Panorama Católico

La celebración de la misa, con cambios por la influenza A

La Iglesia sugirió a los sacerdotes una serie de pequeñas modificaciones en la liturgia para prevenir cualquier contagio de la nueva enfermedad. No descartan suspender las ceremonias

En las provincias de Buenos Aires y Santa Fe las cúpulas eclesiásticas dieron a conocer a los párrocos una lista con recomendaciones para evitar la propagación de la gripe por virus A, ante el crecimiento del número de infectados y muertos y las nuevas medidas anunciadas por los gobiernos locales.

En el primer caso, Jorge Bergoglio, arzobispo de la provincia y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina aconsejó, informalmente, tomar algunos recaudos.

"El primer criterio es seguir las indicaciones de las autoridades sanitarias de cada jurisdicción", sostuvo. Luego, explicó que cada sacerdote deberá analizar qué medidas son las más apropiadas para su comunidad. "No es lo mismo un santuario que una parroquia de barrio. En el primero, donde la gente toca la imagen del santo todo el tiempo, habrá que limpiar esa estatua más asiduamente", señaló.

La Iglesia sugirió a los sacerdotes una serie de pequeñas modificaciones en la liturgia para prevenir cualquier contagio de la nueva enfermedad. No descartan suspender las ceremonias

En las provincias de Buenos Aires y Santa Fe las cúpulas eclesiásticas dieron a conocer a los párrocos una lista con recomendaciones para evitar la propagación de la gripe por virus A, ante el crecimiento del número de infectados y muertos y las nuevas medidas anunciadas por los gobiernos locales.

En el primer caso, Jorge Bergoglio, arzobispo de la provincia y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina aconsejó, informalmente, tomar algunos recaudos.

"El primer criterio es seguir las indicaciones de las autoridades sanitarias de cada jurisdicción", sostuvo. Luego, explicó que cada sacerdote deberá analizar qué medidas son las más apropiadas para su comunidad. "No es lo mismo un santuario que una parroquia de barrio. En el primero, donde la gente toca la imagen del santo todo el tiempo, habrá que limpiar esa estatua más asiduamente", señaló.

Asimismo, Bergoglio pidió a los párrocos analizar de qué maneja brindar la comunión (en la mano o en la boca) y, si así lo desean, aconsejó pasarse alcohol en gel por las manos cada cierto número de personas. Informó también que ya en algunas comunidades se pide a los fieles que no se sienten más de tres por banco.

Por su parte, los arzobispados de Santa Fe y Rosario recomendaron suspender el "saludo de la paz" (que, de hecho, no es obligatorio en la liturgia) y suministrar la hostia en la mano y no en la boca.

Con respecto a la suspensión total de las misas, las autoridades eclesiásticas aclararon que sólo se producirá si la cartera sanitaria nacional prohíbe todo evento público, como sucedió en México. En ese caso, los fieles quedarán excentos del cumplimiento del precepto dominical, informó el diario La Nación.

En tanto, el subsecretario de Gobierno, Culto y Registros Públicos de la provincia de El Chaco, José Mongeló, pidió a los representantes religiosos locales que se sumen a la suspensión de la actividad administrativa hasta el 24 de julio decretada a causa del avance de la influenza A.

El funcionario resaltó "la imperiosa necesidad de la adhesión de las distintas congregaciones religiosas a este decreto de emergencia sanitaria, debido a la gran cantidad de personas que se reúnen diariamente en los distintos templos, siendo una de las sugerencias más importantes del Comité Operativo de Crisis el cierre de los lugares públicos que concentren gente como medida que propenda al corte de circulación viral", publicó el sitio DataChaco.com.

De acuerdo con los primeros contactos telefónicos entre el gobierno provincial y la Iglesia, "son muchísimos los lideres religiosos que van a adherir a este Decreto Provincial como medida de prevención sanitaria", sostuvo Mongeló.

Mientras que la Catedral de Resistencia ya suspendió las misas diarias de las 7 y las 20, los obispados de la capital chaqueña y de Roque Sáenz Peña anunciaron ayer al funcionario que suspenderán todas las actividades previstas.

Crédito: AP

Fuente: Infobae

Comentario Druídico: ¿Alguna rogativa para tiempos de peste? "El primer criterio es seguir las indicaciones de las autoridades sanitarias de cada jurisdicción". Hasta qué punto ha perdido el clero su sentido sobrenatural que antepone el barbijo a la oración.

 

Comentarios

Anónimo
01/07/2009 a las 11:09 pm

Por mi parte…

Prefiero morir de de Gripe A que faltar a misa el domingo.

Pocho



Anónimo
02/07/2009 a las 12:13 am

 uds son la gata flora

 uds son la gata flora eh

seguro q si no se decia nada nos iban a acusar de faltos de caridad



    Anónimo
    02/07/2009 a las 2:53 am

    Lo suyo es una acusación

    Lo suyo es una acusación falsa, ya que está suponiendo algo que no es real, solo es una suposición,nadie fue falto de caridad

    Darius



Anónimo
02/07/2009 a las 1:52 am

Increible Marcelo, como la

Increible Marcelo, como la misa pasa a ser una mera actividad social como las demás.

Si recordamos en 1727 y en 1867 los fieles de Buenos Aires acudieron en suplica haciendo una procesión con la imagen de  San Roque pidiendole que los ibere de la spedimedia que azotaron en esos dos años, milagrosamente la peste ceso al terminode la procesión, al entrar la imagen ala capilla de san Roque ubicada al lado de la basilica de san Francisco.

Hoy más que nunca el Cardenal tendría que llamar  y hacer procesión con este santo que libró dos veces a la ciudad de la peste.

Es una verüenza esto

San roque, ruega por nosotros

 



Anónimo
02/07/2009 a las 11:27 am

Algunas consideraciones que espero sean de provecho

Sobre el tema de la comunión en la mano conviene no caer prisionero de exageraciones, manipulaciones y escrúpulos.

I.- Como la presencia real de NSJC es substancial, y no accidental, el pan y el vino conservan ordinariamente todas sus propiedades físicas luego de la transubstanciación. Así, por ejemplo, si alguien envenenara el vino, antes de la Misa, el sacerdote se intoxicaría.

II.- Por la información que me ha dado un médico especialista, la administración de la sagrada comunión en la boca implica riesgo de contagio para el ministro y los comulgantes. Porque los dedos y las vías respiratorias del ministro se acercan a muchas bocas, toman contacto (que puede ser microscópico) con la saliva, secreciones nasales, etc.; y no se usa barbijo, ni guantes de látex para cada comunión. También hay riesgo de contagio con la comunión en la mano. Es posible que sea menor.

III.- Hay obligación de comulgar bajo pecado grave una vez al año, y en peligro de muerte. No hay obligación de comulgar sacramentalmente en cada misa dominical.

IV.- La comunión frecuente, incluso diaria, es muy recomendable pero no es un precepto. Es correcta la mención que se ha hecho aquí de la disciplina y costumbres anteriores a San Pío X (1905).

V.- Por tanto, dejando el caso de la obligación de comulgar bajo pecado grave, hay tres alternativas:
1ª. Abstenerse de comulgar sacramentalmente y hacerlo espiritualmente. Una práctica tradicional y recomendada por numerosos santos.
2ª. Comulgar sacramentalmente en la boca, allí donde sea posible, aceptando el riesgo de contagio.
Pero si se tiene conciencia de algún síntoma de la gripe A, no debería hacerse con riesgo de contagio para a los demás. Habría que pedir la comunión como un enfermo, y avisar al ministro para que tome las precauciones necesarias para no contagiarse.

3ª. ¿Comulgar en la mano?

Es una práctica desaconsejable principalmente por los peligros de profanación que trae. Pero no es, de suyo, un pecado (es recomendable el libro de Mons. Laise, en su parte moral, distante de posturas laxistas y rigoristas).

Dado que hay personas para las que la comunión sacramental frecuente es una necesidad, y que no intentan profanar la Eucaristía, sino todo lo contrario, me parece conveniente hacer algunas sugerencias:

– Si no se usa la bandeja, con caen más partículas al piso. De esas profanaciones es moralmente responsable el ministro; no el fiel, que al pedir la comunión, no coopera formalmente.
– Las manos del comulgante pueden estar sucias o húmedas antes de la comunión. De esas profanaciones sí es responsable el comulgante. Para evitarlas, de modo análogo al proceder del sacerdote, el comulgante debería lavarse bien antes de comulgar, y cuidarse de tener las manos secas, cosa que podría lograr, minutos antes de comulgar, con pañuelos de papel.
– Después de recibir la comunión, existe el riesgo de que queden partículas adheridas a la mano en cuya palma abierta se depositó la hostia consagrada, por la humedad de la piel. En tal caso, no resulta indecoroso, y es recomendable, que el comulgante limpie esa parte de la mano, discretamente, con su boca y lengua, “comiendo” las partículas adheridas. Y lo mismo puede hacer con los dedos de la mano con que tomó la hostia consagrada.
– Luego, podría tener la delicadeza de secarse la saliva de sus manos con un pañuelo limpio, de tela, que puede colocar en una manga, en un bolsillo abierto, o en el antebrazo, como el acólito lleva el manutergio, antes de la comunión. Una vez que se ha secado la saliva de las manos, el comulgante cuidará de doblar el pañuelo de tal manera que, si hubiera alguna partícula, quede pegada a la cara interior del pañuelo, que se cerrará a manera de “bolsita”.
– En cuanto el comulgante llegue a su casa, debería enjuagar el pañuelo en algún recipiente limpio, y arrojar el agua del primer enjuague en una maceta, o en el jardín; nunca directamente por el sumidero, que va a las cloacas. Después, podrá lavar normalmente el pañuelo.

Todas estas sugerencias pueden parecer artificiosas. Sin embargo, no son más que una imitación de las precauciones que deben tomar los sacerdotes. No implican un gasto desproporcionado, pues basta con algunos pañuelos de tela y papel. Y si alguno teme, por respeto humano, hacer el ridículo con tantas precauciones, no olvide que podría dar una muy buena lección de piedad eucarística a más de un sacerdote…

Atte.,

P. 



    Anónimo
    03/07/2009 a las 2:17 am

    detalle importante

    El pañuelo que podría contener fragmentos de la Sagrada Forma, no puede enjuagarse simplemente y luego tirar ese agua a la tierra. Debe permanecer sumergido algunas horas para asegurarse de que se hayan disuelto completamente.

    Esa es la forma correcta de tratar el purificador que se utiliza en cada Misa y por lo tanto lo mismo ha de aplicarse a un pañuelo que haga las veces de aquél.



Anónimo
02/07/2009 a las 3:45 pm

10 para el Druida

En un todo de acuerdo con el comentario breve y filoso del druida. Podríamos extender las medidas preventivas a los sacerdotes celebrantes, colocándose la casulla desde la frente para evitar contagios.

Alfonso



Anónimo
02/07/2009 a las 9:49 pm

Es grave

Como puede ser que la Iglesia quede en dependencia de la voluntad de "cada jurisdiccion"?, no puedo creer hasta donde se llega con esto, anteponemos nuestra salud fisica, a la salud espiritual, a la union con Dios, el tema de la comunion en la mano no tiene sentido, porque igual existe contagio (recuerden que por contacto tambien se contagia, dado que al estornudar, muchos nos cubrimos con las manos y estas entran en contacto con la del sacerdote) se ha llegado al colmo, por cuidar nuestra existencia, nuestra salud, cambiamos la liturgia ¿no se dan cuenta que eso quiere el enemigo? esto no es exageracion, recibimos a Cristo, fuente de salud y vida. 



Anónimo
03/07/2009 a las 12:15 am

LA AUTORIDAD SANITARIA ARGENTINA ES GINES GONZÁLEZ GARCIA…

 … que lo puso a Manzur (con familiares sacerdotes y todo) pero también a su hombre de confianza Vizzotti …

Sigo a cuestiones más ligeras y menos peliagudas:  

Iran and Russian Foreign Ministry says CIA killed Jackson

http://216.221.102.26/blogger/post/Iran-and-Russian-Foreign-Ministry-says-CIA-killed-Jackson.aspx
 
y la rapidez de los paisanos que sacaron seis veces de e-bay el remate del certificado de nacimiento en Kenya de Barry Soetoro, también llamado Barack Hussein Obama (a quien las quiera, le paso en .pdf las minutas del Parlamento kenyano analizando homenajearlo antes de avivarse de que lo perjudicaban) en
 
http://www.worldnetdaily.com/index.php?fa=PAGE.view&pageId=102854
 
¡Aaah, si las cosas fueran sencillas!
 
Salu2,
Á. B. L.
 
 
 
 

 



Anónimo
03/07/2009 a las 10:57 am

Es muy buena la aclaración

Es muy buena la aclaración que hace el Anónimo, suple mi omisión, y será de ayuda para personas de buena conciencia y piedad eucarística:

El pañuelo que podría contener fragmentos de la Sagrada Forma, no puede enjuagarse simplemente y luego tirar ese agua a la tierra. Debe permanecer sumergido algunas horas para asegurarse de que se hayan disuelto completamente.

Me permito agregar otro detalle: el recipiente de enjuague debe tener tamaño, y cantidad de agua, suficientes, para el despliegue de la tela del pañuelo en el líquido, de manera de facilitar la disolución de alguna partícula en el líquido, previa al primer enjuague. No sería bueno, por ejemplo, colocar un pañuelo de tamaño convencional en un pequeño vaso.

Atte.,

P.



Anónimo
03/07/2009 a las 1:13 pm

¿Es conforme a la Teología católica…

… que la Sagrada Comunión pueda causar daño alguno a aquellos que la recibiesen con buena disposición y en las condiciones que impone N. Señor y  la Iglesia…?

«El que no come mi cuerpo y bebe mi sangre no entrará en la vida eterna», como se dice en la última parte del capítulo VI de San Juan; pero solamente puede salir perjudicado quien coma y beba las Sagradas Especies indignamente, 1 Corintios 11,27-31, aunque tenga gripe "aviar", "porcina", o veneno. ¿Alguien conoce el caso de persona alguna que muriese por haber comulgado ….? Yo tampoco.

Es la pregunta "absoluta"; si Cristo dejó su alimento eterno para uso de los hombres en orden a su salvación eterna (y con la consiguiente "añadidura" en el mundo), a su bien y a su perfección ¿pueden los accidentes causar algún daño, a pesar de ello?

Respondió con certeza de buen sensus fidei el Moderador; y después vinieron los "científicos" a decir bla, bla, bla … como con las Sagradas Escrituras, que son verdaderas mientras no contradigan a los "científicos", especialmente, si tiene apellídos anglo-sajones o alemanes.

¡Pero qué tarados parecemos! O qué paganos …

¡Qué poca fe que hay en todos los comentarios de nuestra "jerarquía", que ni siquiera ha organizado procesiones, actos penitenciales ni honras públicas para detener esta peste! Por allí lo dice un benemérito lector.

Aunque, bien mirado, tal vez todo no sea más que una grosera exageración propagada con fines inconfesables, como realmente parece ser. En Yankilanda ya denunciaron judicialmente a Obama y a la OMS por mentir en este asunto, y por tratar de imponer obligatoriamente una vacunación venenosa a la población.

En Austria, subsede de una empresa farmacéutica muy ligada a la fabricación de vacunas, se ha abierto una investigación por "bioterrorismo"; nadie con cierto conocimiento, niega hoy día que tanto la gripe aviar como la porcina salieron de laboratorios y no son simples hechos naturales.

¿Y frente a todo esto, sea verdad o mentira, renunciaremos a las verdades simples de nuestra fe …?

«¡Hombres de poca fe!» oigo gritar desde el Cielo.

Con un cordial estornudo

Porky



Anónimo
03/07/2009 a las 3:42 pm

Siempre tuyo señor

Cada vez que faltamos a misa, muere un angelito.



Anónimo
03/07/2009 a las 3:50 pm

Cuidado con el realismo exagerado

Sr. Porky:

Abre Ud. su comentario con la siguiente pregunta:

¿Es conforme a la Teología católica que la Sagrada Comunión pueda causar daño alguno a aquellos que la recibiesen con buena disposición y en las condiciones que impone N. Señor y  la Iglesia?

De acuerdo con las definiciones dogmáticas sobre la Eucaristía, especialmente las del Concilio de Trento, y la Summa Theologiae, de Santo Tomás de Aquino, cabe responder lo siguiente:

I. Es un hecho la presencia verdadera, real y substancial de Jesucristo en la Eucaristía.

II. La transubstanciación es una conversión de toda la sustancia y solamente ella, que no altera los accidentes. Este  cambio de ser  es algo que no se da en ninguna de las realidades humanas, va más allá de los sentidos; es decir, es un cambio meta-empírico. En consecuencia, la presencia sacramental de Jesús no atañe a aquellas realidades fenomenológicas que pertenecen a la corporeidad, tales como la figura, la extensión, la gravedad, etc. Por eso nunca será descubierto por las ciencias humanas: un análisis químico del pan y del vino consagrados, siempre encontrará los elementos constitutivos de estas materias, pues Cristo está presente sacramentalmente  y no en su ser natural. Como enseña Santo Tomás: «En orden a Cristo no son lo mismo su ser natural y su ser sacramental» (S. Th. III, q.76 a.6). Y, de un modo grafico, escribe: «Ningún ojo  corporal puede ver el cuerpo de Cristo en el sacramento […] El cuerpo de Cristo está en el sacramento al modo de sustancia; y la sustancia, en cuanto tal, no es visible al ojo corporal ni cae bajo sentido alguno ni en la imaginación» (S. Th. III. q.76 a.7).

III. Es erróneo e inaceptable el realismo exagerado sobre la presencia de Cristo en la Eucaristía como el de Pascasio Radberto (+ 851).

IV. La Sagrada Comunión -substancialmente- no puede causar daño alguno al comulgante bien dispuesto.

V. Pero los accidentes del pan y el vino sí pueden operar como condición, o causa, de daño físico para el comulgante, por más santo que sea, salvo intervención milagrosa de parte de Dios. Y así, por ejemplo, los accidentes del pan pueden afectar a un celíaco; o una gota de cianuro mezclado con los accidentes del vino pueden envenenar a un comulgante, etc. El daño físico no provendrá de Cristo, sino de los accidentes de pan y vino en los que está oculto.

Atte.,

P.



    Moderador
    03/07/2009 a las 5:18 pm

    A mi modo de ver

     esta explicación es perfectamente clara y ortodoxa. 

    El Moderador.



      Anónimo
      03/07/2009 a las 5:54 pm

      Yyyyy…

      … por preguntar nomás: ¿Conoce algún caso, míster P.? Esa pregunta todavía no me la respondió.

      O si Ud. prefiere, esa PARTE de la pregunta no me la contestó.

      Porcinos saludos

      Porky



        Moderador
        03/07/2009 a las 6:12 pm

        Amigo Porky

         Como Ud. me inclino a pensar que el Santísimo Sacramente no puede ser agente de enfermedades. Pero esto es un sentimiento, una consideración piadosa. P. ha demostrado con argumentos racionales y teológicos que subsistiendo los accidentes de la materia estos operan como si no hubiese habido transustanciación.

        Creo además que P. es sacerdote, (tal vez Ud. no lo sepa) y por lo tanto deberíamos dirigirnos a él con particular respeto.

        Tal vez no conozca ningún caso, no lo sé. La cuestión a derivado en abstracción y no sé si debamos seguir meneando así esta discusión. 

        Es mi sugerencia, y siendo yo quien sacó el tema, preferiría ahora, que se ha aclarado la doctrina, cerrarlo cautelosamente. 

        Cordiales saludos,

        El Moderador



          Anónimo
          04/07/2009 a las 10:10 pm

          Está bien que haya aclarado

          Está bien que haya aclarado lo que nuestro amigo Porky no sabía. Yo tampoco…

          gracias por poner EQUILIBRIO y sobre todo RESPETO A LOS SACERDOTES.



Anónimo
04/07/2009 a las 4:00 am

Primero que nada quiero

Primero que nada quiero rectificar un comentario que hice, es verdad que muchos sacerdotes sólo dan la comunión en la mano, yo hablé por mí párroco que sólo la da en la boca y bajo las dos especies.   Lamento mucho haber pensado que en todos lados era igual.  Estaba lamentable y tristemente equivocada.  Ustedes tenían razón.

Hoy leí que se suspende la Santa Misa en Paraná, mi madre me llama y me dice que el arzobispo de Córdoba también las suspende aunque esto último no lo he leído sino que viene de una persona mayor que puede haber entendido mal.

Cuando creí que las Misas se multiplicarían y que las oraciones elevadas al Señor serían muchas, que volverían aquellas oraciones de protección contra la peste y que serviría para ver fortalecida la Fe, nuestros obispos nos pagan con esto.  ¿En qué creen si no creen?   Hasta me cuesta rezar por ellos, me han demostrado que su Fe es débil y que son unos cobardes que abandonan al Señor.    Dios se apiade de ellos y los perdone por privar a tantos hijos suyos de recibirlo.

Transcribo este texto que me parece muy adecuado a estos momentos.

Texto del libro Epidemiologia Española…

 AÑO 165 0 D CX La ciudad de Carmena padecia por este tiempo una lamentable peste que afligia á todos sus vecinos y viendo que no cedia ni á los remedios espirituales ni fisicos se juntáron un domingo 15 de Mayo del referido año á tiempo y hora de la misa mayor todos los eclesiásticos corregidor y cabildos los quales unánimes y conformes juráron y votáron la defensa de la inmaculada Concepcion y celebrar todos los años su fiesta con procesion general cuya concordia se firmó y guardó en los archivos Refiere Alonso de Burgos que en este dia tenia el hospital muchos heridos del contagio y que en la ciudad no era menor el número de ellos pero que desde entónces dexó de haber enfermos sanando casi súbitamente los que estaban de cuidado por manera que al dia inmediato saliéron del hospital mas de la mitad y los restantes en el siguiente Solo dos enfermos tullidos quedaron en él sin que les alcanzase la influencia del milagro que se celebró con üestas públicas muy señaladas y solemnes mandando tambien hacer quarentena á todos Jos enfermos y asistentes Seria de desear que hubiese habido alli en aquel tiempo algun médico docto y despreocupado que nos hubiera informado fisicamente de aquella mutacion tan saludable y repentina 

Alejandra



Anónimo
04/07/2009 a las 10:07 am

Los límites de la Teología

Sr. Porky:

En la medida de nuestras posibilidades, tratemos de aprovechar el espacio que nos brinda Panorama para difundir la verdad y disipar los errores, sin que se enfríe la caridad en el trato. De lo último, estoy lejos de ser un ejemplo, y me reconozco pecador, a diario.

La Sagrada Teología no puede decirnos si hay casos de contagio por intermedio de las especies sacramentales. puede afirmar que es una posibilidad; y hacerlo en el marco de la explicación tomista sobre la transubstanciación. Sobre la cuestión de hecho, deja la respuesta a las ciencias médicas y a la experiencia.

En cuanto a la piadosa creencia del Moderador, la comparto, en lo personal. Pero, por deber de estado, no puedo guiarme principalmente por ella.

Creo que debemos intentar usar el foro de Panorama para ayudar a los lectores, para que no sean manipulados por la mala información sobre la enfermedad y las deficiencias doctrinales, pastorales y litúrgicas que contienen los criterios que se han dado en algunas diócesis. Por subirse a la ola del pánico colectivo, están causando daño espiritual a las almas.

Mi humilde aporte está un poco disperso en dos series de comentarios; pero me ha parecido que, en conciencia, no debo guardar silencio, porque está en juego la vida sobrenatural de muchas almas.

Atte.,

P.
 



    Anónimo
    04/07/2009 a las 10:32 pm

    en la práctica…..

    Estoy de acuerdo con todo lo que dicen sobre la Eucaristía teológicamente.

    Pero vayamos a la práctica, a lo bien concreto :

    ¿quién puede asegurar que alguien que se contagió la gripe porcina fue por recibir la comunión en la boca?  ¿la mayoría de los enfermos comulgaba diariamente y en la boca? ¿además todos esos enfermos no hacían otra cosa durante el día? ¿no iban a trabajar, en colectivo, subte o tren, no caminaban por calles con gente, no entraban a un supermercado, no hacían cola en los bancos, llevaban sus hijos al colegio, etc, etc?

    Si uno está cinco segundos comulgando en la boca y después casi 24 horas en otros lados y haciendo otras cosas ¿seguro que la gripe se la contagió en la SAnta Misa y de la Eucaristía? Creo que no hay estadística que soporte semejante disparate….

    La humanidad cristiana ha pasado otras epidemias (peste bubónica, fiebre amarilla, cólera, viruela) y algunos de mis antepasados murieron en ellas. Yo mismo he pasado otras graves epidemias donde nuestros amigos quedaban discapacitados para toda su vida o morían, y… no tengo memoria de haber escuchado jamás que el contagio haya sido por la Comunión….

    ¡Claro, eran otros tiempos!!!! sí, tiempos de fe y de más sentido común….



Anónimo
04/07/2009 a las 4:58 pm

El obispo de Mar del Plata

El obispo de Mar del Plata prohibió hasta nuevo aviso la recepción de la comunión en la boca.



Anónimo
05/07/2009 a las 11:51 pm

Antes…
Este comentario ha sido movido aquí.



Anónimo
07/07/2009 a las 5:59 am

Porky ataca otra vez

Nuestro amigo P. es, al parecer, sacerdote. Vestirse como tal y presentarse como tal no es mala idea, ni práctica general que convenga evitar.

¿He sido irrespetuoso con algún sacerdote? No parece así. Ni siquiera lo he sido con el distinguido P., quien ha racionalizado, y muy bien por cierto, la doctrina sobre la S. Eucaristía. Si le hubiese faltado el respeto al indicarle que una pregunta o una parte de ella no había sido respondida, le ofrecería las excusas del caso. No solamente por ser sacerdote, si lo es, como sin duda parecer serlo por la afirmación de nuestro infalibe moderador, sino por ser hemano mío en Cristo N. S.

Dicho lo cual, veamos que la cuestión sigue abierta.

No está demás tratar de las cosas sobrenaturales tal cual ellas son; si, por ejemplo, predico la necesidad de guardar el sigilo del Sacramento de la Penitencia, ahora llamado "reconciliación", puedo afirmar sin temor a errar que nunca se ha dado un caso verdadero de traición a este sagrado deber, ni aún bajo tormento, a fin de explicar cómo está hecho este accesorio del sacramento.

Me consta que en China se ha empleado este procedimiento a porrillo sin éxito alguno; inclusive, con sacerdotes de la Iglesia Patriótica, que serían algo así (nadie se ofenda, por favor) como los lefebristas orientales.

Si es milagroso (mal que pese a nuestro contertulio A.B.L.) que en la Eucaristía la Divina Presencia real reemplace totalmente una substancia inferior preexistente creada pero se mantengan sus accidentes propios, no sería más sorprendente, ni menos esperable aún, que esos accidentes quedaran a merced y como al servicio de la Divina Persona, a cuya presencia sirven de sustento corporal o visible… mientras duren como accidentes. De hecho, es doctrina pacífica que mientras subsistan estos accidentes o especies, Cristo está presente en la S. Eucaristía, y después ya no. Lo cual indica que éstos sirven a la substancia y no se desprenden totalmente de Ella, coimo si fueran accidentes no substanciales, como si quedaran en suspenso ante la nueva substancia. La Fe enseña que la certeza de la Presencia Real se mantiene con, o sobre, o tras, los accidentes. Entiéndase que hablo de certeza de FE, pues S.Tomás afirma que de la Gracia no existe certeza.

La doctrina tomista citada es sin lugar a dudas precisa y exacta, y verdadera en lo racional, pero improbable en lo sobrenatural la consecuencia que se extrae de ella, si le asignamos algún potencial dañoso, por que de lo contrario se daría el caso de ser potencialmente peligroso aquello que está puesto en el mundo milagrosamente para nuestra salvación eterna por Dios; y Dios se habría dejado engañar o el milagro sería filfa. Imposible: Dios no se contradice.

Es que las cosas sobrenaturales no se pueden probar principalmente por medios naturales sino únicamente por la Fe, aunque aplicando las reglas de la razón a aquellas consecuencias de la fe. Si el ámbito propio del intelecto humano es la razon y no la fe; es gracia del Cielo recibir la iluminación de la Fe, que eleva al hombre por encima de sí mismo, de su aptitud racional natural, hacia el mundo sobrenatural, que no ve y puede comprender por medio de la Gracia. Por eso la Fe es "obsequio de la razón".

Y la Sagrada Eucaristía, misterio de misterios, es excelentísima en este orden "salteado" del conocimiento. Inclusive en el tratamiento de los "accidentes".

En resumen: los accidentes permanecientes de pan y de vino en las Sagradas Especies son aquello por lo cual la substancia, que es Dios mismo en Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad, se abre a lo que Ella no es ni puede "atraparla": la creatura humana. El accidente de pan y vino pues, que de ordinario es como si fuese la actividad de la substancia, aquí es más indispensable que nunca, por que sin él, no se podría "comer Su Cuerpo y beber Su Sangre", que de otro modo, sería acción completamente imposible.

Reténgase pues esta conclusión: que estos accidentes de pan y vino parecen de cierto modo convenir mejor a las operaciones de la nueva substancia, de la Divina Persona, aún mejor que a las del pan o el vino que han desaparecido por completo. Y doblemente conveniente, es decir, tanto para su confección y sustento físico o corporal, como para su fin, que es la santificación.

En el  caso que estamos viendo, se trataría realmente de un "accidente substancial", pues está íntimamente vinculado a la substancia (la Divina Persona) en tanto que ella permanece mientras dicho accidente permanece. No es algo que "le ocurre" a la substancia, como en los accidentes no substanciales, sino que es donde ella reposa. Esta distinción entre accidentes accidentales y substanciales es clásica.

Por esto, la Presencia Divina subsiste mientra subsista la aptitud accidental para ser pan y vino. Es propiamente, una "transubstanciación". Pero estos accidentes inhieren en la Substancia, que es Dios mismo, en quien no cabe mal alguno.

En suma, que los accidentes no pueden existir sin un sujeto de inherencia, pero a la vez, el sujeto no sirve para nada sin los accidentes. Y sin embargo … la inherencia (adhesión no material) del accidente a la substancia, aquí, milagrosamente, parece estar invertida, pues resulta que la substancia permanecerá ¡hasta tanto lo haga el accidente! Qué locura. Locura del Amor divino, que en la S. Eucaristía, siendo el Ser Supersubstancial, se hace esclavo de un accidente …

Ahora, que el domingo en Misa el cura me hable de amor y entrega …

—¡Bestia, hereje! — piensa Ud.

Pero así lo dice el poeta sagrado:

Te adoro devotamente, deidad oculta

que verdaderamente te ocultas bajo estas figuras…

La vista, el tacto, el gusto, en tí se engañan;

pero por solo el oido se cree con seguridad.

Probado que no digo estupideces con este bellísimo poema del mismo autor que Ud. ha llamado en su apoyo, voy a citar a un autor eximio que desvela, a mi juicio bastante claramente, este problema de la relación del Cuerpo con los accidentes que sobreviven a la Transubstanciación. Y pidiendo perdón anticipadamente por la extensión, cito:

«…No pueden presentarse más que tres hipótesis:

1º separación e independencia del Cuerpo y  los accidentes separados; 2ª dependencia intríseca del Cuerpo respecto de los accidentes; 3ª dependencia instrínseca de los accidentes respecto del Cuerpo de Cristo.

La primera es falsa, porque coexistiendo con la permanencia del Cuerpo y velándole sostenidos por acción divina simultánea a la transubstanciación, tienen relaciones con el Cuerpo.

La segunda es falsa también, porque los accidentes conservan la extensión dimensiva, y el Cuerpo no, y por eso no le miden y, al dividirse, el Cuerpo permanece indivisible (en cada partícula).

La tercera parece la solución verdadera pero, como el Cuerpo no puede ser sujeto de los accidentes porque cambiaría ¿en qué consistirá la relación de dependencia?

La acción divina que mantiene los accidentes separados, puede ejercerse directamente por Dios o por medio de otra substancia a la que comunique su virtud. Y como el Cuerpo de Cristo, parte de su naturaleza humana, está unido indisolublemente al Verbo, que es consubstancial con Dios, parece lo más lógico y conveniente que la acción divina se ejerza por medio del Cuerpo de Cristo.

Por esta acción sustituirá a la substancia y mantedrá separados los accidentes, que dependerán del Cuerpo de Cristo, sin ser éste sujeto de ellos.

Así se explica mejor un prodigio que resulta una consecuencia: que mientras permancezcan los accidentes, permance el Cuerpo; y cuando los accidentes, que por la acción que los sustenta obran como si fueran substancias, se disuelven y pasan a unirsea a otras, el Cuerpo desaparece.

Por eso, la relación de los accidentes al Cuerpo de Cristo no es meramente externa, como opinan algunos teólogos; sino de dependencia interna, pues sin ella no tendría verdadero fundamento su existencia separada…»

La cita corresponde a "Filosofía de la Eucaristía", de don Juan Vázquez de Mella.

Y esto explica que toda separación tajante entre los accidentes de pan y vino (y sus hipotéticas posibilidades de ser vehículo de algún mal) y el Cuerpo de Cristo son contrarias, al menos en principio, al dogma Eucarístico y a su propia conveniencia, en tanto se daría el asombroso caso de que algo creado milagrosa y sobrenaturalmente por Dios para nuestro bien eterno, pudiera ser causa de algún daño o herramienta apta de la malicia humana.

Creo haber probado mi tesis.

Afectuosamente

Porky



Anónimo
07/07/2009 a las 1:55 pm

Se peca por no llegar…

El Padre P. ha sido, me parece, suficientemente didáctico en el punto.

Las explicaciones de Porky, a pesar de ser fundadas, no me terminan de convencer y entre ambas posiciones me quedo con la del sacerdote, porque es la más segura.

Como dice el Padre P. "La Sagrada Teología no puede decirnos si hay casos de contagio por intermedio de las especies sacramentales. puede afirmar que es una posibilidad; ".

Sin embargo, no  creo que ninguno de nosotros se vaya a contagiar nada por comulgar, aunque teóricamente sea posible.

En otras palabras, es perfectamente posible que mientras escribo esto me caiga un meteorito en la cabeza, pero no es probable.

Comparto también en líneas generales el mensaje del anónimo titulado "en la práctica"; por favor, invéntese un nick, si no cada vez hay que decir el anónimo que dijo esto y el anónimo que dijo lo otro), pero él afirma "Si uno está cinco segundos comulgando en la boca y después casi 24 horas en otros lados y haciendo otras cosas ¿seguro que la gripe se la contagió en la SAnta Misa y de la Eucaristía? Creo que no hay estadística que soporte semejante disparate…."

Desde el punto de vista del sentido común tiene razón. Pero teóricamente, puede contagiarse en esos cinco segundos. ¿Qué no le va a pasar? Nadie cree que le va a pasar, pero razonablemente es posible.

De cualquier manera, y más allá de la explicación del sacerdote forista, el exceso de prevención sanitaria en materia litúrgica ha llegado demasiado lejos.

En una misa parroquial el domingo pasado, el sacerdote se lavó las manos con alcohol antes de distribuír la Eucaristía entre los fieles.

¿No será mucho?

Saludos

Paisano Alborotador



    Anónimo
    07/07/2009 a las 8:36 pm

    ¿¿¿terror a lo

    ¿¿¿terror a lo posible????

    Como muy bien dijo nuestro Paisano Alborotador hay cosas que son posibles (como que me caiga ahora un meteorito) y las que son probables.

    Las cosas posibles son cuasi-infinitas. Las probables son muchísimas menos. ¿Debemos vivir aterrorizados por las posibles que quizás jamás sucederán? ¿Hay que vivir muriéndose de miedo por el meteorito que me puede caer en el dedo gordo del pie?

    Ciertamente vivir aterrorizado sólo por lo posible y absolutamente improbable, es cosa de enfermos mentales (psicosis paranoica). Hay que hacerse tratar con un psiquiatra y "empastillarse" para no darse cuenta de nada y no morir de miedo sólo por vivir. 

    Comulgar en la boca conlleva un riesgo absolutamente ínfimo o inexistente según la ley de probabilidades. ¿Es como para aterrorizarse? 

    Amigos…. la vida es un riesgo!!!! pero vale la pena vivirla!!!!

    Beatrice di Dante

     

     



Anónimo
07/07/2009 a las 9:28 pm

¡Ah, paisano alborotador …

… y algo caprichoso también!

Ud. ha hecho acepción de personas. E inclusive,  tal vez lo ha hecho mal. Se ha quedado con la opinión de P., pero no por que lo haya convencido, no. Sino por que es sacerdote.

Y eso es un error, y bastante serio, por que

1) Ud. no sabe si yo también lo soy, o tal vez sea obispo, cardenal o hasta …. en fin, Ud. no lo sabe.

2) En las cuestiones como la presente, no tiene más razón quien porta más tiras, o ínfulas, o lo que fuere, sino aquel cuyos argumentos demuestran mayor sentido común. Y

3) Por que Ud. admite que es ir contra el sentido común llevar la opinión de P. hasta el extremo; y sin embargo, acepta Ud. un principio cuyas consecuencias condena.

No, amigo, no lo entiendo.

Acepto gustoso las reglas de un debate, si tal debate existe. Si me dicen en cambio "asujétese que está de por medio la obediencia" no debato nada, no intervengo, me callo y, especialmente, "cambio de canal".

Coincide Ud. con el "anónimo" «en la práctica» (hasta le ruega que se invente un apelativo) que dice exactamente los mismo que se afirma implícitamente en mi pregunta (¿cómo se puede decir que alguien se contagió …? etc.), es decir, si la opinión de P. tiene sustento "in re". O en criollo, si alguien se contagió la gripe, ésta chanchulla o cualquier otra, por haber comulgado, de pié, de rodillas, en la boca, en la mano o de cualquier otra forma.

En cuanto al argumento de P. que Ud. considera central y hasta conclusivo ("La Sagrada Teología no puede decirnos si hay casos de contagio por intermedio de las especies sacramentales. puede afirmar que es una posibilidad") le diré que es contradictorio

Si la Teología NO me puede decir si hay casos de contagio por intermedio de especies sacramentales, evidentemente no debo recurrir a ella para elucidar el punto y, por consiguiente, no puedo admitirle que me informe si es posible o no tal contagio, que entonces sería un conocimiento puramente experimental o casuístico.

O bien, la Teología SI puede decirme si es posible el contagio (o mejor dicho, ser posible el padecer algún mal por causa de este Sumo bien), en cuyo caso no necesito confirmar casuísticamente el punto.

Por lo cual, el argumento no concluye nada. No sirve.

Sirve que la Teología me pudiese decir que las Sagradas Especies NO pueden ser causa de daño alguno; o que las ciencias experimentales me informaran que a pesar de todo, nunca existió tal caso.

Permítame que sea algo pesado y reiterativo con el punto, pero creo que está algo desenfocado tal como se lo presenta y, por añadidura, me parece advertir un tufillo a "merdam" bastante fuerte en todo este enjuague de la Gripe ‘A’, y especialmente con rumbo anticatólico, tal como ha acontecido en México, aquí y en otros países iberoamericanos o católicos. ¿Ud. ha visto generalizada esta medida contraria a la S. Eucaristía en Holanda, Alemania o Yankilandia…?

Helás mi sospecha, y velay mi reacción. Y su explicación.

Saludos veraniegos (del "veranito de San Juan" llegado algo tardío)

suyo afectísimo y odoroso

Porky

 

 



Anónimo
08/07/2009 a las 2:58 am

CUCHARITA BREVE: NO OLVIDEMOS A LA PROVIDENCIA, DON PORKY…

 … no podemos distinguir si contagiarse la gripe mientras uno acude piadoso a comulgar resultará algo malo o bueno, en el Plan Providencial.

Cordialmente,

Á. B. L.



Anónimo
08/07/2009 a las 1:52 pm

A Porky

Usted me interpretó mal. Yo no hice acepción de personas. Entre ambas opiniones opto por la del sacerdote porque me parece la mejor fundada, no porque provenga de un sacerdote.

Por otra parte, usted dice "me parece advertir un tufillo a "merdam" bastante fuerte en todo este enjuague de la Gripe ‘A’, y especialmente con rumbo anticatólico, tal como ha acontecido en México, aquí y en otros países iberoamericanos o católicos. ¿Ud. ha visto generalizada esta medida contraria a la S. Eucaristía en Holanda, Alemania o Yankilandia…?"

Con esto coincido plenamente. Hasta antes de las elecciones la Gripe A no existía. Después de las elecciones, se convirtió en las plagas de Egipto, todas juntas. Primero para no perjudicar el resultado, y después para taparlo.

Por otro lado, considerar que contagiarse la gripe por comulgar es per se un mal, es  reduccionismo materialista. En ese sentido, comparto el breve comentario de A.B.L.

Cordialmente

Paisano Alborotador



Anónimo
12/10/2009 a las 7:58 pm

Campaña contra vacunas: Gripe A
Importante para ponderar:

http://www.youtube.com/watch?v=Q0BDFGRaHv8&feature=related

Y cuidar al prójimo.
Atte
V-Ana



Responder a Moderador Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *