El cristianismo y el pecado nefando
Comentario Druídico Previo: Vea Paisano, parece que el autor o firmante de este texto es Eulogio López, de la web Hispanidad, por lo cual creo que es fuente confiable en esta materia.
El listado es muy interesante y demuestra dos cosas al menos:
Una, que invertidos ha habido siempre, ya que tantas referencias bíblicas se hacen para condenar esta aberración. No estamos en una cruzada para abolir los pecados personales ni exterminar a los homosexuales, horror moral en el que han caído muchos en la historia.
Comentario Druídico Previo: Vea Paisano, parece que el autor o firmante de este texto es Eulogio López, de la web Hispanidad, por lo cual creo que es fuente confiable en esta materia.
El listado es muy interesante y demuestra dos cosas al menos:
Una, que invertidos ha habido siempre, ya que tantas referencias bíblicas se hacen para condenar esta aberración. No estamos en una cruzada para abolir los pecados personales ni exterminar a los homosexuales, horror moral en el que han caído muchos en la historia.
Dos, que una cosa es el vicio privado, el pecado personal, y otra la pretensión de erigirlo en ley.
Es fácil, en particular en esta circunstancias en que estamos en la Argentina, irse de mano con las condenas. (Hablo de los buenos, naturalmente). Fácil y casi natural. Por lo cual es conveniente hacer algunas distinciones:
– el pecado es mucho menos grave (en cuanto a su proyección social, digo) cuando se calla para la intimidad que cuando se ostenta desvergonzadamente. Cuando se da entre personas con plena conciencia y madurez (digamos) que cuando se instiga o involucra a jóvenes inmaduros, más aún cuando se los somete. Ni hablar. Sería bueno recordar que los esos curas pedófilos condenados por la prensa mundial son homosexuales… ¿no?
– hay algunos ocasionales y no muy gratos aliados en nuestra lucha: son los homosexuales que detestan el «circo gay». Son pecadores clásicos, es decir, saben que son pecadores, y abominan de la exhibición de sus pecados. No es para hacerles un homenaje, pero… no debemos confundirlos con el enemigo en esta lucha. Claro que, si invisten dignidades eclesiásticas, y por lo tanto están atados a la extorsión… bueno, Ud. me entiende, Paisano.
Cuando la Iglesia, con ese estilo un poco meloso y políticamente correcto que caracteriza a los documentos de estos tiempos, se muestra misericordiosa con las personas homosexuales, naturalmente reitera la doctrina cristiana de la misericordia hacia el pecador, pero omite señalar el deber de ODIO AL PECADO, sobre todo si se hace público, si se ostenta y si se pretende generalizar y convertir en ley. De allí algunos mensajes melosos de quienes no ven el tema en su integridad y por lo tanto nos acusan de «faltos de caridad».
Hay que recordar que la buena apologética exige no solo afear el pecado, sino también a los promotores del pecado (en este caso, una suerte de heresiarcas morales). Por eso, nombrarlos con las palabras que definen su condición moral, como se ha hecho en estas páginas -con mi consentimiento de moderador- está, a mi ver, en perfecta regla con la caridad cristiana. Porque estamos afeando no solo el pecado sino a los que lo difunden y lo pretenden legalizar.
No obstante lo cual, a la vez que los llamamos putos repulsivos, debemos rezar por su salvación. Es deber de caridad. Y si alguien puede hacer algo más que rezar… pues que lo haga.
A ver si queda claro que el catolicismo es una religión de hombres y mujeres. Y por una vez, vale la distinción sexual.
Ahora sí le cedo la palabra, Paisano.
***
A ver si la terminan con la novelita del amor, y que la homosexualidad es una elección más. Va un índice de citas bíblicas (la saqué de una página web, pero no me acuerdo cuál, así que los autores perdonen; es un plagio involuntario).
Aquí va: ¿Quién dijo que la Biblia no habla contra la homosexualidad?
1. “No te echarás con varón como con mujer, es abominación” (Lv 18:22).
2. “Si alguno se juntare con varón como con mujer, abominación hicieron; ambos han de ser muertos, sobre ellos será su sangre” (Lv 20:13).
3. “¿No sabéis acaso que los injustos no heredarán el Reino de Dios? ¡No os engañéis! Ni los impuros, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, 10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los ultrajadores, ni los rapaces heredarán el Reino de Dios” (1 Corintios 6, 9-10).
4. “Teniendo bien presente que la ley no ha sido instituida para el justo, sino para los prevaricadores y rebeldes, para los impíos y pecadores, para los irreligiosos y profanadores, para los parricidas y matricidas, para los asesinos, los adúlteros, homosexuales, traficantes de seres humanos, mentirosos, perjuros y para todo lo que se opone a la sana doctrina, según el Evangelio de la gloria de Dios bienaventurado, que se me ha confiado” (1 Timoteo 1, 9-11).
La primera página de la Biblia, en Génesis 1:27, nos enseña que Dios creó al ser humano “macho y hembra”, o sea hombre y mujer, no homosexual o lesbiana. En este mismo libro sagrado, la Palabra de Dios también nos habla de la unión matrimonial entre el hombre y la mujer “en una sola carne” (Gn 2:24) y abierta a la vida (Gn 1:28). La homosexualidad no lleva a cabo ninguno de estos dos valores inherentes a la sexualidad humana, tal y como Dios la creó: la unión heterosexual en el matrimonio y la procreación. A la luz de esta visión del hombre y la mujer, hay otros 44 pasajes bíblicos que, directa o indirectamente, condenan las prácticas homosexuales como un pecado grave:
I) Pasajes que directamente condenan las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo por ser pecaminosas en sí mismas:
1. Génesis 19:1-29 (pecado de Sodoma)
2. Levítico 18:22
3. Levítico 20:13
4. Deuteronomio 23:17-18
5. 1 Reyes 14:24
6. 1 Reyes 15:12
7. 1 Reyes 22:46
8. Jueces 19:22
9. 2 Reyes 23:7
10. Romanos 1:24-27
11. 1 Corintios 6:9
12. 1 Timoteo 1:8-10
13. 2 Pedro 2:6
14. Santiago 1:7
15. Éxodo 20:14 (incluido en Hebreos para “adulterio”)
II) Pasajes que utilizan el ejemplo de lo que sucedió en Sodoma para avisar a otros y mencionan el juicio de Dios sobre la ciudad por su pecado:
16. Deuteronomio 29:23
17. Génesis 13:13
18. Isaías 3:9
19. Isaías 13:19
20. Jeremías 23:14
21. Jeremías 49:18
22. Jeremías 50:40
23. Lamentaciones 4:6
24. Amós 4:11 25. Mateo 10:15 (véase 13. 2 Pedro 2)
26. Lucas 17:29 III) Pasajes que directa o indirectamente condenan el travestismo (vestirse con ropas propias del sexo opuesto):
27. Deuteronomio 22:5
28. 1 Corintios 11:14-1 IV) Pasajes sobre el matrimonio, los esposos y las esposas, el hombre y la mujer creación de Dios, etc. que tienden a condenar la transexualidad:
29. Génesis 1:27 30. Génesis 1:28
31. Génesis 2:18-24
32. Salmos 139:14
33. Marcos 10:6-12
34. 1 Corintios 3:16-17
35. 1 Corintios 6:19-20
36. 1 Corintios 7:1-4
37. 1 Tesalonicenses 5:22-23
38. Romanos 6:12
39. Filipenses 3:21
40. 1 Timoteo 5:14
41. Efesios 5:22-25 V) Pasajes que en general condenan estas actividades como pecados:
42. 1 Tesalonicenses 5:22
43. Isaías 5:20-21
44. I Pedro 2:11

