Resignación a los designios divinos
Madame Elisabeth, hermana de Luis XVI, prisionera de los revolucionarios franceses, rezaba a diario esta oración: «¿Qué me sucederá hoy, o Dios mío, no lo sé?. Todo lo que sé es que no me sucederá nada que Tú no hayas previsto desde toda la eternidad. Es suficiente para mí, oh, Dios mío, para estar tranquila. Yo adoro tus designios eternos y me someto a ellos de todo corazón».
Madame Elizabeth fue guillotinada a los 30 años de edad. Las revoluciones pasan, la Fe de Madame Elizabeth permanece.
Madame Elisabeth, hermana de Luis XVI, prisionera de los revolucionarios franceses, rezaba a diario esta oración: «¿Qué me sucederá hoy, o Dios mío, no lo sé?. Todo lo que sé es que no me sucederá nada que Tú no hayas previsto desde toda la eternidad. Es suficiente para mí, oh, Dios mío, para estar tranquila. Yo adoro tus designios eternos y me someto a ellos de todo corazón».
Madame Elizabeth fue guillotinada a los 30 años de edad. Las revoluciones pasan, la Fe de Madame Elizabeth permanece.
Fuente: Dici.org

