La Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo
La Iglesia Católica celebró una vez más el 8 de abril ppdo. la histórica resurrección de su divino Fundador. En este artículo nos proponemos destacar algo, pero previamente aunque nada parezca tener que ver con el tema, transcribiremos a continuación algunos párrafos del Martirologio Romano.
La Iglesia Católica celebró una vez más el 8 de abril ppdo. la histórica resurrección de su divino Fundador. En este artículo nos proponemos destacar algo, pero previamente aunque nada parezca tener que ver con el tema, transcribiremos a continuación algunos párrafos del Martirologio Romano.
- “En Roma, durante el imperio de Alejandro, santa MARTINA, después de ser atormentada con diversos suplicios, fue finalmente degollada
- En Roma, en la Vía Apia, imperando Diocleciano, 30 SOLDADOS recibieron la corona del martirio.
- En Tomis del Ponto, imperando Licinio, fueron martirizados los 3 santos hermanos ARGEO, NARCISO y el niño MARCELINO, mortalmente herido con azotes y maltratado mucho tiempo en la cárcel y por último sumergido en el mar, consumó el martirio; sus hermanos fueron pasados a cuchillo.
- En Roma, siendo emperador Juliano, santa DAFROSA, mujer del mártir san FLAVIANO; y la madre de las vírgenes y mártiresBIBIANA y DEMETRIA; la cual después del martirio de su marido fue desterrada y últimamente degollada.
- En África, la conmemoración de MUCHÍSIMOS SANTOS MÁRTIRES, que en la persecución de Severo, fueron amarrados a sendos palos y consumidos por el fuego
- En Roma, santa TACIANA mártir, la cual imperando Alejandro, despedazada con garfios, expuesta a las fieras, y echada al fuego pero quedando ilesa, fue finalmente pasada a cuchillo,”
Baste a nuestro propósito este botón de muestra. En el Martirologio se da cuenta del martirio de unos 2.000 fieles, número insignificante comparado con los millones que consigna HILAIRE en su obra “La Religión Demostrada”. Pero aunque no fueran más que unos pocos miles, ellos serían de suyo suficiente prueba de la RESURRECIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO.
En efecto: fácil es imaginar lo que hubiera sucedido el lunes, a menos de 72 horas de su crucifixión, si EL, no hubiera resucitado.
Los guardias romanos destacados por Pilato, habrían ido a informar a los judiós, que NO HABÍAN SUCEDIDO NOVEDADES DIGNAS DE MENCIÓN: contra lo que pudieron pensar, los discípulos no intentaron robar el cadáver y la piedra que cerraba el acceso al sepulcro, seguía en su lugar tal como lo estaba desde el viernes pasado.
Y sin que pueda caber dudas, no mucho después, el cadáver de Cristo hubiera sido -para ludibrio de sus crédulos seguidores- expuesto con gran regocijo, en la plaza pública.
El Apóstol TOMÁS, confirmadas sus sospechas, se habría burlado de Pedro y los demás.”Que tal? Hemos estado perdiendo lamentablemente el tiempo; grueso error fue de nuestra parte haberlo tomado en serio a este delirante, que se creía Dios y que iba a resucitar de entre los muertos!”-
Si así pues hubiera sido la historia, ¿quién HUBIERA SIDO TAN ESTÚPIDO DE MORIR POR ÉL?. Desde ya que nadie, y por eso iniciamos esta nota citando algunos testimonio del Martirologio.
Pero…¿y los miles que murieron por Mahoma y los miles que murieron por Napoleón? Y bien: todos esos miles no fueron MÁRTIRES, sino COMBATIENTES derrotados en el campo de batalla.
Nota: los mártires no son la única prueba de la resurrección del Señor; también lo son las apariciones de su Santísima Madre, igualmente resucitada de entre los muertos.

