Más evidencia del estado moral del clero
1. Reconoce un derecho a buscar la felicidad más plena aún con riesgo a equivocarse. Así, ha usado de una Técnica de Liberación Emocional facilitada por una misionera (una monja enfermera en África), y reconoce como legítimo el uso del eneagrama, la técnica Tomatis, acupuntura, liberación de energías bloqueadas o técnicas verbales, entre otros métodos (pág. 39 y 40).
2. Por el principio de libertad, existe el derecho a suicidarse, pero niega el derecho de asistencia al suicidio (pág. 50). Parece no aprobar los abortos de niños «enfermos» ni la eutanasia, aunque dice que participó directamente en el desenchufe de una máquina médica a la que estaba conectado un enfermo terminal incurable en los EEUU.
3. Se considera insultada y denigrada con violencia por sacerdotes de los blogs católicos ultraconservadores (una referencia a GG), que la acusan falsamente en sus posiciones sobre el aborto (pág. 105).
4. Sigue siendo partidaria del feminismo, donde la mujer se ve justificada a sí misma sin relación con el hombre (pág. 108).
5. En el Belén o representación del Nacimiento, considera que la estrella, el establo, el buey y la mula son simbólicos, no reales, y es una forma de expresar la maravilla del nacer de Dios en la tierra. De otro lado, afirma que Adán y Eva son sólo una representación de la humanidad, y el pecado original es sólo el conjunto de desamores heredados de los padres. Así mismo, las historias de Abraham a Moisés son en parte ficción (noveladas). Finalmente, dice que Jesús evoluciona en su toma de conciencia de su misión mesiánica hasta llegar a la plenitud entre los momentos de su bautismo y su retiro al desierto; de otra parte, los milagros crísticos son ficción (literatura) para expresar el impacto de la primera generación de cristianos con la figura de Jesús (124, 135 y 164).
6. Establece que la homosexualidad, la transexualidad o la bisexualidad son parte de la belleza de la creación y prueban que el sexo no está orientado a la procreación sino sobretodo al amor, una reafirmación de su tesis de la sexodiversidad o de las variantes de deseo o identidad sexual (136).
7. No está de acuerdo con el sacramento de la ordenación tal como está regulado y la ordenación exclusiva de hombres y el poder consagratorio o sacramental del sacerdote; pide la ordenación de sacerdotes homosexuales; discute los principios innegociables de la defensa de la vida y la familia y del orden sacerdotal; parece afirmar la presencia real de Jesús en las especies consagradas, pero da el poder consagratorio al pueblo reunido, siguiendo las tesis de Schillebeeckx, del cual sigue sus 7 irreductibles antropológicos de la Eucaristía: materia, alteridad, comunidad, historia, hermenéutica, esperanza y simultaneidad (137 a 145).
8. En relación con los dogmas marianos, además de dar sus interpretaciones particulares, dice que la virginidad sólo es darse al otro con amor, y que en la Asunción, sólo fue el cuerpo espiritual al cielo, muriendo el cuerpo material (163).
9. Finalmente, apoya a Hugo Chávez, su revolución y régimen bolivariano y la teología de la liberación (91). Como curiosidad, se reafirma en que la vacunación obligatoria es una pérdida de la libertad política, y dice que estamos sometidos a una dictadura financiera.
CRÍTICA
1. Sus opiniones sobre la ordenación, la eucaristía y la eclesialidad son erróneas y no expresan la verdad católica. La ordenación es exclusiva de los hombres, y el sacerdote es el único que tiene poder consagratorio para convertir el pan y el vino en el Cuerpo y la Sangre de Jesús. Nunca podrán ser sacerdotes ni las mujeres ni los homosexuales, tal como ella sí quiere, y el pueblo nunca tendrá poder consagratorio eucarístico ni absolutorio ni ningún otro, aunque lo dijera Schillebeeckx. Ignora que la naturaleza esencial del hombre sacerdote es la liturgia, la sacralidad y la sacramentalidad, y que las especies consagradas son un signo eucarístico, no un símbolo, y que quien administra y comulga deben de estar libres de pecados mortales, los cuales impiden tanto el poder administrar las especies como recibir la la comunión eucarística y la espiritual (pero no impide lo mínimo, la unión espiritual con Jesús), y que dichos pecados sólo pueden ser perdonados en el sacramento de la confesión.
Y ello es así porque en la eucaristía, Jesús baja a través del hombre sacerdote, ofreciéndose en sacrificio incruento como víctima inocente; su Cuerpo y Sangre se reparte y distribuye en el banquete eucarístico como alimento de vida eterna, y todo ello se hace como medio o instrumento para lo más importante: que nosotros podamos ser elevados hacia la divinidad y consigamos la teosis.
2. Es falsa y errónea la idea de Forcades de dar la opción preferencial a la justicia social por encima de la moral sexual dentro de la Iglesia.
La sociedad empezó a través del primer matrimonio, Adán y Eva, los cuales fueron anteriores a la familia, al municipio, a la sociedad, a la nación y al Estado. Adán y Eva no son figuras encuadradas en la categoría de seres míticos de ficción con contenido simbólico, como Hércules y Artemisa; ambos son dos figuras reales, ciertas e históricas, cuya existencia es un dato que ha debido ser, por necesidad, divinamente revelado como una verdad, dado que, por la sola ciencia humana, no habría sido posible nunca jamás el descubrir ni su existencia ni las consecuencias de sus actos. De otra parte, el pecado original es cierto y verdadero, tal como lo narra el Génesis, y es otra verdad divinamente revelada por necesidad, dado que ningún arqueólogo ni ningún científico nunca podrán descubrir la acción histórica desarrollada entre Eva, la serpiente, Adán y Dios.
La moral sexual, por tanto, está íntimamente imbricada en la justicia social, y Forcades desconoce, de un lado, la doctrina social de la Iglesia, y de otro, que la sexualidad está observada en los mandamientos de la Ley de Dios (el quinto, el noveno y el décimo) y que los pecados sexuales contienen además, un aspecto demonológico (las tentaciones diabólicas de impureza).
Su moral sexual es, por tanto, contraria a lo que establece Dios y la Iglesia, el cual considera como ofensas la lujuria, el autoerotismo, la fornicación, la pornografía, la prostitución, la violación y los abusos sexuales, la homosexualidad, el anticoncepcionismo, la esterilización, la procreación externa al acto conyugal, el adulterio, el divorcio, la poligamia, el ncesto y la unión libre o a prueba, como indica el Catecismo de la Iglesia Católica.
3. El error de concepción del pecado original en Forcades se extiende a la hora de explicar el dogma de la Inmaculada Concepción de María. Y en relación con el dogma de la Asunción, María fue llevada al cielo en cuerpo y alma, sin hacer distinciones extrañas al dogma como hace Forcades: que ascendió el cuerpo espiritual, mientras que el cuerpo físico murió y sufrió la putrefacción y descomposición aquí en la tierra.
4. Sobre su adhesión a la ideología y teología del feminismo, éste asume una antropología errónea y anticatólica sobre la concepción del ser humano como hombre y mujer, dado que, entre otras cuestiones, dogmatiza que la realidad de la mujer es una construcción social que la obliga a contraer “roles” o interpretar sus funciones con la misma arbitrariedad con la que un creador artístico inventa sus tramas y personajes.
Esta extensión del feminismo hacia la teología ya se puede ver en su libro » La teologia feminista en la història » (2007), en cuyo apartado «Reflexions finals» (pág. 133-135) dice:
a) Dios creó hombre y mujer iguales en libertad y con plena capacidad de intervención en el ámbito público, por ello, Dios nunca prohibió el sacerdocio femenino.
b) La actual teología feminista se basa en la igualdad de dignidad, inteligencia, libertad y capacidad de amor de hombre y mujer.
c) La máxima suprema es «ama y serás libre, sé libre y amarás», en un paralelo estricto sin excepción: tanto amo, tanto soy libre; tanto soy libre, tanto amo. Se confronta a la afirmación crística de que la verdad nos hace libres y el amor es cumplir los mandamientos.
Según ella, las estructuras eclesiales están secuestradas por la mentalidad patriarcal y su cambio radical es un imperativo categórico para todo católico: en Televisión de Venezuela, ; también, entre otros en tv3.
a) La auténtica teología sólo es la Teología de la Liberación, que es ecuménica, feminista, interdisciplinar, fundada en la libre autodeterminación de la persona y en la opción preferencial por los desfavorecidos, basada en el imperativo categórico moral tanto de cambiar de forma radical toda la Iglesia y la sociedad como de comprometer a sus practicantes hasta el martirio.
b) Esta verdadera teología ha sido objeto del secuestro patriarcal del mensaje liberador del Evangelio. El patriarcado ejerce un dominio de abuso de poder de índole hipócrita: abusa y se llama benefactor; a su vez, a través del lenguaje, margina y enmascara, la experiencia de las mujeres.
c) La Teología de la Liberación propugna el sacerdocio femenino y la gobernación femenina de la Iglesia, como manera de cambiar la realidad de la presente discriminación estructural de la mujer dentro de la Iglesia y la sociedad.
d) Según su concepto teológico de la co-creación, todo hombre y mujer da luz a la Luz, siguiendo metafóricamente el ejemplo histórico que dio María de Nazaret. En la cocreación, Dios tiene una relación con el mundo como “polo donador y polo receptor». Tanto Dios, la Creación y el Hombre se encuentran en una relación que es tanto de reciprocidad igualitaria como de amor libre. María es el lugar teológico de la libertad cristiana, en el cual Dios nos busca para realizar con cada persona una relación íntima de libertad y amor, para que así quedemos embarazados de la realidad de Dios, que es el Amor, y podamos dar luz a la Luz.
e) En la Teoría de la Liberación incluye también la diversidad sexual o sexo-diversidad (LGBT, homosexual, bisexual y transexual) como los ritos y cosmovisión propia de las comunidades indígenas (multiculturalismo).
f) Considera que la divinidad trinitaria es una comunidad de amor de personas relacionadas en la diversidad y en la igualdad, y da a entender que sólo existe una relación directa entre Dios y el hombre sin la necesaria presencia de la Iglesia.
5. En relación al presidente Hugo Chávez y su justificación por la justicia social (reducción de la pobreza extrema), hay que recordar que una dictadura no se justifica por el grado de justicia social alcanzado. Siguiendo esta lógica podemos ensalzar sobremanera el régimen franquista al afirmar que Franco hizo mucha justicia social: creó la Seguridad Social, la pensión de jubilación y de incapacitación, la sanidad universal, la escolarización obligatoria, la universidad para todos, las becas para estudiantes pobres, la industrialización a través del INI y los Planes, favoreció la propiedad privada y el turismo, y finalmente, fue el primero que culturizó y laboralizó a la mujer española.
9. No es congruente que, por un lado, acepte el aborto libre de la mujer pero niegue el aborto de niños enfermos; y que de otro, acepte el libre suicidio y no sea partidaria de la eutanasia ni de la ayuda o asistencia al suicidio y a la eutanasia, mientras que a la práctica, participo activamente en una eutanasia activa en los EEUU.

