Panorama Católico

Permiso para Mentir

Un lector me señala el artículo publicado por el National Catholic Register titulado “El Papa Francisco y la liturgia”, en el que se afirma  que Buenos Aires es probablemente, la ciudad latinoamericana con mayor cantidad de misas según la forma “extraordinaria”, o sea tradicional. Y que el cardenal Bergoglio nunca persiguió a los sacerdotes y fieles que deseaban rezarla o asistir a ellas.

Pes meus stetit in directo…

Ps. 25

Un lector me señala el artículo publicado por el National Catholic Register titulado “El Papa Francisco y la liturgia”, en el que se afirma  que Buenos Aires es probablemente, la ciudad latinoamericana con mayor cantidad de misas según la forma “extraordinaria”, o sea tradicional. Y que el cardenal Bergoglio nunca persiguió a los sacerdotes y fieles que deseaban rezarla o asistir a ellas.

Hace poco recibí un ataque violento y combinado de distintos articulistas norteamericanos, publicados en varios sitios importantes de la web. Se me acusaba de “negacionista” (cualquier cosa que eso signifique). Condición que, según la opinión de los firmantes, hacía inverosímil toda otra afirmación mía sobre el pasado del actual Sumo Pontífice. En especial el referido a su activa militancia (disimulada pero activa), contra la misa tradicional.

El autor de esta nota que el NCR considera fidedigna tiene una credibilidad adquirida por su condición de traductor del libro conjunto escrito por el entonces Card. Bergoglio y el rabino Abraham Skorka, “Sobre el Cielo y la Tierra”.

Reconoce el autor que el entonces Card. Bergoglio no demostró demasiado interés por la misa tradicional, pero que la puso a disposición de quienes la quisieran. Más aún, cito textualmente: In fact, Buenos Aires is probably the Latin-American city with the largest number of Masses celebrated in the extraordinary form”. O sea, “De hecho, Buenos Aires es probablemente la ciudad latinoamericana con el mayor número de misas celebradas en la forma extraordinaria”.

Sin interesarse en probar lo dicho, sigue el autor hablando de los abusos litúrgicos y la obra realizada por el card. Bergoglio para poner una “misa decente” al alcance de los fieles porteños.

Ninguna de las afirmaciones tiene sustento. De la primera podemos decir que las dos misas según la forma extraordinaria (solo dos, elegidas y autorizadas por Bergoglio después de años de pedidos de los fieles) fueron celebradas de modo deliberadamente incorrecto (mezcla de ritos) y al menos en un caso por un sacerdote que desanimaba a los fieles de continuar asistiendo, expresamente, durante los sermones. Nada más.

Por la segunda, sabemos positivamente varios casos de sacerdotes defenestrados por querer celebrar, o por celebrar, la forma extraordinaria, según se dice ahora oficialmente. Algunos de ellos previamente perseguidos ya por usar sotana. Y cuando se la celebró en una capilla recuperada por los fieles, con permiso del párroco, alternando la forma tradicional con la forma nueva en latín, pero con las rúbricas y el respeto debido a la sagrada liturgia, Bergoglio la hizo cerrar. Hay testigos por decenas y pruebas grabadas de esto. Todos los demás requerimientos de celebración fueron negados o ignorados. Si desean más detalles, pueden leerlos aquí, aquí y aquí,

El lector me excusará de dar los nombres de los sacerdotes perseguidos, por razones obvias. Pero en la arquidiócesis todo el mundo lo sabe. Al menos, todos los que se interesan en el tema.

Respecto a la tarea de dar a los fieles “misas decentes”, nos encantaría conocer los resultados, porque no se ven. En especial después de ser titular de la diócesis desde 1998 hasta 2013, sin contar los años que fue auxiliar, vicario general y coadjutor en la misma, donde ya su influencia litúrgica debería haberse insinuado al menos.

No es verdad que Buenos Aires sea la diócesis latinoamericana con mayor cantidad de misas tradicionales. Salvo que el autor de la nota cuente las celebradas en secreto por temor al Arzobispo de entonces (no sé del de ahora, pero no me hago muchas ilusiones). Y cuente además las de la FSSPX. En este caso, tal vez diría la verdad, pero solo de un modo material, y no como prueba de lo que quiere decir. Porque la forma de expresar esta realidad sería más propiamente, “a pesar de Bergoglio” Buenos Aires, etc.

De hecho el primer indulto, en la época en que esto era requerido, lo concedió Mons. Galán, Arzobispo de La Plata, y luego continuó bajo el actual titular, Mons. Aguer. También las hay en Campana, Tucumán, Mar del Plata, Paraná, Lomas de Zamora, Luján, etc. A veces permitidas por el arzobispo menos esperado, como en el caso de Tucumán.

Digamos la  verdad. Marchemos con pie recto, porque Dios abomina la mentira. Y sobre todo, digamos claramente las cosas sin tener que pedir permiso a nadie.  Porque la referencia a la autoría del artículo de marras tiene un olor a “si me meto en este tema me pueden caer encima con acusaciones de incorrección política, así que mejor me cubro”, que se percibe demasiado lejos.

Y por si alguien quiere saber quién es este rabino Abraham Skorka, cuyo nombre ha sido el pasaporte de corrección política del artículo (mentiroso, además), sepa que es un doctor honoris causa por la Pontificia Universidad Católica Argentina de Buenos Aires, cuyo Gran Canciller por la fecha era el Card. Bergoglio. Y sepan que al agradecer un doctorado tan dudosamente merecido, dedicó su discurso a denigrar a la Iglesia, con el aplauso de los presentes.  

Actualización: hoy, 13 de mayo, nos enteramos oficialmente que el Rector de la Pontificia Universidad Católica Argetnina, ha sido nombrado Arzobispo no residencial. 

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