La Primera Comunión de Vladimir Luxuria
El buen Card. de Génova, Don Angelo Bagnasco, da la comunión al transexual Vladimir Luxuria, que se ha bautizado así tras su cambio de sexo. Y todo hombre (¡en fin!) lleva en su nombre marcado su destino, ¿no?
Ocurrio cuando el Card. de Génova, Don Angelo Bagnasco, asistió a los funerales de Don Gallo, el cura que aparece en este video:
El animoso ancianito, no solo celebraba las glorias comunistas de los partisanos en su iglesia (están cantando Ciao Bella, el «himno» de los partisanos comunistas italianos a los que adhería el famoso Peppone de Don Camilo), sino que como nunca hubiera hecho el Peppone de Guareschi, estos modernos partisanos celebran y adhieren a todos los progresos de la post-guerra italiana: la liberación sexual, la homosexualidad en todas sus variantes (homo, trans, etc). Y de allí que cuando el buen cardenal de Génova asistió a presidir los funerales de Don Gallo, -nadie es esterno- se le llenó la iglesia de sus habitales concurrentes y de otros que más allá de proponer como algo teórico, practicaban las nuevas virtudes social demócratas predicadas por el vitalicio Don Gallo.
Uno de ellos, transexual que se rebautizó «Vladimir Luxuria». Obvio, en honor al fundador del comunismo práctico y en honor a las nuevas virtudes de la etapa evolutiva en la que derivó el comunismo práctico. Los viejos comunistas de la época de plomo no practicaban, pero predicaban una «moral» mucho más estricta para sostener la disciplina de su dictadura del proletariado.
Bueno, muerto que fue Don, Gallo, celebrada que fue su memoria con una misa, llegó la hora de la comunión, y el Card. Bagnasco, -que fue uno de los «pappabili»- no tuvo problema en dársela a esta deliciosa comunidad, nacida bajo el celo evangélico de Don Gallo. Entre ellos a Vladimir Luxuria, que la recibió por primera vez desde que asumió su nueva personalidad. Por eso que es su «primera comunión».
Parece que Don Angelo Cardenal Bagnasco, poco ducho en esto del cambio de sexo, le vio una cara un tanto hombruna, pero no se detuvo mucho a considerar las cosas, de modo que a pesar de su militante ateísmo y su degradación moral, Vladimir recibió la Sagrada Forma «en honor del comunista Don Gallo», dijo, seguramente ya revistando en el seno de Marx.
Por cierto que la muerte de tan famoso activista clerical convocó a los medios, y la foto está en todas partes. Y además Vladimir asegura que le alegra el cambio de modo de pensar de la Iglesia sobre estos temas (a saber esto de la transexualidad, etc.) Don Angelo se siente un poco entrampado.
¿Por qué Don Gallo, estaba a cargo de su «parroquia» militante sinque nadie lo llame al orden? ¿Por qué el cardenal de la Diócesis de Génova va personalmente al oficio fúnebre de tal personaje? ¿Por qué le da la comunión a una comunidad de pecadores públicos, incluyendo a este engendro de la degeneración moral e ideológica?
Suponemos que es fruto de la pluralidad reinante en la Iglesia. También suponemos que tanto cantar Ciao Bella y cosas así les han hecho olvidar las palabras de Nuestro Señor sobre el escándalo que se da a estos pequeños que creen en El, olvidando que su ángeles ven constantemente el rostro de Dios. Pero dejemos estas niñerías piadosas.
No quisiera estar en la situación de Don Gallo, ni en la de Bagnasco, el uno por hacer, el otro por tolerar y, tal vez, por ser cómplice de este escándalo permanente en el que terminó participando no solo por omisión, sino de modo activo.
Visto en La Cigüeña de la Torre.
Para completar este cuadro tragicómico, leemos que Don Paco Pepe aprovecha este escándalo para sugerir una justificación a la costumbre del Papa Francisco (también arzobispal en su momento) de no dar la comunión a los fieles. Ante la duda, dice Don Paco Pepe, mejor no dar la comunión para evitar el sacrilegio. ¡Qué tanto!, mejor no darla nunca. O al menos, solo en casos muy seguros, como a los niños de Primera Comunión.
¿No hay acaso una coherencia en todo esto? ¿O es que no fue la primera comunion de Vladimir Luxuria?

