora.

      Al respeto, considero que la denominación de América Latina, a causa de sus iniciales connotaciones polémicas, se ha ido paulatinamente gastando, mientras que expresiones como América Hispana o Iberoamericana resultan algo reduccionistas de una realidad geopolítica más intensa y profunda por estar proyectada en el espacio interno de la romanicidad, como supo bien intuir en su tiempo Tomas Stearn Eliot; quien en relación al continente americano reconoció:

      «Como herederos de la civilización europea, somos todavía ciudadanos del Imperio Romano».
      Esta sugestiva expresión de Eliot justifica la definición de Hispanoamérica como América Románica; definición propuesta muy acertadamente por la sabiduría de Carlos Alberto Disandro.

      _____________________________



Anónimo
26/10/2009 a las 1:07 pm

Lecciones de lógica formal antiacuerdista:
a. M. Lefebvre llegó a decir que ya no hablaría con Roma.
b. M. Lefebvre también dijo que hay que hablar con Roma.
c. Ambas fueron afirmaciones prudenciales.
Conclusión: no hay que hablar con Roma.

——————————-

a. M. Fellay dejó en claro que no se cederá en lo doctrinal y definido por la Iglesia.
b. M. Fellay no aceptó ni aceptará la misa nueva.
Conclusión: M. Fellay es acuerdista-entreguista-traidor.

———————————–

a. En las capillas de la FSSPX la doctrina es la misma de siempre.
b. En las escuelas de la FSSPX la doctrina es la misma de siempre.
c. En los seminarios de la FSSPX la doctrina es la misma de siempre.
Conclusión: la FSSPX traicionó a M. Lefebvre convirtiéndose en la NEO-FSSPX.

———————————-

a. Sócrates es hombre.
b. Todo hombre es mortal.
Conclusión: yo soy hincha de Boca Juniors.

Mr. Elemental Logic.



Anónimo
26/10/2009 a las 4:19 pm

sobre los antiacuerdistas no cuerdos
No hya que prestar atención a esa clasificación totalmente ridícula, de acuerdista, antiacuerdistas y que se yo, es una diferenciación inventada y subjetiva hecha por los chiflados de radio cristiandad, que se funden ellos una «fraternidad antiacuerdistia» y que se dejen de joder!!!
Marcelo no ocupe el espacio de esta web para esos temas que ni tiene sentido discutirlo, panorama catolico es una web seria como para darle lugar a los inventos de esos chiflados.
in Christo
Darius



Anónimo
27/10/2009 a las 11:25 am

Antiacuerdistas dicen hoy: “no vemos fantasmas”.
Qué mal razonan estos señores, que sí ven fantasmas. Vean:
Han publicado unos dichos de M. Fellay en una nota titulada “Intencionalidad real” donde el Superior General dice:
“Existe esa idea, pero es un problema dentro de la Iglesia. Existen muchos y muchos obispos que realmente nos odian. Enemigos de la FSSPX realmente. E irían a hacer todo lo que pudiesen para destruirnos. Y ese acuerdo temporal no resolvería el problema de los sacerdotes y de los fieles. Los obispos pondrían obstáculos inmensos y sería un caos. Entonces tiene que ser definitiva una solución canónica. Solamente cosas pequeñas podrían ser hechas. Por ejemplo, reconocer los sacramentos de la Fraternidad, cosas de ese tipo”.

Con esto deducen que la idea es “estirar” las conversaciones sin que se logre llegar a nada (es muy probable que no se llegue a nada), pero, mientras tanto, darle a la FSSPX un status canónico determinado. También dicen estos sesudos antiacuerdistas que esta idea ya está tramada por el Papa y M. Fellay.

Y con esto qué pasaría si fuese cierto?
Según los antiacuerdistas, si esto fuese cierto, se consuma la “traición”, la FSSPX pasaría a ser NEO-FSSPX y se caería en el “entreguismo” (tengan ustedes en cuenta que toda su metafísica consiste en motejar, son nominalistas).

Resumiendo: si es como los de R.C. dicen, se conseguiría el status canónico, a lo que hay que sumar que ya se consiguió el Motu Propio y el levantamiento de las excomuniones SIN CEDER ANTE LA DOCTRINA NI LA MISA.
Pero, los antiacuerdistas que dicen “no ver fantasmas” no ven tampoco en esto un triunfo de quienes NO CEDIERON EN NADA Y CONSIGUIERON TODO (las tres cosas), sino una “traición-entreguista”.

M. Fellay se consagraría como un genio de la diplomacia, pues consiguió todo y no cedió en nada, algo que ni el mismo M. Lefebvre hubiese soñado, y estos tarambanas-chichipíos se enojan !!!

Con todo esto no puedo más que coincidir con “El de arafue”, más que estar atacados de un idealismo desentendido de las cosas, están loquitos. Sería un insulto a Descartes y a Kant llamarlos idealistas …

Evidentemente, con el «no vemos fantasmas» están haciendo alusión a los comentarios en PCI de los últimos días donde se puso al descubierto la mezcla de mala filosofía y locura que los aqueja, pero, con esta nota han dado certeza a nuestros dichos anteriores.

Mr. Elemental Logic.

Ps. otra posibilidad es que no quieran que se consigan «las 3 cosas» sin ceder en nada, pues tienen «intención de separación». Si así fuera, no es una «recta-intención» ésta que no confiesan abiertamente, sino un pecado grave. Esperamos y deseamos que no sea el caso… al menos de los que no se dicen sedevacantistas.



    Anónimo
    27/10/2009 a las 6:48 pm

    Separatistas y extremistas
    Estimado, me parece que ha dado en el clavo con el término, es separatismo, son separatistas, que piensan que de esa forma reina Cristo y ellos se salvan…

    Ahora, me pregunto, ¿que querrá el maligno, querrá lo que quiere la FSSPX, esto es su jerarquía, o querrá lo que quieren los separatistas?…

    Un consejo, no pierdan el tiempo ni se hagan mala sangre por defenderse y justificarse de los extremistas que acusan temerariamente…

    Saludos
    Matías



    Anónimo
    28/10/2009 a las 10:36 pm

    FANTASMAS II
    Coincido con Mr. Elemental Logic.
    Es más, no sólo razonan mal sino que leen mal. El párrafo citado dice:
    «Y una última pregunta es sobre que la Fraternidad acepte temporalmente una estructura canónica provisoria durante las discusiones doctrinales.» Esta es la pregunta del periodista, a la que Mons. Fellay responde:

    «Existe esa idea, pero es un problema dentro de la Iglesia. Existen muchos y muchos obispos que realmente nos odian. Enemigos de la FSSPX realmente. E irían a hacer todo lo que pudiesen para destruirnos. Y ese acuerdo temporal no resolvería el problema de los sacerdotes y de los fieles. Los obispos pondrían obstáculos inmensos y sería un caos. Entonces tiene que ser definitiva una solución canónica. Solamente cosas pequeñas podrían ser hechas. Por ejemplo, reconocer los sacrementos de la Fraternidad, cosas de ese tipo.»
    Y la conclusión de RC:

    «Con esto queda confirmada nuestra sospecha del post anterior sobre una posible “solución canónica” durante el desarrollo de las conversaciones doctrinales.
    No vemos fantasmas.»
    Lo que el Obispo dice es que una regularización provisoria de la situación canónica, sería muy problemática por la oposición que suscitaría en el seno de la Iglesia. Y concluye que a él le parece que durante las conversaciones «solamente cosas pequeñas podrían ser hechas».
    Es decir, la declaración afirma exactamente lo contrario a lo que dice el cronista. Pero claro, de ello se sigue categóricamente que en realidad Mons. Fellay está ocultando sus aviesas intenciones…
    Palos porque bogas y palos porque no bogas.
    Saludos
    Paisano Alborotador

    OTRA VEZ DESPERFECTOS TECNICOS: Moderador, si me logueo no aparece el link «responder» en los comentarios. Le aviso pá que sepa. Puede parecer un detalle insignifican te, pero esconde una oscura maniobra acuerdista.



Anónimo
27/10/2009 a las 12:42 pm

NOSTALGIAS
Como soy un «nostalgico» tengo otra mala costumbre para sumar, y es la de recordar las enciclicas de los Papas predecesores, entre ellas, una de Leon XIII, Apostolicae Curae, en la cual y a modo de tiro de gracia el Papa la remató diciendo:
«Así, pues, asintiendo de todo punto a todos los decretos de los Pontífices predecesores nuestros sobre esta misma materia, confirmándolos plenísimamente y como renovándolos por nuestra autoridad, por propia iniciativa y a ciencia cierta, pronunciamos y declaramos que las ordenaciones hechas en rito anglicano han sido y son absolutamente inválidas y totalmente nulas».
Supongo que para poder concretar «la tan anhelada» acogida de los anglicanos S.S. Benedicto XVI estará por emitir algún documento para abrogar tal encíclica, aunque lo más probable es que simplemente ni se la mencione ni se la recuerde como se hace con tantas otras.
Y en cuanto a las «similitudes y puntos en común» que tenemos con los anglicanos baste dar una recorrida por internet para ver la distancia que nos separa (por lo menos seguro que de los «antiacuerdistas»).

TARPEYO



    Moderador
    27/10/2009 a las 4:21 pm

    Sobre la sucesión apostólica entre los anglicanos

    Como es sabido, la Iglesia definió el tema hace un siglo, o más. Así, todos los «sacerdotes anglicanos» que han sido recibidos en la Iglesia, hasta donde yo sé, han sido re-ordenados, digamos así.

    Pero hay un matiz en esta cuestión y es que algunos de los anglicanos que solicitan su admisión en la Iglesia Católica han sido re-ordenados y consagrados (en el caso de los obispos) por obispos ortodoxos.

    Habría que ver, es decir, la Iglesia verá, sin duda, la validez de estas ordenaciones y consagraciones, que en un punto parecen más seguras que las del Novus Ordo mismo en razón de la intención del oficiante. Muchos obispos «católicos» ya no tienen fe. Y también en virtud del modo que realizan el rito.

    La cosa es más complicada de lo que Tarpeyo la plantea.



Anónimo
27/10/2009 a las 3:20 pm

Carlos Di Sandro
Celebro la nota sobre CDS. a quien conocí por sus libros, y sugiero leer y ESTUDIAR con textos y partiruras gregorianas en mano su EXCELENTE «Las fuentes de la Cultura» que dicho sea y no de paso, deberían estudiar con espíritu contemplativo, nuestros curas «tradicionalistas», para bien enseñar la VERDADERA TRADICIÓN del CULTO, y dejarse de musiquitas sensibleras y tanto «organito» que HACEN MUCHO BARULLO en las misas y NO AYUDAN ni a la «visio cognitionis» ni a la «visio comprehensionis».

Pero eso DEBE COMENZAR POR LAS CABEZAS para transmitirlo a los fieles.

Gracias por recordarlo. Es JUSTICIA.



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