El Horror y los horrores
Me perdonará el lector –y el Santo Padre- la autorreferencialidad, inevitable, más aún cuando uno no va a los confines sino que se limita a trabajar en su casa. Hubo en marzo de 2013 un Horror. Lo han sucedido una sucesión de horrores, que no tienen mira de detenerse mientras el Santo Padre no muera mártir, o simplemente muera.
Me perdonará el lector –y el Santo Padre- la autorreferencialidad, inevitable, más aún cuando uno no va a los confines sino que se limita a trabajar en su casa. Hubo en marzo de 2013 un Horror. Lo han sucedido una sucesión de horrores, que no tienen mira de detenerse mientras el Santo Padre no muera mártir, o simplemente muera, como parece haber anunciado en reciente conferencia de prensa, al cabo de dos o tres años. No sé si en tren de profecía o insinuando que algún mal lo aqueja.
La muerte de Francisco sería un gran servicio a la Iglesia, sobre todo si muere mártir. Y no desesperamos de que la visión del Tercer Secreto se refiera a él. Y si alguno no se ha dado cuenta, es este un deseo caritativo para con la Iglesia y con la persona del papa reinante. El martirio redime todos los pecados, pena y culpa. No se pasa por el Purgatorio, derecho al cielo. ¡Qué bien mayor se puede desear a un cristiano?
En tanto, de aquel polvo estos lodos, o de aquel Horror, estos horrores fresquitos de estos días nomás.
El Card. Timothy Dolan, de Nueva York ha aceptado con cierto entusiasmo (lo que hace presumir que lo ha propiciado) que en el desfile anual de San Patricio en esa ciudad, que es el paradigma distintivo del catolicismo más antiguo de los EE.UU., desfilen agrupaciones “gay” con sus atuendos y pancartas… Digo, lo ha aceptado, porque la comisión que organiza el “parade” depende de él, y sin su venia, tal cosa nunca sucedería. Dolan, por cierto, ya ha dicho que eso lo deciden otros (¡ja!) y él les tiene plena confianza.
Alguien extremadamente prudente dirá: pero es que el Card. es un vivaracho que se anticipa a los problemas legales que podría tener la Iglesia si sigue negándose a admitir a los “gays” en el desfile… Mal pensamiento. La Iglesia ya llevó la cuestión a la justicia y la misma Corte Suprema de los EE.UU. (la que no trata el tema de la deuda argentina) trató sí la cuestión fallando que el desfile es organizado por una entidad privada y que por lo tanto tiene derecho dicha entidad a excluir a quienes se oponen a los principios que esa entidad profesa.
O sea que tenían todo servido para tener a los maricoides fuera, más allá de su intentos de irrumpir por la fuerza, con su habitual respeto por la ley y las normas democráticas.
Pero, tal vez, a Dolan lo agarraron con la guardia baja.
Asunto Card. Dolan, penosísimo.
No se hagan ilusiones: Dolan ya en marzo saltó de júbilo cuando le preguntaron que opinaba de la “salida del closet” de un célebre deportista norteamericano, quien se declaró públicamente homosexual. “Y lo bien que hizo”, dijo a la prensa Dolan, buscando en la Biblia fundamentos para retorcer una justificación. Está todo grabado en vídeo, y lo pondremos a disposición, aunque en inglés, por ahora sin posibilidades de subtitular en castellano sus dichos.
Claro que Dolan puede ser un hombre muy liberal, pero eso tiene sus ventajas, dirá otro lector de buena voluntad. Fíjese que no. Hace algunas semanas se conoció un campaña para que la única parroquia de Nueva York que mantiene la Misa Tradicional diariamente a disposición de quien quiera asistir no fuese cerrada. Y esto porque el “liberal” Dolan decidió cerrarla. Contra toda razón y justicia, porque la Iglesia no solo se llena, también mantiene su culto pacíficamente, no ha tenido conflictos, la gente va a rezar y recibir los sacramentos. Pero, Dolan implacable, decidió “se cierra”.
Hay alguna similitud con otro arzobispo ahora promovido a alto cargo eclesiástico. Sí, ¿no? Sabrán que las misas tridentinas (sui generis) “permitidas” en Buenos Aires, en horarios, lugares y condiciones por momentos patéticas, celebradas a veces por sacerdotes abiertamente opuestos al rito tradicional, que instaban a sus fieles a no ir más, acaban de clausurarse del todo.
Pero no solo esta injusta persecución, ilegal, además. También la promoción de la homosexualidad en todas sus formas bajo la acción permisiva de los obispos que en esta materia no mueven un dedo sin la bendición de Roma. Bautizo de la “hija” de las lesbianas en Córdoba, ahora bautizo del hijo de la travestida en hombre que gestó la criatura (¡pobre criatura!) que la mujer (hombre) de esta extraña pareja engendró… Todos muy agradecidos al Santo Padre.
Y si la frutilla faltase, el partido por la paz interreligiosa en Roma… Bajo el monstruoso “cristo” de la sala Paulo VI, que parece un bicho de “juego de Tronos”, el Santo Padre abrazó, besó y se fotografió sonriente con personajes moralmente siniestros: Maradona, que acababa de protagonizar un, disculpen el término, pero es el más adecuado, puterío repugnante, de varias mujeres a la vez, a las que engaña, denuncia, embaraza, seduce y descarta según su humor del día, con más nuevos hijos que van apareciendo de los repollos. “Francisquito se lo merece”, fue la declaración del “diez-dios”, cuando un periodista adulón le preguntó que sentía al estar formando fila para fotografiarse con el papa…
Una mujerzuela posando confianzudamente junto al Sumo Pontífice, mujer que se dedica a la prostitución de alta gama. Y otros personajes de cuyas vidas lo menos que podemos decir es que están en pecado público y notorio y hacen gala de ello con desparpajo. No omitamos la recepción, por tercera vez según creo, de Tinelli, el pornócrata mayor de la Argentina, al que une a Francisco cierta pasión futbolística, otra actividad donde no abunda la virtud ni el recato, tanto en las buenas costumbres como en la transparencia financiera.
Uno se pregunta: si Francisco quiere acabar con los curas pedófilos y los que pretenden lucrar haciendo maniobras ilícitas con las estructuras financieras de la Santa Sede, ¿no sería mejor evitar estas escenas de familiaridad con la recua de inmorales que se presenta ante el papa con alarmante frecuencia?
Si se pretende lograr éxito en un sínodo para promover la familia católica, ¿no sería conveniente que el Santo Padre y sus asistentes evitaran el contacto, las sonrisas, el cachondeo con esta élite de la fornicación, la prostitución, el amancebamiento múltiple y la corrupción moral exhibidos sin vergüenza alguna y mantenidos como medio de vida y enriquecimiento?
Son preguntas retóricas, naturalmente. Nadie con sensatez podría responder argumentando a favor de estos encuentros. Aunque ya he sufrido a varios que sí los han defendido… por la “misericordia” y recordando “la actitud de Jesús con la Magdalena”. Notable insulto a Jesús, a la Magdalena (patrona y modelo de los penitentes), al sentido común y a la propia inteligencia.
Por eso desespero de argumentar cosas más sutiles, como que el discurso que el papa dirigió a los presentes en el “idioma de su corazón”, está plagado de errores doctrinales y es una invitación al más crudo naturalismo. ¿A quién se le moverá un pelo por esto (que es más grave) si no le altera la vida ver a proxenetas, prostitutas y corruptores de la familia y la moral pública abrazados al Santo Padre?
Bueno, basta. Hay demasiados horrores que vienen de aquel Horror, también hoy entendido por algunos cardenales como un horroroso ERROR.
Dios haga profeta a Francisco, y profeta mártir. En tanto, nosotros seguimos fieles a la Esperanza de que esta vez caerá toda la podredumbre junto tal vez con la Santa Sede, inclusive físicamente, ¡ojo con esto! Y la Iglesia conocerá un renacimiento a partir de una pequeña grey. Claro que esa grey deberá seguir a un papa y a una jerarquía que saldrá, sabe Dios como, misteriosamente, de en medio de esta podredumbre.
El mismo día del partido y el cachondeo, Benedicto recibió a los fundadores de Juventutem, una organización juvenil dedicada a difundir la Misa Tradicional. El ex papa tal vez haya querido enviarnos una señal de que la Providencia sigue alerta y que el camino no es el fútbol, sino el altar… Dios le pague este pequeño consuelo.

