Comisión vaticana vigilará la construcción de iglesias
Culto Divino, la Comisión para el arte y la música sacra para la
liturgia. No se trata de una simple oficina, sino de un verdadero equipo
que tendrá la tarea de colaborar con las comisiones encargadas de
valorar los proyectos de las nuevas iglesias en las diócesis, así como
de profundizar sobre el tema de la música y del canto que acompañan la
celebración.
En las próximas semanas, será creada, como parte de la Congregación del Culto Divino, la Comisión para el arte y la música sacra para la liturgia. No se trata de una simple oficina, sino de un verdadero equipo que tendrá la tarea de colaborar con las comisiones encargadas de valorar los proyectos de las nuevas iglesias en las diócesis, así como de profundizar sobre el tema de la música y del canto que acompañan la celebración.
Un equipo para decir «alto» a las iglesias-garage, a esas arquitecturas atrevidas que corren el riesgo de desnaturalizar muchos modernos espacios de culto católicos. Y para promover un canto que ayude verdaderamente a la celebración de la misa. El cardenal Antonio Cañizares Llovera, Prefecto del culto Divino, de acuerdo con Benedicto XVI, considera este trabajo «muy urgente».
Fuente: Religión Confidencial
Comentario Druídico: Enhorabuena. En esta materia se han cometido horrores. «Feas como el pecado» es el título de un libro de un arquitecto norteamericano que pasó revista a los productos de la nueva arquitectura religiosa surgida de la reforma litúrgica. Destructiva, al comienzo, de las iglesias existentes (en algunos casos, bellísimas), terminó dando por resultado adefecios de costo multimillonario en Europa y USA. En el Tercer Mundo, lamentables galpones.
Nótese que el origen de esto ES la reforma litúrgica, efectivamente. Al quitar la centralidad de Cristo en el altar y promover «la palabra» y la «actuosa participación» de los fieles, se crean anfiteatros, cines, estadios, etc. Digo, iglesias con esos formatos. Sin lugar donde arrodillarse (con butacas como las de un cine o teatro, por ejemplo). Con sagrarios horrendos, decoraciones emanadas de alguna pesadilla, todo antropocéntrico, feo, onírico y contrario al espíritu de la liturgia.
Es hora de que paren del derroche de dinero en estos horrores.

