Otra voz trascendente se suma a nuestras esperanzas de una Rusia imperial católica
La Conversion de Rusia
Un sorprendente pero viable plan del Cielo para el mundo de hoy puede suponerse si la Cristiandad Ortodoxa está reviviendo dentro de Rusia, de acuerdo con lo que un ruso me comentó hace algunos días en Londres. Su percepción corresponde a la impresión que se trajo consigo desde Rusia un amigo Americano que visitó San Petersburgo hace algunos años – el ruso promedio posee, a diferencia del espiritualmente desgastado Occidental, una mayor sustancia espiritual en él. ¿Acaso esto nos une con Nuestra Señora de Fátima …?
La Conversion de Rusia
Un sorprendente pero viable plan del Cielo para el mundo de hoy puede suponerse si la Cristiandad Ortodoxa está reviviendo dentro de Rusia, de acuerdo con lo que un ruso me comentó hace algunos días en Londres. Su percepción corresponde a la impresión que se trajo consigo desde Rusia un amigo Americano que visitó San Petersburgo hace algunos años – el ruso promedio posee, a diferencia del espiritualmente desgastado Occidental, una mayor sustancia espiritual en él. ¿Acaso esto nos une con Nuestra Señora de Fátima …?
En Londres el ruso me comentó que la Iglesia Ortodoxa en Rusia está siguiendo, mas que guiando, un renacimiento de la Ortodoxia entre su gente. La asistencia a la liturgia Ortodoxa se ha incrementando en un 50% en los últimos dos años, y hoy en día el 80% de los rusos están por lo menos refiriéndose a ellos mismos como «Ortodoxos», esto es, creyentes. Nuevas parroquias están surgiendo por todas partes. Se arrebatan las Biblias tan pronto salen a la venta. La literatura religiosa está floreciendo, mientras que la propaganda atea está desapareciendo. La «Rusia Santa» se está levantando desde la tumba en donde el Comunismo de 1917 a 1989 había luchado por enterrarla.
De tal manera que en 1989, cuando las estructuras Comunistas del «imperio diabólico» (Presidente R. Reagan) Soviético se colapsaron, los rusos volvieron su mirada hacia atrás en busca de una ideología que sustituyera al Comunismo y no fue en el Liberalismo Occidental sino en sus raíces nacionalistas y religiosas de la Ortodoxia Rusa en donde encontraron ese reemplazo. De hecho, ¿que podría ofrecerle el decadente Occidente a Rusia para satisfacer sus renovadas necesidades en los 90´s? En la economía, el saqueo de su riqueza por buitres capitalistas; en la política, el aún existente cerco de sus fronteras para asegurar la hegemonía global y permanente de los Estados Unidos de Norteamérica a través de la construcción de un anillo de bases militares que representan un motivo, si no es que el verdadero motivo, por el cual la desastrosa ocupación de Irak y de Afganistán jamás llegará a su fin; en cuanto a religión, el intento de expandir hacia el Este el ecumenismo Conciliar con el cual, aparentemente, el clérigo Ruso no quiere relación alguna – por el contrario, están conscientes del movimiento Católico Tradicional y lo aprueban.
Sin embargo, no nos hagamos ilusiones: la Ortodoxia rusa unifica a la religión y al patriotismo en una mezcla no totalmente reverente, y ésta sigue siendo cismática al no aceptar la Supremacía Papal, y herética al rechazar algunos dogmas; por lo tanto, los rusos si necesitan convertirse a la verdaderamente Universal Iglesia Católica. Pero si Nuestra Señora de Fátima ha señalado a su país para ser Consagrado a Su Corazón, ¿no podría ser no debido al hecho de que los rusos aún son comunistas perversos, sino porque los grandes sufrimientos que su gente ha tenido que soportar durante 70 Babilónicos años de cautiverio comunista los está haciendo resurgir de las raíces religiosas de la «Rusia Santa», un renacimiento de vitalidad espiritual que podría salvar a la verdadera Iglesia, en el presente marchitándose en el Oeste, en donde la Autoridad de la Iglesia puede que aún tenga un gran número de seguidores pero con muy poca Fe, mientras que el resto que aún permanece Tradicional tiene la Fe verdadera pero muy poco si contamos el número de sus seguidores y menos aún si hablamos de Autoridad? ¡Dios bien sabe que la Iglesia Occidental también necesita convertirse!
¿Podría ser entonces que Rusia va a aplastar este cerco en una Tercera Guerra Mundial permitiendo su ocupación de Europa, lo que llevará por fin al Papa Latino a consagrar a Rusia al Corazón Inmaculado de Nuestra Señora, como lo ha pedido en vano por tanto tiempo? ¿Será que en ese momento el renovado vigor religioso de los rusos salvará nuestra deteriorada Autoridad y Tradición Católica, cuya Verdad a su vez limpiará sus errores? Si sucediera así, entonces nuevamente Dios habrá «concluido todo en falta de fe, que tenga piedad de todos … Cuán incomprensibles son Sus juicios, y cuán insondables Sus caminos … A Él sea la gloria por siempre jamás» (Rom. XI, 32…36).
Católicos, tanto los de la corriente dominante como los de la Tradición, recen con todas las fuerzas de su corazón por la Consagración de Rusia al Afligido e Inmaculado Corazón de la Madre de Dios, o «Theotokos», como es conocida en la Iglesia Oriental.
Kyrie eleison.
Londres, Inglaterra
Fuente: Gacetillas de Dinoscopus Nº 111
Comentario Druídico: Nos alegra ver algo que constituye una profunda convicción nuestra reflejado en el pensamiento de Mons.Williamson, quien, de paso, esclarece algunos puntos, que se han manipulado en beneficio de posiciones disidentes dentro de la FSSPX:
1) Está completamente consustanciado con la campaña de rosarios por la Consagración de Rusia al Corazón Inmaculado de María.
2) Reconoce como válidas a las autoridades de la Iglesia Romana.
3) Exhorta a todos los católicos, «de la corriente dominante como a los de la Tradición» a rezar por la Consagración de Rusia… Es decir, no practica el apotegma «extra Fraternitatem nulla salus», que algunas mentes confusas han adoptado como dogma.
Con esta columna nº 111 deben callar algunos, al menos si son coherentes, y dejar de alborotar invocando la figura de Mons. Williamson para justificación de sus rebeldías personales. Y de paso reconsiderar seriamente la vía muerta por la que parecen tentados de transitar.
Artículo Relacionado: Una Decisión Histórica


Comentarios
Hay algo que siempre queda claro…
…de lo comentarios de Monseñor Williamson, y es que es un hombre de fe.
Uno puede compartir o no sus posturas (en el caso de este escrito no sé si comparto o no, pero sí sé que deseo que él tenga razón), pero son las de un hombre de fe.
Y en ese sentido, siempre da gusto leerlo.
Antonio
Aspero, pero verídico
El pobre Augusto no ha dicho otra cosa que la verdad, el NO es protestantizante. Parece que el nuevo formato nos ha puesto demasiado «correctos», ¿no me vais a decir que un español se arredra por un mamporro? que bien propinado estaba, hombre, que también son reverentes las sesiones de bridge sin que me vaya en ellas un comino… y que si en vez de Augusto le hubiera tocado aquel Iñigo de Loyola, le hubiera desbarajustado las seseras de un manoplazo ¡Deje ud esas chapuzas del modernismo moderado! ¡no ande en puntillas con los romanos, cuernos! Que habría que meterles saco como nuestro buen Carlos y ponerles la pica a buen resguardo de nalgas. Caguentodos que no hace tanto que en las buenas tierras de mis ancestros teníamos por solaz colgar un mal curilla y si se ponía a tono, algún obispacho y de allí a Misa. Que no resulta nada nuevo que un buen íbero le tire de las barbas al Santo Padre para hacerle acordar que por los lares de Santiago, la Cruz sobre la que se rezaba era la del puño de la espada y buena mierda la diplomacia. La buena madre de américa, la muy Católica Isabel, no se andaba con tantos melindres para esperar una conversión. ¡Cojones! DARDO CALDERON
Efectivamente, áspero y verdadero
El Sr. Calderón dice y refleja con justeza, al menos en lo que a mi respecta, el fastidio, rechazo y censura a que me mueve la misa NO en general, y ni que decir algunos lamentables, por decirlo de alguna forma, «espectáculos» que tristemente presencié. Cada dia confirmo que ese rito no es mas que una hibridez un poco católica, mucho protestante y sazonada con «creatividad» del celebrante, conclusión en lineas generales, un desastre.
También creo que hay que decir las cosas con firmeza y claridad, intentar abrir los ojos y el corazón de los católicos para que reaccionemos y reaccionen y exijan y censuren y se rebelen contra, sobre todo, los curas creativos o directamente herejes, mal enseñados, peor corregidos o directamente con la brújula dada vuelta, dada vuelta en casi todo, pero en este caso nos referimos a la liturgia. Pero debemos tener en cuenta un aspecto, que a mi me costó aceptar, el hombre moderno es un blando, un tipo (y una tipa también, por lo del género vió?) que se asusta de las palabras fuertes, no digamos de las empresas difíciles (salvo que lo dificil sea para ganar guita, entonces no se asusta tanto y deja de lado sus pocas premisas morales), un tipo cómodo, en el caso que nos ocupa como es la fe, con una fe que los propios curas y el msmo adaptó a aus necesidades y cosmovisión. Entonces usted o yo o quien sea le dice de forma cruda, directa y sin anestesia (como se deben decir las cosas, no hay dudas) que allí a donde va a misa, en realidad no recibe nada y para «pior» lo están volviendo protestante, entonces el pobre tipo sale corriendo, cierra la sesera porque no puede ni quiere entender nada distinto, se asusta y se hace guia de misa, ministro extra-ordinario de la eucaristía o se compra una guitarra y participa del «ministerio de música» de la parroquia, conclusión al pobre tipo no lo damos nada.
La diplomacia, en términos de lo moderno, me parece pura mariconería, pero en consideración del estado espiritual del hombre moderno, debemos ser mesurados y prudentes a la hora de decir y hacer si es que en realidad deseamos el bien del prójimo. Como decía un pensador clásico, «al menos así lo veo yo». Cordiales saludos, Mario Bianchet
Para Juan, de la bella España
No os creais que soy muy fraternitario (esos franchutes a veces me secan) y el tema de la salvación del alma sigue muy pegado a los diez mandamientos que bastante trabajo nos dan. No temo ni por un minuto de su alma ni la del curita de su parroquia que seguro va a llegar primero que yo a ver al Padre del cielo. Pero las cosas hay que verlas y los españoles andan un poco miopes (¿quién era el que decía que «en España hay siglos que no tenemos ganas de hacer nada»). Como siempre nuestros vicios se parecen a nuestras virtudes, y a España la perdió el clericalismo, los jesuitas y para broche el Opus Dei. De la forjadora de santos y mártires pasamos a alcahuetes de turistas del norte, métale el diente a «El Silencio de Dios» de su compatriota Don Rafael Gambra y perciba que más allá de nuestra salvación personal, libramos un combate desigual (justo lo que les gusta a los buenos españoles) por la civilización cristiana ¡hombre! ¡que eso es lo divertido! Que está bueno ser piadosito, pero que mas gusto da vender caro el pellejo como un hombre, y que así, por lo de coraje, nos hacen precio de mayoreo a las faltas cometidas. No se sonroje, pero Roma es hoy una cueva de bribones como muchas otras veces lo ha sido y es bueno hacércelos saber. Haga el intento, embrome al curita de su parroquia y pídale que invocando el motu proprio se mande una misita tradicional por semana, ¡en plena comunión con Roma! y ya sus días no serán más tranquilos y el curita – una vez limpiados los greguescos- lo va a mirar con cara de pantera y en el gesto le va a decir: «joder… hombre, deja que me jubile y no traigas pistolazos por estos lares que yo soy mi buey palomo, yo me la guiso y yo me la como», que el asunto pasa no por estar con Roma, sino que Roma no mire por donde andamos nosotros. O porhay porhay – cantaba garay- le agarran las ganas de dejar de hacerse el zote con eso de que no existe otra cosa que su pueblo y le agarra viaje y se va para el otro mundo con la jeta llena de pólvora como debe irse un español.
Cierro con Mario… que no se trata esto de ser buenitos sino malitos, que el hombre moderno no es pagano sino un apóstata y bien en el fondo de su alma sabe muy bien que es un traidor. «No hay que ahorrar el desprecio» decía De Maistre (¿o era De Bonald? … este alemán que me esconde las cosas…) «… ¿la tolerance… il y a de maisons pour sa», firmo cada una de tus palabras, pero te corrijo el final… son tiempos de ser desmesurados… y así te intuyo. DARDO CALDERON
Dardo, desmesura, desmesura…
…cuantas cosas buenas se hicieron en tu nombre. En este tiempo de hombres maquillados de tolerancia, equilibrio y buenas formas, supuesta caridad cristiana, igualitarismo y convivencia con lo «distinto», pura basura, como la cirujía estética, mucha imagen y poca ética, evidentemente diferenciarse de esto es ser un desmesurado.
Disculpe la autoreferencia, como dice el bueno del Paisano (que a pesar de cantar la marchita creo que por lo menos al purgatorio llega), yo soy un pecador de porquería, no soy ejemplo de nada, no tengo ciencia ni conocimiento, no quiero ni puedo representar a nadie (apenas me entiendo yo mismo), muchas veces no soy consecuente con lo que digo y hago, en fin, hago lo que puedo. Pero no dudo en dar testimonio de mi fe católica, intento obrar con caridad y digo a los otros que se dejen de joder con pavadas y se dediquen a cumplir con los mandamientos, que los preceptos de la Iglesia son para cumplirlos, que se alejen de las heterodoxias y cosas raras a que los llevan muchos (demasiados) curas, que confesión y comunión frecuentes son indispensables, que lo sentimental-emotivo no es la vera fe, y que el Evangelio no es sociología, etc., etc., y todo esto trato de hacerlo con la mayor tranquilidad y equilibrio posible, de eso se trata mi refelxión. Porque cuando se «me suelta la cadena», que sucede y mucho, después hay que juntar los pedazos de las relaciones personales, relaciones que intentaba mejorar.
Ahora bien, usted dice que intuye que soy un desmesurado. A lo anterior que le relate agrego: muchachos, a los que me escuchan (si me escuchan porque la cara dice otra cosa), fuera de la Iglesia no hay salvación, ojo con la misa a la cual asisten, no vaya a ser que sea inválida, entonces la cara de indiferencia se convierte en terror y comienza el paulatino alejamiento de mi persona (comenzando con mas de un cura amigo), sigo con un mandato evangélico, a los pobres protestantes hay que convertirlos para que no se vayan al infierno y entonces a coro y haciendo cruces y cuernitos dicen: «Mario sos un DESMESURADO, bestia cavernícola». Evidentemetne, no son tiempos para buenitos, la resposabilidad es mayor y es excluyente estamos en las trincheras y el enemigo ocupó la plaza, los tibios ya sabe donde están. Todo esto, si fuera por mi o por mis méritos vale nada, esto que digo, de la desmesura, de la defensa de, por ejemplo la misa católica, todo, todo es por amor al Amor Hermoso, sabe?, no quiero llegar al día que me pregunten «Mario, me amas?» y en vez de responder firmemente, comience a dar explicaciones. Un saludo cordial. Mario Bianchet
¡piedra libre para Mario!
Resultó que el cambio de formato me mantuvo mudo porque no lo comprendía ¡odio los cambios! pero como resultado de esto noté una especie de amortiguación en la pasión; todo estaba medio chirle; así que una vez que entendí un poco y me sacaron esa letras asquerosas que había que poner, decidí calentar un poco el Blog. ¡Agora sí Mario! (Lo estoy tratando de calentar al moderador con el asunto ruso) DARDO CALDERON.
Juan de España. Respondo
Soy de una provincia española en la que no se celebra la Misa tradicional. Voy a Misa dominicalmente donde se predica la doctrina catolica y donde se adora a Nuestro Señor y se vive del Sacrificio del Altar, como se ha hecho siempre. Esto es posible dentro de la Misa actual. Si alguien es capaz de amonestar a un humilde sacerdote, piadoso, que lo unico que ha hecho en su vida ha sido seguir las directrices de sus superiores, aplicandolas con piedad y amor a Dios, sin olvidar la Verdad; pues que lo diga. La FSSPX es una gran obra de Dios, pero el diablo tambien intenta influir en su interior creando conciencia de superioridad en algunos de sus miembros creyendose en exclusiva de la Verdad. No! Yo no sigo a la doctrina de la Fraternidad sino que sigo lo que ella sigue que es la Doctrina catolica de siempre. Por todos es conocido el sofisma de ‘fuera de la Fraternidad no hay salvación’ (a pesar que sabemos que dentro de ella la hay, sin tener la exclusividad). Pues no me creo en deber ante Dios nuestro Señor, de tener que acudir a la Fraternidad para salvarme. Creo en Dios, creo en Cristo, creo en su Divina Doctrina expresada en la Biblia y en los Concilios ecumenicos doctrinales (pasando por Trento). Dios os bendiga a todos. Cuidad vuestro lenguaje porque podeis hacer mucho bien con todo vuestro conocimiento. pero tambien podeis hacer mucho mal con un supuesto imperio de la exclusividad que lleva a un inevitable sectarismo. Que Dios os Bendiga a todos. Y que sea bendecida la Argentina. Reina Isabel, rogad por nosotros.
Yo soy de la corriente dominante, voy a misa Novus Ordo,
Yo soy de la corriente dominante, voy a misa Novus Ordo, celebrada reverentemente, pero Novus Ordo.
gracias Monseñor Williamson por sus articulos que leo tan a menudo, es una pena que no esté la Fraternidad en plena comunión con Roma. Ciertamente he rezado y rezaré por la Consagracion de Rusia al Inmaculado Corazon de María.
Juan de España
Novus Ordo
De su asistencia al Novus Ordo celebrado reverentemente podemos concluir que Usted se está protestantizando en forma reverente y no en modo vulgar como sucedería en otro lugar.
Saludos.
Augusto
PS: Aclaro que no soy de los que creen que «extra FSSP-X no hay salvación» sólo que la fraternidad muestra el camino seguro para lograr la salvación.
Estimado Augusto (y también Juan de España)
Juan de España dice:Yo soy de la corriente dominante, voy a misa Novus Ordo, celebrada reverentemente, pero Novus Ordo… y agrega » es una pena que no esté la Fraternidad en plena comunión con Roma».
Y usted le contesta: «De su asistencia al Novus Ordo celebrado reverentemente podemos concluir que Usted se está protestantizando en forma reverente y no en modo vulgar como sucedería en otro lugar.»
Yo estoy de acuerdo con lo que usted dice, pero no en el modo en qué lo dice. Juan no ha hecho ni un comentario impertinente ni hostil. Ha fijado su punto de vista. Y tiene un escrúpulo válido: la cuestión de la plena comunión con Roma. Escrúpulo que por otra parte, salvo caso de inimputabilidad, hemos tenido todos los que asistimos a las misas de la FSSPX y recibimos los otros sacramentos de sus sacerdotes.
¿Por qué en lugar de la admonición condenatoria, no probamos con la sugerencia amable? ¿Por qué no sugerirle a Juan, que asista a la Misa Tridentina en cualquier parroquia en que se celebre en los términos del Motu Proprio? Y de paso, Juan, si usted quiere, haga la prueba. Como dijo alguien en este foro alguna vez (no recuerdo quién ni cuando) «la Misa Tridentina es adictiva».
En lo que no puedo coincidir con usted,Augusto, y eso a pesar de la salvedad que hace, es que la FSSPX nos muestre EL camino seguro de la salvación. Creo que nos muestra un camino, pero no el único. Afirmar esto nos deja al borde del sectarismo.
¿O usted no iría a una misa -aún del NO- celebrada por Mons. Baseotto, por ejemplo?
¿Y las liturgias orientales que no fueron modificadas? Cuando no había frecuentemente misa tridentina donde yo vivía en mi juventud, asistía a la misa de la Iglesia Ucrania unida a Roma, que me quedaba a tres cuadras de casa. Otra gente, por razones análogas, lo hacían en las de rito copto o maronita.
Si bien es cierto que no todos los caminos conducen a Roma, tampoco hay uno solo.
Cordialmente en Xto.
Paisano, sobre el rito maronita hoy en día …
te cuento que no hace mucho fui a una misa maronita (calle Paraguay, en Cap. Federal).
El rito es el 99 % en castellano.
Se celebra en forma piadosísima.
Sín sermón, lo que es muy bueno.
No es una misa tridentina, pero de todos modos existe un abismo entre esa misa y una misa nueva, aun si fuera de las «píamente celebradas, sin guitarras, etc».
No es muy concurrida, eramos 3 y el cura.
Amigos me han comentado que un día en la semana es 100% según el rito maronita y cantada. No sé cuándo es así.
Alguien lo sabe?
El Carlista.
Al Carlista
Yo no lo sé. Nunca asistí a una misa según el rito maronita. Estudié algo -poco- creo que en Teología IV en la facultad, pero no me acuerdo. Si sé que en una época había gente de Capital que asistía a esas misas.
Un abrazo
El Paisano se adelató
El comentario del Paisano es pràcticamente lo que deseaba escribir. Innecesariamente agresivo Augusto, no creo que haya mala intención pero si un exceso de «energía» o pasión, lo cortés no quita lo valiente. Los que como yo no hace mucho que volvimos a la Misa de siempre, hoy afirmo que no puede haber otra Misa y que es efectivamente adictiva,
Ahora entendemos o debiéramos entender, que debemos hacer docencia, apostolado y caritativa militancia en favor del monumental rito de la verdadera misa católica, yo creo que es obligación, muchas almas necesitan de esta fuente de gracia inagotable. al menos yo y poco a poco y no sin dificultad, y con la paciencia que Dios no me dió y que saco de vaya a saber donde (debe ser mi angel de la guarda para que no peque casi continuamente) estoy con mis amigos cercanos tratando de «traerlos», no «llevarlos» por que ya antes «nos llevaron y se llevaron a muchos» católicos a otra cosa que no es el catolicismo y su liturgia maravillosa. Ahora bien, la discusión de siempre, ¿la misa NO no es válida?, si me dice eso entonces, usté, o sea yo, es un chiflado que va en contra del Papa, los obispos (de unos cuantos hay que huir lo mas rápido posible y estar en contra total) y del cura de mi barrio que es rebueno y toca la guitarra durante «la asamblea» (dícese de la misa en ambientes vaciados de catecismo y sesera). No yo no estoy chiflado, no soy consevador y no soy contrera ni amargado ni «culturoso», soy o intento ser un católico de siempre, algunas (pocas) de las misas NO posiblemente o probablemente o tal vez o quizás son validas…pero como dijo un Moderador amigo, «si puede tener primera selección para que quiero segundas marcas».
Para JUan, vaya a misa tridentina, vaya a la misa de la Iglesia católica, déjese «aplastar» espiritualmente, obvio, por la monumental espiritualidad católica, deje que se derrame la gracia de Dios que sin dudas se derrama en ese rito que nos fue dado, vaya y después nos cuenta, nadie puede ser indiferente frente a la grandiosidad de lo sagrado, y en este rito si hay algo que destacar es lo Sagrado. Cordiales slaudos. Mario Bianchet
El asunto de Fondo
Hemos hecho variaciones en los comentarios de este punto, pero yendo a la sustancia, creo ver en el artículo una ingenuidad desbordante. Sabemos que el proceso de dessovietización de la Europa Oriental fue una jugada con muchos actores, pero quizá principalmente de los mismos miembros del partido a través de Gorbachov. La caída del sistema era inminente y con la movida sostuvieron en el poder a los mismos hombres. El mismo Juan Pablo II que tuvo sus implicancias en la cuestión, obraba como propulsor de la caída, pero a la vez como sostenedor de los mismos hombres en el nuevo régimen; probablemente como cierta manera de mantener un equilibrio frente al occidente liberal y no abandonar de estos socialismos un componente que juzgaban positivos en la conformación del nuevo régimen mundial que se hacía obvio y al cual el Papa propiciaba como eje de toda su actividad. Gorbachov salía de Rusia para sentarse en sus oficinas de NY con cara de una internacional ecológica y en el Kremlin se sucedían los hombres formados en la KGB que se pintaban de democracia. En este mosaico tomaban vuelo las corporaciones económicas, las mafias delictivas y las supuestas libertades se expresaban a través de la Coca Cola, los jeans, la libertad sexual y otras yerbas (la plaza roja arde de putos en la noche). La Iglesia Ortodoxa que supo subsistir con el régimen soviético tras oscuros maridajes, se acomodaba a los nuevos tiempos mostrando un aumento estadístico que partiendo del cero que llevaban, parecía impresionante. Lean El Invitado del Papa de Volkov y verán jugar en la novela la increíble naturaleza de estos sacerdotes y obispos, que por pertenecer a una iglesia atada a una nación a veces se nos hacen incomprensibles. La ortodoxia es Rusia y siempre estará atada al carro de su gobierno.
Los amigos que van de visita suelen ver lo que quieren, lo que pueden o lo que les muestran. La Santa Rusia está más muerta que el caballo de Garibaldi y su peso de plomo no es tanto el problema político en sí, sino su propia conformación como religión atada a una nación.
En el libro mencionado el autor plantea (no es muy novedoso) que Fátima y su mensaje es una estocada, no al régimen comunista (al que la Virgen sabría carcomido hasta los tuétanos) sino a la Ortodoxia. La Conversión de Rusia es la Conversión de la Ortodoxia a la verdadera religión. De allí la resistencia vaticana a un mensaje que ponía en jaque no la cuestión de oposición al régimen soviético (que para la Iglesia no era nada terrible y constituía su política permanente, aunque con cambios de modalidad) sino que era un ataque al entendimiento ecumenicista con la Iglesia Ortodoxa, que sí era la política principal Vaticana, y con la cual trabajaban para cambiar el régimen sin cambiar el poder. Conforme con esto, con matices, estan las obras de Malachi Martin.
Tomar como análisis sociológico o histórico la premisa de que en Rusia se levanta y avisora un Imperio Cristiano, me suena totalmente irreal y contraria a todo análisis sereno. De ahí a esperar un milagro son cinco guitas aparte. Hipótesis más o menos, por ahora lo que se ve por todos lados es la lucha interna de las facciones mundiales por ocupar un sitio en el gobierno mundial que se hace patente. En este curso va la última encíclica del Papa y en este curso la política de Rusia, con lamentos humanistas o con mantenimiento de bases militares, lo que cada uno quiere es subsistir en el régimen mundial que toma cuerpo a grandes pasos… mientras tanto, la conformación cultural y espiritual de todos los pueblos (incluído el ruso) se va amoldando al ritmo de la peste consumista y degradante que manejan los enormes capitales mundiales y las grandes religiones hacen suyas las premisas del humanismo para tornarse aceptables al Nuevo Orden, vaciandose de todo contenido sobrenatural.
Lamento tener que producir este exabrupto en medio de tanto entusiasmo por la Esperanza de una Rusia Imperial Católica, pero tratando de no ser muy escéptico, creo en que hay que concluir que si la Santa Virgen tiene ganas de hacer un milagro, lo hará, pero ver en Rusia el fermento sociopolítico de este milagro, me parece un forzamiento equiparable al dislate de «américa latina, el continente de la esperanza». Hay en esto más literatura que historia.
Quiero aclarar que el presente no significa nada más que una apreciación somera y que no empaña la enorme admiración que tenemos por el autor del artículo. Por otro lado el asunto de Fátima es un punto lleno de oscuridades y manipulaciones con respecto al tercer mensaje. DARDO CALDERON