Fuerte denuncia: Masones y Vida Pública
Me he visto impelido, obligado por el santo ejercicio de la obra de misericordia espiritual, corregir al que yerra, a escribir esta carta, con la que piadosamente ejercito la citada obra de misericordia.
Próximos días 20, 21 y 22 de noviembre se celebra en la Universidad CEU-San Pablo el XI Congreso Católicos y Vida Pública. En el folleto del Congreso aparece el Logotipo del CEU y el logotipo de la Asociación Católica de Propagandistas (ACDP), otrora Nacional (ACNDP), ahora no sabemos si internacional, servidora de poderes plutocráticos ocultos, local, o lacaya de los prebostes separatistas, que no fascistas, de los múltiples reinos de taifas en que se ha convertido nuestra Patria.
Me he visto impelido, obligado por el santo ejercicio de la obra de misericordia espiritual, corregir al que yerra, a escribir esta carta, con la que piadosamente ejercito la citada obra de misericordia.
Próximos días 20, 21 y 22 de noviembre se celebra en la Universidad CEU-San Pablo el XI Congreso Católicos y Vida Pública. En el folleto del Congreso aparece el Logotipo del CEU y el logotipo de la Asociación Católica de Propagandistas (ACDP), otrora Nacional (ACNDP), ahora no sabemos si internacional, servidora de poderes plutocráticos ocultos, local, o lacaya de los prebostes separatistas, que no fascistas, de los múltiples reinos de taifas en que se ha convertido nuestra Patria.
La fecha convenida para el Congreso siempre ha coincidido con una manifestación multitudinaria católica, precisamente en la plaza pública, Valle de los Caídos y Plaza de Oriente, con el común denominador en los asistentes no sólo de recuerdo a dos figuras históricas, sino de reivindicación de la España eterna y contrarrevolucionaria, encarnado precisamente en el pensamiento y praxis de esas dos figuras que la Providencia quiso unir en el tiempo. La Santa Misa del Valle de los Caídos y la manifestación de la Plaza de Oriente son claras exigencias de restauración de España en los valores tradicionales bajo el binomio Dios y Patria, con todo lo que ello conlleva: el amor a la Patria, exigido por el 4º Mandamiento de la Ley de Dios, y la subsiguiente exigencia de una política católica confesional y de una cosmovisión católica de la vida, que a fortiori tiene traducción en el Estado Confesional, vigente durante la pasada democracia orgánica del Régimen nacido de la Cruzada del 18 de Julio, hasta la malhadada Constitución partitocrática que padecemos. A algunos nos resulta paradójica la elección de esta fecha por los responsables del mentado Congreso hace 11 años, haciéndolo siempre coincidir con la manifestación del pueblo llano en Madrid, manifestación anterior en el tiempo, recordándonos aquella máxima de las legiones romanas del “Divide y vencerás”. Nos surgen algunas preguntas retóricas como: “Sabido es que la ACDP tiene una vinculación jerárquica con las disposiciones emanadas del episcopado español, por consiguiente, ¿habrá fijado la fecha del Congreso los herederos espirituales de Tarancón (q.e.p.d.), cuyos restos yacen sepultados en el pasillo de la nave central de la Concatedral de San Isidro de Madrid?” (su alma Dios ya la habrá juzgado pero servidor no quisiera estar en su pellejo), o “¿la habrá impuesto la sedicente democracia cristiana –ergo, una milonga, ni democracia, ni cristiana- para alejar al pueblo llano del bien y de la verdad, que son algo objetivo, y que nunca se hallan en un consenso democrático?”.
El lema de este XI Congreso es: “LA POLÍTICA AL SERVICIO DEL BIEN COMÚN”. “¡Agárrate los machos!”, diría un castizo mejicano. ¡Y no es para menos! Visionando el Programa nos encontramos, entre otros ponentes, y enseñantes para todos los discentes que acudan, con: Jaime Mayor Oreja, eurodiputado del PP; Jorge Fernández Díaz, Vicepresidente Tercero del Congreso de los Diputados; Luis Peral Guerra, Senador por la Comunidad de Madrid; José Eugenio Azpiroz Villar, Diputado del PP en el Congreso de los Diputados; Eugenio Nasarre Goicoechea, Diputado del PP en el Congreso de los Diputados; Juan Antonio Gómez Trinidad, Portavoz de Educación del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso de los Diputados; Manuel Pizarro Moreno, Diputado del PP en el Congreso de los Diputados; Juan Gabriel Cotino Ferrer, Vicepresidente Primero de la Generalitat Valenciana; Lourdes Méndez Monasterio, Diputada del PP en el Congreso de los Diputados. En resumen, 9 figuras ligadas directamente, con carnet, al Partido Popular y que ostentan innumerables prebendas negadas al español de a pie por representar, según la teoría política de Montesquieu, al pueblo. Otros ponentes que visionamos y que a nuestro entender adscribimos al posibilismo político plasmado en el liberalismo político manifiestamente encarnado por el Partido Popular son: Marcelino Oreja Aguirre, Ministro de Asuntos Exteriores, 1976-1980; José Manuel Otero Novas, Ex-Ministro de la Presidencia y de Educación; o Regina Otaola Muguerza, Alcaldesa de Lizarza. No falta tampoco representación de partidos nacionalistas, por esencia, antiespañoles, pues el nacionalismo no tiene más fin que la construcción de un Estado nacional: Manuel Silva i Sánchez, Vicepresidente de Coordinación Parlamentaria de UDC (integrado en CIU). A la fauna anterior de políticos de profesión hay que sumar una serie de denominados intelectuales (¡me vuelvo agarrar los machos!) que a nuestro juicio tampoco ofrece dudas su ligazón al liberalismo doctrinal económico y político: Antonio Fontán Pérez, Presidente y Editor del Grupo Nueva Revista de Política, Cultura y Arte, o Jesús Trillo-Figueroa y Martínez Conde, Abogado del Estado y escritor, personajes ambos relacionados con el Opus Dei.
Ingenuamente observo que ningún representante de partido alguno español confesionalmente católico: FE-La Falange, Alternativa Española (AES), Comunión Tradicionalista Carlista (CTC), o, mal menor pues ya supone la aceptación de un liberalismo en tercer grado al renunciar a la confesionalidad católica, representante de partido no confesional pero que defienda íntegramente los principios innegociables postulados por Juan Pablo II: Frente Nacional, SAIN, Familia y Vida, Democracia Nacional, FE-JONS, ha sido invitado a tal evento. Como alma cándida, me pregunto: “¿Por qué?”.
Según parece sólo en los liberales –como se deduce y publicita directamente en el programa- hay convergencia, ¡y no dejación!, de la política en el Bien Común. Los políticos e intelectuales invitados mayoritariamente pertenecen o se adscriben personalmente, en un acto volitivo, a un partido que no sólo acepta el aborto, sino que lo promueve, publicita y difunde; a un partido que no sólo no considera la homosexualidad una depravación de la recta sexualidad, sino que la promueve, publicita y difunde; a un partido que no protege adecuadamente el derecho de los padres a educar a sus hijos, sino que en las regiones donde gobierna, traspasadas las competencias de educación, impone la ideología de género sin cortapisas; a un partido que no sólo no acepta el Reinado Social de Cristo, sino que lo combate y persigue. Este partido, implícita y explícitamente, se está publicitando desde la Tribuna cristiana, no sabemos si católica, de la Universidad San Pablo-CEU, que generosamente presta sus instalaciones y nombre para tal evento con tales insignes y conspicuos católicos. Realmente, perdonen la ironía, uno se siente plenamente edificado. Y uno vuelve a hacerse preguntas retóricas: ¿Por qué esta ceremonia de la confusión, pues el panorama, el aquelarre político presentado, semeja una gran enajenación y confusión diabólica de las mentes? ¿Qui prodest? ¿Quién maneja la ACDP, verdadero muñidor de este Congreso? Nosotros, desde esta Tribuna, servidora no de Satanás, no del mundo, no de la carne, sino de la verdad revelada de Nuestro Señor Jesucristo, sin cortapisas ni intereses espurios, no tenemos más que denunciar este tremendo engaño manifestado en la borreguil conducción del pueblo llano al páramo moral, espiritual, político e intelectual que supone este Congreso auspiciado mayoritariamente por sedicentes católicos.
Pero una figura presente en el Congreso capta inmediatamente mi atención. Se trata del jesuita arrupiano, que no ignaciano, esto es, fiel y dignísimo hijo de Arrupe, Enrique M. Ureña (así aparece escrito), Director del Instituto de Investigación sobre el Liberalismo, Krausismo y Masonería, de la Universidad Pontificia de Comillas. Observo nuevamente en el Programa del Congreso que de los 65 nombres que aparecen como ponentes, incluyendo Inauguración, cardenal oficiante de la Santa Misa y Clausura, el ponente mencionado es el único al que se le omite ¿intencionadamente? su primer apellido completo. [Puede comprobarse el particular en http://congreso.ceu.es/pdf/XI-congreso/congreso-catolicos-vida-publica-XI-congreso.pdf] ¿Será por qué su apellido es judío? ¿Será por qué su apellido descubre su raza judía? ¡Realmente no sabemos qué ha inducido este ocultamiento!. Lo que si es cierto es que el P. Enrique Menéndez Ureña, S.I. junto con el P. Pedro Álvarez Láraro, S.I., autor de un libro elogioso sobre la masonería (La masonería, escuela de formación del ciudadano, Madrid, UPCO, 1996) y a quien se le otorgó el Premio 2008 General Lacaci-grado 33 de la masonería, en un acto de exaltación masónica habido en San Pedro de Pinatar (Murcia), y el P. José Antonio Ferrer Benimelli, S.I., masón según denuncia primera del comisario Francisco Paradela Castro, y refrendada posteriormente por el historiador Ricardo de la Cierva, son los más claros publicistas y propagandistas, ahora los Propagandistas (ACDP) le ceden su tribuna, que tiene la masonería en España. Para el P. Menéndez, adlátere del P. Álvarez Lázaro, ambos trabajan juntos, la masonería es una institución filantrópica que se dedica a buscar el bien común de los ciudadanos y se preocupan también de los más necesitados. No le escucharán ustedes citar, si no es para vituperarlo, Los Protocolos de los Sabios de Sión, magna obra para entender quien realmente creó y maneja la Masonería, y los execrables fines de esta secta diabólica, obra que tradujo al español, la primera traducción en nuestra lengua y en nuestra Patria, un histórico e insigne miembro de la Asociación Católica Nacional de Propagandistas (ACNDP): Onésimo Redondo [Ediciones Libertad, 1932]. Negando la veracidad de los “Protocolos” nuestro conocido jesuita judío arrupiano y filomasón, presuntamente también masón, estará pisando, con su pétrea sonrisa, no sólo la memoria de un glorioso mártir Propagandista muerto por Dios y por España en la Cruzada española (1936-1939), precisamente en la sede de los Propagandistas, sino envenenando con su meliflua soflama dialéctica las almas de los incautos discentes que tengan la desdicha de escucharlo. No es ya que por “alguna rendija ha entrado en humo de Satanás”, que dijo el no muy afortunado Pablo VI, sino que los Propagandistas han abierto de par en par las puertas no sólo al condenado liberalismo, sino a los propagandistas de la masonería. ¿Será acaso que ya hay una logia instalada en el Colegio Mayor San Pablo, sede de los despachos oficiales de los prebostes Propagandistas?. Nuevamente me surgen preguntas retóricas: “Si Onésimo Redondo, ilustre Propagandista, estuviese vivo y contemplase en que los Propagandistas han convertido la Asociación, ¿qué haría? ¿toleraría democrática y conciliarmente semejante iniquidad? ¿la emprendería a zurriagazos como Nuestro Señor en el Templo?.
Permítanme terminar con una profecía visionaria, que para evitar demandas judiciales aclaramos que es pura ciencia ficción. Los liberales, a la Historia me remito, a quienes los Propagandistas (ACDP) les abren las puertas de par en par, pasándose con armas y bagajes a sus filas, nada menos que les regalan un Congreso Nacional que en vez de ser un bien para la Iglesia, es una plataforma de propaganda de un partido liberal, cuando no les necesiten o estimen que su apoyo no es rentable políticamente, les sacrificarán como a cochinos, ¡sí!, han leído bien, ¡cómo a cerdos!, no dudando en degollarles, tanto metafórica como físicamente. Así paga Roma a los traidores. Y en esa hora no esperen el consuelo de Nuestro Señor Jesucristo. Son ustedes, Propagandistas, los que lo están crucificando, día tras día, Congreso tras Congreso.
Alfredo Dagnino Guerra, Presidente de la Asociación Católica de Propagandistas y de la Fundación Universitaria San Pablo-CEU, ¡tome usted nota!. En el juicio final, cara a cara con Nuestro Señor Jesucristo, no podrá usted pastelear, ni contemporizar, ni dialogar. Simplemente no hay lugar para ello. ¡Qué tenga suerte! Al igual que el Monseñor de infausto recuerdo, Tarancón, no me gustaría nada estar en su pellejo. Pero contrariamente a Tarancón, usted todavía puede cambiar y debe cambiar. Le impelo a que recapacite. Esta vida son “tres malos días en una mala posada”. Créame, no merece no vale la pena vivir si no es para entregar la vida por Nuestro Señor Jesucristo, y si uno tiene la gracia divina de morir martirizado, por bautismo de sangre, pues bendito sea Dios. Tiene usted puerta directa de entrada en el cielo.
Para la Historia de la iniquidad quedan los nombres de los ejecutores, mentores y fautores del XI Congreso, que avalan el mismo con sus firmas –matizamos que desconocemos el grado de disidencia interna entre los nombres presentados con el Programa del XI Congreso- [Entre paréntesis ponemos datos de cada uno, su presunta adscripción ideológica]: PRESIDENTE DE HONOR DEL CONGRESO: Alfonso Coronel de Palma Martínez-Agulló (sedicente carlista. Cantó en su juventud el Oriamedi. Frecuentaba el Círculo carlista de Antonio Maura. Actualmente Liberal enfeudado con el PP). PRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN CATÓLICA DE PROPAGANDISTAS Y DE LA FUNDACIÓN UNIVERSITARIA SAN PABLO CEU: Alfredo Dagnino Guerra (Conservador-Liberal enfeudado con el PP). DIRECTOR: José Francisco Serrano Oceja (Liberal enfeudado con el PP). ADJUNTO AL DIRECTOR: Pablo López Martín (Liberal enfeudado con el PP). COORDINADOR: Miguel Unceta Laborda (Liberal enfeudado con el PP). SECRETARIA: María del Rosario Guerra (Liberal enfeudada con el PP). COMISIÓN EJECUTIVA: Manuel María Bru Alonso (Cura. Focolar. Publicista del PP en la COPE); Alfonso Bullón de Mendoza y Gómez de Valuguera (sedicente carlista. En realidad con carnet de partido, del PP); Carla Díez de Rivera y Pérez de Herrasti (Liberal. Enfeudada con el PP); Elio Gallego García (antiguo patriota. Actualmente conservador-liberal. Crítico con el PP, pero contemporizador); Pablo González-Pola de la Granja (Conservador. Presuntamente vota al PP); Teófilo González Vila (Ultraliberal enfeudado con el PP); José María Legorburu Hortelano (Liberal enfeudado con el PP); Francisco Javier López Atanes (Conservador-Liberal. Evoluciona hacia el conservadurismo social de tendencia anglosajona); Miguel Martínez Robles (Ex cura y antiguo comunista. Actualmente cercano a la socialdemocracia. Votante del PSOE.); Antonio Martínez Tomás (Coqueteó en su juventud con el marxismo más duro. Actualmente cercano a la socialdemocracia. Votante del PSOE); Raúl Mayoral Benito (Liberal. Enfeudado con el PP); Alfredo Mayorga Manrique (Ultraliberal enfeudado con el PP); Javier Morillas Manrique (Falangista. No ha arriado bandera. Parcialmente crítico con el PP); Eugenio Nasarre Goicoechea (sedicente democristiano. Ultraliberal. Miembro del PP); José Luis Orella Martínez (Tradicionalista. Evoluciona hacia el conservadurismo social de corte anglosajón); Luis Fernando de Prada Álvarez (Cura. Enfeudado con el PP); Alejandro Rodríguez de la Peña (Conservador. Cercano al conservadurismo de corte anglosajón); Carlos Romero Caramelo (Conservador. Presuntamente votante del PP); Carlos Ignacio Sagastibelza Lugo (Liberal enfeudado con el PP); Pablo Sánchez Garrido (Ultraliberal enfeudado con el PP); Juan José Sanz Jarque (sedicente falangista. Parcialmente crítico con el PP. Acomodaticio); Leopoldo Seijas Candelas (Conservador-Liberal. Vota al PP); Pablo Siegrist Ridruejo (Liberal enfeudado con el PP); Antonio Urzáiz y Gutiérrez de Terán (Ultraliberal del PP); Julián Vara Martín (Conservador-Liberal. Presuntamente vota PP); Miguel Ángel Velasco Puente (Conservador-Liberal. Presuntamente vota PP); Luis Fernando Zayas Satrústegui (Liberal enfeudado con el PP).
¡Disparad sobre nosotros!, el enemigo está dentro, es el mensaje claro y directo, no cifrado, pues no había tiempo para ello, que recibió un 21 de agosto de 1936, el crucero de guerra “Almirante Cervera”, proveniente de la guarnición que resistía en el Cuartel de Simancas, Gijón, el asalto de los asesinos del Frente Popular. En el santo ejercicio de las Obras de Misericordia, es lo que he hecho con esta carta, disparar sobre ustedes, Propagandistas de la ACDP. ¡El enemigo está dentro!, y por lo visto detenta inicuamente casi todos los puestos de decisión.
Carlos Infante de la Cuesta-Carrero y Merced. Barón de Blanes (13ª generación).
carlosinfanteblanes@yahoo.com


Comentarios
Rudolph von Ihering «La lucha por el derecho» 1872(Prólogo 1891)
«Al que no siente que, cuando su derecho es despreciado en forma ofensiva o pisoteado, no sólo está en juego el objeto del mismo, sino su propia persona; al que en tal situación no siente el impulso a sostener su persona y su buen derecho, no vale la pena ayudarle y yo no tengo ningún interés en convertirlo. Es un tipo que hay que reconocer simplemente como el del filisteo del derecho, según quisiera bautizarlo; el egoísmo y el materialismo mezquino son los rasgos que lo distinguen. No sería el Sancho Panza del derecho, si no viese un don Quijote en cualquiera que persiga intereses de otra especie que los de la mochila, en la afirmación de su derecho. Para él no tengo otra palabra que la de Kant, que he conocido después de la aparición del escrito: el que se hace gusano no puede quejarse después de que sea pisoteado (Metaphysische Anfangsgründe der Tugendlehre, 2a. ed. Kreuznach, 1800, pág. 133). En otro lugar llama Kant a este arrojar sus derechos bajo los pies de otros, lesión del deber del hombre contra sí mismo y del deber en relación con la dignidad de la humanidad en nosotros toma la máxima: No dejéis que vuestro derecho sea impunemente pisoteado por otros. El mismo pensamiento he desarrollado en mi trabajo; está escrito en el corazón de todos los individuos y pueblos vigorosos y se ha expresado de mil modos. El único mérito que puedo reclamar consiste en haber fundado sistemáticamente y expuesto con más exactitud esas ideas.»
Excelente información
La democracia cristiana siempre igual: aliándose con el demonio. Cristo siempre pierde. ¡Hace falta ser boludos para no verlo!