Cura más rabino: por mal camino
El 22 de octubre próximo pasado
el diario Clarín trae, en su parte Cultura de la sección «Sociedad»,
una nota firmada por Sergio Rubin, periodista abocado a temas religiosos,
titulada «Del sexo de Adán a la alegría: escriben un cura y un rabino»,
dedicada a la promoción de un libro , «En el nombre del padre y del
rabino», cuyos autores son un sacerdote católico, el padre Rafael Velasco
(S. J.), y el rabino judío Marcelo Polakoff.
El 22 de octubre próximo pasado el diario Clarín trae, en su parte Cultura de la sección «Sociedad», una nota firmada por Sergio Rubin, periodista abocado a temas religiosos, titulada «Del sexo de Adán a la alegría: escriben un cura y un rabino», dedicada a la promoción de un libro , «En el nombre del padre y del rabino», cuyos autores son un sacerdote católico, el padre Rafael Velasco (S. J.), y el rabino judío Marcelo Polakoff.
El tono y contenido del escrito se encuadra en el «políticamente correcto» ecumenismo actual imperante en los mass media.
Llama la atención, aunque no a la sorpresa, que un sacerdote católico menosprecie no ya el sencillo catecismo que instruyó a tantas almas, tanto a la de la viejita del campo como a la de Sto. Tomás de Aquino que la menciona, sino el Sacrificio de su Salvador, y por ende, al mismo Varón de Dolores, por parecerle al padre Velasco, ser «agua fiesta de la vida, con todos sus preceptos y mandamientos». ¿Se habrá vuelto dionisíaco el padre? Y digo que no sorprende pues la alusión a la Resurrección en la cita de Nietzsche, parece como el resultado de la nueva teología del «Misterio Pascual», puesta en boga por teólogos neo modernistas, que diluye el hecho de la Cruz de Cristo estirando la causa de la redención hasta la Resurrección gloriosa de Jesús.
En ese mismo párrafo, unos renglones arriba, Velasco dice: «los cristianos solemos asociar la fe al dolor, a lo serio, al cumplimiento de preceptos, a la renuncia, a la mortificación, pero raramente la asociamos a la alegría. Hablar de Dios es ‘cosa seria’ pero no alegre». Y Rubin identifica, erróneamente, alegría con felicidad, mientras que el Diccionario de la Real Academia Española define:
alegría.
(De alegre
).
1.
f. Sentimiento grato y vivo que suele manifestarse con signos exteriores.
2.
f. Palabras, gestos o actos con que se expresa el júbilo o
alegría.
3.
f. Irresponsabilidad, ligereza.
felicidad.
(Del lat. felic?tas, -?tis
).
1.
f. Estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien.
¿Anhela el autor, tal vez, la tercera de las acepciones de alegría como patrón de conducta de los cristianos?
Dice el padre de marras, poco más abajo: «en la Iglesia tenemos una deuda grande que saldar respecto del lugar de la mujer». Es necesario recordarle (realmente, ¿era necesario?) al padre Velasco, que si hay alguna institución a que la mujer le debe gratitud, por haberla sacado del estado de semi esclavitud en que se encontraba hasta entonces es, precisamente, a la Iglesia Católica, que tiene por «Madre y Reina de todo lo creado» a una mujer: la Ssma. Virgen María; que los «muchos sectores de la Iglesia Católica» que vedan la comunión, no sólo a los que pecan mortalmente contra el sexto y noveno mandamiento, sino también a aquellos que lo hacen contra cualquiera de los otros ocho, esos sectores, digo, son los que fieles a la Revelación, guiados por el Magisterio infalible de la Iglesia, ayer, hoy, y hasta la consumación de los siglos militan bajo la bandera de Ntro. Señor Jesucristo, único nombre que nos ha sido dado para adorar, y a cuya sola mención de su nombre, se dobla toda rodilla en el Cielo, la tierra y los infiernos. Si el rvdo. padre quiere militar bajo otra bandera, le sugiero que lo piense bien, porque sólo hay una más: la de Mandinga.
En cuanto a las posiciones del rabino en lo tocante a traducciones varias, no me meto: con la Vulgata me alcanza, y allí Adán es un (1) hombre y Eva es una (1) mujer, claramente establecido por Pío XII en la Pontificia Comisión Bíblica, como VERDAD DE FE. Sería bueno que el padre Velasco meditara un poco sobre los conceptos vertidos por Polakoff con respecto al relativismo… y los aplicara a la Verdad, cosa esperable del rector de una Universidad que se precia de llevar el adjetivo de Católica, y de alguien que por el Bautismo, es miembro de la Iglesia fundada por el que es el Camino, la Verdad, y la Vida.
Las opiniones de Sergio Rubin, vertidas aquí y allá a lo largo de todo el escrito, tienen de importante sólo el dato ilustrativo que hace ver a dónde se puede llegar cuando no se tiene bien sabido el catecismo.
Comentario Druídico:
Más allá de lo que dice el autor, que suscribimos, recordemos el trasfondo político de estas «alianzas» entre curas (en general S.J.) y rabinos. Un dato interesante que arroja el googleo: Polakoff venció por paliza al rabino Bergman en las elecciones por la Presidencia de la
Asamblea Rabínica Latinoamericana
. Nada menos que 26 votos contra 3. Recordemos que el rabino Bergman, hijo espiritual del Mons. Bergoglio, según sus propias palabras
(«Mons. Bergoglio es mi Gran Rabino»)
aspira a un cargo político relevante, probablemente la vicejefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, en formula con Gabriela Michetti, otra «católica» del círculo áulico del Primado. Recordemos también que el PRO, alianza que lidera Mauricio Macri, no solamente se abstuvo de vetar las uniones de homosexuales en su distrito, sino que favoreció entusiastamente la «ley» de «matrimonio» de homosexuales.
En conclusión: internas rabínicas aparejadas con internas jesuíticas: cargos públicos y defecciones igualmente públicas en el entorno de estas curiosas asociaciones entre rabinos y curas…

