Panorama Católico

Homilía del día de Cristo Rey dirigida a una comunidad religiosa.

Los Estados perseguidores de la Iglesia, como la Roma pagana, acabaron destruidos y substituidos por la ley cristiana. Un fabulista católico, Villefranche, expresó esta verdad en una fábula, la del “mono y de la paloma”: Un mono y una paloma están sobre la misma rama de un árbol; el mono, enemigo furioso de la paloma, golpea violentamente con un hacha la rama para acabar con la paloma. Pero cuando la rama se rompe el mono cae y se mata, mientras que la paloma levanta tranquilamente el vuelo. La Iglesia tiene alas, los mártires se salvan y su sangre es “semilla de cristiandad”. Pero el Estado contra Dios y su Iglesia se auto destruye, basta ver lo que pasa hoy en las naciones!..

Los Estados perseguidores de la Iglesia, como la Roma pagana, acabaron destruidos y substituidos por la ley cristiana. Un fabulista católico, Villefranche, expresó esta verdad en una fábula, la del “mono y de la paloma”: Un mono y una paloma están sobre la misma rama de un árbol; el mono, enemigo furioso de la paloma, golpea violentamente con un hacha la rama para acabar con la paloma. Pero cuando la rama se rompe el mono cae y se mata, mientras que la paloma levanta tranquilamente el vuelo. La Iglesia tiene alas, los mártires se salvan y su sangre es “semilla de cristiandad”. Pero el Estado contra Dios y su Iglesia se auto destruye, basta ver lo que pasa hoy en las naciones!..

En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

Queridas hermanas,

            Festejamos hoy la Realeza de Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Cielo y de la tierra. Rey no solamente de los hombres si no también de la naciones. Se puede incluso afirmar que la prosperidad y la paz de las naciones depende de su sumisión a Jesucristo sino, como dijo el Cardinal Pie: “reinará por las calamidades vinculadas con su ausencia».

            De hecho, los Estados perseguidores de la Iglesia, como la Roma pagana, acabaron destruidos y substituidos por la ley cristiana. Un fabulista católico, Villefranche, expresó esta verdad en una fábula, la del “mono y de la paloma”: Un mono y una paloma están sobre la misma rama de un árbol; el mono, enemigo furioso de la paloma, golpea violentamente con un hacha la rama para acabar con la paloma. Pero cuando la rama se rompe el mono cae y se mata, mientras que la paloma levanta tranquilamente el vuelo. La Iglesia tiene alas, los mártires se salvan y su sangre es “semilla de cristiandad”. Pero el Estado contra Dios y su Iglesia se auto destruye, basta ver lo que pasa hoy en las naciones!..

            Por eso, los católicos deben ser firmes en sus principios y no buscar falsas alianzas con el Estado, como aquella inspirada por “Dignitatis humanae”, que niega la unicidad de la verdadera religión que es la religión católica.

            Queridas hermanas, si Nuestro Señor Jesucristo no reina como debería en la sociedad civil, no es por eso que no debe ser su Rey, Rey de su Patria, Rey de cada una de vosotros.

            Dice Dom Columba Marmion: “El alma de la esposa, consagrada enteramente al Verbo, se queda bajo el dominio absoluto del Esposo que la atrae a si: Omnia traham ad meipsum. El Verbo posee todo lo que es de ella y dirige todo lo que está en ella. Reina como Señor adorado, como soberano cuyo poder no es discutido, como Amante cuyo amor la subyuga completamente (…) porque ella quiere hacer siempre lo que le agrada. Esta alma puede entonces apropiarse realmente la palabra del Apóstol: “Ya no soy yo quien vive, es Cristo que vive en mí”.

            Concretamente, día a día, la religiosa ve a su Rey y Esposo, o futuro Esposo, en todo; cf. 2ª oración de Prima: “Rex caeli et terrae, … corda et corpora nostra, sensus, sermones et actus nostros…”; ¡es una sumisión a Cristo de todo el ser!

Dice Padre Mateo:

– Lo ve presidiendo a los Oficios que cantan delante de El; no canten solamente con los labios sino con corazones ardientes.

– Lo ve en todos sus oraciones, inspirándolas, fecundándolas, recibiendo sus deseos, sus homenajes, sus humildes pedidos con su infinita Dulzura.

– Lo ve durante el trabajo. Está en su lado, cumpliendo otro trabajo, el de su santificación. Divinicen lo que hacen, como San Gerard Majella que decía a cada golpe de aguja: “Señor, te amo, salva mi alma”.

– Lo ve en su prójima, en su superiora, en sus hermanas.

– Lo ve en cualquier sacerdote, revestido del poder de predicar el santo evangelio y de dar la gracia divina.

– Véanlo en su Regla; es su evangelio, no contiene ni una coma ni un iota superfluos; expresa la voluntad de su Rey, que todo ha previsto, ordenado en su vida, hasta los mínimos detalles.

– Lo ve en su descanso, como San Juan sobre el Corazón de Jesús.

– Lo escucha, en el silencio de la Regla.

– Lo ve en sus sacrificios uniéndolos con la llagas de su Pasión.

– Lo ve en sus luchas para la santidad. El mundo piensa que son todas angelitos y santitas, pero la realidad la conocemos: Bajo el hábito religioso permanece el hombre viejo, la Eva. Dios lo permite para que el hombre sea su propio cilicio. Luchen con El y por El, sabiendo que la santificación es una obra divina. Contemos sobre todo con la gracia de Dios.

– Lo ve en las consolaciones espirituales, pues es tan misericordioso con nosotros.

– Véanlo, estimadas Hermanas, en todos los acontecimientos, pequeños o grandes, que no son sino causas segundas de su Providencia. Miremos a El a través de todas las criaturas, atravesemos las causas segundas como la flecha que va directo al blanco: “Dominus est”. Pensemos en El como El piensa en nosotros, sin cesar.

Un día se habló a Santa Teresita sobre la facultad que tenía un hombre de magnetizar a otra persona y de apoderarse así de todas sus facultades. Entonces dijo la Patrona de su noviciado: “O, ¡como desearía ser magnetizada por Nuestro Señor! Le entregué toda mi voluntad. Sí, quiero que se apoderase de todas mis facultades, de tal modo que no haga más acciones humanas y personales, sino acciones todo divinas, inspiradas y dirigidas por el Espíritu de Amor.”

Es el programa, maravilloso, de su vida religiosa.

Que Nuestra Señora de la Compasión, su dulce Reina, os ayude en cumplirlo, día a día, hasta su entrada en el Reino eterno de Jesús en el Cielo. Así sea.

Ave María Purísima

En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

“Sponsa Verbi”, V.

Jésus, Roi, frère, ami – Sel nº 70, p. 116.

Comentarios

Anónimo
08/11/2009 a las 1:06 am

Comentario de Homilia
El dijo:Si alguno quiere seguirme…niéguese a sí mismo…Tome su Cruz y Sígame…!
Si,creo que seguir al Señor no es dificil…
Imaginen una Playa…Un Padre y un Niño cominando en ella.
El Padre camina por delante y el Niño le sigue..lenta pero constantemente…Cuando el Padre se aleja es porque el Niño se detuvo en el camino, porque algo lo distrajo,lo entretuvo,lo disipó y le hizo perder el Objetivo que era ir tras su Padre.
Jesus es ese PADRE y cada uno de Nosotros somos ese niño que trata de seguirlo.
Pero cuánto demoramos en alcanzarlo, en tanto nos detengamos,en las vanidades de este mundo corrompido,en las tentaciones que se nos presentan como espejitos de colores,Como tambien ,cuando aflojamos en la FE y nos dejamos llevar por la Desesperanza…total decimos: ya todo esta perdido…! Nó..Nada está perdido si hacemos lo correcto para recuperarlo todo para el Señor.Si uno pone lo que tiene que poner…El Señor nos tiende su mano y así…lo podremos alcanzar despues de caminar por las playas hostiles de esta tierra.Vicente Silvio Vallejos.Ramos Mejia 07-11-09



Anónimo
08/11/2009 a las 2:05 am

Matrimonio Gay a Tratar en el Congreso.
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