Panorama Católico

Castigan al P. Fernández Rizzo

Un verdadero católico en el que no hay doblez, así puede definirse al P. Jerónimo Fernández Rizzo, que fue castigado con la baja como capellán de Gendarmería por haber celebrado la misa a los gendarmes que protestaban frente al edificio Centinela

El capellán de la Gendarmería separado de su cargo dijo que «cumplió con su deber»

14.10.2012 | Gerónimo Fernández Rizzo ofició el domingo pasado una misa para los gendarmes que se encontraban frente al edifico Centinela en protesta por los recortes salariales que les aplicó el gobierno para asistirlos «espiritualmente». «Fuí a celebrar la misa porque me pidieron los gendarmes», explicó el sacerdote.

El capellán de la Gendarmería Gerónimo Fernández Rizzo, quien fue echado de la fuerza de seguridad por celebrar misa para los agentes que reclamaban mejoras salariales, aseguró hoy que «cumplió con su deber» y pidió que «no castiguen a los monaguillos».

«Entre los que me castigaron está el administrador diócesano de la iglesia castrense, monseñor Pedro Candia, por celebrar la misa el día del Señor», sostuvo el sacerdote.

Y, reclamó: «Ojalá que no los castiguen a los monaguillos, eran dos gendarmes hechos y derechos que me hicieron de monaguillos».

Fernández Rizzo ofició el domingo pasado una misa para los gendarmes que se encontraban frente al edifico Centinela en protesta por los recortes salariales que les aplicó el gobierno para asistirlos «espiritualmente».

«Fuí a celebrar la misa porque me pidieron los gendarmes», explicó el sacerdote.

El capellán agregó: «A mí en el seminario me prepararon para proclamar la palabra de Dios, para celebrar la ecuacristía, mas el domingo, que es el día del Señor».

Recordó, en diálogo con radio Diez, que «había muchos evangélicos que me agradecieron, padre gracias por su valentía».

«Ahí estuve al pie del cañón, a cambio recibí el castigo», lamentó Fernández Rizzo, quien señaló que «el único delito que cometí fue cumplir con mi deber».

Sobre el reclamo que mantienen los efectivos de esa fuerza, el capellán señaló que es «un reclamo salarial, un reclamo por la justicia de percibir un salario digno por el servicio que le brindan a la comunidad» y destacó que la comunidad «hoy reclama seguridad».

Fuente: La Prensa

 

Otra fuente con declaraciones del P. Gerónimo.

El capellán de Gendarmería en Campo de Mayo, Gerónimo Fernández Rizzo, fue despedido el 8 de octubre de su cargo por haber ofrecido misa a los gendarmes que permanecen en el edificio Centinela en protesta por mejoras salariales. La decisión fue tomada por el Obispado Castrense a través del decreto 100/12. El cura se mostró indignado con el director nacional de Gendarmería, Enrique Alberto Zach, quien «dejó que esto pasara».
Rizzo no cumplía funciones en el edificio, pero el domingo por la mañana gendarmes lo llamaron para pedirle que les ofrezca una misa ya que no había capellanes en el Centinela. Paso siguiente, el cura se dirigió al edificio y ofició la ceremonia fuera del establecimiento ya que no podían ingresar. 
«En la Argentina hay libertad de culto y derecho a recibir asistencia religiosa. Yo como capellán solo cumplí con mi deber», dijo enojado aPerfil.com. Rizzo tiene 65 años y es cura desde 1972 cuando comenzó su larga carrera en Paraná, Entre Ríos. Entre otras cosas, fue capellán de la cárcel provincial de esa ciudad, del instituto de menores, de una escuela, misionero en el sur de La Pampa, cura en Garín (Buenos Aires) y desde mayo de 2003 capellán de Gendarmería en Campo de Mayo. 
Perfil.com: – ¿Cómo ve el conflicto entre gendarmes y el gobierno?
Rizzo: – El gendarme es un hombre noble, custodiando nuestra frontera por el contrabando, trata de personas, es un servidor. Esto que hacen es una injusticia. Todos saben que el gendarme viene del interior y viene al conurbano, deja a su familia, tiene que alquilar, cumple servicio en zonas difíciles, no en Recoleta, sino Fuerte Apache, la Cava, zona sur, pone el pecho.
– ¿Qué hará a partir de ahora?
– Tengo ganas de volver a cumplir con mi deber. El pastor da la vida por sus ovejas. 
– ¿Qué conclusión saca de todo lo que le pasó?
– Pienso que la Argentina tiene que perder el miedo, saber disentir y saber respetar.

(*) De la redacción de Perfil.com.

Fuente: Perfil.com

 

Comentario Druídico: Quienes hemos conocido al P. Fernández Rizzo sabemos que ha sido con frecuencia castigado por su fidelidad a la Iglesia y a sus deberes pastorales. De él puede decirse, es un verdadero sacerdote en el que no hay doblez. De pocos miembros del clero puede decirse esto hoy. Por eso no me extraña que lo hayan castigado, por el contrario, me parece que suma condecoraciones de mérito a su perseverante ministerio sacerdotal. Dios lo guíe y nos de otros como él.

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