¿Es el CVII Magisterio infalilble?
Queridos amigos,
Quisiera destacar un post que cierra de momento la discusión abierta en el artículo «Juan Pablo II avisa que no puede hacer nada».
En realidad, esta discusión es una derivación del tema del artículo, pero interesantísima, puesto que toca un tema central: el valor del magisterio conciliar de Vaticano II, que ha sido cuestionado no solo por la fracción tradicionalista (FSSPX y afines) y que constituye el tema de fondo de sus discusiones doctrinales en curso en Roma, sino también, con la aparición del libro del Mons. Brunero Gherardini, (El Concilio Vaticano II, un debate por abrir) quien en una derrota intelectual similar a la de Romano Amerio, desde fuera del tradicionalismo, concluye en términos sorprendentemente parecidos. Con el valor agregado de que Mons. Gherardini fue profesor de universidades romanas hasta su retiro, muy respetado por sus cualidades intelectuales y no cayó en el cono de sombra proyectado sobre el ahora redescubierto Amerio.
La discusión vale la pena. Hemos convocado a los interesados para un nuevo artículo ad hoc, en el cual se ordenen los temas, se recapitule y al menos se concluya en cuales son las tesis postuladas. Por eso no hemos publicado dos respuestas, una de Fr. Ercoli y otra de Lambertín, dos de las principales espadas del debate junto con el Padre P. Se incluirán en el artículo anunciado.
Reiteramos aquí el mensaje mediante el cual hemos convocado a una semana de descanso y recapitulación.
En un post más adelante, un comentario anónimo pide un cable a tierra para discernir todo lo expuesto hasta aquí en materia de falibilidad o infalibilidad de los textos, o de algunos de ellos, del Concilio Vaticano II.
Sabiamente pone un pie en el freno. Esta discusión, provechosa en tantos aspectos, se ha complicado en exceso, sobre todo porque se abrió demasiado y porque el sistema de respuestas a veces nos enreda demasiado.
Como Moderador, propongo y dispongo un cuarto intermedio. Me comprometo a plantear el tema en un artículo recapitulatorio ad hoc, tratando de retomar fielmente las líneas centrales de argumentación de modo que con la cabeza fresca y los datos resumidos podamos llegar a buen puerto.
En tanto sugiero a los interesados que no tomen pasos drásticos, tales como perder la Fe o cosas por el estilo. Hay un problema que es evidente a todos: los textos del CVII tienen afirmaciones que en apariencia para algunos y con toda certeza para otros contradicen el Magisterio.
Las consecuencias son:
1) el CVII no es Magisterio auténtico, al menos en aquellos documentos que incurren en esta contradicción. (línea FSSPX)
2) o, el CVII sí es Magisterio auténtico, y lo que falla es la interpretación. (línea hermenéutica de la continuidad)
3) o, el dogma evoluciona, por lo tanto el Magisterio puede cambiar sobre temas ya definidos (línea hermenéutica de la ruptura) que no se ha visto representada aquí por expositores, según creo.
4) o, todo concilio ecuménico es infalible, de modo que donde el CVII yerra demuestra que ni Juan XXIII ni Paulo VI ni sus sucesores fueron verdaderos papas o al menos dejaron de serlo en algún momento, (línea sedevacantista).
Solicito que privadamente se me envíen sugerencias para esta recapitulación. moderador@panodigital.com
Finalmente, en uso de mi autoridad de moderador, anuncio que no publicaré en este artículo nuevos comentarios referidos al tema, invitando a los lectores a hacerlos en el artículo que anuncio.
Propongo un vacatio de una semana para enviar sugerencias.
Agradeciendo a todos su tiempo y su interés, continuamos esto en los próximos días por correo privado.
Un cordial saludo a todos.
Queridos amigos,
Quisiera destacar un post que cierra de momento la discusión abierta en el artículo «Juan Pablo II avisa que no puede hacer nada».
En realidad, esta discusión es una derivación del tema del artículo, pero interesantísima, puesto que toca un tema central: el valor del magisterio conciliar de Vaticano II, que ha sido cuestionado no solo por la fracción tradicionalista (FSSPX y afines) y que constituye el tema de fondo de sus discusiones doctrinales en curso en Roma, sino también, con la aparición del libro del Mons. Brunero Gherardini, (El Concilio Vaticano II, un debate por abrir) quien en una derrota intelectual similar a la de Romano Amerio, desde fuera del tradicionalismo, concluye en términos sorprendentemente parecidos. Con el valor agregado de que Mons. Gherardini fue profesor de universidades romanas hasta su retiro, muy respetado por sus cualidades intelectuales y no cayó en el cono de sombra proyectado sobre el ahora redescubierto Amerio.
La discusión vale la pena. Hemos convocado a los interesados para un nuevo artículo ad hoc, en el cual se ordenen los temas, se recapitule y al menos se concluya en cuales son las tesis postuladas. Por eso no hemos publicado dos respuestas, una de Fr. Ercoli y otra de Lambertín, dos de las principales espadas del debate junto con el Padre P. Se incluirán en el artículo anunciado.
Reiteramos aquí el mensaje mediante el cual hemos convocado a una semana de descanso y recapitulación.
En un post más adelante, un comentario anónimo pide un cable a tierra para discernir todo lo expuesto hasta aquí en materia de falibilidad o infalibilidad de los textos, o de algunos de ellos, del Concilio Vaticano II.
Sabiamente pone un pie en el freno. Esta discusión, provechosa en tantos aspectos, se ha complicado en exceso, sobre todo porque se abrió demasiado y porque el sistema de respuestas a veces nos enreda demasiado.
Como Moderador, propongo y dispongo un cuarto intermedio. Me comprometo a plantear el tema en un artículo recapitulatorio ad hoc, tratando de retomar fielmente las líneas centrales de argumentación de modo que con la cabeza fresca y los datos resumidos podamos llegar a buen puerto.
En tanto sugiero a los interesados que no tomen pasos drásticos, tales como perder la Fe o cosas por el estilo. Hay un problema que es evidente a todos: los textos del CVII tienen afirmaciones que en apariencia para algunos y con toda certeza para otros contradicen el Magisterio.
Las consecuencias son:
1) el CVII no es Magisterio auténtico, al menos en aquellos documentos que incurren en esta contradicción. (línea FSSPX)
2) o, el CVII sí es Magisterio auténtico, y lo que falla es la interpretación. (línea hermenéutica de la continuidad)
3) o, el dogma evoluciona, por lo tanto el Magisterio puede cambiar sobre temas ya definidos (línea hermenéutica de la ruptura) que no se ha visto representada aquí por expositores, según creo.
4) o, todo concilio ecuménico es infalible, de modo que donde el CVII yerra demuestra que ni Juan XXIII ni Paulo VI ni sus sucesores fueron verdaderos papas o al menos dejaron de serlo en algún momento, (línea sedevacantista).
Solicito que privadamente se me envíen sugerencias para esta recapitulación. moderador@panodigital.com
Finalmente, en uso de mi autoridad de moderador, anuncio que no publicaré en este artículo nuevos comentarios referidos al tema, invitando a los lectores a hacerlos en el artículo que anuncio.
Propongo un vacatio de una semana para enviar sugerencias.
Agradeciendo a todos su tiempo y su interés, continuamos esto en los próximos días por correo privado.
Un cordial saludo a todos.


Comentarios
SUGERENCIA
Estimado Moderador:
en realidad no es sugerencia sino pedido, de que replantée en un nuevo diseño de presentación todo ese interesantísimo post sobre la infalibilidad del CVII. Se alargó tanto que se ha vuelto complicado poder seguir las respuestas y réplicas a cada aporte.
Muchas gracias.
En Xto. y María,
Alberto Verz
Es una posibilidad
que estoy viendo. Aunque un poco complicada
Alberto, tiene razón, yo ofrezco
Estimado Alberto Verz:
Tiene Ud. razón y me sumo a su inquietud. No debe ser cosa fácil para el Moderador arreglar todas esas cosas técnicas del del formato
Además, hay que tratar de hacerse entender por el mayor número posible de lectores.
Revisando un poco el «arcón de los apuntes», encontré materiales que creo me permitirían ser más claro en el tema. Podría hacer una introducción breve y con ejemplos cotidianos para las nociones básicas, y luego elevar un poco el nivel de profundidad.
Quedo a la espera de lo que disponga el moderador.
En Xto.,
P.
Consulta fuera de tema
Estimado P.
En el post original Ud habló de «manuales escolástico-decadentes de impronta racionalista o suarista».
El famoso manual «Gredt»… ¿entra en su parecer en esa categoría?
O tiene de él mejor opinión?
Gracias por sus aquilatadas intervenciones en este sitio.
Juancho.
Gredt
Sr. Juancho:
A favor de Gredt puedo decirle: mi profesor de Lógica, Juan Casaubón, consideraba a ese manual de filosofía como el mejor dentro de su clase. No es de inspiración suarista. Resume a Juan de Santo Tomás. En contra: en Metafísica es esencialista. Y el método de formular tesis, y luego demostrarlas, de hecho, tiene algo de racionalismo wolffiano. Algo no es verdadero porque lo dijo Aristóteles sino porque se adecua a la realidad.
Pienso que si se me hubiera ocurrido irle con el Gredt al fraile que me enseñó Metafísica me lo habría partido por la cabeza…
En Teología, los manuales axiomáticos suaristas, mal explicados por repetidores y mal aprendidos, memorizados y no asimilados, hizo de las inteligencias terreno fértil para que arraigaran toda clase de errores y disparates teológicos.
En Xto.,
P.
Manuales
Gracias P. por sus comentarios.
Siempre había escuchado las prevenciones contra el suarismo, en primer lugar, pero también contra la escolástica racionalista llamada «tomista».
Y que los genuinos intérpretes de Santo Tomás del S XX eran Gilson y Fabro que ponían el primado del actus essendi sobre la esencia.
Puedo preguntarle que fraile le enseñó Metafísica, y con qué libro de cabecera?
Juancho.