Panorama Católico

De los “Desaparecidos“ a los “Deportados“

Según informa el diario «La Vanguardia» de España el presidente de la Asociación que agrupa a los españoles deportados en campos de concentración, destituyó el lunes a su presidente, Enric Marco, una vez que éste reconoció finalmente que nunca había estado preso en un campo nazi. El 27 de enero pasado el falso deportado había dado «testimonio» en un acto de homenaje de los diputados españoles. «Su testimonio fue entonces el más emotivo, ya que asumió su responsabilidad de contar de primera mano el horror vivido en la Alemania. «No fueron locos, ni sádicos, fueron más que eso, fueron funcionarios de aquella Europa fascista con la que soñaban y que pensaban duraría 1.000 años», dijo en aquel momento Marco ante los diputados españoles. Todo muy emotivo, pero… falso. Y con los desaparecidos ¿cómo andamos?

«Qué no daría yo por que un gobierno, del signo que fuera, llevara a los jóvenes a ver los campos de concentracón que hubo en España, com se hace en otros países», afirma el presidente de la ‘Amical de Mauthausen y otros campos de concentración nazis’,

Enric Marco, en una entrevista concedida a Europa Press.

Para Marco, un exdeportado del campo de concentración alemán de Flossenburg, «conocer la historia es la única manera de no volver a cometer los mismos fallos, pero en España ésto no se quiere ver, y los jóvenes no saben por qué tantos españoles acabamos en los campos alemanes».

Marco es un historiador que ya ha cumplido los 83 años y sigue dedicando su vida a narrar su experiencia a los demás para cumplir dos objetivos. «Mantener vivo el recuerdo es importante para recuperar la dignidad de las personas que perdieron la vida luchando contra el totalitarismo, y para aprender y conseguir que no se repita nunca más esa situación».

Europa Press, 20 de julio de 2004

Amical de Mauthausen y otros campos, asociación que agrupa a los españoles deportados en campos de concentración, destituyó el lunes a su presidente, Enric Marco, una vez que éste reconoció finalmente que nunca había estado preso en un campo nazi. Marco llegó a viajar a Austria la semana pasada para encabezar la delegación de Amical que asistió al homenaje internacional celebrado el fin de semana a los deportados en Mauthausen, aunque la asociación le obligó a regresar a España ante las primeras sospechas sólidas de que era un impostor. En su lugar, tomó la representación la entonces vicepresidenta, Rosa Toran, historiadora y familiar de un deportado.

La asociación abrigó las primeras sospechas el pasado 1 de mayo, una vez terminada la asamblea en la que fue elegido presidente, tras teque ner conocimiento de un informe cuestionaba la trayectoria de Marco como deportado.

Al día siguiente, la junta de la asociación Amical tuvo acceso al informe y se reunió con carácter de urgencia. Enric Marco no pudo aportar los documentos necesarios para probar su pasado como deportado y, como medida preventiva, Amical delegó sus funciones en la vicepresidenta.

Rosa Toran expresaba ayer a La Vanguardia la «consternación y el dolor» que han sentido en la asociación al obtener la confirmación de parte del propio Enric Marco de que nunca estuvo deportado en un campo nazi. Sin embargo, Toran no quiso enjuiciar su comportamiento: «Las personas son muy complejas, yo no me atrevo a juzgarle. Cuando uno hace una impostura de estas características es difícil saber qué puede haber detrás», dijo.

La nueva presidenta de Amical de Mauthausen explicó que Marco pudo engañarles porque «nadie le pidió el carnet, y su biografía como deportado data de 1978». Además, Rosa Torán reconoció que «lo que él ha hecho por Amical no lo ha hecho nadie».

Rosa Toran explicó que la semana pasado obligaron a Enric Marco a regresar de Austria, adonde había viajado para representar a Amical de Mauthausen en el homenaje internacional a los deportados en campos de concentración nazis, una vez que él reconoció que nunca había estado en un campo nazi. La explicación que dieron entonces fue que estaba enfermo y había tenido que regresar. «No queríamos estropear el acto -explicó ayer Toran-, pero los deportados sí lo sabían, a ellos no los quisimos engañar».

La biografía de Enric Marco señalaba que trabajó en Barcelona de mecánico hasta la derrota republicana, momento en que se habría pasado a Francia para integrarse en la Resistencia.

Es entonces cuando habría sido detenido por la policía nazi en colaboración con la gendarmería francesa colaboracionista y deportado a los campos de exterminio de los que habría sido liberado en 1945.Apartir de aquel instante, habría seguido su lucha clandestina en el escenario del sindicato anarquista Confederación Nacional del Trabajo (CNT). El 27 de enero pasado Marco fue uno de los participantes de honor en el Congreso de los Diputados en Madrid en el acto en memoria del holocausto.

Su testimonio fue entonces el más emotivo, ya que asumió su responsabilidad de contar de primera mano el horror vivido en la Alemania. «No fueron locos, ni sádicos, fueron más que eso, fueron funcionarios de aquella Europa fascista con la que soñaban y que pensaban duraría 1.000 años», dijo en aquel momento Marco ante los diputados españoles.

La Vanguardia

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