Hoy por ser día de tu santo…San Benjamín de Argol, mártir
Incluso había logrado muchas conversiones entre los sacerdotes de Zaratustra. Los meses que pasó en la cárcel le sirvieron para pensar, orar, meditar y escribir.
En estas circunstancias llegó a la ciudad un embajador del emperador bizantino y lo puso en libertad. Y le dijo el rey Yezdigerd: «Te digo que tú no has tenido culpa alguna en el incendio del templo y no tienes que lamentarte de nada».
San Benjamín de Argol, mártir
(c. 420)
El rey amenazó con destruir todas las iglesias de los cristianos, a menos que el obispo reconstruyera el templo, pero éste se rehusó a hacerlo; el rey lo mandó a matar e inició una persecución general que duró 40 años.
Uno de los primeros mártires fue Benjamín, diácono. Después de que fuera golpeado, estuvo encarcelado durante un año.
Benjamín era un joven de un gran celo apostólico en bien de los demás. Hablaba con fluida elocuencia.
Incluso había logrado muchas conversiones entre los sacerdotes de Zaratustra. Los meses que pasó en la cárcel le sirvieron para pensar, orar, meditar y escribir.
En estas circunstancias llegó a la ciudad un embajador del emperador bizantino y lo puso en libertad. Y le dijo el rey Yezdigerd: «Te digo que tú no has tenido culpa alguna en el incendio del templo y no tienes que lamentarte de nada».
¿No me harán nada los magos?, preguntó el rey al embajador. No, tranquilo. No convertirá a nadie, añadió el embajador.
Sin embargo, desde que lo pusieron en libertad, Benjamín comenzó con mayor brío e ímpetu su trabajo apostólico y convirtió a muchos magos haciéndoles ver que algún día brillará en sus ojos y en su alma la luz verdadera.
De no ser así –decía – yo mismo sufriré el castigo que el Señor reserva a los seguidores que no sacan a relucir los talentos que él les ha dado.
Esta vez no quiso intervenir el embajador. Pero poco después, el rey lo encarceló de nuevo y mandó que le dieran castigos hasta la muerte,siendo luego decapitado
Murió alrededor del año 420.
Martirologio Romano del 31 de marzo
1. En el lugar de Argol, en Persia, san Benjamín, diácono, que al predicar insistentemente la palabra de Dios, consumó su martirio con cañas agudas entre sus uñas, en tiempo del rey Vararane V (c. 420).
2. En Roma, conmemoración de santa Balbina, cuyo título situado en el Aventino muestra la veneración que se tributó a su nombre (antes de 595).
3*. En Colonia, en Austrasia, san Agilolfo, obispo, preclaro por la austeridad de vida y la predicación (751/752).
4*. En Borgo San Domnino, en la región de Parma, san Guido, abad del monasterio de Ponposa, en el que recibió a muchos discípulos y restauró los edificios, preocupándose de modo especial por la oración, la contemplación y el culto divino, y buscando vivir en la soledad, atento sólo a Dios (1046).
5*. En Toulouse, en Francia, beata Juana, virgen, de la Orden de las Carmelitas (s. XV).
6*. En Udine, en el territorio de Venecia, beato Buenaventura Tornielli, presbítero de la Orden de los Siervos de María, que con su predicación por diversas regiones de Italia movió al pueblo a la penitencia, falleciendo ya octogenario, mientras predicaba un sermón cuaresmal (1491).
7*. En Carlisle, en Inglaterra, conmemoración del beato Cristóbal Robinson, presbítero y mártir, que fue testigo del martirio de san Juan Boste y, finalmente, bajo la reina Isabel I, también, en día desconocido, fue ajusticiado sólo por ser sacerdote, recibiendo la palma de la gloria (1597).
8*. En la aldea de Ravensbrück, en Alemania, beata Natalia Tulasie-wicz, mártir, que al ser ocupada Polonia militarmente fue recluida en un campo de concentración por el régimen perseguidor y, a causa de la inhalación de gases, entregó su alma al Señor (1945)

