¿Más evidencia de un Plan B?
Desde el día mismo del anuncia de la abdicación creímos posible la existencia de un plan B o designio del papa emérito para producir una sucesión en condiciones desfavorables a los enemigos internos de la Iglesia. Este comentario que reproducimos parece ir en el mismo sentido.
Desde el día mismo del anuncia de la abdicación creímos posible la existencia de un plan B o designio del papa emérito para producir una sucesión en condiciones desfavorables a los enemigos internos de la Iglesia. Este comentario que reproducimos parece ir en el mismo sentido.
Dice Michael Matt, en una crónica desde Roma:
(…) Hablando de atolladero, los tres cardenales comisionados por el Papa Benedicto para investigar la filtración de documentos desde el escritorio del Papa el año pasado (lo que se conoció como el escándalo de los vatileaks), Sus Eminencias Julián Herranz, Josef Tomko y Salvatore de Giorgi, están en posición de constituirse en los “Tres Grandes” en todas la deliberaciones que conducen al cónclave, al menos en lo referido a quienes resultan absolutamente indignos de ser elegidos para ascender a la Cátedra de Pedro.
Estos cardenales se han convertido, es de presumir, en una fuerza con la cual se ha de contar en la reuniones pre-cónclave, privadas o de cualquier otro tipo. Después de todo, ellos descubrieron evidencia de corrupción y abuso de poder y dinero como para llenar 300 páginas de un dossier que Benedicto ordenó sea sellado y entregado al próximo papa electo.
Así pues, esto está lejos de haber quedado atrás, y Benedicto puede aún resultar un instrumento en la limpieza de los establos. Sus tres confidentes y su dossier con toda seguridad impactarán en el Cónclave, así como darán al próximo papa elementos para estar “armado y ser peligroso” allí donde lo peor de lo peor aparezca. Gracias a ese dossier, el próximo papa tendrá en sus manos los datos de cada uno de los involucrados, con otra razón para dar gracias a Dios por el mayordomo, Paolo Gabrielle.
Fuente: The Remnant
Comentario: continúa el autor destacando la rectitud de intención de Gabrielle, que actuó en defensa del Papa y cuyo perdón inmediato así como su buena fama en el Vaticano refrendan.
Bien, el dossier puede ser el detonante del “Plan B”. Y –no sabemos- la autorización que tengan para usarlo los “Tres Grandes”- un importante elemento de presión a favor de los buenos.

