Para Tomar Nota
– “Que el humilde gesto de una mano tendida haya dado lugar a un revuelo tan grande, convirtiéndose precisamente así en lo contrario de una reconciliación, es un hecho del que debemos tomar nota”. Benedicto XVI
Escribe Juan Olmedo Alba Posse
– “Que el humilde gesto de una mano tendida haya dado lugar a un revuelo tan grande, convirtiéndose precisamente así en lo contrario de una reconciliación, es un hecho del que debemos tomar nota”. Benedicto XVI
Escribe Juan Olmedo Alba Posse
El caso Williamson Un aspecto principal de la emotiva carta pontificia, explicando a los obispos el levantamiento de las sanciones a los prelados lefebvristas, se relaciona con el “caso Williamson”. Puntualiza allí que por esa causa, el gesto de misericordia apareció como algo totalmente diverso. Es sugestivo -y resulta fundamental interpretarlo- el preciso cuidado conque la misiva se refiere impersonalmente al “caso” Williamson; para lamentar después “la superposición de dos procesos contrapuestos”. O sea que alude al revuelo producido alrededor de aquel religioso, pero sin culparlo ni calificar sus dichos. Los cuales, conforme a lo publicado uniformemente, fueron expresados mucho antes por una emisora de televisión sueca, como meras apreciaciones de carácter histórico. Vale decir que aún conociéndolas de antemano, no habría sido posible encontrar en ellas ningún ingrediente ofensivo que obstruyera la decisión pontificia. Cabe reparar incluso, en el tono mesurado (“creo que”, “creo que”) de las reflexiones del Obispo sobre un tema absolutamente opinable. Además, con prescindencia de la ficción instaurada, ni entrando en conjeturas prudenciales podría exigírsele al prelado que adivinara las consecuencias lejanas de sus palabras.
Procesos Pero de cualquier forma, lo real es que ocurrió un falseamiento estruendoso. Una maniobra inesperada -con “dos procesos contrapuestos”- involucrando al Sumo Pontífice, para que su actitud pudiera reflejar inclemencias opuestas a un alto espíritu reconciliador. Más allá de la directa imputación de maquinaciones, permiten inferir esto unas exactas palabras que corresponde retener especialmente. El Santo Padre ha dicho: “Una contrariedad para mí imprevisible fue el hecho de que el caso Williamson se sobrepusiera a la remisión de la excomunión. El gesto discreto de misericordia hacia los cuatro Obispos, ordenados válidamente pero no legítimamente, apareció de manera inesperada como algo totalmente diverso…”.
Conclusión y plegaria Merece especial reflexión otro doloroso párrafo. “Me ha entristecido el hecho de que también los católicos, que en el fondo hubieran podido saber mejor cómo están las cosas, hayan pensado deberme herir con una hostilidad dispuesta al ataque”. Lo cual conecta con las palabras inmediatas, que no sin ironía sutil permiten entender que el Papa había encontrado más comprensión en los amigos judíos que en ciertos dignatarios católicos.
Por último, a todo el embrollo evidentemente urdido, se sumaron desorbitadas reacciones internas y externas. Muy sospechosas, por la irracional desproporción entre la causa (ni siquiera real) y los efectos tremebundos… Hasta se originaron blasfemias sacrílegas contra N.S. Jesucristo y la Santa Madre de Dios, proferidas desde la televisión israelí.
Como inferencia pareja, cada vez impresiona más que las fuerzas internas y externas aludidas, coincidieran en dificultar un paso trascendente para la unidad de la Iglesia.
Resuenan las antiguas preces fervorosas por el Sumo Pontífice. El Señor lo asista y proteja librándolo de las asechanzas de sus enemigos.

