«Pensé que haría un gesto a favor de nosotros»
Por un momento pensé que lo sería. Con la renuncia, Benedicto XVI quizás haría un gesto final en calidad de Papa a favor de nosotros. Dicho lo cual, se me presenta muy difícil imaginar como podría hacerlo. Probablemente tengamos que esperar al próximo papa.
Monseñor, ¿Valoraría Ud. que el último acto significativo del pontificado de Benedicto pudiera ser la reintegración de la Fraternidad San Pío X?
Por un momento pensé que lo sería. Con la renuncia, Benedicto XVI quizás haría un gesto final en calidad de Papa a favor de nosotros. Dicho lo cual, se me presenta muy difícil imaginar como podría hacerlo. Probablemente tengamos que esperar al próximo papa. Inclusive le diré, a riesgo de sorprenderlo, que la Iglesia tiene problemas mayores que la Fraternidad San Pío X, y en cierto modo, resolviendo esos problemas se resuelven los problemas de la FSSPX.
Se dice que Uds. desean que Roma reconozca que el rito ordinario es ilícito: ¿podría decirnos más sobre esto?
Ud. sabe muy bien que es muy difícil lograr que las autoridades condenen la misa nueva. En realidad, si lo que necesita ser corregido lo fuese, ya sería un gran paso.
¿Cómo?
Se puede hacer por medio de una instrucción de la Congregación del Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. No es realmente algo complicado. Creo que hay que hacer importantes cambios debido a deficiencias serias y peligrosas que hacen de este rito algo condenable. La Iglesia podría muy bien hacer estas correcciones importantes sin desautorizarse o quedar malparada.
Pero al presente soy conciente de la oposición de un significativo número de obispos al legítimo pedido del Papa de traducir en el Canon de la Misa el “pro multis” corrigiéndolo y reemplazándolo en “por muchos” en lugar de “por todos”, puesto que esta traducción, que puede oirse en numerosos idiomas, es falsa.
¿Le gustaría decir algo sobre el Concilio Vaticano II?
En lo concerniente al Vaticano II, lo mismo que a la Misa, creemos que es necesario clarificar y corregir un cierto número de puntos que, o bien son erróneos o bien conducen al error. Dicho lo cual, agrego que no tenemos expectativas de que Roma condene el Vaticano II en los tiempos inmediatos venideros. Pero puede pronunciarse acerca de la Verdad y discretamente corregir los errores, preservando su autoridad. No obstante lo cual creemos que la Fraternidad contribuye poniendo su piedra en el edificio del Señor por medio de la denuncia de ciertos puntos disputados.
En concreto, Uds. saben que sus demandas no serán atendidas en lo inmediato.
En absoluto, pero poco a poco, eventualmente lo serán, yo creo. Y llegará el tiempo en que la situación será aceptable y podremos acordar, incluso si este no parece ser el caso actualmente.
Ud. se encontró con Benedicto XVI en los primeros meses de su pontificado; ¿podría decirnos que impresión tuvo de él en ese momento?
Puedo decir que me reuní con un Papa que tenía el deseo sincero de conseguir la unidad de la Iglesia, inclusive aunque nosotros no podíamos llegar a un acuerdo. Pero tenga la certeza de que rezo por él a diario.
En su opinión, ¿cuál es el acto más importante de su pontificado?
Yo creo que el acto más importante fue, sin duda, la publicación del Motu Proprio Summorum Pontificum que otorga a los sacerdotes en todas partes del mundo la libertad de celebrar la misa tradicional. Podría añadir que el actuó con coraje, porque tuvo oposición. Y creo que este acto traerá frutos positivos en el largo plazo.
Fuentes: Nouvelles de France y Dici

