La Agencia oficial de la FSSPX precisa la función de Mons. de Galarreta en los encuentros doctrinales con Roma
Los debates doctrinales entre la Sociedad de San Pío X y la Santa Sede
El sitio web argentino Panorama Católico Internacional ha publicado la información de que el obispo Alfonso de Galarreta se encargará de «coordinar y dirigir las reuniones con el comité nombrado por la Santa Sede, en el contexto de discusiones teológicas entre la Sociedad de San Pío X y el Vaticano. Se afirma en modo condicional, que el obispo de Galarreta «fue nombrado Presidente de la Comisión de Teólogos de la Fraternidad a cargo de los debates doctrinales con la Santa Sede».
Los debates doctrinales entre la Sociedad de San Pío X y la Santa Sede
El sitio web argentino Panorama Católico Internacional ha publicado la información de que el obispo Alfonso de Galarreta se encargará de «coordinar y dirigir las reuniones con el comité nombrado por la Santa Sede, en el contexto de discusiones teológicas entre la Sociedad de San Pío X y el Vaticano. Se afirma en modo condicional, que el obispo de Galarreta «fue nombrado Presidente de la Comisión de Teólogos de la Fraternidad a cargo de los debates doctrinales con la Santa Sede».
De hecho, el obispo Alfonso de Galarreta es presidente de la comisión preparatoria de los documentos a ser estudiados en las discusiones teológicas con los representantes de la Santa Sede. Este comité interno de la Fraternidad San Pío X, formado en abril pasado, no es una comisión bilateral.
Hasta nuevo aviso, la declaración del obispo Bernard Fellay a la agencia italiana Apcom, de fecha 31 de julio, sigue siendo actual:
P. Mons. Fellay, ¿se espera que vaya a Roma, en poco tiempo? El comienzo de las entrevistas, ¿ha sido fijado? ¿Se ha pensado alguna vez acerca de la composición de vuestra comisión? ¿Cuántas personas?
R. No hay fecha aún fijada para el diálogo, pero podemos suponer que ocurrirá en otoño. Iré a Roma en ese momento, pero no hay nada definido aún. La Comisión ya está compuesta por 3-4 personas, pero no podemos dar los nombres para evitar cualquier presión.
Véase DICI No. 200, agosto 8, 2009
Fuente DICI: 28-08-2009
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Comentarios
Sinceridad PELIGROSA
Sinceridad peligrosa – Comentario Eleison Nº 111
Monseñor Williamson,
Comentario Eleison Nº 111,
22 de Agosto de 2009
Sinceridad peligrosa
Si Benedicto XVI no es un verdadero destructor de la Iglesia, entonces —al igual que sus antecesores Juan XXIII, Paulo VI y Juan Pablo II— por lo menos está presidiendo su destrucción. Un excelente análisis de la última Encíclica de Benedicto XVI (disponible en http://www.angelqueen.org), realizado por el Padre Peter Scott, suscita nuevamente una problemática crucial: ¿han estado conscientes estos Papas de la destrucción que se está llevando a cabo bajo su responsabilidad? Hablando en términos generales, existen tres respuestas fundamentales.
Primeramente, liberales y modernistas niegan que exista tal destrucción, por lo que es obvio pensar que los últimos Papas no están conscientes de ser o de haber sido, en su tiempo, destructores. A su manera de ver, ellos han sido Pastores buenos que no deben ser culpados; únicamente necesitan ser seguidos por su rebaño. En segundo lugar y por el contrario, los sedevacantistas dicen que estos Pontífices han sido responsables de la devastación de la Iglesia; que han recibido todos excelente educación, que han conocido muy bien la Iglesia preconciliar (siendo todos ellos en aquél entonces hombres ya mayores) y que todos ellos han pronunciado en repetidas ocasiones (en sus años mozos) el intimidante Juramento Antimodernista, por lo que no se puede decir que no fueron conscientes de la destrucción que han causado. No solamente debemos culparlos —siguen los sedevacantistas— sino que no podemos por lógica reconocer que hayan podido ser Papas, y mucho menos pensar que sea conveniente seguirlos.
En tercer lugar, al igual que el amanecer y el anochecer no son contradictorios o simplemente ilógicos porque mezclan la noche y el día (siendo ambos sucesos reales que ocurren una vez cada 24 horas), así tampoco la postura de Monseñor Lefebvre y de la FSSPX debe ser considerada contradictoria simplemente porque es más complicada, cayendo en la posición intermedia entre las posturas más simples de los liberales y de los sedevacantistas. Por el contrario, esta postura es más real que las otras dos, y corresponde mejor a la compleja realidad de estos Papas católicos liberales (Monseñor Lefebvre solía decir que un Católico liberal es una contradicción ambulante).
Contra los liberales, esta tercera postura sostiene que ha habido una destrucción de la Iglesia bajo estos Papas, quienes con su educación, experiencia preconciliar y juramentos solemnes debieron, ciertamente, ser conscientes de ello. Todos deben ser culpados por faltar a sus responsabilidades fundamentales, aunque el grado exacto de culpa que se les pueda atribuir, sólo es conocido por Dios.
Por otra parte, y contra los sedevacantistas, en nuestra extremadamente enferma era moderna, aunque una ceguera como la de estos Papas sea objetivamente reprobable, puede ser subjetivamente más o menos sincera. Por ejemplo, en el seminario alemán, después de la guerra, el joven José Ratzinger fue expuesto a brillantes e indudablemente carismáticos profesores modernistas, quienes debieron enseñarle que la Iglesia Tradicional necesitaba ser, si no destruida, por lo menos cambiada al punto de no ser reconocida, hasta adecuarse al hombre moderno. Y José Ratzinger lo ha creído así desde entonces: la doctrina Tradicional, la Iglesia Tridentina y sus juramentos solemnes eran buenos, inclusive excelentes para su época, ¡pero ese tiempo ya es pasado! Objeción: ¿Acaso no enseño solemnemente Pío X (“Lamentabili” Nº 58) que la Verdad no puede evolucionar? El Cardenal Ratzinger dijo que “Lamentabili” era una excelente enseñanza, ¡pero para el pasado!
De nuevo, solo Dios es juez de la responsabilidad exacta del joven José y de sus maestros, en el hecho de que su mente haya caído en la trampa de la verdad evolutiva; pero lo que es cierto es que una vez que la inteligencia ha caído en esa trampa, solamente con suprema dificultad —en el entorno actual— podrá ser sacada de nuevo. Hasta que una Señal Divina y/o un castigo limpien el ambiente, los liberales pueden cómodamente vivir en ese grave error, a pesar de todo sincero.
FSSPX, ¡cuídense de esa “sinceridad” que hace que el error se sienta bien! ¡La Verdad ante todo, sin mentiras ni ambigüedades, aún cuando nuestro mundo enfermo caiga encima de ustedes como una tonelada de ladrillos!
Kyrie eleison.