La Narices del Card. Bergoglio
Nuestros amigos de Página Católica han seguido este tema con detalle. Primero la prolija y esclarecedora nota sobre el encuentro interreligioso en conmemoración de la «Noche de los Cristales Rotos». Audio, video y comentarios muy atinados. Luego esta nota que dentro de lo trágico tiene un rasgo de comicidad. Los judíos de la sinagoga de la calle Paso, de perfil más bien tradicional, le cerraron la puerta en la cara al Card. Bergoglio. Vea los detalles.
Se había anunciado con bombos y platillos que a la celebración interreligiosa por la paz en Medio Oriente, realizada el Miércoles 21 de Noviembre en la Catedral Metropolitana, le seguiría otra el martes 27 en la sinagoga conocida como Gran Templo Paso (por la calle en la que está ubicada); periplo que terminaría el 5 de Diciembre en una mezquita (no determinada).
Pero he aquí que llegado el día de la Medalla Milagrosa, las puertas de la Sinagoga del barrio de Once permanecieron cerradas para el Cardenal y todos los ecumaníacos que lo acompañan.
Esto quiere decir, simplemente, que algo grave obligó a desairar al Cardenal que tan gentilmente los ha tratado. Pues tan sorpresiva fue la suspensión, que algunas agencias de noticias dijeron esa misma mañana: «Hoy a las 20 Hs. el Cardenal Bergoglio rezará en el Gran Templo de Paso».
Intentemos echar alguna luz sobre el asunto, si acaso es posible.
En estas faenas interrreligiosas por la paz, los interlocutores de Mons. Bergoglio son principalmente los rabinos Skorka y Avruj, como se deduce de los hechos. Ambos dignatarios son reformistas y, por lo tanto, no son bien vistos por el sector tradicionalista judío.
El rabino Avruj ha dicho a la Agencia Judía de Noticias:
“Se decidió reprogramar el encuentro ecuménico por cuestiones ajenas al evento y se reprogramó para los próximos miércoles. En consecuencia, el 5 de diciembre se realizará en una mezquita y 12 en el templo de la comunidad NCI-Emanu El, de la Fundación Judaica”. Es decir en su propio templo.
Avruj explicó que el oficio religioso tuvo que ser suspendido porque “había mucha gente que quería venir y se quería dar un mayor margen a la convocatoria para que pueda venir a acercarse”.
Respetuosamente le decimos al rabino Avruj que esta excusa no es muy creíble (desairar a los visitantes a último momento porque la mucha gente que desea asistir no pudo programarlo con tiempo). Puesto que él mismo dijo «se reprogramó por razones ajenas al evento».
Por otro lado, habría que preguntarle al rabino Avruj si no se ha dado cuenta de que su templo en mucho más chico que el de la calle Paso, para albergar la cantidad de gente que espera. Además, ¿no podía ser usado éste el 12 de Diciembre?
La realidad parece ser la que indica el Arzobispado: «debido a ineludibles problemas de último momento, totalmente ajenos a los organizadores». Un problema, y de último momento, no es caer en la cuenta de que la gente no tuvo tiempo para organizarse, como dice el rabino Avruj.
Vamos a aventurar una hipótesis en base a información recibida de amigos judíos, que medio en serio medio en broma nos dijeron:«nunca vamos a dejar que los reformistas (judíos por supuesto)entren en el Once» (el barrio judío más antiguo de Buenos Aires).
Según estas fuentes, la comunidad Jabad Lubavitch (Ortodoxa) ha estado estudiando la posibilidad de hacerse cargo del Gran Templo de Paso. Podría suponerse entonces como hipótesis probable, que el ala más tradicional de esta sinagoga se impuso finalmente e impidió la profanación que suponen para ellos las oraciones interreligiosas. Si ese fuera el caso, lástima que no lo hayan recibido al Cardenal, en una de esas le podrían haber indicado la conveniencia de que él hiciera lo mismo.
Fuera de bromas, Mons. Bergoglio debe buscar un mejor cicerone que Avruj para introducirse en el mundo judaico. Pues el desplante insoportable que ha sufrido él, y con él la dignidad episcopal, no hubiera tenido lugar de haber sido guiado por manos más expertas. Se ve que no conocen el paño y tampoco se asesoran bien.
Fuente: Página Católica
Comentario Druídico: Fuentes MUY bien informadas dicen que fue tal cual así. Que el sector tradicional del judaísmo que asiste regularmente al templo de la calle Paso rechazó este acto interreligioso y la presencia del payasesco rabino con quien se codea el Card. Bergoglio. Realmente los elige: primero Bergman, ahora este. Encima ambos medio… delicados de modales.
Como verdadero gesto de buena voluntad hacia la comunidad judía, los exhortamos a cuidar el buen nombre de sus templos y sobre todo, a no olvidarse de Marshal Meyer que tan mal los dejó ante la opinión pública.
Texto difundido en su momento: «… en el ámbito hebraico, el rabino Marshall Meyer, ex integrante de la CONADEP, continúa siendo homenajeado, a pesar de “practicar la pederastia con los jóvenes bajo su guarda en la comunidad Bet-El”, según acusación de Nissim Elnecave, director de la revista “La Luz”, confirmada por la sentencia del juez Eduardo Malbrán, quien en el fallo escribió que Meyer “con su obrar ha mancillado los honores de su cargo religioso, ha defraudado a la legión de sus admiradores, ha proferido una ofensa a todos quienes por motivo de sus tareas tienen a su cargo la enseñanza, el acercamiento sano y la comunicación con las generaciones adolescentes”.

