Ante el desastre natural producido en Chile
A medida que se actualiza la información sobre las consecuencias del gigantesco terremoto, sus repiques y las olas gigantes que arrasaron algunas poblaciones de la hermana República de Chile, viendo la situación de caos y desesperación de muchos de sus habitantes a causa de la carestía de víveres y agua no podemos sino invitar a la oración a Nuestra Señora del Carmen, patrona de Chile, para que por medio de su intercesión estas tremendas circunstancias puedan verse aliviadas lo más pronto posible. Invitamos también a rezar por el alma de las víctimas fatales y a unirnos en la caridad cristiana con todos los chilenos, muy particularmente con aquellos que son asiduos visitantes de nuestra web.
Todo desastre natural ocurre por divina permisión. Dios no permite un mal sino con el propósito de obtener de él un bien mayor. Roguemos también que esta desgracia vuelva al clero y al pueblo chileno nuevamente a Dios, a la piedad y al respeto de la Santa Religión Católica. Que sirva para la purificación y el progreso espiritual de una nación católica hispanoamericana que, como casi todas, incluyendo a la Argentina, se alejan cada vez más de Dios.
Recordemos que todos somos pecadores y Dios castiga a los que quiere volver a su redil. Probablemente no por medio de un terremoto geológico, sino por uno social la Argentina espera también su hora de dolor. Dios nos guarde a todos.
A medida que se actualiza la información sobre las consecuencias del gigantesco terremoto, sus repiques y las olas gigantes que arrasaron algunas poblaciones de la hermana República de Chile, viendo la situación de caos y desesperación de muchos de sus habitantes a causa de la carestía de víveres y agua no podemos sino invitar a la oración a Nuestra Señora del Carmen, patrona de Chile, para que por medio de su intercesión estas tremendas circunstancias puedan verse aliviadas lo más pronto posible. Invitamos también a rezar por el alma de las víctimas fatales y a unirnos en la caridad cristiana con todos los chilenos, muy particularmente con aquellos que son asiduos visitantes de nuestra web.
Todo desastre natural ocurre por divina permisión. Dios no permite un mal sino con el propósito de obtener de él un bien mayor. Roguemos también que esta desgracia vuelva al clero y al pueblo chileno nuevamente a Dios, a la piedad y al respeto de la Santa Religión Católica. Que sirva para la purificación y el progreso espiritual de una nación católica hispanoamericana que, como casi todas, incluyendo a la Argentina, se alejan cada vez más de Dios.
Recordemos que todos somos pecadores y Dios castiga a los que quiere volver a su redil. Probablemente no por medio de un terremoto geológico, sino por uno social la Argentina espera también su hora de dolor. Dios nos guarde a todos.


Comentarios
Por favor, ¡qué sabe usted
Por favor, ¡qué sabe usted porqué permitió Dios el terremoto! Me parece una imprudencia acusar al clero de que su conducta ha provocado esto. ¡Usted qué sabe! Tal vez fue por culpa de los sedevacantistas o de los de Pío X que constantemente atacan la Iglesia de Cristo, insultando sus jerarquías y a su Santidad.
Haga el favor de no utilizar la desgracia ajena para manipular con sus ideas interponiendo a la Santísima Virgen que ha protegido por demás una catástrofe natural esperada desde hace años. La placa se acomodaba y ya se sabía que pasaría. No se sabía cuando, el Señor permitió que ocurriese de madrugada cuando las carreteras no están atestadas, los colegios llenos de niños o las calles atestadas de gente . Piense un poco, si su techo tiene una gotera no es porque Marcelo faltó a Misa sino porque se rompió y le mojó la cama. La tierra también se acomoda y este sismo, superior al de Haiti, no ocasionó mayores daños por su profundidad. Mire todo lo que hizo el Señor. El pueblo Chileno está con Dios mucho más que nosotros que no sufrimos terremoto alguno, el pueblo chileno es piadoso. Purifíquese usted que se arroga la calidad de juez divino. y que le quepa en su cabeza, DIOS NO CASTIGA, sana, salva y cuida sus creaturas hasta límites insospechados por mente humana. Dios lo perdone por estos consejos que no sirven, carecen de verdad y acusa a un pueblo de impiedad y de supuesto alejamiento de Dios. Como alguien que sabe, conoce y ve, le digo Marcelo es usted un mentiroso.
Una Católica fiel.
Floja en teología
Católica fiel, y no solo en teología, también en lectura comprensiva.
Quien no se puede defender
Quien no se puede defender ataca, no esperaba menos de usted. Comprendo muy bien su escrito y realmente apena por su falta de caridad y su juicio personal a un pueblo.
Quien anda medio flojón es usted no yo. No haga proyecciónes, no son buenas.
No se peleen, es fácil entenderse sobre para qué existe el mal
El mejor de los mundos posibles no lo sería, si fuera habitáculo de robots. Mejor aun -valde bonum- es que la diversidad de lo Real incluya también personass finitas libres con desarrollo moral sucesivo, es decir de cuerpo biológico. Y, para que algunas pocas de estas (valiéndoles a todas las demás, en el Tesoro de bienes compartidos) puedan alcanzar la libertad genuina, es necesario que exista el mal. Una tèrre sans mal, un cosmos o naturaleza sin dolor o donde los bienes no fueran escasos, no tiene sentido. ¿Para qué tal cosmos? La naturaleza sólo sirve para velar la divina Presencia de modo que intereses espurios («ser bueno porque no hay otra opción», «amar a Dios como posibilidad única») no deban obliterar en todos el desarrollo moral; y las regularidades naturales o «leyes físicas» sólo sirven para velar la divina Providencia que las enactúa, de modo de permitir creer que Dios nos ha abandonado y así dignificar la gracia y el acto de la Fe.
Tema ya comentado en PANO varias veces…
Un abrazo para todos,
de si Dios puede causar un mal.
Dios hace todo lo que ES y todo lo que ES es bueno. Dios sólo puede ser causa del bien y todos los bienes nos vienen de El. El mal NO ES, no tiene entidad, es «la ausencia de bien», allí donde debe haber un bien, su falta es denominada mal (si me falta el ojo, que es un «bien debido por naturaleza» tengo el mal de la ceguera, que no ES algo, sino la falta del bien debido).
El mal es el producto del pecado, por el cual el hombre distorsiona su relación con el Creador y se priva del Bien por exelencia, esta privación del bien Eminente, produce una alteración en todas las relaciones con la creación. Pero redondeando, podemos decir que el mal es la gran obra humana, siempre teniendo en cuenta que no es una obra, sino la ausencia de ella, es decir que además de impotentes para hacer el bien, solemos creer que cuando hacemos el mal estamos haciendo algo (Sartre) siendo que simplemente estamos dejando de hacer. Estamos restando.
Este mal que se origina en el primer pecado es la herencia de la humanidad y a partir de ello existe una – por decir- dinámica de mal (Caín matará a Abel y etc) que sufrirán tanto los culpables como los inocentes.
Dios no es CAUSA DE MALES, ya que supondría que causa el NO SER, que destruye, y esta interpretación que surge de la lectura poco advertiva veterotestamentaria, no debe ser tenida en forma literal. Dios sólo nos ha mandado y nos manda bienes. Como bien dice Marcelo en el artículo, «soporta» muchas veces los males que nosostros causamos (entiendase que al hablarse de causación estamos cometiendo una ambiguedad, ya que el mal es la rotura del nexo causal del bien) en pos del bien mayor que es la Libertad Humana, misterio a todas luces insondable, pero egregio y en mucho superior a los males que sufrimos, asunto que sólo comprenderemos en su esplendor al final de los tiempos.
Es cierto que el mal causa mal y el bien causa bien, es metafísica básica, pero también es ambiguo, ya que el mal no es justamente una cadena causal, esto es el bien, sino una rotura de una cadena causal.
Dada la economía de la creación, una rotura de la cadena causal de bien «propuesta» al hombre (y no impuesta para dar juego a la libertad) sería suficiente para borrar toda posibilidad de reencuentro con el bien y nos llevaría a la nada, es decir a la total ausencia de ser y por tanto de bien. Sin embargo Dios en forma permanente y por Providencia «extraordinaria» (es decir milagrosamente) endereza permanentemente el entuerto y «saca bien de mal», de lo contrario la creación no habría podido pasar de su primer esbozo. Dios no manda los males a Job, sino que demustra en Job lo que podría ser del hombre aún justo, librado a las consecuencias del pecado y de cómo El saca- sin embargo- de ellos el bien. El Dios que manda calamidades es Judío, el nuestro no es así, las calamidades vienen como efecto del pecado, y no sólo del propio, sino el de todos, el de nuestros antepasados y el de toda la historia. Justos y pecadores sufrimos del desorden de Adán, del de Caín, del de la Revolución Francesa y de muchos otros como humanos en el mundo. Sufrimos así mismo el desoren de los pecados de nuestros padres, y nuestros hijos los nuestros. «Nada de lo humano me es ajeno».
No me caben dudas de que el cosmos físico sufre a partir del pecado este deterioro en un orden que Dios le había dado, que no quiero decir que haya sido pensado para la infinitud (o sí) pero que indudablemente poseía un equilibrio armónico previsto para el fin de la vida humana. Este desorden se evidencia y golpea ciegamente a tirios y troyanos, es una piedra que lanza al pecador hacia adelante y que golea a cualquiera. Es la herencia del pecado.
Cuando Marcelo dice que a la Argentina le espera un cataclismo social, no caben dudas que es un diagnóstico bastante fácil dado el mal reinante, y este tipo de cataclismos son evidentes en su causación. Pero los cataclismos físicos son mucho más caprichosos, sona especie de bomba de tiempo dejada por el pecado que nos explota a cualquiera por la sóla razón de nuestra condición humana caída por el pecado original. Sin duda el cáncer que puedo tener en las tripas es consecuencia del pecado, quizá el mio, pero es muy probable que sea como efecto de los desordenes morales de cien mil generaciones. De ese mal, del que no soy causa sino víctima, puede sacar Dios el Bien de mi Salvación, o también si le place, curarme.
En suma, los cataclismos naturales son causa del pecado, si. Pero muy probablemente y dado su causalidad, de pecados muy lejanos que provocaron la rotura de la corteza terrestre y hoy vienen a pagarlos los recontratataranietos, que a su vez están cometiendo pecados que van a pagar sus recontratataranietos (calentamiento global producto de la ambición consumista?etc)
El Dios cristiano no sólo no es un torturador, sino que en forma permanente y mucho más seguido de lo que nos damos cuenta, viene a enderezar una dinámica de mal que el hombre echó a andar y que ya debería no sólo habernos destruído físicamente, sino también mandado al infierno. Su mayor obra de Redención es su Encarnación.
Así como los méritos se reparten desde la Iglesia hacia todos, así el mal que sufrimos no siempre es nuestra culpa directa sino nuestra herencia, nuestra condición. Desde este punto de vista, la tragedia chilena dada su remota causalidad física, no puede endilgarse a los chilenos de hoy, lo máximo que podría decirse es que Dios no la impidió usando de Providencia Extraordinaria y El sabrá sus razones para no hacerlo, y sin dudas lo han sufrido miles de inocentes que acarrearán méritos a las generaciones futuras o a las almas del purgatorio.
Cuando se endilgan livianamente los males a la voluntad de Dios se lo desfigura miserablemente y no se entiende (drama de Dostovieski) el mal en el inocente, por ejemplo el mal provocado en el Cristo mismo o en su Madre, únicas inocencias absolutas. Ese mal se sufre por ser parte y acompañar el avatar de la naturaleza caída del hombre y por ello es REDENTOR. De la misma manera todo mal que sufre un inocente se puede entender como corredentor (específicamente en María, pero también en los mártires), y así se entiende el mal con que vemos consumirse la vida de un niño inocente y bautizado en su cuna.
En suma y para no alargarnos mucho, yendo al tema en cuestión, más que la suposición de una «culpa» en el pueblo Chileno como causa de su calamidad, lo que tenemos que ver en este caso es la enorme culpa que todos tenemos sobre las futuras calamidades que caerán sobre el mundo debido a nuestra culpas actuales y el ENORME CAPITAL CORREDENTOR QUE SUPONE EL SUFRIMIENTO DE MILES DE INOCENTES CHILENOS para nuestra propia salvación.
Las calamidades naturales son la más de las veces una toma de conciencia para toda la humanidad de su condición de causantes del mal, y generalmente son en los que las sufren, un capital de expiación.
A algunos chilenos podré recriminarles haber entrado en el descreimiento general de todo el mundo (no a todos) , pero en esta están sufriendo por todos nosotros (humanidad histórica) sin dejar de ver que salvo Cristo y su Madre, ninguno somos completamente inocentes de lo que nos ocurre.
El caso de Haití tiene otras connotaciones, ya que una sociedad desvastada por el mal y en condiciones abyectas de desorden, la catastrofe causó mayor daño como consecuencia de ello. Con menos furor natural murieron doscientos mil, producto muy probablemente de sus malas construcciones, de su atraso, de su molicie etc. Y en Chile algunas de las muertes podrán ser atribuídas a la desidia concreta, al soborno de los inspectores de la construcción, a la torpeza profesional de los que debían preveer etc.. Pero en suma y fundamentalmente, es dable remarcar el valor que el sacrificio y el dolor humano sufrido en este hecho tiene con mucho una connotación corredentora que una consecuencia negativa de su propia maldad.
El mal es nuestra GRAN OBRA es la obra humana, que es una antiobra, un deshacer. Dios sólo hace el bien. Y una equivocada intelección de tipo judía sobre un Dios que castiga con calamidades y males a los hombres es altamente peligrosa y maniqueísta. Cuando Santo Tomás explica el Padrenuestro, habla de un Dios que a veces nos pone a prueba, pero dichas pruebas son no de un mal que sufriremos, sino de una acción virtuosa que se nos exige frente a un mal que no nos ha causado si que hemos causado nosotros mismos; y abunda explicando que nosotros le pedimos que no nos ponga a prueba, porque somos débiles y quizá fallemos, que sólo vea los méritos de su Iglesia y no nuestros pecados. Dios prueba en el bien y siempre en la medida de la que somos posibles, nosotros nos metemos en cada saco que El jamás nos metería.
Si la Virgen murió (cosa no definida) debió ser por una enfermedad, un mal físico del que Ella no tenía culpa alguna. Lo mismo muchos santos inocentes, estos sufrimiento lo fueron por pecados ajenos y con valor corredentor. La dimensión del mal, como todo en el hombre, es social, y no individual.
DARDO CALDERON
Amigo Dardo,
Aprecio su enjundioso post. Solo le pido que explicite más la relación causa-efecto entre pecados-castigos aún en este mundo. Los del otro mundo no son pertinentes aquí. Me cuesta creer que la desgracia abatida sobre Chile es solo causada por los pecados de la humanidad toda, aunque sin duda la dimensión social del pecado que Ud. destaca es evidente. Tampoco veo claro si han sido los incas o los hermanos Pincheira los pecadores que aparejaron este terremoto, o los capitanejos que robaban nuestro ganado y nos llevaban las cautivas.
La Argentina participó de la Guerra de la Triple Alianza, un crimen contra el Paraguay, y creo que pagó y aún paga sus pecados. Los franceses abandonaron Argelia y ahora los musulmanes los invaden… Me parece muy evidente esa causalidad. Luis XIV no atendió a los pedidos del Sagrado Corazón y sus descendientes, 100 años después, fueron barridos de la tierra, y millones de franceses murieron en la Revolución y bajo Napoleón.
No entiendo como se pueda remontar (salvo en la noción básica de pecado original y sus consecuencia como herencia para toda la humanidad) tan lejos para encontrar las causas.
Respondo
Cuando se trata de asuntos personales, es decir de pecados propios, es más o menos sencillo ver las consecuencias. Los ejemplos que Ud trae son claros. Si voto a Kirchner me voy a joder indefectiblemente. Si soy homosexual voy a tener infinidad de males físicos, psiquicos y sociales, etc. En otros casos va a resultar más difícil. Si fornico con una prostituta, puede no pasarme nada notable y puede ese pecado resultar en males para el nieto de la prostituta que yo ni veré ni sabré jamás. Esto es lo que repararé en el purgatorio en el mejor de los casos, es decir aquel mal que heché a andar y del que quizá no tengo ni la menor conciencia de su existencia. Si escribo un libro maligno, no soy conciente de los efectos que producirá en generaciones futuras y quizá nunca los pague en este mundo, pero estos efectos se producen, y por ejemplo, una pornografía resulta la causa de una violación que sufre una inocente tres generaciones posteriores. El culpable verdadero de ese mal que se hecha a andar está bien lejos, sin embargo deberá reparar el daño con la pena que le toque. La sumatoria de todo este mal es lo que va haciendo al mundo un lugar horrible, pero sin duda Dios lo va enderezando cada tanto por los méritos de su Iglesia.
En lo histórico vemos lo mismo y sus ejemplos son claros, sin embargo las causalidades pueden ser muy lejanas, el desastre de la Iglesia lo podemos remontar a Pio VII o más allá según mi hermano Alvaro. La culpa de que miles de personas simples hoy no puedan profesar una Fe íntegra no la tienen ellos, sino que viene de estos efectos lejanos. Son víctimas en su gran mayoría – y probablemente con su pequeña cuota de culpa que Dios sabrá graduar y perdonar.
El hecho de que se haya producido en la tierra una falla geológica que tarde o temprano va a estallar en un terremoto, está tan lejana en su etiología que resulta imposible hacer un nexo causal lógico e imputar a una o a unas personas de ello. Sin duda para los hombres de Fe esto no fué una trampa que tendió Dios a la espera de hacérselas estallar a los Chilenos de hoy día, ya que sumaríamos a un Dios malo, un Dios aleve y premeditador. Dios no hizo un mundo para que estalle, el pecado removió la armonía que la creación guardaba para sus creaturas y muy probablemente esas fallas se hayan producido ¿porqué no? con el mismo pecado original, inmenso cataclismo, y así como aquella inocente sufre la violación producto de la obra infame de un antiguo escritor, muchos vienen a sufrir inocentemente las consecuencias de la retorsión de la naturaleza física ante el cataclismo del pecado.
Que culpa tiene Ud de la trilple alianza? Ninguna, pero sufre sus consecuencias por ser Argentino. Este Pais de mierda tiene lo que se merece; en cierta forma sí, pero no para todos, mi abuelo no se merecía esto, era mucho mejor tipo; ni yo tampoco me lo merezco en la medida que no acepto y ratifico esos errores cometidos por los antiguos. El judío carga la culpa del deicidio si ratifica y aprueba el asesinato del Hijo de Dios. Si lo renueva y lo recrea en su alma. De lo contrario no, no es su culpa, y deberá soportar muchos sufrimientos sin culpa alguna.
Los nexos causales del dolor y el sufrimiento son intrincados, pero su existencia en la persona concreta no implica culpa en dicha persona de manera inmediata. Si me cae un balde de cemento en la cabeza al pasar una obra en construcciónno es mi culpa, soy una víctima de errores y desidias ajenas.
Esta atribución directa de culpa a quien sufre el dolor trae dos consecuencias nefastas. La primera (muy protestante) de que el que sufre algo ha hecho y por ello se lo merece. Falso la gran mayoría de las veces. La segunda, Dios se lo manda porque es un elegido para la prueba (muy judía), pura soberbia e igualmente falso. En ambas se pone a Dios como provocador del mal, ya sea para castigar, ya sea para señalar el elegido.
En el caso concreto resulta totalmente gratuito e infundado pensar que el terremoto se sucede como un castigo divino a los habitantes de Chile, deberíamos tener pruebas más concretas y directas del anuncio divino de tamaña pena. Lo que sí podemos concluir dentro de un análisis de la providencia ordinaria que gobierna el mundo es que la sumatoria del pecado histórico hoy ha golpeado a los chilenos, víctimas de una humanidad errada.
DARDO CALDERON
En la histor
Dardo Calderón, admirable su
Dardo Calderón, admirable su respuesta.
Una Católica fiel que ya cansó a Marcelo
LA VIRGEN ADVIRTIÓ SOBRE EL TERREMOTO EN CHILE
La Santísima Virgen advirtió, cuanto menos dos veces, del sismo en Chile. Lo hizo en las apariciones que están ocurriendo desde hace 15 años en Anguera, Bahía, Brasil.
He aquí los mensajes o anuncios del cielo:
27/10/2009
Mensaje de Nuestra Señora No:3233
Queridos hijos, yo soy vuestra madre y sufro a causa de Mis pobres hijos alejados del Señor. Llegará el día en que muchos querrán arrepentirse de la vida transcurrida sin Dios, pero para muchos será tarde. No permitáis que el demonio os engañe. Sed del Señor y el transformará vuestras vidas. Este es el tiempo de la gracia. La humanidad camina por senderos de autodestrucción que los hombres hicieron con sus propias manos. Un gran sufrimiento vendrá para los habitantes de Italia. Semejantes sufrimientos vivirán los habitantes de Chile. La Tierra se sacudirá y los hombres vivirán momentos de grandes sufrimientos. Rezad. Solamente en la Oración podéis soportar el peso de la cruz. Buscad la fuerza en el Señor. El os Ama y os espera. Este es el mensaje que hoy os transmito en nombre de la Santísima Trinidad. Gracias por haberme permitido reuniros aquí una vez más. Yo os bendigo, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Quedad en paz.
16/01/2010
Mensaje de Nuestra Señora…..No:3267
Queridos hijos, abrid vuestros corazones al Dios de la salvación y de la paz. Sed solamente del Señor y dejad que Él os transforme. No viváis alejados del camino que os señalé al largo de estos años. Doblad vuestras rodillas en oración. No quiero forzaros, pero lo que digo debe ser tomado en serio. Yo soy vuestra Madre y sufro a causa de vuestros sufrimientos. He ahí los tiempos difíciles para la humanidad. Un gran sufrimiento vendrá para los habitantes de Chile. Semejante sufrimiento vendrá también para los habitantes de Lisboa. Rezad. Rezad, rezad. Este es el mensaje que hoy os transmito en nombre de la Santísima Trinidad. Gracias por haberme permitido reuniros aquí una vez más. Yo os bendigo, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Quedad en paz.
En Xto. y María,
Alberto Verz
Estimado Alberto,
El valor probatorio de estos presuntos mensajes que Ud. da por buenos, tendría verdadera fuerza si se cumplieran también las otras profecías, a saber: los sufrimientos equivalentes en Italia y en Lisboa.
En Fátima, la Ssma. Virgen (lo podemos decir con certeza por el reconocimiento de la Iglesia y por la puntualidad de los hechos) profetizó, realizó milagros ante miles de personas, y sobre todo, lo anunciado se cumplió hasta en el adelanto del nombre del papa venidero, aunque los castigos estaban condicionados por la penitencia o impenitencia de los pueblos cristianos. Aún queda la visión de la Tercera Parte por cumplirse…
De estos presuntos mensajes de la Virgen en Bahía, entre otras cosas me sorprende, como en Medjugorje y otros tantos, el número ¡3267! ¿No es mucho hablar?
Sobre todo hay que poner el
Sobre todo hay que poner el ojo en los videntes ya que como dije lo del terremoto en Chile estaba predicho por sismólogos desde hace 15 años. Lo mismo ocurre con Lisboa y si usted quiere, extiéndalo también a España dónde también hay desplazamientos.
Lea los pronósticos y verá que no es dificil predecirlos para alguien que haya leído o estudiado.
Sinceramente creo en las apariciones Marianas aceptadas y comprobadas por la Iglesia. No digo que ésta no lo sea pero…tantas? Y los videntes? Viven acorde a lo que la Madre pide? No lo se.
Le ruego que usted que conoce más sobre esta aparición nos cuente una predicción ya cumplida y nos diga el año en que se produjo. Muchas gracias.
Una Católica Fiel
Hechos 2:17 Lucas 19:40
MENSAJE DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA A SU HIJA AMADA LUZ DE MARÍA
18 DE ABRIL 2010
Hijos amadísimos de Mí Corazón:
MI CORAZÓN ALBERGA A CADA UNO DE LOS MÍOS.
Amados les invito a orar fuertemente por toda la humanidad, que camina hacia el encuentro con su propio y lamentable destino.
El proceder de Mis hijos debería haber cambiado ante los signos que se palpan día a día.
Mediante ellos se les manifiestan los inminentes acontecimiento, que por voluntad de Dios, les he advertido una y otra vez.
No se acerquen a Mi Hijo por temor; acérquense por el amor El deposita en el vivir de cada uno de ustedes, aunque no lo quieran reconocer. La vida es un don, y el disfrutar de cuanto la Mano del Padre creó para ustedes, debería llevarles a un proceder totalmente diferente del que mantienen hoy. Este es el momento para que agradezcan por cuanto poseen, este es el momento para que reparen por cuanto han menospreciado en la vida. Este es el tiempo de la Misericordia y el acercarse al Amor Divino traerá bendiciones para todos.
Con dolor en Mi Corazón miro, vivo y padezco la desolación de Mis hijos. A aquellos que son tocados por la mano de los desastres de la naturaleza les digo: les amo, les protejo, les auxilio y les beso el corazón para minimizar el dolor de las tragedias que están viviendo. Mis ángeles les alientan, aún cuando no sean consciente de ellos.
¿CÓMO UNA MADRE NO VA A ALERTAR A SUS HIJOS, SI LES MIRA EN PELIGRO?
Hay quienes se niegan a recibir Mis llamado, mas ésta Madre no se cansará de prevenir a los Suyos para que oren y clamen misericordia al Cielo.
Llamo a todos a unirse en oración por el país insular, entre el Sureste Asiático y Oceanía. El sufrimiento se acerca nuevamente. Ese país es uno de los mas poblados del mundo. Oren Mis amados; intercedan con prontitud por sus hermanos. Es momento de lamentación, es momento de unidad e intercesión por Bolivia, España, por Estados Unidos, Perú, y por Holanda.
Amados Hijos, mantengan el amor de unos por otros; la unidad es bendición que minimiza el dolor.
NO CAMINAN SOLOS, SON EL PUEBLO DE DIOS.
SEAN UNO SOLO, NO PERMITAN QUE LA SOLEDAD LES INVADA
Mí Hijo les espera, acudan a alimentarse con Su Cuerpo y Su Sangre.
Reconozcan que Dios es Dios y ustedes Sus Hijos.
Acepten los llamados del Cielo, para que con humildad los acojan y se conviertan por amor.
Cuanto viven y se acelera sobre ustedes, es producto de la frialdad con que el corazón humano mira los llamados insistentes del Cielo, para bien de cada uno de ustedes.
LOS ACONTECIMIENTOS SE ACELERARÁN DESDE HOY.
Mantengan la fe, reconcíliense. No se dejen invadir por el temor. Confíen en el Amor y la Misericordia Divina.
SOY LA MADRE DE LA HUMANIDAD, LES MANTENGO EN MÍ CORAZÓN.
LES AMO
MENSAJE DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA A SU HIJA AMADA LUZ DE MARÍA
21 DE ABRIL 2010
Hijos amadísimos de Mi Corazón:
ACUDAN A LA MISERICORDIA DIVINA EN TODO MOMENTO.
NO OLVIDEN EL AMOR INFINITO DEL PADRE PARA CON LOS SUYOS.
Este instante es para que vivan intercediendo unos por otros y así formen una muralla que minimice el mal.
La Iglesia vive momentos apremiantes que van en aumento, sin control. El hombre desea controlar el espíritu, y en este afán está atacando el centro de la Iglesia. Sólo que ha olvidado que la Iglesia peregrina, pero acompañada; camina, pero no sola. La Iglesia palpita en el mismo Corazón de Mi Hijo, Y TRIUNFARÁ, TRIUNFARÁ.
El mal siente que tiene poder, y el hombre se ha entregado en manos de ese “poder maligno”.
La humanidad está a las puertas de enfrentarse con su propio pecado humano. Viene el momento al que no escapará criatura alguna; cada uno se verá ante el Amor infinito de Dios Uno y Trino.
Cada criatura humana mirará su estado interior ante la Misericordia Infinita. Aquí habrá crujir y rechinar de dientes. El hombre se sentirá tan avergonzado por sus pecados ante un Dios que es sólo Amor y Misericordia, que no necesita enjuiciar a sus criaturas a las que ama infinitamente.
Será el mismo hombre quien ante el dolor del pecado cometido se dictará su propia sentencia.
Dios es Amor y no castiga. Es el mismo hombre el que se impondrá su castigo.
Hijitos, PREPÁRENSE; el avance de los acontecimientos no se detiene, continúa con más fuerza ante una humanidad inerte. CONVIÉRTANSE, es tiempo de conversión. ACÉRQUENSE A MI HIJO, Él espera a cada uno de Sus hijos.
Oren, en este instante en que se acercan a grandes acontecimientos dolorosos. El amanecer traerá dolor para algunos países.
Oren, ya que algunas tierras que ya han padecido, padecerán de nuevo.
Oren por Mis hijos de Chile y Brasil.
Oren por Mis hijos de África.
Oren por Centroamérica.
Oren por Mis hijos del País del Norte. La tierra gime.
Oren por la Iglesia que es flagelada una y otra vez.
Oren por todos los países, que les he ido enumerando.
Oren por el mundo entero que vivirá momentos de tensión.
PREPÁRENSE, NO DESISTAN. CONTINÚEN UNIDOS.
ES TIEMPO DE CONGREGARSE EN UNA SOLA UNIDAD.
Les amo.
MENSAJE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO A SU HIJA AMADA, LUZ DE MARÍA.
22 DE ABRIL 2010
Amadísimos Míos, amadísimos de Mi Corazón:
ÚNANSE, ES MOMENTO DE PERMANECER EN LA UNIDAD DE MI AMOR, ES MOMENTO DE SER MI MISMO AMOR.
Cada uno debe laborar en su campo personal y ser Mi mismo Amor. Lo demás se los daré por añadidura.
El enemigo trabaja incansablemente asechando a los débiles de espíritu para llevarles a caer en el pecado, para hundirles en las profundidades del pecado y que no puedan levantarse.
Ustedes Pueblo Mío, Pueblo fiel: no teman, no tambaleen; únanse, formen una fuerte muralla, el cimiento soy Yo. No teman, únanse; cierren sus oídos a las asechanzas del mal. Cierren sus oídos a aquellos que les quieren desanimar; cierren sus oídos a aquellos que con palabras vanas y maliciosas desean destruir Mi Iglesia.
Sean ustedes eco del amor y la entrega de Mi Madre, mediante la oración sincera. No olviden que el que ora, clama; el que ora, ama, el que ora, crece. Es imprescindible la oración para que mantengan esa unidad con Mi Casa.
ÚNANSE A MI CRUZ, SEAN UNO EN MI CRUZ. Sean inseparables de este Misterio que encierra Mi Cruz, Misterio de Mi Amor por cada uno de ustedes. Sean parte de este Misterio de Amor, siendo perseverantes, siendo verdaderos, permaneciendo con fe inmovible. Que lo venidero no sea motivo de flaquear en este momento, sino al contrario: que ustedes se mantengan firmes y constantes, sabiendo que YO JAMÁS LES ABANDONARÉ.
En este momento se dejan abrumar por las vicisitudes que les llegan a su vida, por varias situaciones que se enfrentan a ustedes. Porque así es: les hacen frente a ustedes para que reaccionen en contra de esa ecuanimidad y de esa fe en Mi protección que les he pedido. Hay acontecimientos de mayor envergadura, que se ciernen sobre todo lo creado. El mismo Universo está pendiente de la Tierra, puesto que bien saben ustedes, como criaturas de gran inteligencia, que cualquier hecho que ocurra dentro del Universo, acarrea parte de él hacia todo lo creado. Así la Tierra traerá un gran desorden en todo el Universo.
Debo decirles que un hecho asombroso llegará pronto y será visto y sentido por toda la humanidad.
Continúen siendo perseverantes, no desmayen en la oración, aliméntense diariamente de Mi Cuerpo y de Mi Sangre.
QUE CADA UNO DE USTEDES SEA UN SAGRARIO DE AMOR OFRECIDO A MÍ.
Les bendigo.
Queden en Mi Paz y en Mi Amor.
Su Jesús
http://www.revelacionesmarianas.com/luz_de_maria.htm
YA RESPONDÍ ESTO
Estimado Marcelo:
hace un par de días respondí este escrito suyo. Sin embargo no ha sido publicado. Desearía saber por qué.
Muchas gracias.
En Xto. y María,
Alberto Verz
No lo sé
Tal vez por error. O por falla del envío.
Le ruego me disculpe y lo reenvíe.
Atte.
Marcelo González
Confirma lo dicho
Más allá de la veracidad de la aparición, lo que no juzgo, vease que las palabras de la Virgen dicen: «La humanidad camina por senderos de autodestrucción que los hombres hicieron por su propia mano», aquí se descarta la intervención de Dios en el cataclismo y habla de «sufrimientos» que tendrán dichos habitantes y no de «penas». DARDO
DIOS CASTIGA PORQUE NOS AMA (II)
Estimado Sr. Dardo:
en respuesta a lo suyo lo remito a mi intervención anterior «DIOS CASTIGA PORQUE NOS AMA». Allí, en la exposición de las respuestas a los argumentos de la cuestión sobre si Dios castiga, podrá ver en qué sentido sostengo que Dios castiga, aún cuando sean los hombres quienes por su propia mano caminen por senderos de autodestrucción -como sostiene la Virgen en estos mensajes-. Dios castiga, y puede hacerlo en forma «directa» o «indirecta» -permítanseme estos términos- En «forma directa» cuando interviene alterando alguna ley de la naturaleza para volverla en contra de aquel a quien castiga (vbgr. cuando volvió las aguas del Mar Rojo en contra de los carros y los ejércitos del Faraón, después que hubo pasado todo entero su pueblo. Si no caemos en el racionalismo bíblico tenemos que aceptar que hubo allí una intervención directa de la Justicia Divina suspendiendo las leyes de la naturaleza, en favor de su pueblo, ¿no?). En «forma indirecta» cuando en la misma trangresión a la ley moral van anexas las consecuencias de ello (vbgr. cuando en su misma carne padece el sifilítico las cosecuencias de sus actos lujuriosos). En ambos casos, Dios es la causa primera del castigo, sea como «Legislador Supremo» que impone una ley y la pena concomitante a su transgresión; sea como «Ejecutor» directo de alguna pena.
Le aclaro que en mis intervenciones me he limitado a tratar la cuestión sobre si Dios castiga -si está bien usar esa expresión- No hago juicio de valor sobre lo acontecido en Chile. Quiero decir, no niego, ni afirmo que el terremoto en Chile haya sido en castigo por algo particularmente malo en el pueblo de Chile; no lo sé, no cuento con los elementos de juicio suficientes como para afirmar tal cosa. Digo y sostengo que no está mal decir que Dios castiga.
Tambien que, en todo caso, las advertencias marianas son para la humanidad entera, lo mismo que los castigos -si los hubiera-, y que el pueblo chileno es parte de esa humanidad. Que sea menos culpable que otros pueblos de la tierra merecedores de mayores castigos, no solo no lo niego, sino que lo veo así; pero eso es un misterio en el que no oso profundizar. Es, creo, parte de la economía de la redención, en la que, a veces, los justos pagan por los pecadores, o los menos culpables por los que lo son más. Si Dios quiso castigar a la humanidad, figurada hoy en el pueblo de Chile -menos culpables que otros pueblos de la tierra-, ayer en el de Haití, anteayer en los pueblos del Índico -cuando lo del Tsunami-, etc. es algo que bien puede sostenerse, agregando que si estas naciones fueron castigadas así, cuanto más lo serán aquellas cuya existencia ha consistido en hacer y difundir el mal en el mundo (pienso en países de la Europa apóstata, en los países comunistas, en EE.UU., en Israel, en los países musulmanes donde el cristianismo es perseguido, etc.).
En definitiva, creo que estamos todos de acuerdo en sostener que esta humanidad actual necesita de ciertas palizas correctivas. Ahora, que una de esas palizas la haya tenida merecida particularmente el pueblo de Chile por algo en concreto, yo no lo sé por ahora.
En Xto. y María,
Alberto Verz
De acuerdo Alberto
Todos estos planteos están sabiamente solucionados en el Tomo III de la Summa contra Los Gentiles, y puedo asegurarle. como como en todos los casos, tanto Ud como la Católica fiel tienen razón pero no toda, y esto viene por influencia del talante. Da Ud la impresión de que anda caliente con este mundo y anda con ganas de que DIOS lo meta en caja, y su contrapunto anda con ganas de que Dios se haga el tonto lo más posible. En esto, por talante y porque me conviene yo prefiero a la Católica Fiel y ruego porque Dios no me castigue (aún cuando sea para mi bien) porque soy tan débil que porai termina siendo para mi mal. Normalmente Dios nos puede poner a prueba, y en el Padrenuestro rogamos que no lo haga, es un buen consejo de Cristo.
Estimado Alberto, Dios es misericordia de manera eminente, la creación lo delata y la historia lo recontrafirma. El problema de modernismo y tradicionalismo no se trata de un asunto de rigidez contra bondad, de hecho los más rígidos son nuestros enemigos, la ley farisea y el puritanismo protestante (aunque un poco chotón, el tema está en boga en la película la Cinta Blanca), pero el asunto finalmente pasa porque Dios no sólo es Bueno ontológicamente, sino que es Bueno moralmente, y lo cierto es que se ha encargado de hacernos bastante fácil este tema de irnos al cielo muy a pesar de todos los obstáculos que nosotros hemos puesto a cada paso. Lo concreto es que Dios nos da muestra de una bondad y misericordia permanente y con mucho muy alejada de una aplicación de justicia severa. Más allá de la casuística, el hecho fundamental es reconocer que de Dios nos viene todo lo Bueno y que de nosotros nos viene todo lo malo, que Dios soporta el mal en vistas de un mayor bien y que jamás Dios obra un mal. Que normalmente las consecuencias funestas de nuestras pecados son las que producen esas desgracias y que muchas veces le damos el nombre de «castigos divinos» siendo que en realidad no lo son tales, son simplemente los efectos del mal que ponemos a andar y Dios «algunas veces» permite que nos golpeen, siendo que la más de la veces lo impide. Que tampoco crea que el infierno es un «lugar creado» por Dios para el castigo de muchos, sino que más adecuadamente es el lugar que nosotros creamos para no estar con El, es el lugar donde nuestra voluntad lo quiere ausente y de alguna manera es la pena que nosotros mismos nos ponemos.
Por otra parte, no hay que caer en el error ocasionalista, que supone a Dios actuando directamente en los efectos de los entes creados, estos tienen sus efectos por propia virtud, y no es Dios el que calienta a través del fuego, sino que el fuego calienta como virtud propia. De hecho y salvo algunos pasajes del antiguo testamento que son bastante discutibles en su verdadero sentido (Santo Tomás pone sobre aviso de ellos) no existen casi ejemplos neotestamentarios de calamidades y sufrimientos mandados por Dios al hombre, y sí inmensidad de dolores que el pecado del hombre causa permanentemente.
El problema de modernismo no es que suponga un Dios demasiado bueno y que entonces viva la pepa, sino que supone dios al hombre y que al alejarlo – ausencia de Dios- convierte al mundo en un infierno. Un biólogo francés decía esta frase «Dios perdona siempre, los hombres a veces, la naturaleza nunca», y las terribles consecuencias de nuestro sufrimiento viene de este ir contra la naturaleza que nos rebota de manera inmisericorde, salvo que Dios a veces apacigua los efectos.
En fin, quiero concluir que hay que alejar la idea de un Dios vindicante, que muy por el contrario, para salvarnos no nos castigó sino que se castigó a sí mismo, que purgó nuestras culpas y que nos sostiene sobre un manto de bondad inmerecida y sobreabundante. Frente al mal y el dolor, nuestra reacción no debe ser «Dios lo envió, Dios es la causa», sino que muy por el contrario, «Dios lo mitigó, cuando en realidad se produjo por causa deficiente de las creaturas».
La nuestra sí es una religión de bondad, sí es una religión que perdona fácilmente, es un yugo dulce, es un cielo que se pone al alcance de la mano, es un acto de bondad infinta en su causa eficiente y en su causa final. El resto somos nosotros. DARDO CALDERON
Andrés, realmente no creo
Andrés, realmente no creo mensajes de apariciones aunque pienso que pueden llegar a ser reales. Respecto a éste note usted que no se refiere a castigo en ningún momento y le aseguro que muchos lo predijeron. Se espera desde el año 94 según recuerdo, año en que fui a vivir a Santiago de Chile. Este verano mi hija y yo tuvimos el presentimiento de que ocurriría tanto es así que hicimos una lista de cosas elementales a guardar en un bolso y buscar «in mente» el lugar en su casa dónde las columnas y vigas fueran buen resguardo. Su casa tiene tres pisos y no sufrió ningún daño gracias a Dios. Ella, mis nietos y su marido llegaron 9 horas antes del terremoto desde nuestro país. No pudieron armar bolso ni tenían comida pero ese mismo día el Jumbo abrió sus puertas y se abastecieron.
Muchas personas comunes, sin ningún don y sin ser «elegidos», presientes situaciones que muchas veces no pueden detener pero por algo ocurren y tal vez las oraciones que esa noche se aumentaron y los pedidos a nuestro Padre y la Santísima Virgen permitieron sortear las dificultades y llegar a buen fin. Sin Nuestra Madre y sin Nuestro Señor no somos nada.
«Cuando algo inevitable sucede, se pone de manifiesto que nuestra vida no está en nuestras manos. “Inevitable” es el término que mejor clarifica que nada nos pertenece, y, sobre todo, que no nos pertenece aquello de lo que deriva todo. Nuestra vida pertenece a Otro»
Una Católica Fiel
Causa o Permite?
Ok! No lo Causa entonces Porqué lo permite?
Teniendo presente que hay una gran diferencia entre Causar y Permitir!
No puedo creer esta pregunta,
No puedo creer esta pregunta, Dios no causa ningún mal ya que sería contradecirse a sí mismo, Él es Bien absoluto. Permite, lógico, él nos hizo libres y así como nos creó sin nosotros no nos salvará sin nosotros. En cada ser humano está la salvación, sólo debemos hacer lo que Él nos diga. Permite porque nuestra conducta será la causante de mayores bienes o males y el Juicio será a nuestra muerte. Ya está demasiado explicado.
Una católica fiel
DÉSE UNA VUELTA POR LA COCINA
Sra. «católica fiel» … y contumaz:
veo que «entender» no es su fuerte. Tome un buen manual de teología y también otro de filosofía y aprenda lo que son las causas segundas -a través de las cuáles también Dios gobierna el mundo- la Causa Primera, etc … Aunque mejor y más provechoso le sería darse una vuelta por la cocina; ahí vá a aprender mucha más teología que la que haya podido «aprender» hasta ahora.
Lo de «ya está demasiado explicado» es cierto, y también esto: «¿ Qué otra cosa se nombrará que sea más pesada que el plomo, a no ser el necio ?» (Eclesiástico 22, 17), y este otro: «Con el necio no hables mucho … » (Eclesiástico 22, 14). Y el que le cuadra plenamentre es este: «Quien pretenda instruír a un necio, es como el que quiere reunir con engrudo los pedazos de un tiesto» (Eclesiástico 22, 8)
En Xto. y María,
Alberto Verz
Siga…si quiere buscar en la
Siga…si quiere buscar en la Santa Biblia lo que no sabe expresar con su boca, bueno, allá usted y recuerde que ésto también lo dice.
¡Vanidad, pura vanidad! ¡Nada más que vanidad!
Porque no perdurará el recuerdo
ni del sabio ni del necio:
con el paso de los días, todo cae en el olvido.
Así es: ¡el sabio muere igual que el necio!
Una católica fiel
JUAN PABLO II: El castigo de Dios, prueba de amor
No sobreactúe, lo de permitir un bien mayor de un mal, es archicristiano.
Que tal bien sea el bien espiritual y moral sugerido por el editor, no debiera provocar tales ínfulas en un católico o en una católica (suena a demagogia y mala fe -en alguno de sus dos sentidos- su ataque).
Audiencia general del miércoles, 13 de agosto de 2003 de Juan Pablo II
cita (Texto completo: http://www.zenit.org/article-9822?l=e)
A lo largo de todo el cántico del capítulo 13 de Tobías se repite a menudo esta convicción: el Señor «castiga y tiene compasión… os ha castigado por vuestras injusticias, mas tiene compasión de todos vosotros… te castigó por las obras de tus hijos, pero volverá a apiadarse del pueblo justo» (vv. 2. 5. 10). Dios recurre al castigo como medio para llamar al recto camino a los pecadores sordos a otras llamadas. Sin embargo, la última palabra del Dios justo sigue siendo la del amor y el perdón; su deseo profundo es poder abrazar de nuevo a los hijos rebeldes que vuelven a él con corazón arrepentido.
Dios nos guarde
Católico (perplejo) más bien «pro»-Medjugorje
Errata
Con la errada expresión
«permitir un bien mayor de un mal»
quise decir, obviamente,
«permitir un mal, derivando de él un bien mayor»
Y como dice esta entrada:
no podemos sino invitar a la oración a Nuestra Señora del Carmen, patrona de Chile, para que por medio de su intercesión estas tremendas circunstancias puedan verse aliviadas lo más pronto posible. Invitamos también a rezar por el alma de las víctimas fatales y a unirnos en la caridad cristiana con todos los chilenos…
Saludos
Católico (perplejo) más bien «pro»-Medjugorje
Del mal no sale nunca un bien
Del mal no sale nunca un bien mayor ya que del mal sólo mal sale y ante el mal un bien por pequeñito que sea es BIEN!!!
Entiendo lo que usted dice, me parece que es como decir que lo malo de la bomba atómica permitió un bien mayor al evitar más muertes en la guerra. Ahora me queda claro! Pobres Japoneses murieron millones y por años sufrieron la desvastación de la radiación pero fue por un bien mayor. ¿lo entenderían?
A ver si piensa un poco antes de retrucar…
Estimado amigo,
No puedo menos que pensar que considera pertinente su pequeño comentario.
Sin embargo, para manejar la ironía hay que tener alguna idea de qué se está hablando, sino se corre el riesgo de terminar abaratando cosas que no debieran abaratarse, como en este caso entre otras cosas al usar el sufrimiento del pueblo chileno o el que refiere del pueblo japonés para armar su lucido número, y entiendo que justamente no era esa su intención.
La cuestión es más seria como para tratarla así.
Le haré unas preguntas a fin de acercar el tema a lo que le propongo que está en los extremos del mal y en los extremos del bien.
Si contesta bien eso, entiendo que se resuelve la cuestión, porque «quien puede lo más, puede lo menos» (no discuta este concepto también …)
La traición a Cristo,
la oración angustiada cuando preveía lo que se Le venía («Si es posible, que pase de mi este cáliz -situación-, pero que se haga Tu Voluntad y no la mía»);
el haber sido dejado sólo por sus discípulos, el saber de la no validez de la valentía o libertad de quien juró que iría a la muerte con Él;
las mentiras con que se Lo condenó;
el escuchar que la turba gritaba por la liberación de un sedicioso asesino y por la crucifixión de Él (que hacía una semana había entrado entre aclamaciones -este contraste aclamación/abucheo es sugestivo)
el haberLe puesto una corona (o casquete) de acacias (de espinas larguísimas) alrededor de la frente, las sienes y la nuca;
las burlas como cuando Le decían:
con los ojos vendados «¡Profetiza! ¿quién te pegó?» o
«si eres Dios, baja de la cruz» o
«si salvó a otros, que se salve a sí mismo»;
«Ha confiado en Dios; que él lo libre ahora si lo ama, ya que él dijo: «Yo soy Hijo de Dios».»;
el dejarLo sólo casi todos aquellos con quienes compartió hasta entonces su vida terrena;
la dura y desangrante flagelación;
hacerLo andar desangrado, y en parte del camino cargando unos pesados maderos;
el clavarLe muñecas y pies;
el colgarLo de esos sostenes;
y teniendo a algunos alrededor de jolgorio, y otros mirando el espéctaculo…
Le sumo algún concepto de uno de los primeros convertidos al cristianismo (de lo cual trata este sitio) para agregar a lo anterior
«completo en mi carne lo que falta a los padecimientos de Cristo» (Colosenses, 1, 14)
Todo esto, ¿Es una suma de lo que usted llamaría males o no lo es?
Si me dice que no, que no los llamaría males, o aún que los llamaría bienes,
¿Usted pondría el cuero para recibir ese tratamiento?
Y si usted es tan corajudo de hacerlo,
si usted lo hiciera,
¡¿Para qué lo haría?!
Como orientación sirve lo siguiente:
«Gracias a sus llagas, ustedes fueron curados» 1Pe 2, 24 (pero no lo separe de la antedicha cita de San Pablo a los Colosenses)
Si usted es cristiano (tal vez, salvo excepciones, ni hace falta que sea católico),
cosa que supongo usted es, le pregunto
¿No se derivó de todo ello la posibilidad del Bien mayor para cada ser humano? (p o s i b i l i d a d, hay que trabajar también, con posar no alcanza)
Las preguntas son retóricas.
Espero lo entienda, y le valga.
Dios lo bendiga
Católico (perplejo) más bien «pro»-Medjugorje
Católico pro Medjugorje.
Son
Católico pro Medjugorje.
Son ustedes quienes usan el sufrimiento del pueblo chileno, desde el primer comentario los acusan de pecadores castigados por Dios. Esto es aberrante de parte de ustedes y es un juicio temerario.
Respecto a su comentario, usted olvida que Cristo es verdadero Dios y Verdadero Hombre. No hablamos si algo es o no es un mal, al contrario estamos hablando de que fue Dios quien provocó el terremoto, cosa que NO HIZO.
Me parece que se confunde y bastante, colosenses 1,14 dice: «en quien tenemos la redención: el perdón de los pecados» Refiriéndose a Cristo…¿será casualidad o causalidad su error? ya que afirma lo que sostengo en comentarios anteriores.
Lo que usted olvida es que tanto Pablo como Pedro como cualquier Cristiano debe ofrecer sus sufrimientos para completar los sufrimientos de Cristo pero es un acto voluntario como lo fue el de Cristo mismo. Él quiso morir por nosotros y morir muerte de cruz para darnos vida eterna.
Aquel que perdió su hijo en el terremoto puede voluntariamente ofrecer su dolor o no, pero no es Dios quien se lo provoca como no se lo provocó a su Hijo. Me parece que el misterio de la Santísima Trinidad se le traspapeló.
Respecto a su dicho que según usted no debo discutir (A maiori ad minus) le diré que Si Cristo, lo más, ofreció su dolor voluntariamente aceptado como hombre y querido como Dios, nosotros, pequeñas creaturas imperfectas ( lo menos) debemos también ofrecer nuestro dolor por quienes sufren. Pero ese sufrimiento no lo provocó Dios y Cristo sufrió lo indecible por su naturaleza humana. Que le quede claro que no fue su naturaleza divina la que dudó.
Reitero: Dios no provoca el mal ya que es Bien absoluto y como dije antes se contradeciría a Sí mismo.
Está claro? Y me voy porque a las 15hs empieza el Cenáculo del Rosario al que asisto hace años, rezaré tambien por ustedes.
Una Católica fiel y mariana.
LE CONTESTO A ESTO, EN UN COMENTARIO NUEVO
Le contesto en un comentario nuevo, en relación a esto, en esta misma entrada del site.
Saludos
Católico (perplejo) más bien «pro»-Medjugorje
Estamos en la misma católico
Estamos en la misma católico pro Medjugorje, todo esto se refiere al Antiguo Testamento, luego el Papa hace referencia a la Pascua de Cristo al terminar.
Cristo nos reconcilió con Dios. Después del juicio personal y final, sobrevendrá el castigo, infierno a los malos cielo a los buenos, purgar quien así deba hacerlo.
En aquellos días dijo Jesús:
En aquellos días dijo Jesús: «Sed compasivos, como vuestro Padre es compasivo. No juzguéis y no seréis juzgados, no condenéis y no seréis condenados; perdonad y seréis perdonados. Dad y se os dará; una medida buena, apretada, remecida, rebosante pondrán en el halda de vuestros vestidos. Porque con la medida con que midáis se os medirá».
En su comentario hay crítica no compasión. Me causa mucha tristeza porque conozco muy bien la religiosidad del pueblo chileno.
La religiosidad…
Oh sí, también en Haití hay una gran religiosidad… vodoo.
Vamos, la moral de la sociedad chilena deja muchísimo que desear, del clero ni hablemos.
Por cierto que no digo sea peor que la Argentina… que nunca he pretendido hacer ese juicio, como surge del texto si lo leyeran con el cerebro y no con las hormonas.
Además, religiosidad no es nada. Lo que cuenta es la Fe y las obras de la Fe. Si no entiende esto, no entiende nada.
No compare lo incomparable,
No compare lo incomparable, se erigen en jueces pero serán juzgados con la misma vara. Y SÍ, en Chile hay mayor Amor hacia Dios Uno y Trino las misas diarias duplican en gente y devoción las vacías de este país. Soy Argentina y he vivido años en Santiago, vi, viví y se de la Fe de ese Pueblo. Conozco su devoción,su generosidad y su conciencia de ciudadanía. La Fe traducida en obras, su Hogar de Cristo, sus Santos como Teresita de los Andes y Padre Hurtado. Conozco de sus calles con nombres de Santos ¿sabe usted que en un país donde la Iglesia no está sostenida por el estado, es común calles como Damian de Veuster, Nuestra Señora de los Ángeles, Santa María, Santa teresa de Jesús, Más de cinco que se llaman Pío X, hasta hay una que se llama Lefebvre. Por favor mejor no opine, desconoce la escencia del pueblo chileno. Nos llevan leguas de distancia. ¿Acaso esperan que se caiga Mendoza o afirman el niño muerto en Salta fue un gran pecador castigado? Por favor, Nuestro Señor no le da un empujoncito a la falla de Nazca. No sea ridículo. Disculpe pero no lo envío donde debe ir porque soy educado.
Sr. educado
Me ha insultado prolijamente, me ha llamado mentiroso, de modo que no creo que su apelación a la educación sea del todo sincera. Pero, dejemos esto.
Lo que importa: Ud. ignora la tradición católica argentina, con sus santos (aunque no canonizados aún, que eso tiene más de burocracia que de realidad) como Ceferino, el Cura Brochero y tantos más cuya virtud heroica está fuera de discusión, sin contar con otro gran santo que realizó su enorme obra en la Argentina, como fue Luis Orione. Sus estupendos pensadores y apologistas y además, por si le sirve el dato, donde yo vivo las calles se llaman, por ejemplo, Santa Teresa, San Luis, Sancti Spiritu, etc. Y no es la zona más piadosa del país…
Respecto al juicio de Dios nadie lo discute. Ud. discute la doctrina firme de la Iglesia: Dios castiga por medio de los desastres naturales. Castiga a buenos y a malos, así como hace salir el sol sobre buenos y malos. A unos para su arrepentimiento, a otros para su adelanto espiritual. Y sobre los inocentes, tiene un designio misterioso e inescrutable que solo sabremos en el cielo.
Por supuesto que sí, Dios «dio el empujoncito» en la falla. Lo mismo que no deja caer un cabello de su cabeza si El no lo quiere. O permite que una maceta le caiga desde un balcón y lo mate. ¿O duda Ud. de la Providencia?
Dios no castiga hasta después
Dios no castiga hasta después de nuestra muerte. Dios es un Ser infinitamente perfecto que castiga a los malos con el infierno y a los buenos con el cielo.
Hace salir el sol sobre buenos y malos, el sol es fuente de vida, está en los hombres saber aprovecharlo o destruir el regalo de Dios con obras que hacen peligrar el ritmo natural de Su obra.
Los desastres naturales son fruto de la naturaleza, que Dios puede evitarlos?, por supuesto que sí! pero, en realidad es el hombre quien debe hacerlo. Inundaciones, sequías, todo tiene una explicación en la mano del hombre. Explosiones atómicas en atolones alejados que movilizan las placas etc.
Ya que tanto le gusta el Génesis, sepa que Dios dijo: «Sean fecundos, multiplíquense,(abortos, levonorgestrel en nuestros hospitales y gratis) llenen la tierra y sométanla; dominen a los peces del mar, a las aves del cielo y a todos los vivientes que se mueven sobre la tierra». Este es el legado que Dios nos dió.
Arrepentimiento, adelanto espiritual, es de tanta soberbia calificar a un pueblo de culpable de algo que ni ellos mismos tal vez sepan que me da tristeza su actitud.
Dios no dió ningún empujoncito, nada malo hace Dios, pobre de usted si lo cree. He leído su página y encontré que pedía no se que medicina para el hijo de un amigo. Pobre ¡qué gran pecador debe ser ese hombre! para ser castigado en su prole. Sepa que El Señor ni castigó a su amigo ni al pueblo Chileno, Dios sanará y ayudará a su amigo y ayudará al pueblo de Chile. Dios nos ama y no castiga, ya no lo hace desde que su Hijo vino a redimirnos, Cristo reconcilió al hombre con Dios.
Parece que usted no está muy actualizado y se quedó todavía esperando al Mesías. ¡Ya vino!
Por último, no creo que Dios tenga la disposición anticipada de que pase alguien y se le caiga una maceta, eso déjelo, por favor y respecto a los cabellos el Señor los tienen contados y los que se caen son los pájaros. Dice la Biblia según recuerdo, «ninguno cae sin su consentimiento» y eso es lo que digo ya que Él permite pero no hace mal. No es quien mata los pájaros, deja que caigan. Aclarando sin oscurecer. ¿entiende?
Y lo de ofrecerse usted como expiación tómelo en cuenta, tal vez salve la Patria.
Terremoto, juicio divino y juicio panorámico
Querido Marcelo:
Sin ánimo de entrar en polémicas sin destino, he de decir que cuesta mucho entender el sentido de su compasión.
Affe en Cristo
Mambrú (un chileno terremoteado)
Más bien, el sentido del terremoto es lo que quiero destacar
La catástrofe que ha sufrido Chile tiene un sentido: Dios la ha permitido, como permite todos los males, para sacar de ellos un bien mayor. Esto es teología clásica.
Obviamente me apena tan terrible sufrimiento. Por eso pienso que no está de más recordar esta verdad en medio de las tribulaciones. Así como reflexionar sobre la creciente apostasía de nuestros pueblos. Yo he dicho que Dios seguramente busca devolver a Chile (a los chilenos como nación) por el buen camino de la Fe católica del cual se van apartando día a día. Y por eso me dicen que hago un juicio, como si yo hubiese decidido el terremoto o como si se precisara ser clarividente para comprobar estas realidades.
También postulo un gran castido para la sociedad Argentina, que quizás sea un terremoto social… como castigo por nuestros pecados. No lo deseo, pero parece que va a ser así.
He releído cuidadosamente el texto y me parece bien claro y católico.
Mis oraciones y solidaridad para con todos los chilenos.
Respondiendo su «respuesta»
Respondiendo su «respuesta» Ya sabemos que Dios permite, también que nos hizo libres. Que de un mal salga un bien mayor???????????????? del mal sale mal, del bien sale el bien. Y ese Bien es Dios que ayuda, tiende su mano, hace milagros aún hoy, sana, salva y evita el mal que es ausencia suya ya que Él no habita en el mal, porque éste proviene del maligno. Dios no provoca mal ya que es El Bien y sería contradecirse a Sí Mismo. El sentido que puede usted dar a esta catástrofe es personal e íntimo, no es la verdad ni mucho menos. Si le apena o no, también está dentro de su intimidad. La verdad, ¿su verdad? sí su verdad no la de Dios. El pueblo de Chile no se va apartando día a día de la Fe católica, ¿que sabe usted de ello? Su «información» seguramente es parcial. Usted hace un juicio pero no como si decidiera el terremoto sino como alguien que desde su casa, fresco y con un buen vaso de agua en la mano mira y juzga sin decidir nada, no se preocupe, gracias a Dios no tiene ese poder.
Eso de que usted pide un castigo para argentina en forma de terremoto social me aterra. No puedo creer que alguien que se dice católico practicante pida, postule un dolor tan grande para nuestra Patria como solución a sus faltas para con el Señor. ¡Qué sabe usted hombre lo que Nuestro Padre quiere!! Más dolor!! Ofrézcase usted como víctima expiatoria pero no hable por boca de todo un país.
Cuéntenos cómo materializa su solidaridad. Sus obras? ¿Cuáles son? Gracias por sus oraciones pero a Dios rogando y con el mazo dando. ¿en qué trabaja amigo para ayudar a ese país hermano y tan querido por mi? Cuéntenos.
¿Es que nadie conoce la doctrina católica?
Después del pecado original, el hombre quedó sujeto a la ignorancia, la enfermedad, a la hostilidad de la naturaleza y a la muerte.
¿Es necesario que le recuerde los episodios bíblicos en los que ciudades enteras han sido destruidas por sus pecados? Recuerda Ud. Sodoma. Y Jerusalén, sobre la que «no quedará piedra sobre piedra», profecía que se cumplió puntualmente. Y Nínive, que se salvó por la penitencia. Y fue revelado que Dios las castigó por sus pecados… o las perdonó por su penitencia. ¿Se acuerda del Diluvio Universal? ¿O fue también un acomodamiento de las placas tectónicas?
Yo no pido un castigo sobre la Argentina, por el contrario, pido misericordia, aunque el castigo lo veo como una posibilidad por causa de nuestros múltiples pecados de los que no nos arrepentimos, al menos de un modo público. Y advierto para que otros pidan misericordia con obras. Oración, mortificación, caridad.
Pero es inútil: el sentimentalismo ha bloqueado el sentido católico de la justicia divina. Solo aceptan un Dios «bueno», nunca un Dios justo.
«Dios no castiga», dicen. ¿Y el infierno qué es sino un lugar de castigo? ¿Y el propio purgatorio, sino un lugar de reparación por las penas no purgadas en la tierra? Justamente, estos dolores producidos por las catástrofes, tomados según el sentido de la Fe son grandes oportunidades para purificarnos por nuestros pecados, como lo son también en el orden individual las enfermedades, las muertes de seres queridos, las frustraciones y las injusticias recibidas…
Lea el catecismo…
Por otra parte, si yo no hiciera nada por ayudar a los chilenos ¿eso le quitaría veracidad a lo que digo? Su modo de argumentar es puramente sentimental y penoso para un católico, que debe tener la Fe como guía, no las «sensaciones de la piel». Es un catolicismo mujeril y beato, no viril (como pedía Santa Teresa a sus monjas) y fuerte.
Respuesta a su «respuesta».
Respuesta a su «respuesta». Por supuesto que conozco la Biblia y también el Antiguo testamento. Para describir este drama, los autores inspirados no recurrieron a formulaciones abstractas. Lo hicieron por medio de una serie de relatos convenientemente ordenados, estos relatos son de hondo contenido simbólico, y llevan la impronta del tiempo y de la cultura en que fueron escritos. Nunca deje de tener en cuenta esto porque no sabrá lo que está leyendo. Por eso, es imprescindible distinguir entre la verdad revelada por Dios, que mantiene su valor y actualidad permanentes, y su expresión literaria concreta, que refleja el fondo cultural común a todos los pueblos del Antiguo Oriente.
Dudo mucho que usted sea un excelente exegeta, razón por la cual evitaré tratar sus castigos del Antiguo testamento aplicándolos a Chile. Nada más alejado y hasta con tristeza diría que irrisorio.
Usted dijo que postula, sepa señor que postular es pedir. Usted pidió castigo y si no lo cree, lea lo escrito. Insisto, ofrézcase usted como victima expiatoria, ya que tanto pide, pues sea el primero entonces, tal vez sea suficiente dada su gran piedad y salva la Patria. Pidió claramente un castigo para nuestra Patria. Semejante actitud espanta aún más por provenir de alguien que se dice católico. Le advierto que conozco el catecismo del principio al fin, lo leo constantemente y recurro siempre a él, gracias por su consejo pero no hace falta.
Dice que Dios castigó Chile por alejarse de la Fe y si no fué así? Si lo que ocurrió es que la placa de Nazca se metió dentro del continente y que hasta movió 8cm el eje terrestre entonces ¡qué me viene a hablar de pérdida de fe, de diluvio, de Sodoma y Gomorra!
Si usted no hiciera nada por ayudar al pueblo de Chile, no sería de gran importancia salvo para su conciencia que tal vez pueda ser laxa entonces, así tampoco le importaría. lo que quita veracidad a su comentario son sus flacos, pobres y personales argumentos, no sus obras, eso es su problema o no, depende su solidaridad.
Respecto a mi catolicismo no es ni mujeril ni beato, cosa que ruego me explique, lo mismo que catolicismo viril. ¿podría expresarme dónde hace referencia a esto mi querida Santa y en que año?. Y terminando, Dios castiga después del Juicio, a nuestra muerte seremos juzgados. Antes no, debemos dirigir nuestros actos al bien y cumplir con lo que Él nos dice. Usted mismo con su ejemplo de purgatorio e infierno lo deja claro. No antes, sólo después de la muerte, por nuestros actos, seremos juzgados. Me parece que leer la Biblia a los saltos es un error y lleva a un error mayor.
Chile se aparta de DIOS
Sra. Soy chileno y nos apartamos cada día más de Dios. Sólo un botón de muestra: El Festival de la Canción de Viña del Mar. Es grosero y blasfemo.
Augusto
Estimado Augusto:
Cómo verá,
Estimado Augusto:
Cómo verá, me ha sorprendido lo sucedido en Chile y me gustaría que usted nos contara más lo que iba a suceder e el festival de Viña de mar…
Pues, así como un Katrina en castigo por la semana gay, un tsunami por la corrupción de las costumbres y en Haití por la onsagración al demonio… Algo pasó en Chile que Nuestro Señor mandó tremendo terremoto.
Tenemos noticias de los prioratos de la FSSPX que están bien …
Margarita del Río….
Deshojada Margaríta, cuide no
Deshojada Margaríta, cuide no ahogarse, sabe lo que iba a pasar en Viña, nada, absolutamente nada. Ahora, si quiere ver algo para su morboso gusto la invito a Córdoba, recorra el margen del Río San Antonio y verá por toda su costa, entre las piedras de lugares solitarios, cenizas con resto de macumbas con comida,trapos rojos, botellas llenas de vaya a saber que, pedazos de huesos y cosas indefinidas. Vaya, vea que aquí a la vuelta llaman al mal. El pueblo chileno es bueno, trabajador, lo conozco y su religiosidad católica, supera a la nuestra. Lo que usted dice es un juicio temerario hacia un país. Qué desubicada en tiempo y lugar debe estar para decir que tal o cual cosa causó la muerte de tanta gente. Usted que cree conocer supuestos designios divinos ¡Cuídese! Esas cosas no le gustan al Señor » No seas excesivamente justo
ni quieras ser demasiado sabio:
¿para qué te vas a arruinar?
«No seas demasiado malo
ni te comportes como un necio:
¿para qué vas a morir antes de tiempo?»
Jazmín del Cabo
Pegando mis pétalos con la gotita… Por prevención…
Estimada Jazmín del Cabo:
En primer lugar conozco muy bien al pueblo chileno y por eso me he preocupado por el tema… En muchas cosas ellos son más coherentes que nosotros…
En cuánto a nosotros. Mucho de lo que sucede en nuestro país es por nuestras neglicencias y omisiones a la hora de tomar el toro por las astas… Es decir a la hora de Defender los Derechos de Dios.
No tenemos terremotos pero hay provincias que sufren sequías y cuando no… Son inundaciones… Tenemos gobernantes corruptos y gobernantes que son enemigos de Dios y de su Iglesia.
En el norte hay mucha pobreza y también paganismo.
Hay sacerdotes que en aras de una falsa pastoral propician la «devoción al gauchito gil, la difunta correa o «santifican» a sacerdotes tercemundistas … Otros han pérdido la razón de Ser del Sacerdocio, otros perdieron la fe o no tienen esperanza…. También hay un buen número que hacen lo se le viene en gana…
En fin estimada Jazmín. Nada sucede si Dios no lo quiere… Él permite que sucedan hechos trágicos para sacar un mayor bien… Un bien que se traduce en nuestra obligación de rezar por los muertos y los que sobrevivieron; en la purga de nuestros pecados, en movernos a la conversión, etc.
Margarita del Río
Margarita, coincido con usted
Margarita, coincido con usted en lo que respecta a nuestra Patria, hay mucha pobreza y gobernantes corruptos, un clero más preocupado por cosas temporales que divinas y un pueblo que está cayendo en la pasividad de los que bajan la cabeza hasta que se la pisan. Gandhi decía que hay que inclinar la cabeza pero no tanto como para que te pongan el pie encima. Hoy ya nos lo pusieron a muchos. Ruego a Dios que la solidaridad del pueblo chileno sirva de ejemplo para mover un poco nuestros corazones y mentes y así, buscar lo mejor para la Patria. Nuestra Madre nos protejerá junto a Nuestro Señor.
Vea usted, 30.000.000.000 de dólares donó el mismo pueblo para reconstruir una parte del país chileno, aquí no saben como robar las reservas para pagar una deuda que ya estaba considerada en el presupuesto. ¿dónde habrá ido a parar el dinero? …
Bendiciones,
Una católica fiel que cultiva jazmines del Cabo.
El festival de Viña
Lo que sucede en el Festival es igual o peor cada año. Se repiten vulgaridades, se honra todo tipo de modas o comportamientos «alternativos» se sepulta la cuaresma en el olvido, etc, etc. El chileno NO es católico, tiene un sentido religioso que es cada vez más ¿natural? ¿así se dice?, pero no conoce la doctrina, no la practica. Los Obispos están preocupados de la «Cosa social» y el gran ejemplo de eso es San Alberto Hurtado cya única enseñanza u obra legada es un albergue para´los pobres, pero un albergue SÓLO material, no un albergue de Fe. La culpa, obviamente no es del chancho, el pueblo, sino de Don PANCHO, Los Obispos y Sacerdotes, excepto los FSSP-X y uno que otro por aquí y por acá.
En la moral matrimonial……………un desierto, todas toman pastillas, todas «se cuidan» o «cuidan» a las hijas. Los más grandes hombres públicos que hacen gala de ser Opus Dei adoran a la pachamama con tal de ganar votos, Lavín el principal, etc, etc.
Los legionarios de Cristo mandan a sus curas a «apoyar» a las familias con problemas después del terremoto porque estbán en una discotec, pero ¿Les hablan de lo malo que son en si mismo esos lugares o de lo malo de la música?
Hay un largo etcetere que es más para especialistas.
Saludos
Augusto
¿Es Ud. chileno, Augusto?
Si me permite preguntar.
Chileno de pura cepa
Evidentemente soy chileno, no me meto en asuntos relativos a otros países.
Saludos.
Augusto
Augusto, su comentario
Augusto, su comentario asquea, Con hablar mal de alguien que tanto bien hizo, basta para tener una pintura de su persona. No escupa al cielo, Augusto, no lo haga, se arrepentirá. No tenemos derecho a criticar a quien ha hecho mucho más que nosotros por el bien de los demás y por la difusión de la Fe.
Como decía el Padre Hurtado :»el que ha mirado una vez siquiera los ojos de Jesús, no lo olvidará jamás.». El Padre Hurtado llegaba después de la media noche, muy cansado después de recoger niños de las calles a los que dejaba instalados en el hogar de Cristo. Luego de pasar horas en la capilla en fervorosa devoción, se iba a dormir. Frecuentemente ocurría que lo llamaban para atender algún enfermo grave y nunca permitió que otro fuera en su lugar sino que se levantaba y salía sin demora. (P. O. Contreras)
El padre Hurtado dio un testimonio de caridad y de amor, decía «que todas las aspiraciones más sublimes del hombre se encuentran en la Eucaristía» Amaba la Santa Misa y transmitía ese amor. Su obra lo ha trascendido.
¿quien y qué hace usted más grande para arrogarse el derecho a criticar?
Una Católica Fiel
¿y los jesuitas actuales?
Estimada católica fiel:
Estoy de acuerdo que el padre Alberto Hurtado es un admirable sacerdote jesuita.
Pero ¿qué opina de los jesuitas actuales como el padre Felipe Berríos que son modernistas hasta la médula?
Lamentablemente en Chile como sacerdotes valientes sólo destacan el padre Raúl Hasbún y el cardenal Jorge Medina.
Saludos
Jorge de Chile
No acostumbro juzgar al
No acostumbro juzgar al clero, puedo decir que éste me parece bueno, pero dudo hacerlo con el que me parece malo. No soy nadie para juzgar a un sacerdote aunque le aseguro que me agarro la cabeza más de una vez y tengo que controlar la lengua.
Ni le cuento en el colegio donde van mis nietos, por eso insisto en su formación de parte de sus padres.
Cuando hago énfasis en la religiosidad católica no me refiero a los sacerdotes sino al pueblo sacerdotal que, comparado con el argentino, es numeroso y fiel en su mayoría. Respecto a las órdenes, creo que en todas hay ovejas negras. Mire usted un ejemplo, el Monasterio Benedictino que está en Las Condes es absolutamente diferente que el que está en los Toldos en mi país. Las celebraciones en uno son litúrgicamente correctas y en el otro…mejor ni hablar.
Ahora, los jesuitas son capítulo aparte.
Pero que le quede claro que Dios pone siempre un Santo para ejemplo de sus hermanos de Fe.
Una católica Fiel
Error de Augusto
Me disculpo, la redacción es erronea. No pretendo criticar a San Alberto Hurtado. Mi crítica es a quienes lo han sucedido en su obra, respecto a los cuales mantengo todo lo dicho, que se resume en que han convertido la obra del Padre Hurtado en algo meramente humano.
Atentamente
Augusto
¡ Esto pasó !
Margarita:
buscando noticias pasadas de la vida social, política y religiosa de Chile, encontré éstas:
El diseñador Ricardo Oyarzún realizó el desfile Vírgenes Fashion Show “con motivo de sus 15 años de trayectoria en el mundo de la moda”.
Según explica la organización, el show que tendrá también entre sus modelos a un transformista “busca personificar a la Virgen en atuendos y posturas inapropiadas y ofensivas”.
La Teletón es una fundación de beneficencia para discapacitados, que año tras año reúne fondos principalmente de donaciones de particulares. Cada año los canales de TV dedican toda su programación a transmitir los “espectáculos” desde el Teatro Teletón. Entre los espectáculos (que la gente usa como excusa para “donar” dinero. ¡Vaya limosna mal entendida!), está la Vedetón, en la que conocidas prostitutas bailan y se desnudan…
Hoy martes, día 13 de enero, al mediodía, empezarán su show en la Moneda. Y el jueves próximo, 15, lo harán en la disco BNK. Consistirá en “modelos” que desfilarán vestidos de manera muy indecente, evocando distintas advocaciones de la Santísima Virgen y de los santos. Son prostitutas y degenerados que osan poner en pie de igualdad los misterios más santos con su representaciones depravadas.
Ante todo eso (que fuera en enero de 2009), la jerarquía católica de Chile -verdaderos «perros mudos»- ni hizo, ni dijo mú.
PERO, en relación a la legalización de las uniones de hecho entre homosexuales, el Presidente de la Conferencia Episcopal, Mons. Alejandro Goic declaró a Radio Agricultura:
“yo creo que eso es legítimo que la legislación busque resolver los temas patrimoniales en las uniones de hecho”.
A modo de fundamentación el Obispo añadió:
“la Iglesia debe trabajar seriamente para que nadie discrimine a nadie y que todos sean respetados en su dignidad de seres humanos, más allá de sus condición (…) sexual, etc.”.
ASIMISMO, el jesuita chileno Felipe Berríos apoya la regulación de las parejas homosexuales
El sacerdote jesuita chileno, Felipe Berríos, ha respaldado esta mañana la iniciativa de regular las parejas de hecho, idea planteada en el documento `acuerdo de Vida en Común´ que elaboraron los senadores Andrés Chadwick (UDI) y Andrés Allamand (RN) y que posteriormente fue respaldado por Sebastián Piñera, candidato de la derecha a la presidencia de Chile. «Lo que ha hecho Sebastián Piñera es un sentir muy extenso de la sociedad chilena. Creo que cada vez nos damos cuenta que hay situaciones de hecho que hay que regularlas …»! declaró el jesuita.
Para estas cosas, algunos clérigos sí abren la boca.
TAMBIÉN, a mediados de enero de este año 2010, la presidente Bachelet promulgó la ley que autoriza la distribución gratuita de la píldora «del día después» a partir de los 14 años. Ante esto, la Conferencia Episcopal chilena realizó una sedicente, tibia y demócrata-idolátrica manifestación de desacuerdo.
Y FINALMENTE, un hecho curioso. En abril de 2008, cuando el Tribunal Constitucional prohibió distribuir el anticonceptivo en el sistema público a menores de 14 años -medida ahora abolida por la Bachelet- una de las ciudades donde hubo más manifestaciones de rechazo al veto del Supremo Tribunal, enfrentamientos y disturbios fue en Concepción.
«El que pueda entender, que entienda»
Saludos,
Viña del mar y las ofensas públicas a Dios
En Argentina se vienen muriendo periodistas, cantantes, escritores, modelos, en los últimos tres años aproximadamente, y en ninguna publicación hay referencia al plano religioso de la existencia, al juicio de Dios. El expresidente Néstor Kischner, estando enfermo rechazó al sacerdote que fué a visitarlo para darle los sacramentos, en Bs As se acaban de «casar» dos homosexuales, el segundo caso; ahora quieren cambiar el Código Civil para equiparar esa uniones al verdadero matrimonio entre un varón y una mujer. La lista de ofensas públicas a Dios N. Señor, el desprecio, cuando no la persecución abierta a los católicos, es habitual. ¿Y el pueblo argentino? Bien gracias, cada uno en lo suyo. No voy a interpretar aquí lo sucedido en Chile,pero está claro en Argentina lo que necesitamos: conversión y penitencia. Un terremoto, una desgracia nos ayudará a reaccionar? NO sé…tal vez aquí son iluminadoras las palabras de Jesucristo: ni aunque resucite un muerto cambiarán; la necedad del hombre es tan infinita…que más tiene que hacer el Señor para que se lo deje de ofender públicamente? Que más tiene que hacer el Señor por la salvación de los que -según el modo de vivir que se extienden- lo que les interesa es pasarla bien?
El festival de Viña es eso,
El festival de Viña es eso, un festival que no tiene porqué ser un lugar para llevar a nuestros hijos o ir nosotros. Es tan malo como cualquier recital de esos que pululan por todas partes. Estoy de acuerdo con sus palabras ya que eso demuestra los valores del pueblo de Chile, eso que usted dice es lo que la mayoría piensa, no lo que piensa un minúsculo grupo y menos aún la pobre gente que murió en la catástrofe. El pueblo chileno no se aleja cada vez más de Dios, al contrario tiene ahora la fuerza y la boca abierta para decir lo que está mal en un festival y no callarse como lo hicieron durante años. Hoy defienden la Fe, hoy la gritan. Por eso el demonio se vuelve loco como un tigre enjaulado y busca atacar. Los ataca pero quédese tranquilo, Dios los ayuda.
Una Católica fiel
Haití y Chile
No sólo el desastre de Haití, cuya “religión oficial”, el vuduismo de culto diabólico, fue implantada por Aristide; Madeira, Chile, o las inundaciones de Francia se ha agolpado como calamidades coincidentes con las sanciones anunciadas por la Virgen en diversas ocasiones, para advertirnos de que hay un mal absoluto, el alejamiento de Dios con consecuencias eternas, y que los reveses de la naturaleza y aun la muerte física son sólo sus resultados. ¿Está Dios enfadado? No sólo está enfadado sino que clama día y noche para que regresemos a Él. El hombre no es más que una criatura, pero cuánto la ama Dios, y grandes son las obras que ha suscitado: la Encarnación y la Redención que están hoy del todo olvidadas. La cuaresma y la Semana Santa nos deberían hacer reflexionar: la vida es una prueba merecedora de un premio o un castigo eternos. La crisis actual no puede apagar esa otra crisis de moralidad que hoy vivimos, encabezada por la corrupción de las autoridades mundiales a todo nivel. Sólo con la conversión veremos la luz. El Cielo nos avisa.
Isabel
Desastre en Chile
Sr. Marcelo González: he leído con cierto estupor su comentario sobre el terremoto en Chile. Usted podrá haber estudiado mucha doctrina católica, no lo sé, pero ello no le garantiza la correcta aplicación e interpretación de la misma.
Es claro que Dios no quiere el mal en ninguna de sus formas naturales, ni las pestes, ni las tragedias sísmicas, ni la muerte, …lloró ante su amigo lázaro. Es el hombre quien, con su pecado original, como bien dices, ha provocado, entre otras cosas, este vuelco hostil de la naturaleza en sus distintas formas. Pero así como Dios respeta el libre albedrío de los hombres permitiendo – NO QUERIENDO- que un hombre asesine a otro, del mismo modo respeta las leyes físicas y termodinámicas de la naturaleza permitiendo- NO QUERIENDO- que ocurran tragedias como la de referencia. Dios es el Dios de la Vida, tal es así, que entregó la suya para salvarnos de una muerte segura e irreversible.
Decir que tragedias como estas son castigos de Dios por los pecados de los hombres es una verdadera temeridad. ¿Es que el pueblo chileno , o el haitiano, son mas pecadores que otros de la Europa del 1º mundo, de EEUU o de la Argentina nuestra, que no han sufrido una tragedia de esa envergadura? Oh casualidad, las poblaciones mas pobres, son siempre las mas afectadas por estos cataclismos, ¿es que Dios es “racista”? ¿Y que hay de los niños? ¿es que acaso Dios los castiga por el pecado de sus mayores?
Que Dios en su Infinita Misericordia trate, en esas circunstancias dolorosas para esas personas, de mover los corazones de aquellos que se alejaron de El, no significa que manipule maquiavélicamente los fenómenos naturales para lograr la posterior conversión de los pecadores, porque también están los que pierden la Fe.
Discúlpeme Marcelo, pero me parece que a Usted le falta aprender una lección fundamental, que es la lección de la Vida, una Gracia que Dios también nos dá. Atte.
Damián
Según su teoría
el pecado original, que priva de la visión beatífica a los niños nonatos abortados, tampoco es justo. Hemos de desechar todas las revelaciones de la Ssma Virgen que anuncian castigos de Dios. Y además hemos de dejar en manos de una fuerza ciega el cosmos, como si nadie lo rigiera.
Dios hace llover sobre justos y pecadores, y también deja caer el castigo sobre culpables e inocentes. A algunos los lleva al arrepentimiento, a otros a la santidad. A muchos, de corazón duro, no les hace mella.Pero eso no es culpa de Dios.
Lo del pecado original, lo
Lo del pecado original, lo dejaremos ya que entraría en terrenos personales, respecto a las revelaciones de la Santísima Virgen, siempre advierte peligros que no serán tales si hay oración, ayuno y penitencia. No son castigos aunque guste nombrarlos así, nosotros no escuchamos a la Madre y es por eso que las traducciones no suelen ser fieles, más bien convenientes en algunos casos.
Respecto al cosmos, no se preocupe, eso el Señor lo pensó cuando lo creó. Sus leyes, creadas por Él lo rigen, nada ha dejado al azar, los hombres son quienes modifican su obra con la manipulación de lo natural.
Dios hace llover sobre justos y pecadores,hay Marcelo!! Dios no hace que llueva sobre el campo de los buenos y deje de llover sobre el campo de los malos. Dios no hace que salga el sol sobre los que van a misa el domingo y no salga sobre los que no van a misa, sino que el amor de Dios es incondicionado. Ama a justos e injustos, a buenos y malos. Ésa es la imagen de Dios que reproduce Jesús. Y ésa es la perfección de Dios que nosotros tenemos que imitar.
Marcelo, me parece que sigue nadando en confusión.
¿NO ESTARÁ CONFUNDIDO USTED? (Y CONFUNDE A LOS DEMÁS)
¿Dónde dice Marcelo Gonzalez lo contrario a esto con lo cual termina de decirle que él está confundido? ¿Porqué inventa?:
«Dios hace llover sobre justos y pecadores,hay Marcelo!! Dios no hace que llueva sobre el campo de los buenos y deje de llover sobre el campo de los malos. Dios no hace que salga el sol sobre los que van a misa el domingo y no salga sobre los que no van a misa, sino que el amor de Dios es incondicionado.»
¿Dónde dijo que llueve sobre los bueno y no sobre los malos o sugiere lo de que sales el sol sobre los que van a Misa y no sobre los otros?
Sí el dijo esto que es lo contrario (!!):
«Dios hace llover sobre justos y pecadores, y también deja caer el castigo sobre culpables e inocentes»
El confundido parece usted, y será por ello que da vuelta las cosas.
un confundido
No se confunda, lea bien, se
No se confunda, lea bien, se le pasó una parte y es esta «Dios no hace que salga el sol sobre los que van a misa el domingo y no salga sobre los que no van a misa, sino que el amor de Dios es incondicionado. Ama a justos e injustos, a buenos y malos. Ésa es la imagen de Dios que reproduce Jesús. Y ésa es la perfección de Dios que nosotros tenemos que imitar.»
Ustedes olvidan que Cristo nos reconcilió con Dios y por eso tenemos vida eterna. Los castigos nos esperan para después de la muerte y Nuestro Señor nos dejó el sacramento de la Confesión para que personalmente nos reconciliemos con Él. Nos da también la oportunidad de purgar las penas temporales, esa impronta del pecado, en el purgatorio.
Cristo no murió en vano pero parece que ustedes así lo creen.
Confunden
Una católica fiel
¿No se purga en la tierra?
¿Solo en el Purgatorio?
Y… los de la New Age
Y… los de la New Age sostienen que aquí en la tierra o en otras vidas, algunos evangélicos también y aún más, que Cristo ya purgó por ellos. ¿usted que dice?
Desde el punto de vista de mi Fe, los enfermos y sufrientes, al ofrecer su dolor están utilizando una forma de purgar sus faltas, también las buenas obras y las indulgencias. Mi referencia al purgatorio se da hablando del juicio después de la muerte.
Una católica fiel
Bueno, la coherencia no es su fuerte
Parece que el tema quedó claro. Ud. ya sabe lo que pienso por mis otros posts.
PORQUE TE AMO, TE CASTIGO
Estimado Anónimo:
dice Ud.: «Dios … Ama a justos e injustos, a buenos y malos. Ésa es la imagen de Dios que reproduce Jesús. Y ésa es la perfección de Dios que nosotros tenemos que imitar.». Esta frase suya requiere de algunas aclaraciones y precisiones, me parece. Dios no ama a todos de igual manera. Es un misterio, pero Él tiene sus predilectos, a los que ama más que a otros. Entre los doce, amaba más a Juan que a los otros, «el discípulo amado» dicen las Sagradas Escrituras cuando se refiere a Juan (en su Evangelio).
Y los castigos de Dios a Israel, eran por amor a su pueblo -para que se volvieran a Él y dejaran la idolatría a la que eran propensos. De igual modo, los castigos a su pueblo actual -el cristiano- son por amor.
La palabra «castigo» está bien utilizada, despojada de todo «horror sensiblero» progre y moderno expresa correctamente las consecuencias de las trangresiones abusivas a las leyes morales y/o naturales.
En Xto. y María,
Alberto Verz
Lo que a usted le parece
Lo que a usted le parece contradice lo que dijo Cristo.
No vuelva al Antiguo testamento, aman hablar de él los que necesitan un Dios castigador y con garrote, ya hablé sobre la redención y reconciliación con Dios a través de su Hijo.
Dios no mata por amor, por amor al hombre lo ayuda a salir del pozo donde cayó y… ¿nunca se puso a pensar que pudo ser el demonio quien castiga y no Dios? ¿Que el mal lo provoca el antes nombrado y no Dios? No se le ocurrió que las almas más pías son las que más sufren? Dios las castiga o el otro?
Dios ama a todos los hombres por igual, hay elegidos pero no más amados, esos elegidos son precisamente los que transmiten a los hombres su amor, algunos los llaman Santos, ¿sabía?
Respecto al discípulo amado, no se olvide que Jesús era verdadero Dios y verdadero hombre, como hombre tenía amigos como Lázaro, también Juan que además era discípulo, lloraba, sufría, temblaba, tenía miedo. Como Dios amaba a todos por igual y la naturaleza divina siempre triunfaba sobre la humana haciendo que se sobreponga a todo lo que sea propio de hombre. Dios ama por igual a todas sus creaturas. A usted, a mi y a Marcelo aunque seamos distintos, nos equivoquemos y pequemos. ¿No se siente amado por Dios?
Una católica fiel
DIOS CASTIGA, PORQUE NOS AMA
Estimada «católica fiel»:
no hace falta volver al Antiguo Testamento para corroborar que Dios puede castigar, y de hecho lo hace a veces, y lo hará. Léa el Apocalipsis (Nuevo Testamento) y verá lo que le digo.
El o los demonios no castigan, sino en cuanto que instrumentos de la Justicia Divina.
Decir que Dios ama a todos los hombres por igual, suena casi a blasfemia. Ud. no hace las debidas distinciones, entre «amor antecedente» de Dios a la creatura como obra salida de sus manos, y «amor consiguiente» de Dios a la creatura que obra libremente mal. Hecha esta distinción, Dios no puede amar por igual a un pederasta violador de niños, a un asesino serial, etc. que a un santo mártir que ofrenda su vida por Él.
En cuánto a que hay almas pías que sufren mucho, le comento que sí se me había ocurrido hace ya muuuuuuchos años, que lo he visto y comprobado. Pero a cuento de qué viene eso. Creo que Ud. confunde castigo con todo tipo de sufrimiento. En la vida de muchos santos se verifica que han unido sus sufrimientos y padecimientos a los de Cristo con una finalidad expiatoria de pecados ajenos. Pero en estos casos no es propio hablar de castigos, sino de pruebas.
Ahora bien, en cuanto a si Dios puede castigar, le posteo un trabajito de un filósofo cristiano escrito al método escolástico, para que leá y entienda -si puede-. Le ruego medite sobre las respuestas a los argumentos.
Saludos
en Xto. y María,
Alberto Verz
¿Dios castiga?
Si Dios castiga.
Parecería que no:
1) El castigo es un mal. Pero Dios no es autor del mal. Luego, Dios no castiga.
2) El mal es una privación, y la privación no tiene causa eficiente, sino sólo deficiente. Luego, su causa sólo puede ser la creatura, que es la que puede fallar en su acción. Pero el castigo es un mal. Luego, sólo la creatura puede castigar, no Dios.
3) El que castiga no ama. Pero Dios nos ama. Luego, Dios no castiga.
4) El castigo por el pecado es algo justo, mientras que la misericordia va más allá de la justicia. Ahora bien, según la Revelación, Dios es misericordioso, y por tanto, en vez castigar el pecado, lo perdona. Por tanto, Dios no castiga.
5) El mismo infierno no es castigo, porque no es querido, sino sólo permitido por Dios. Luego, Dios no castiga.
6) El infierno no es castigo, porque no es pena por el pecado, sino solamente consecuencia del pecado. Luego, Dios no castiga.
7) El único castigo es el infierno. Pero el infierno no es en esta vida. Luego, Dios no castiga, al menos en esta vida.
Contra esto:
Es evidente en muchos pasajes del Antiguo y el Nuevo Testamento que Dios castiga a los ángeles y a los hombres por sus pecados. Por ejemplo, Mt 25, 41-46:
“Entonces dirá también a los de su izquierda: “Apártense de mí, malditos, al fuego eterno, preparado para el Diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre, y no me dieron de comer (…) E irán éstos a un castigo eterno, y los justos, a la vida eterna”.
De donde se deduce que:
a) Por el contexto, la razón para ir al fuego eterno es de orden moral y es una culpa: “Tuve hambre, y no me dieron de comer…” etc.
b) El infierno existe.
c) Es eterno, o sea, no tiene fin. Por tanto, del infierno no sale nadie: no habrá una reconciliación final de los condenados con Dios.
d) En él se encuentran ya, por lo menos, los ángeles caídos. No es, por tanto, una mera posibilidad.
e) En él se encontrarán, luego de la segunda venida del Señor, algunos seres humanos condenados. Lo cual no excluye que ya existan ahora condenados, entre los difuntos, si bien eso no está afirmado en el texto. Luego, no todos los seres humanos se salvan.
f) El fuego eterno tiene una finalidad, ha sido “preparado para el Diablo y sus ángeles”. O sea, no una mera consecuencia ciega o azarosa, sino algo previsto y querido por Dios.
g) En efecto, la expresión “preparado para el Diablo y sus ángeles” es un “pasivo divino”, o sea, una forma de evitar, por respeto, nombrar a Dios. En vez de decir que Dios lo ha preparado, se dice que está preparado o que ha sido preparado. De hecho, otros manuscritos ponen “preparado por el Padre” o “preparado por el Señor”.
h) Por tanto, si ha sido previsto y querido, “preparado”, por Dios, por razón del pecado y de la culpa, pues eso es lo que tienen en común el Diablo, sus ángeles y los hombres que son colocados a la izquierda del Juez en el último día, entonces ha sido “preparado” como castigo por el pecado. Su misma eternidad sin fin excluye otra finalidad como podría ser la corrección o la conversión.
i) Del mismo modo, se llama a los condenados “malditos”, lo cual es también un “pasivo divino”: Dios los maldice, es decir, “dice el mal” contra ellos como consecuencia de sus pecados y de su falta de arrepentimiento.
j) Pero además, está dicho explícitamente en el texto evangélico: “Irán éstos a un castigo eterno”. Se explicita la calidad de “castigo” del infierno y se vuelve a afirmar su eternidad.
k) La esencia del infierno está expresada en esas dos expresiones: “Apártense de mí”, o sea, la pena de daño, que es la principal, la pérdida de Dios, fin último de nuestra existencia, y “el fuego eterno”, o sea, la pena de sentido.
l) Luego, Dios castiga.
Respuesta:
Hay que decir que Dios castiga. En efecto, Dios crea todo en orden a un fin, que es Él mismo. Las creaturas racionales por naturaleza tienden libremente a ese fin para el que Dios las ha creado, y entonces, pueden fallar y no alcanzar el fin, por el mal uso de su libertad, lo cual es un mal. Luego, el infierno, que consiste esencialmente en la pérdida del fin último, es posible por el solo hecho de que existe la creatura racional dotada de libre albedrío.
Nada ocurre sino aquello que Dios Todopoderoso quiere o permite. Luego, ese mal que es la condenación eterna no ocurre sino porque Dios o lo quiere o lo permite.
Ese mal que es el infierno o la condenación eterna es una consecuencia del mal uso de la libertad por parte de la creatura racional. Ahora bien, por el mal uso de la libertad se incurre en la culpa. Y el mal que es una consecuencia de la culpa, es una pena o castigo, pues la culpa altera el orden de la justicia y es función de la pena o castigo restablecerlo. Luego, la condenación eterna tiene razón de pena o castigo por el pecado.
Pero la pena o el castigo por el pecado, si bien implica necesariamente un mal para el que es castigado, en sí misma no es un mal, sino un bien, pues su finalidad es restablecer el orden de la justicia, alterado por la culpa. De ahí que la pena sólo tiene sentido si es justa, pues lo justo es bueno. Ahora bien, un bien no puede ser solamente permitido por Dios, tiene que ser querido por Él, que es la fuente y la Causa Primera de todo bien. Luego, la condenación eterna del pecador no arrepentido es una pena querida por Dios. En ese sentido, Dios castiga.
A los argumentos respondemos:
1) El castigo es tal por el mal que inflige al castigado, pero es también un bien, en la medida en que restablece el orden de la justicia. Luego, bajo este aspecto, tiene que tener a Dios como Causa Primera, porque todo bien viene en última instancia de Dios, Bien Supremo. Luego, Dios castiga, sea mediante las causas segundas, sea en forma directa e inmediata.
2) El mal como tal no tiene causa eficiente, pero el acto del cual resulta un mal para alguno, sí. Es decir, el incendio y la destrucción de un bosque, por ejemplo, que es un mal, en cuanto mal no tiene causa eficiente, pero sí en cuanto incendio, a saber, el encendido de un fósforo. De ese modo el castigo consiste en algún tipo de acción o de permisión de la cual resulta el mal para el castigado. Y en ese sentido, el que actúa o permite de ese modo es causa del castigo. Pero toda acción o permisión de la creatura depende de una acción o permisión de Dios. Y lo que es bueno, en tanto lo es, no puede ser simplemente permitido por Dios, sino que ha de ser querido por él y lo ha de tener como causa eficiente, pues el bien se identifica con el ser. Luego, Dios es Causa Primera del castigo, en lo que éste tiene de ser y de bien. Luego, Dios castiga.
3) Si el que castiga no ama, entonces los padres no aman a sus hijos cuando los castigan. Por el contrario, amar es querer el bien del otro, y el castigo es un bien, en esta vida, no solamente en cuanto restablece el orden de la justicia, sino además, en cuanto sirve para la corrección del pecador, lo cual apunta a su salvación eterna. Por eso, es por amor que los padres castigan a sus hijos. Por lo que tiene que ver con la condenación eterna, que no tiene finalidad correctiva, se debe a que el amor de Dios no elimina su justicia, de modo que el pecador no arrepentido, que rechaza hasta el final el amor de Dios que busca su salvación, cae por ello mismo bajo la justicia divina, que restablece el orden propio de la justicia mediante la pena del infierno.
4) Dios misericordioso perdona siempre al pecador arrepentido, pero el pecador puede no arrepentirse, y entonces, está sujeto al castigo de la justicia divina.
5) El infierno o la condenación eterna no puede ser solamente permitido por Dios, como se ha dicho, porque en sí mismo no es un mal, sino un bien, en tanto pena por el pecado que restablece el orden de la justicia.
6) El infierno no puede ser solamente consecuencia del pecado, y no castigo por el pecado, porque el pecador incurre en culpa y la consecuencia de la culpa es justamente la pena, como se ha dicho.
7) Los males de esta vida, al menos algunos de ellos, son consecuencia de nuestros pecados. Ahora bien, como se ha dicho, el pecado implica la culpa, y la consecuencia de la culpa es la pena. Luego, algunos males de esta vida son penas por el pecado. La pena o castigo tiene dos finalidades, como se ha dicho: una es la restauración del orden de la justicia, y la otra, es la corrección del pecador. El pecado, por su parte, puede ser venial o mortal. En lo referente al pecado mortal, si no es perdonado, lo cual supone el arrepentimiento del pecador, la restauración del orden de la justicia se da solamente por la condenación eterna. Pero los males de esta vida pueden tener el efecto de hacer reflexionar al pecador y conducirlo al arrepentimiento, y bajo esa categoría, pueden ser llamados castigos medicinales o correctivos. En lo referente al pecado venial, las penas de esta vida tienen razón tanto de corrección como de restauración de la justicia.
Saludos y que le sea espiritualmente provechoso,
en Xto. y María,
Alberto Verz
Ya lo contesté en post
Ya lo contesté en post anteriores, lea el Apocalipsis mejor y estúdielo. Verá que está equivocado. Cuando le toque nos cuenta.
Adios, bendiciones en Cristo y María.
¿Dios castiga?
Ante esta pregunta el padre jesuita chileno Felipe Berríos da la siguiente respuesta:
http://diario.elmercurio.com/2010/03/07/vida_social/mas/noticias/A18BC7F6-4F3E-4ED7-96D5-5F16AE7C0E19.htm?id={A18BC7F6-4F3E-4ED7-96D5-5F16AE7C0E19}
Vean la patente diferencia entre su respuesta, llena de sentimentalismo modernista, y la respuesta propiamente católica que da Marcelo González.
Saludos
Jorge de Chile
Según mi teoría
Entiendo que el pecado es intrínsicamente un acto injusto, incluido el pecado original, pero es el hombre el que lo comete. Dios es Justo. La privación de la visión beatífica de los niños no natos abortados, es responsabilidad exclusiva de las personas que cometen este crimen, no de Dios. Dios sigue siendo Justo. No obstante, y sin hacer especulación alguna, tenemos esperanza en la Infinita Misericordia de Dios respecto de estos pobres inocentes.
Las fuerzas de la naturaleza no son ciegas como usted dice, responden a leyes creadas por Dios y sostenidas por El en el tiempo y el espacio. Que Dios intervenga alterando el curso normal delas mismas para producir un castigo o evitarlo, es algo sobre lo que no corresponde emitir juicio, sería una especulación insensata. Atte.
Damián
No he dicho que las fuerzas fueran ciegas
sino lo contrario. Y he dicho también que Dios interviene para producir por medio de ellas castigos, que es lo que Ud. afirma.
El castigo es una realidad objetiva: ¿quien puede negar que lo han sufrido? El juicio sobre cada uno es lo que no se puede hacer y yo no he hecho. El alejamiento de las naciones hispanoamericanas de Dios tampoco necesita demostración. Basta saber como crecen las sectas, datos que están bien documentados.
Castigo
«Dios castiga a los que quiere volver a su redil»
Cuando en 2008, un contingente de jubilados peregrinos devotos de la Virgen de Itatí se dirigía a su Santuario, el micro de 2 pisos volcó,, se incendió y murieron muchos. ¿eran impenitentes castigados con el accidente sin poder enterarse del llamado a volver al redil?
Creo que hay que tenter OJO con las conclusiones ABSOLUTAS desde el juicio humano.
El Padre Castellani solía advertir respecto de «endilgar a Dios LAS PAVADAS DE LOS HOMBRES».
¿Somos pecadores o teólogos con chapa celestial?
Oh! humildad, cuantas sanatas se cometen en tu nombre.
Aldo Noso.
SAN IGNACIO DE LOYOLA Y LA PROPOSICION DEL PROJIMO
No todos opinan como los escandalizados sino al contrario, comenzando (en este caso) por San Pablo en el mismo Nuevo Testamento, por cual resulta extraño tanta acusación:
“Hijo mío, no te desanimes cuando el Señor te reprende. Porque Dios corrige a los que ama y da azotes a los hijos que reconoce por suyos”. Hebreos 12, 5-6
Aquí, en Aciprensa, http://www.aciprensa.com/noticia.php?n=28625, hay una pequeña nota a un Obispo chileno, que ha de saber, seguramente, de teología y de Chile.
Y seguramente no se pueda acusar a Aciprensa o al Obispo de posiciones rigoristas o extremas o algo así, como acá se está insinuando, pese a lo que destaca el articulista de Aciprensa y el mencionado prelado.
Mons. Felipe Bacarreza Rodríguez, Obispo de una ciudad de Chile, Sta. Maria de los Angeles, de unos 200.000 habitantes parece tener una opinión distinta de algunos comentaristas.
Presumo que algo sabrá del tema.
Y hace cierto comentario sobre los valores cristianos en esa nota, lo cual no deja de coincidir con lo dicho en el articulo de arriba que provocó tantas reacciones y es muy oportuno para que recapaciten en sus posiciones, al menos para dejarse de tanta acusación.
Si bien se niega a hablar de “castigo” habla de “corregir”, en la siguiente frase (que si no me equivoco lo hace con el sentido teológico del término castigo, aunque diga «corrige»):
Tras explicar que esta tragedia «no es un castigo sino una oportunidad, Dios a sus hijos los corrige porque los ama», Mons. Bacarreza aseguró que «a veces estamos tan pendientes de cosas tan frívolas, de los cantantes» que cuando suceden «este tipo de situaciones lo que hacen es ponernos en la realidad».
Y denunció que se ha visto «bandas de personas que se ponen a robar a los damnificados. Ahí pone lamentablemente en evidencia la maldad humana. Una nueva demostración de falta de valores cristianos, de la falta de Dios».»..
En Aciprensa mismo aparece en negrita la apreciación, que justo es una apreciación coincidente con la que provoca estas invectivas en algunos comentaristas.
Es preciso tener cuidado con la desconfianza, aunque -y justamente porque- suele ser un medio para lucirse a costa del otro al que se le desconfía o tergiversa.
Y recordar la frase tan sabia y cristiana de San Ignacio de Loyola:
Todo buen cristiano ha de inclinarse más a salvar la proposición del prójimo que a condenarla.EE22
Destaco que San Pablo, o Juan Pablo II, que alguien citó por allí, o Msr. Bacarreza, o el redactor de Aciprensa si bien son ajenos a este entuerto, sus dichos se inclinan -en el equivocado contexto dialéctico en que esto se está planteando- hacia el editor y responsable.
Abraracurcix
Penitencia, penitencia, penitencia.
Me parece que no llevan razón los impugnadores de la nota y más bien, resulta claro, que si tiene razón el editor y responsable. Para unos Dios es todo amor y misericordia y de esa manera ponen potencia en él que es acto puro, y así «castran» la justicia divina que ya sería casi de imposible ejercicio, para ellos, la redención es objetiva y beneficia (contra la doctrina católica) a todo el género humano. Olvidan que Cristo NS murió en la Cruz para salvar a todos, pero que no todos alcanzan la salvación que por su intermedio se nos pone al alcance de la mano. Como consideran que esa economía de la salvación es injusta, no creen en la posibilidad de castigo o, en el mejor de los casos, prefieren «diferirla» al juicio personal o universal. Sin embargo, sobran los ejemplos en el antiguo testamento (que es figura del nuevo) en los que Dios efectivamente castigó a los hombres por sus muchos pecados. El argumento de que el antiguo testamente caducó con la obra de la redención tampoco sirve, por cuanto la ley no fue abrogada por Cristo sino consumada o perfeccionada, por ello así como Dios castigó al hombre antes de consumar la obra de la redención, también NSJC hizo uso de la justicia vindicativa, por ejemplo al zurriagar a los mercaderes del templo, al juzgar a los fariseos y llamarlos sepulcros blanqueados. Así que, se demuestra que aún en el nuevo testamento hay ejemplos de justicia divina, por lo que no se entiende por qué si el Dios encarnado pudo por sí mismo ejercerla, no podría hoy en día servirse de causas segundas, y entre ellas las causas naturales. Hay mucha ideología progresista en torno al castigo y demasiado cientificismo autoreferente y naturalista en torno a los fenómenos de la creación. Y la justicia divina también puede manifestarse en la voluntad de permisión. Aunque el progresismo reviente (porque rehuye todo lo arduo, toda cuota de sacrificio, porque en definitiva no cree ni confía en el auxilio de la gracia divina), ante desastres naturales como el de Haití y Chile y morales como el de nuestra Argentina, debe resonar el eco de la voz multisecular de la Iglesia: Penitencia, penitencia, penitencia.
Dan asco por su falta de
Dan asco por su falta de solidaridad con el que sufre, no me atrevo a decir lo que me pasa por la cabeza, mi voluntad me frena, sólo queda el dolor de comprobar que aún hay católicos carentes de amor al prójimo que juzgan sin conocer. Me queda el consuelo de que serán medidos con la misma vara y quien se postuló, que Dios le de el puesto! Se lo merece.
PUES, CURATE A TÍ MISMO, AL MENOS
«sólo queda el dolor de comprobar que aún hay católicos carentes de amor al prójimo que juzgan sin conocer»
Has sido tú el que ha juzgado sin conocer sobre el amor o no amor al prójimo de quienes señalas.
Y así le sumas a tu dolor producto de tales insolidarios que imaginas, el ser tú del mismo modo que aquellos.
¿Qué sabes tú del amor o desamor al prójimo de tus insolidarios?
¿No has notado que has juzgado sin conocer?
Las palabras y los juicios
Las palabras y los juicios emitidos sobran para darse cuenta la falta de amor, lo que se sabe es lo que esos «insolidarios» dicen. Si hay juicio es a las actitudes y a las palabras.
Que Dios bendiga vuestra solidaridad y amor por quienes sufren
Ayuda
Más que esta discución de pseudos teologos, lo que Chile necesita de ustedes como CATOLICOS son sus oraciones y su aporte material en caso de ser factible. Porfavor recen, recen y recen porque es la unica forma de poder sobrellevar esta situación, que de corazón no se la deseo ni al más cercano de mis enemigos. Gracias……….
Luis (Chileno)
Es lo que he pedido desde el comienzo
Oraciones por el pueblo chileno.
Pide oración desde lo alto de
Pide oración desde lo alto de la soberbia de sus palabras, luego condena a un pueblo inocente. Vamos, entendí muy bien sus palabras cargadas de «vieron, les pasó por malvados». Juicio temerario hombre, juicio temerario que debería haberse callado para usted y mostrar verdadera compasión, así, gran samaritano, es como se debe actuar. ¿Recuerda la Parábola del buen samaritano? entonces recordará que Jesús cuenta que «un hombre» es asaltado y herido, al no especificar el origen del hombre en cuestión, da universalidad a su situación «todos los hombres», también los chilenos, ¿entiende? ellos son nuestros prójimos. ¿Cuál es usted el sacerdote o el levita?
Una Católica fiel.
El juicio temerario lo hace Ud.
No fue ese el sentido de mis palabras ni mi intención.
Mi intención fue recordar que los hombres padecemos por causa de nuestros pecados. Y que la peor tragedia es sufrir la tragedia y no aprovecharla para purgar los pecados, propios y ajenos.
Si esto no es un juicio
Si esto no es un juicio temerario, entonces? ….»que esta desgracia vuelva al clero y al pueblo chileno nuevamente a Dios, a la piedad y al respeto de la Santa Religión Católica»
Quien le dijo que tienen que volver, ¿se fueron? ¿conoce la piedad del pueblo chileno? Yo sí, tengo que llegar a tiempo a las Misas diarias porque no encuentro lugar, las de Domingo, ni le cuento. Viví en una casa, que ya no está, pegada a la Iglesia Nuestra Señora de los Ángeles, en el Barrio El Golf. Hay Misas a las 9.00, 10.00, 11.00, 12.00, 13.00 y 19.00hs, todas llenas.
Así en muchas parroquias ya que asisto todos los días que viajo a ese país de acuerdo a mis tareas en diferentes parroquias, por eso puedo hablar.
Creo que los pastores Chilenos sabrán aconsejar bien a su pueblo, usted mejor cállese, se está pareciendo a Chavez, defendiendo lo indefendible.
Veo que cumple funciones
en el clero… o para el clero.
Tiene razón,dije «ya que
Tiene razón,dije «ya que asisto todos los días que viajo a ese país de acuerdo a mis tareas en diferentes parroquias, por eso puedo hablar»
No es «en» sino «a» diferentes parroquias, y mis tareas nada tienen que ver con el clero, más bien con colegios y Kinders. Disculpe el error.
Católica Fiel
Psicología, psicología…
Lo cual («funciones en el clero… o para el clero») tiene, en su constitución psicológica, la calidad de una acusación (de otro modo, es inexplicable su comentario).
He de confesarle que, por momentos, me comienzo a hartar de su psicología, querido Marcelo (no se lo tome a mal, que lo que me guste o deje de gustar es algo con lo que se tiene que enfrentar sólo mi confesor).
Affe. en Cristo
Mambrú
Lamento que se harte
Pero una cosa es discutir un tema, otra es el partisanismo. Si lo que se defiende es la quinta propia… A mi me hartan lo clericales… fíjese.
Y también estoy harto del maltrato de la «católica fiel».
Mambrú, haga Ud. como le guste. Si pasa por aquí deberá sufrir mi psicología.
Luis, cuente desde siempre
Luis, cuente desde siempre con mis oraciones, conozco su pueblo chileno, lo quiero entrañablemente y no coincido con estas críticas soberbias e inhumanas que hicieron. Desde que ocurrió ofrezco la Misa diaria, también están presentes en el Santo Rosario. Dios los bendiga y que la teletón del fin de semana los ayude y muestre la generosidad de un pueblo golpeado y herido pero no por Dios. Él los Ama y los sacará adelante como ejemplo para el mundo. Bendiciones de corazón.
Una Católica fiel.
De teología, psicología y terremotos
Estimado Marcelo:
Mi comentario anterior no tenía ninguna intención de hacerle una crítica doctrinal, como usted pareció entender. No tengo reparos en el fondo teológico de lo que dice. Se trata, simplemente, de un comentario psicológico (aunque no soy psicólogo, así que seguro que yerro): me sorprende que alguien -en este caso usted-, frente a una catástrofe de las proporciones que hemos vivido en Chile, tenga un resorte mental que le haga pensar, sin más, en los defectos del clero y el pueblo chileno. Ni pongo en duda esos defectos (como tampoco las virtudes, que las hay), ni que la Providencia Divina los haya tenido en cuenta (junto con las infinitas circunstancias que se les suman) al disponer las cosas tal como han resultado.
Conozco el sentido teológico del castigo divino, así como la crisis religiosa y moral en la que se hunde Chile (junto con el resto de la Cristiandad). Cuando le digo que no entiendo el sentido de su compasión me refiero a que, cuando un amigo enferma gravemente, aunque uno sepa que él merece eso por sus pecados, no es lo primero que viene a la mente, ni lo que sale de la boca. Por eso creo que se trata, tan sólo, de una cuestión psicológica: todas las noticias que usted recibe le recuerdan los vicios del clero, las infidelidades de Roma o los defectos del Concilio Vaticano II, incluso si esa noticia es la de un amigo moribundo, o gravemente herido, por un embate de la naturaleza.
Affe. en Cristo
Mambrú
PD: Cuando digo que estoy de acuerdo con usted en el fondo teológico de lo que dice, debiese añadir que sólo en el fondo porque, en la superficie, me parece vanal y simplón leer tan categóricamente la mente de Dios frente a una catástrofe de esta naturaleza, y aún más vanal y simplón «postular» profecías de otras catástrofes como consecuencia de los pecados de la nación argentina. Porque una cosa es hacer un análisis sociológico predictivo, y otra darle categoría teológica (lo que no significa, desde luego, negar que todo hecho social tenga una significación teológica, sino sólo poner en su sitio la vanidosa pretensión de que nuestra miope mirada de la historia futura pueda siquiera acercarse a los designios de Dios). Todo lo que es necesario que sepamos, de los tiempos que vendrán, nos ha sido revelado. Especular sobre si la Argentina sufrirá, o no, un terremoto social, me parece -en sus alcances teológicos, insisto, no sociológicos- fútil, vanidoso y muy poco católico.
¿ENTIENDES LO QUE LEES? (PEQUEÑO ARTICULO, A C. F. )
Señora, cambie de actitud. Le repito que esto es serio.
Si Dios castiga post-mortem como usted no deja de reconocer, es esencial, ahora, la conversión para llegar a la Jerusalén Celestial (ese es el objeto final de la audiencia de JP II sobre el castigo).
Obtuve que depusiera su ironía, mas su respuesta refleja no es pertinente, lo que me sigue indicando la falta de comprensión a que antes me referí.
Si en vez de rezar el Rosario luego de su apresurado retruque, lo hubiera hecho previamente a redactarlo -aún cuando hubiera sido igualmente “por ustedes” como ha necesitado aclarar- seguramente hubiera adquirido una mínima templanza de sus pasiones, y advertido una serie de aspectos que se le pasan, lograr así atenuar este espíritu de bravata, que poco agrada al Señor.
Hubiera podido vislumbrar lo que significa y “es” este tipo de mendaz acusación de acusar que Ud. hace, si bien lo haga tras los visos de asumirse como embajadora itinerante de la misericordia divina.
Y así, con una diferente participación resultante de la Gracia de la oración, . se hubiera mantenido en cánones de mayor humildad y modestia que los actuales, con lo que sería más consecuente, en tanto manifiesta repetidamente sobre la soberbia ajena
Dios, le de la humildad de rezar, también, por su propia conversión.
Esta respuesta anterior que me da me llamó mucho la atención, dado que no saber que Dios sí puede derivar un bien de un mal, es no entender nada. Y es rara tal respuesta, luego de corregirle la barbaridad fulgurante de que dijo al respecto.
Negación seguramente en pos de sus ataques, pero al precio de negar la verdad que finalmente ahora ha podido reconocer, aunque no cierra el desatinado círculo de su incomprensión. No sólo no asume su indigente ignorancia sino que prosigue retrucando en magisterial actitud, aunque con palabras sin comprensión y acusaciones espurias.
En lugar de haberse llamado interiormente a una recapitulación.
Insiste, cual enfant terrible, retrucando o destacando cosas cuyo sentido, de estar en mejor ánimo, hubiera visto sin tantas dificultades que siguen encegueciéndola.
Elige seguir remedando a una ¨adorable revoltosa¨.
Piense, si le es posible, antes de retrucar, y así quizás ni necesite hacerlo.
O si no es un problema del pensamiento, sosiéguese, Dios la ama, él con su ternura puede darle Sus Tesoros de Gracia, de Paz y de Verdad.
En su replica, nuevamente hace un retruque automático, sin reflexión.
Son ustedes quienes usan el sufrimiento del pueblo chileno, … y es un juicio temerario.
Baje un cambio, rebájese.
EL ARTÍCULO Y SU PERSONAL INTERPRETACIÓN
Se las arregló para asegurarse de ¡NI VER! que en el artículo se habló de “permisión divina”. Permisión es “permitir”.
¿Sí?
Sí.
Permisión no es provocación, Permitir no es provocar ¿no?
No, no lo es.
(¿Le estoy pidiendo demasiado a la católica fiel? No, le estoy pidiendo que piense con honestidad).
Pero hay una alternativa superadora, más valiosa aún que pensar, aunque lo incluye, y, asaz, lo mejora:
meditar las cosas en su corazón
Pero de esto, usted, auto-definida católica fiel y mariana, ni hablar…
Por el contrario, aumenta la apuesta con la mendaz acusación que me hace de culpar al pueblo chileno de culpable, lo cual no resiste un análisis honesto. No dudo tanto de su honestidad como de su capacidad de análisis, o peor, de su mera capacidad de comprensión.
Pronta para la ira, presume misericordia, a expensas de señalar a otro, como más adelante dejo claro con alguna actitud suya. Asuma sus sesgos, y rebaje las consecuencis de estos, para adquirir mayor lucidez.
Le decía usted a Marcelo González, con ínfulas, “baratarias”: “usted es un mentiroso”.
Quien mintió y sigue haciéndolo en tanto no se retracte, es usted por más que –como todo mentiroso- cubra sus deshechos mendaces con una desodorizante moralina, arrojándolos al editor y articulista acusándolo, respecto de su artículo, ¡de mentiroso!
A mí me acusa de “juicio temerario” –un sonsonete esa línea, ya-.
¿Y dónde acusé al pueblo chileno de culpable del terremoto?
¿Dónde Marcelo González, en su artículo, acusó al pueblo chileno de culpable del terremoto?
¡No ha sido capaz de reconocer de entrada aquel principio cristiano, que hasta llegó a estar en el refranero popular con “No hay mal que por bien no venga”!
Lo menos es que usted, es “floja en teología”.
Y sólo para plantear su escasa comprensión respecto del castigo o no castigo (que en sí no sería problema, ¡el problema es que discute!), vaya lo siguiente:
Si usted dice “Dios NO CASTIGA” acá, pero luego termina recordando que existe el Infierno (del que poco o nada se predica), y que castiga post-mortem, no puedo menos de decirle que ha reflexionado bien poco sobre la cuestión:
¿Dios sería tan bueno y caramelo que dejaría que “sus hijos se pierdan” en el Infierno para la eternidad (mientras nadie les dice que éste existe), quedándose pasivamente aguardando a que en él caigan?
Y no vuelva a embarrar la cancha con la atribución de culpas que imagina. Se trata de entender qué significaría, “castigo”. Acá remitieron a un comentario de un Obispo de Chile, que deshecha la palabra “castigo”, pero habla de “corregirse”, en referencia a valores cristianos decaídos. Y lo dice en referencia a que tal cosa, es para un bien.
En este caso no le hago la proverbial pregunta retórica para afirmar lo que pregunto (como la de mi comentario anterior con la cual logré que saliera de su bárbaro error aunque no de su peculiar actitud) sino que abre al tratamiento del tema (que mejor no tratar si no se pide Gracia para escrutarlo con santo provecho).
¿Dónde hizo Marcelo Gonzalez en el artículo que la enfureció, esto?:
“acusar al clero de que su conducta ha provocado esto”
No lo hizo en ningún punto, aspecto, o renglón del artículo. En ninguno.
Sus deficiencias de interpretación, en parte excusables por ignorante, pero acusables por la mala yunta de la arrogancia y cierta mendacidad, trae el mal de sufrir el resultado, en su conducta, de tales carencias. Y así de su prontitud para la ira, deviene su día de furia, expresión de un espíritu, por lo menos, destemplado y ciego a su falta de conversión.
Pero este mal de destemplanza, ignorancia y tozudez, ha sido oportunidad de acrisolar la paciencia mientras ésta tiene sentido, convirtiéndome (o nos, a quien así lo haga) en hostias vivas, como acto de reparación de este mundo alejado de Dios. Y así, será fruto de bendiciones que no dejarán de redundar en beneficio de donde hayan de aplicarse. Y usted, seguramente también hará su reparación.
Sin embargo, pese a esos desatinos, temeridades, agresiones y pequeñas o grandes soberbias, sobre todo si no son poco más que provenientes de un espíritu, recubierto bajo una piel de poco juicio, Si usted realmente “Ama tiernamente al Señor”, no dejará de estar entonces dentro del redil de aquellos para los que “todo redunda para el bien de aquellos que aman al Señor”.
Volviendo a su mendaz acusación (tenga la integridad de continuar leyendo, hágase cargo de sus palabras).
La acusación que Ud. hace:
¿No se trata de su objetiva deficiencia para una lectura comprensiva, lo que le hace creer que decir que el clero “deja mucho que desear” –de lo que no tengo idea- en posterior comentario,
significa entonces “por eso fue el terremoto según Marcelo González”? Creo que sí.
¿No significará, según Marcelo González –que es justamente como lo expuso de entrada-, que el mal que es el terremoto puede ser tomado “a cuenta”, digamos, de un bien mayor, como el saneamiento de la Iglesia del país hermano, si lo necesitara? (el tiene el juicio, supongo que informado, aunque usted disienta de sus criterios -Si Ud. vino a embarrar la cancha con otras cuestiones, no altere para ello lo dicho, y abra la discusión en tales términos, sin mentir, al decir que MG culpa a aquel de este suceso-).
¿Y no pidió en ese artículos oraciones de entrada?
SI
Su acusación de acusar al clero del desastre es injusta y falaz.
Falaz, porque nunca afirmó cuál fue el motivo de la catásfrofe (esto es tan obvio que incomoda decirlo), lo que hubiera sido acusar. No lo hizo.
Injusta por lo ya dicho: Dios mediante, se puede derivar un bien de un mal. Mal permitido, como dijo en su artículo, y usted, víctima de su apresuramiento, sino mala fe –en algunos de los dos sentidos, o ambos- de hecho recurrió a la mentira de decir “provocado” –nunca dijo provocado, aprenda a leer no ya con “lectura comprensiva”, sino ¡a leer!, ¡lea el artículo!
Y que alguien proponga un bien determinado en un determinado ámbito (p. ej. clero), no quiere decir que quien lo propone esté afirmando que aquello que se beneficiaría, fue lo que originó el mal.
Era ¡TAN FÁCIL!
En la misma línea, que haya señalado al clero como quien se podría favorecer atiende a que es el clero quien nos acerca o nos debiera acercar a las Gracias de la Redención, las cuales, si las aceptamos, a su vez nos abren las puertas al Sumo Bien, de la Gracia de Cristo, de conocerLo y conocer a Dios y la Vida Eterna (La Vida Eterna es lo que realmente destaca JP II en el final –pto. 5- de su alocución sobre el castigo divino y el Amor de Dios que le remití).
Si el editor, aquí articulista, no hubiera sido tan malvado como usted fulmina, lo que hubiera querido hacer es por el contrario facilitar el acercarmiento de algún bien al pueblo chileno (y aún más que a él en realidad) -y eso siempre es un consuelo- a través de las oraciones que hiciéramos aquellos a los cuales llamó o invitó, a través de la Patrona de Chile –otra cosa que provocó la explosión de sus iras- en la primera mitad de su pequeño artículo.
¿¡Consuelo, Bien!? ¿¡Cómo!? dirá el príncipe de este mundo.
Está claramente expuesto en el artículo, para quien por lo menos tenga lectura comprensiva.
“Dios no permite un mal sino con el propósito de obtener de él un bien mayor”
La “acción”, entre comillas, de Dios acá, es la permisión.
No es la acción pura de provocar, como usted ha mentido al decir tal cosa de manera pertinaz.
El propósito, es el “propósito” implícito de la permisión, no de provocar, porque no habló de provocar.
Y que de una “acción”, entre comillas, como es la permisión, se diga que tiene un propósito, no es más que un efecto lógico de la omnisciencia de Dios de quien no se puede decir “no sabe lo que va a pasar”. No, no es que no sabe, sí sabe, pero no lo dictaminó o dictamina, no lo provocó, sino que no opuso su Voluntad (no hizo el milagro), y si no se opuso, lo permitió.
Si dijeramos que Dios no se podría oponer, entonces Dios no sería omnipotente, y lo es (aunque esta parte de la omnipotencia tal vez le disguste, no es una nostalgia de carcamanes, vea que B XVI en Agosto 2009 en Aosta llamó la atención, al respecto, lo que da cuenta cómo se quiere cercenar –en una “lectura comprensiva” del porqué de la acotación del Santo Padre- este “atributo” de Dios “Desconozco por qué se ha omitido en el texto italiano la palabra «omnipotente»”, donde dice también que Dios es el Sumo Bien, la Verdad, y la verdadera libertad).
Si la carga de los (nuestros) pecados acumulados no reparados, como se ha dicho, induce una distorsión en el “orden cósmico”, alterando una naturaleza ordenada, a través de una catástrofe natural,
¿Qué tiene de fuera de lugar sugerir la intención de rezar por el mayor bien del clero, de donde nos vienen los Sacramentos, fuente dilecta de provisión de Gracias?
Era ¡TAN FÁCIL!
¿¡De qué esperaba que hablara alguien, en un site católico, ante un desastre de esa magnitud, de los problemas del Loco Bielsa para formar al equipo, del peinado de Michelle Bachelet…!?
LA FRASE DE LA DISCORDIA
La frase más álgida -la de recordar que somos (soy un) pecadores y que Dios castiga, a los que quiere que vuelvan a El, a “su redil”- del artículo de su discordia, personalmente yo, que es por quien puedo hablar, la entendí de un modo TAN distinto del suyo (que de entrada pretendió acceder “a la verdadera mala intención” de su autor -según usted intención acusadora, casi contenta, y soberbia, en contraste con su amorosísima, humilde y misericordiosa bondad…-), es tan distinto, decía, que a esta altura ya no tiene sentido exponer. Y en primera y última instancia es cosa mía y tal vez tampoco la hubiera expuesto, pero sí me parecíó sabio aquello. Sin embargo, tal cosa, tiene que ver como cuestión, con su pregunta final en su desalmada ironía al referirse al sufrimiento por las bombas a los japoneses, “¿lo entenderían?”
De allí mi llamado a la seriedad del tema, que evidentemente en lo relevante, no fue escuchado, pese a que me atendió puntualmente con respecto a la ironía, lo cual le reconozco, pero no igualmente sigue siendo un “discutir” por discutir, con evidente irreflexión, banalmente.
No sirve esto para retrucar tontamente, y arrojar citas al rostro, señaladas con una disposición que no es propia de lo que se trata, tratando poco prudentemente de mostrar quién “sabe” más, y así “convirtiendo” a nuestra religión (si usted es católica y no está meramente embromando) en una especie de gnosticismo o una caprichosa esgrima de citas. Este es otro de los abaratamientos posibles, además de esa utilización narcisista del dolor y el pesar ajenos, ya señalado en mi anterior comentario.
Su disposición ha sido y es inadecuada. Está en usted intentar salir de ella.
Volviendo a su interpretación, implica ella, a mi juicio, una alucinación conceptual respecto del editor y responsable, que es justamiente quien con la lealtad, servicio y humildad (que no implica no tener opinión o convicción) de publicar y eventualmente contestar sus invectivas y prolijos insultos, está haciendo con su demostrada paciencia aquel acto de reparación que a todos beneficia, y que con tanta misericordia usted y algunos otros misericordes transeúntes con similar coz ritual a la suya, plena de dulzura, le exhortan a que cumpla en bien del pueblo chileno. Coces rituales todas posteriores a su escupitajo inicial (o, si gusta, con la primera piedra que usted arrojó, y de la que también “tendrá (o no) que arrepentirse” como le vociferó a alguien por ahí. Ojo, esto no es un jueguito, está jugando con fuego.
SU ACTITUD ANTE LA RESPUESTA DEL EDITOR
Lo siguiente deja expuesta esta necesidad suya de centrar su papel utilizando competitivamente esta difícil situación del pueblo hermano, que definí en primer comentario como sobreactuada. Una parte seguramente es auténtica, y la otra no (el sobre de sobreactuada):
Vino Luis, chileno (Mié, 03/03/2010 – 22:32.), a pedir que nos dejemos de pseudoteología y pidiendo oraciones con una elocuencia conmovedora, y por quienes seguramente unos cuantos estamos rezando por aquí. Y Marcelo González le contesta: “ES LO QUE HE PEDIDO DESDE EL COMIENZO: Oraciones por el pueblo chileno” (Mié, 03/03/2010 – 23:43.)
Que, además, señora, es literalmente cierto, ¿o en esto también se continúa engañando? ¿no recapacitó?: el primer y más largo párrafo de su articulo contiene tal sencilla invitación que usted pasó “prolijamente” por alto.
Al día siguiente aparece usted, señora, y le dice a Luis unas sentidas palabras, que a mí, salvo lo evidente que critico me parecieron bien, aunque lo evidente que critico tal vez sea lo suficientemente esencial como para oscurecerlas (Jue, 03/04/2010 – 14:10), pero no pudieron pasar más de 15 minutos (y esto es clave) sin que fuera presurosamente…, ¡Toc, toc, toc! a lo de Marcelo González, para prepotearlo un poquitito más …, total… “lo que abunda no daña…” ¿no?, al parecer a sus pasiones les resulta que no lo ha insidiado lo suficiente, y allí le espeta (quien previamente andubo acusando a diestra y siniestra de “juicio temerario”):
“Pide oración desde lo alto de la soberbia de sus palabras”
Fiúuuuu…!!! digo yo, y para más datos de usted, aclara su enorme sagacidad, preñada de humildad con: Vamos, entendí muy bien sus palabras cargadas de «vieron, les pasó por malvados»,
¡Epa, epa, epa!, ¡Momentito, más criterio en el juicio y en el don de la palabra!
Se ve que ese día no me tomó la pastillita.
Punto y seguido y lo acusa de algo, como hizo amorosamente conmigo, que, paradójicamente es lo que realmente hace usted en el mismo momento en que acusa, sentenciosa: “Juicio temerario hombre, juicio temerario…” y la posterior pequeña y acusadora moralina que no la libera de su temeridad y de la a todas luces evidente soberbia de tal actitud (Le estoy doy algunos fundamentos. Para más de ellos, busque atención especializada).
Esa escena hace más que dudosa la capacidad de su corazón para regalar “Bendiciones, de corazón”, si luego de intentarlo fue prolijamente a casi maldecir con su temerario desboque.
¡Qué le pasa! ¿Tiene problemas?
¿Qué muestra más que esto anterior, entonces, de que (en parte, no digo que todo, tanto no se ve desde acá) plantea un juego, señora, fiel, en relación a esta tragedia, de hundir al otro o a otros en pos de este afán de protagonismo histriónico, en paso de comedia, si no fuera por el “detalle”, de que esto es más bien una tragedia?
Entretenmiento de tirar hollines para remedar blancuras.
Señora, Dios la ama, y Él, sabrá colmar su corazón con mejores mieles, tales como usted no podría imaginar, sin necesidad de recurrir a estos embustes.
Se lo repito:
Después de procurar reconfortarlo a Luis va con su humilde actitud a decirle a Marcelo González que es un soberbio, lo que sugiere que ese corazoncito suyo bendice dialécticamente a costa de un chivo expiatorio, como en cualquier religión primitiva (véase R. Girard).
Da Marcelo González una aclaración de su intención.
Y usted continúa en ese empacamiento.
¿QUÉ LE PASA? ¡¡¡¿SON CELOS?!!!
A mayor abundamiento aún, en su primer comentario le lanzó el salivazo de arrogarse él a sí mismo la condición de “juez divino”, un soberbio, él, tan humiiiiiildeeee, ella… .
Y además, ¡le dice que se purifique!, Purifíquese usted que se arroga la calidad de juez divino.
Le repito aquello a lo que la exhorto más arriba referente a la oración.
Los hechos son: La condición de juez divino se la arrogó usted, a sí misma, al hacer esa acusación o calificación, y la tozuda insistencia en continuar en ella queda expuesta en este juicio: “Pide oración desde lo alto de la soberbia de sus palabras”.
¿ESTÁ DE BROMA, CATÓLICA FIEL Y MARIANA?
¿Cómo estando en un grupo de oración a la Ssma. Virgen desde hace años, no ha aprendido a “meditar las cosas en su corazón” en vez de lo que hizo: rezar después de contestar a los apurones, mencionándome antes tal añosa piedad para tan dar pobre testimonio de ella y de usted misma?
EL AMOR DE DIOS
¿Porqué cuando aquél a quien USTED atacó arteramente de entrada le indica, aunque lo haya hecho secamente, que no ha comprendido lo que leyó y que está floja en teología -dos juicios constatables- recurre a “hacerse la víctima”?
Dando vuelta la realidad de la situación, acusándolo así de ser atacada cuando sólo le señaló sus dos flojedades, que –siendo bienpensados- es lo que la llevó a su actuación injusta y falaz.
¿Primó para su queja el modo seco? (queja igualmente que con comodidad no se hace cargo de sus modos y mentiras previos con los cuales no convoca al mejor de los tratos).
¿Quería besitos y mimos? ¿Qué pasó, “No se siente amada por Dios”?
¿Porqué, entonces, en su remedo de “himnito a la caridad” acá 03/04/2010 – 17:10, a Alberto Verz, con su pregunta final “¿No se siente amado por Dios?” da a entender que el amor de Dios es su distintivo y estandarte?
Usted alude a que, recibe en su corazón, y lo siente distintivamente, al amor de Dios. Y hace poco ví, y es un sosiego, la atinada respuesta que Alberto Verz le da, con las citas que usted precisa. Dom, 03/07/2010 – 13:45. Pero no, no pudo, la señora manoteó el ordenador, y empezó a buscar palabras para retrucar. No puede entender un sentido de lo que se le dice, No! … discute!
Le repito que esto es serio. Su actitud no.
Y es así que tengo una objeción respecto de ésto:
Si ese amor de Dios que usted tiene la convicción de recibir y con el que, tambiéeeeen quiere aleccionar, la lleva a:
1) actuar de manera agresiva, tozuda y discutidora sin comprensión;
2) no meditar las cosas en su corazón y
3) no ver una indicación pertinente respecto de los desatinos que sus pasiones no dominadas provocan, como las dos flojedades mentadas (teología, y lectura comprensiva), sino como una agresión,
entonces
o está en el camino equivocado, o, simplemente, tiene que cruzar un crítico umbral en su proceso de conversión. }
Si usted realmente descansara en Su Gracia, como distintivamente quiere diferenciarse, no podría haber reaccionado tan carenciadamente ante quien le respondió, aunque de manera escueta, sin malos modos. Carencia que casi me confirma que su “¿No se siente amada por Dios?” no fue más que otra expresión de cómo usted tristemente, acediosamente, abarata lo que no debiera abaratarse, usando el Amor de Dios, para “ganar” en una discusión, bajo la parvular comparación arrojada como un arma “Yo sí, tú no” ¡!.
El Amor de Dios merece mejor testimonio que el que está dando
Usted irrumpió con unos modos que es de una brillante lucidez la síntesis que pudo lograr el editor con su sencilla respuesta: “Floja en teología, y en lectura comprensiva”.
Luego le dio mayores explicaciones ante otra provocación suya, pero siguiendo ¡usted! en papel de juez, como mostré arriba.
Usted, respecto de su acusación que arriba cité, en tanto la repite, insiste, ya no hace “juicio temerario”, sino que es más temeraria aún, porque miente, en algo, se lo repito, GRAVE.
¿Está de broma, Sra. Católica fiel?
Es de una pasmosa indignidad la mentira inicial de su acusación en la que insiste, con la que usted, como quien arrojaba la primera piedra para comenzar una lapidación desde la época del Antiguo Testamento del que tanto se pretende alejar, ha contribuido firmemente a inducir la tergiversación en la comprensión católica de las palabras de este artículo, matando con ello la Verdad Trascendente que procuran transmitir.
EL COMENTARIO «¿ENTIENDES LO QUE LEES?…» ES MÍO A «C. F.»
Para C. F. y demás.
Disculpas, había olvidado la «firma».
Católico (perplejo) más bien «pro»-Medjugorje
No respondo más ya que
No respondo más ya que Marcelo se niega a poner mis respuestas, sigan ustedes, le es más fácil.
«Dios es mi Padre». Por eso no se debe hablar tanto de castigos, sino de fe, de amor, de reconciliación, de esperanza y de triunfo de María.» Según los videntes de Medjugorje.
Adiós, conviértase!
Una Católica Fiel que no pierde más el tiempo en contestar sobre este tema ni sobre otro en el que ocultan el nombre de tres judas por conveniencia exenta de prudencia.
LA CASTIGO CON SUS PROPIAS PALABRAS
Sra. «católica fiel»:
en una intervención suya anterior en respuesta a mis aportes sobre los mensajes de la Virgen en Anguera, Brasil escribió: «Sinceramente creo en las apariciones Marianas aceptadas y comprobadas por la Iglesia. No digo que ésta no lo sea pero…tantas? Y los videntes?». Ahora nos dice que «según los videntes de Medjugorje» no se debe «hablar tanto de castigo». ¿En qué quedamos?, ¿es que Medjugorje ha sido ya aceptado oficialmente por la Iglesia?.
Después le diré que el tenor de su «Adiós, conviértanse» no está muy conforme a los mensajes de la mismísima aparición en Medjugorje, donde la Santísima Virgen insiste mucho en la humildad. Dígame, ¿ud. se cree posesora de algún don divino especial para decirnos qué aparición es creíble y cuál no, qué mensajes deben considerarse y cuáles no, qué videntes son fidedignos y cuáles sospechosos de chapuceros?.
Finalmente, es muy gracioso esto: » … no pierdo más el tiempo en contestar sobre este tema ni sobre otro en el que ocultan el nombre de tres judas por conveniencia exenta de prudencia»; y lo firma alguien que pone «una católica fiel». Ahora dígame, ¿cómo se llama Ud. sra. «católica fiel» y ¿coherente??
Quédese en paz. Le digo que soy creyente en las apariciones de Medjugorje pues he visto muchos frutos de conversión verdaderamente increíbles, y hasta tanto la Iglesia -en la persona del Papa o de la Congregación de la Fé por mandato del Papa- no se expida en contrario de su autenticidad, seguiré creyendo en esa aparición. Pero Ud., con su actitud, desprestigia Medjugorje. Sea más humilde. Por otra parte, ¿qué me dice de los secretos que hablan del castigo a esta humanidad pecadora, y que serán revelados oportunamente por los videntes destinados a eso. Mire lo que dice una web medjugorjiana de España:
Mirjana revela al Padre Tomislav Vlasic en un coloquio posterior, lo siguiente:
– Antes del signo visible que será dado a la humanidad, habrá tres advertencias para todo el mundo. Las advertencias serán ciertos acontecimientos sobre la tierra. Mirjana será testigo de los mismos. Tres días antes de las admoniciones, ella avisará a un sacerdote, libremente elegido. El testimonio de Mirjana será una confirmación de las apariciones y una incitación a la conversión del mundo.
– Tras las amonestaciones vendrá el signo visible sobre el lugar de las apariciones en Medjugorje, para toda la humanidad. El signo será dado como el testimonio de las apariciones y una llamada a la fe.
– Los secretos noveno y décimo son graves. Representan un castigo por los pecados del mundo. La punición es inevitable, ya que no se puede esperar la conversión del mundo entero. El castigo puede ser reducido por las plegarias y la penitencia; pero no puede ser suprimido. Un mal que amenazaba al mundo, según el secreto séptimo, ha desaparecido gracias a la plegaria y el ayuno. Por eso la Virgen continúa invitando a la oración y el ayuno. el ayuno. el ayuno.
– Tras la primera admonición seguirán las otras en un tiempo bastante breve. Así los hombres tendrán tiempo para la conversión.
– Este tiempo es un periodo de gracia y de conversión. Tras la señal visible, los que aún sigan vivos tendrán poco tiempo para la conversión. Por eso invita la Virgen a la conversión y reconciliación urgente.
– La invitación a la plegaria y a la penitencia está destinada a alejar los males y la guerra, y sobre todo a salvar las almas.
– Según Mirjana nos hallamos cerca de los acontecimientos vaticinados por la Virgen. En nombre de esa experiencia, Mirjana dice a la humanidad:
– «Convertíos con toda rapidez, abrid vuestros corazones a Dios».
¿Y?, ¿qué me cuenta?. Parece que los secretos noveno y décimo son castigos, ¿no?. Le repito que creo en Medjugorje, por las dudas me anatematice.
Podría concederle que -por razones pastorales- se hable más de perdón, reconciliación, conversión, triunfo del Corazón Inmaculado, de esperanza, etc. pero no me recorte el mensaje -ni las Sagradas Escrituras- y entienda que -independientemente de lo acontecido en Chile-, Dios puede castigar, lo ha hecho y parece que lo hará si no hay una verdadera «metanoia» en los cristianos.
Saludos,
en Xto. y María,
Alberto Verz
Sr Verz, Medjugorje o mejor
Sr Verz, Medjugorje o mejor dicho la supuesta aparición de Medjugorje no ha sido aceptada por la Iglesia. Mi respuesta referida a un comentario de los videntes es exacta y no ha sido acortada la dijo el P. Slavko. Utilicé esa referencia porque usted es devoto de esa devoción no aceptada aún por la iglesia como antes señalé.
Por esa causa, no doy crédito a los mensajes hasta que el Magisterio de la Iglesia se expida respecto a su veracidad.
Para que quede más claro, la Encíclica Salvifici Doloris Dice en su punto 15 Cuando se dice que Cristo con su misión toca el mal en sus mismas raíces, nosotros pensamos no sólo en el mal y el sufrimiento definitivo, escatológico (para que el hombre «no muera, sino que tenga la vida eterna»), sino también -al menos indirectamente- en el mal y el sufrimiento en su dimensión temporal e histórica. El mal, en efecto, está vinculado al pecado y a la muerte. Y aunque se debe juzgar con gran cautela el sufrimiento del hombre como consecuencia de pecados concretos (esto indica precisamente el ejemplo del justo Job), sin embargo, éste no puede separarse del pecado de origen, de lo que en San Juan se llama «el pecado del mundo», 29 del trasfondo pecaminoso de las acciones personales y de los procesos sociales en la historia del hombre. Si no es lícito aplicar aquí el criterio restringido de la dependencia directa (como hacían los tres amigos de Job), sin embargo no se puede ni siquiera renunciar al criterio de que, en la base de los sufrimientos humanos, hay una implicación múltiple con el pecado.
Como resultado de la obra salvífica de Cristo, el hombre existe sobre la tierra con la esperanza de la vida y de la santidad eternas. Y aunque la victoria sobre el pecado y la muerte, conseguida por Cristo con su cruz y resurrección no suprime los sufrimientos temporales de la vida humana, ni libera del sufrimiento toda la dimensión histórica de la existencia humana, sin embargo, sobre toda esa dimensión y sobre cada sufrimiento esta victoria proyecta una luz nueva, que es la luz de la salvación. Es la luz del Evangelio, es decir, de la Buena Nueva. En el centro de esta luz se encuentra la verdad propuesta en el coloquio con Nicodemo: «Porque tanto amó Dios al mundo, que le dio su unigénito Hijo».
Puede afirmarse que junto con la pasión de Cristo todo sufrimiento humano se ha encontrado en una nueva situación.
Parece como si Job la hubiera presentido cuando dice: «Yo sé en efecto que mi Redentor vive…»; 54 y como si hubiese encaminado hacia ella su propio sufrimiento, el cual, sin la redención, no hubiera podido revelarle la plenitud de su significado. En la cruz de Cristo no sólo se ha cumplido la redención mediante el sufrimiento, sino que el mismo sufrimiento humano ha quedado redimido. Cristo -sin culpa alguna propia- cargó sobre sí «el mal total del pecado». La experiencia de este mal determinó la medida incomparable de sufrimiento de Cristo que se convirtió en el precio de la redención. De esto habla el Poema del Siervo doliente en Isaías. De esto hablarán a su tiempo los testigos de la Nueva Alianza, estipulada en la Sangre de Cristo. He aquí las palabras del apóstol Pedro, en su primera carta: «Habéis sido rescatados no con plata y oro, corruptibles, sino con la sangre preciosa de Cristo, como cordero sin defecto ni mancha»
Y esta parte última que dice Isaías es a lo que me referí siempre sobre que Cristo nos reconcilió con Diós y fue Él Último castigado por Él, nosotros lo seremos después del Juicio Final de acuerdo a nuestras obras.
Fue El Castigado que nos dio la paz con Dios.
«4 Pero él soportaba nuestros sufrimientos
y cargaba con nuestras dolencias,
y nosotros lo considerábamos golpeado,
herido por Dios y humillado.
5 Él fue traspasado por nuestras rebeldías
y triturado por nuestras iniquidades.
El castigo que nos da la paz recayó sobre él
y por sus heridas fuimos sanados.
6 Todos andábamos errantes como ovejas,
siguiendo cada uno su propio camino,
y el Señor hizo recaer sobre él
las iniquidades de todos nosotros.»
Una Católica Fiel
DIOS CASTIGA (III). «CATÓLICA FIEL» ES LA PRUEBA MÁS PALPABLE
CASTIGO por DEICIDIO
Sr. Verz
«CASTIGO POR EL DEICIDIO»
Pero si según el Santo Padre BenedectoXVI fiel al Espíritu del Concilio Vat.II , «con los judíos rezamos al mismo Dios» ¿quién esta CASTIGADO?
¿Podemos conocer su conclusión al respecto?
Aquiles Planto.
CUESTIÓN PELIGROSA
Estimado Aquiles:
el seudónimo que se ha elegido me ha causado gracia.
Pues bien, la cuestión que Ud. plantea, sr. Planto, me hizo recordar enseguida -no se me enoje- a las que le planteaban los fariseos a Nuestro Señor, para hacerle pisar el palito. Se la respondo pues como, quizás, la respondería Él: «El único Padre que no se equivoca, es el Padre Eterno, el que está en el Cielo».
Jeje, discúlpeme la eludida por ahora, y le planteo a mi vez: ¿ reviste las condiciones de una definición ex catedra lo dicho en esa ocasión por el Papa ?, y esto otro: ¿ a qué Dios rezaba el pueblo de la Antigua Alianza, desde Abraham hasta el tiempo de Nuestro Señor, pasando por la Santísima Virgen, San José, San Juan Bautista, y los apóstoles hasta que se le ¨abrieron los ojos¨ sobre quién era Jesucristo ?
En Xto. y María,
Alberto Verz
Pobre hombre, tanto encono,
Pobre hombre, tanto encono, tanta obsesión no deben dejarlo en paz. Busque refugio en las manos amorosas del Padre que no castiga y encontrará la Paz.
14 «Él se entregó a mí,
por eso, yo lo libraré;
lo protegeré, porque conoce mi Nombre;
15 me invocará, y yo le responderé.
Estaré con él en el peligro,
lo defenderé y lo glorificaré;
16 le haré gozar de una larga vida
y le haré ver mi salvación».
Escriba nomás pero yo no lo leo, sinceramente la cháchara me aburre y no tengo tiempo para perder. Que Dios lo bendiga y recuerde que no castiga, Ama y de Verdad. Los males provienen del pecado original y de cada hombre. Tan simple como eso. ¿Porqué tanto interés por saber mi nombre? No, no soy del país de las maravillas, soy de aquí a la vuelta, castigada por un gobierno corrupto como muchos argentinos. Ah, por favor no envíe más cosas porque la Fe y el amor superan todo «estudio» suyo, Dios ama, no castiga ya que si envía el mal se contradeciría a Sí mismo. No lo olvide y recurra a su Amor para crecer. Veo que aún está en la infancia espiritual dónde se temen castigos, crezca y verá que no es así. Temerá igual, pero de los hombres a los que tratará de llevar a la Fe y se cobijará al amparo de Dios que lo protejerá. El crecimiento en la Fe individual y personal que todos hacemos es el mismo que todo el pueblo elegido hizo. Mire usted que finalmente primero entre castigos y luego penurias llegaron finalmente gracias a la Redención de Cristo a la Fe adulta de verdaderos cristianos que dan su vida por sus hermanos y gozan del amor y protección divina. Protección que nos sana y salva de peligros provocados por el pecado de los hombres.
Una católica Fiel, llamada Mariana.
No insista, Alberto
No le entran balas…
TIENE RAZÓN
Estimado Marcelo:
tiene Ud. razón. No gasto más pólvora en chimangos.
Saludos,
en Xto. y María,
Alberto Verz
Gracias Marcelo por querer
Gracias Marcelo por querer balearme, aunque aconseja a otro que es inútil hacerlo. Lógico, es Cristo mi escudo y la Verdad mi defensa. Sus intenciones son propias de un hijo de Dios. Que nuestro Señor lo bendiga y ayude.
Una Católica Fiel
Dios la bendiga a Ud., Católica Fiel
Y sea más amplia en el uso del lenguaje. Existen las metáforas.
Soy amplia en el uso del
Soy amplia en el uso del lenguaje, interpreté su metáfora y lo que quiere decir, le he dado mi respuesta a su significado. Además es una elegante forma de sacarse de encima un pesado estudioso.
Una católica fiel
VÁYASE A LA …
… cocina, ya le dije. El estudio de la Palabra no es para Ud. sra. «católica fiel». Pruebe con recetas culinarias.
En Xto. y María,
Alberto Verz
¡ Eso ya me lo dijo «el Mingo» Cavallo !
Ya sabía que lo había oído antes. ¡ Vamos por la «ye-ye-ye-elección, vamoh !
¿Acaso no cree que es así lo
¿Acaso no cree que es así lo que dije?. Su forma de desprestigiar a alguien es hacer alusión a su sexo? Ya que para muchos retrógrados, la cocina es lugar de mujeres, es allí dónde me manda? Realmente se nota que quien no puede responder con altura agravia o al menos cree que lo hace ya que cocino muy bien y me encanta la cocina pero tengo un tiempo para cada cosa. Lo que sí no haré es perderlo con usted.
Una católica Fiel, Mariana
Lágrimas de cocodrilo
Dice usted:
«Realmente se nota que quien no puede responder con altura agravia, etc. …»
Pero el señor justamente le había respondido con altura y con fundamentos, y usted no pudo y salió hablando de: «sacarse de encima un pesado estudioso».
Realmente fue usted sóla, usted misma que se desprestigió.
Digo… ¿Se entiende…?
Lilita
Lilita, si se dice la verdad
Lilita, si se dice la verdad no se agravia.
No se agravia cuando se dice que uno es tuerto si realmente lo es, esta persona puede ofenderse pero no sentirse agraviada, ¿entendió?
Mariana
CONSENSUEMOS
A ver…, digo…, Mariana…
Si hubo algún desprestigio suyo, de lo que se quejó, fué generado por usted.
Si estaba pensando en si el señor se ofendió o no por su dicho, sigue sin entender. No se trata de eso. Se trata de lo que usted está construyendo.
Si usted dice, como lo hizo, «pesado estudioso» a alguien que da fundamentos a sus posiciones en el transcurso del diálogo con el, demuestra la escasa profundidad de su discusión y su propia actitud superficial. Y coloca así usted la discusión por fuera del debate racional.
¿Se entiende?
Y eso es muy triste, porque bastante hemos debido luchar las mujeres para dejar de ser injustamente apartadas y discriminadas. Porque actitudes como la suya desmerecen este nuevo estatus quo que muchas mantenemos con nuestra acción y nuestro testimonio, logrando dejar de lado cuestiones de género.
El señor le contestó con un discurso de otra época pero a mí me duele que siendo usted mujer, Mariana, haya tenido una actitud para el debate, impropio de las mujeres que hoy construimos la sociedad y el mundo, y haya convocado al otro a decirle tal cosa.
Consensuemos al menos que si queremos ser escuchadas debemos tener algo para decir, más que «eso es aburrido, o pesado».
Lilita
Lilita, recurra al
Lilita, recurra al diccionario, a veces es bueno e ilustra. Respecto a su redacción dificulta entender qué quiere decir: «Si estaba pensando en si el señor se ofendió o no por su dicho, sigue sin entender. No se trata de eso. Se trata de lo que usted está construyendo»?????
Quien da fundamentos, también puede ser pesado, decir las cosas claras, concretas y sin vueltas es la forma en que responden los que tienen la verdad. Reconozco que no todos tienen capacidad de síntesis y es bueno que se den cuenta, no tanto por ellos sino por los otros. No hace falta transcribir un libro, simplemente decir lo que en él dice en pocas palabras y con gran claridad. La superficialidad o profundidad no está dada por lo largo que se escribe o transcribe, no se confunda. Estatus quo????? ¿no será Statu Quo? Me alegra que esté en acción y de testimonio, ¿de qué? ¿Cuestiones de género? Ese término se lo escuché demasiado a las auto convocadas en el último taller del que formé parte para la lucha contra el aborto, casamientos gay y demás degeneraciones actuales. Ellas quieren también dejar de lado las cuestiones de género (utilizan ese término para no diferenciar los sexos), se consideran iguales a los hombres. Gracias a Dios yo no soy igual a los hombres, soy mujer y ¡viva la diferencia!
Me parece que se equivocó el discurso. La invito a que usted siga construyendo el mundo y la sociedad, veo que está muy bien encaminada en lo que hace, siga así que me dan a mí más trabajo…yo trato de construir para el Reino. Se que lo mío no es nada en comparación con su enorme tarea de formar esta sana sociedad en que vivimos pero… lo mío no se nota, es un poco más silencioso.
Bueno veo que su defendido pierde con su defensa y que usted no ha leído lo que he dicho antes ni se ha molestado en leer lo de su cliente.
Que Nuestro Señor la bendiga.
Mariana
LOS CONCEPTOS QUE LE FALTAN NO ESTÁN EN DICCIONARIOS
Da la impresión de que ni siquiera se entiende a usted misma.
Leí lo suyo, lo de mi cliente y lo de todos.
Su modo hace imposible «construir un diálogo» racional. Es feo lo que usted «construye» con eso.
Pero no me haga rezongar.
Critica mis latines, que aggiorné al castellano para que no me acuse retrógrada, como a mi defendido.
Lo del género, tiene razón, es cosa de degenerados, pero ya son demasiados frentes! Seré profetisa, pero no la mujer maravilla, aunque a veces también dudo de no serlo.
Pero no me pasó una de las pruebas que le dejé. Dejé tirado un palito constructivista, y me lo pisó.
No puedo aceptar que esté aggiornada en eso.
Si lo quiere en pocas palabras, para no ser pesada -¡pero ya saben cuántos kilos he bajado!- sólo ésto: EL REINO NO SE «CONSTRUYE»
Si puede con más, sigo:
El cuento de la construcción hace que el cristiano se ponga de albañil con los lobos.
El Reino se PIDE («Venga a nos tu Reino»).
Dejé mi trabajo en Comisión para decírselo.
Se me espantó ante un mosquito con esa pequeña chanza que le hice con esto de «construir», pero se traga un camello.
¿Qué disparate modernista es ese?
Lástima que no puedo mandarla a un diccionario para que aprenda conceptos:
El verbo para el Reino, no es «construir».
Siendo, además, por el Verbo, que nos hacemos hijos, recibimos esa gracia, como don, del Padre.
El Reino no se construye, el Reino se pide, no es «construir», es «pedir» («Venga»… , es un pedido).
¿Qué es esto de los empeños pelagianos para «construir el Reino», o para el Reino?
Así, usted podría ser Secretaria de Culto de nuestra señora presidente, C. F. K. !
Quizá no esté usted realmente en semejante error teológico, pero si comienza a caer bajo la égida lingüística del constructivismo, terminará mareada, como da la impresión de estarlo.
Ciertamente -aunque con muy buena voluntad- decir “construir “para” el Reino”, puede llegar a ser salvable, pero “construir el Reino”, ya no. Y tengo la duda de si lo tiene claro.
Salvable, porque quien recibe el Reino en su corazón, y cuenta por tanto con la necesidad de la ayuda de la Gracia, y por eso lo pide y lo recibe, puede emplearse para establecer relaciones más virtuosas, que pueden reducir la dificultad ambiente de encontrar el rumbo a quienes lo han perdido, y facilitarles el pedirlo y recibirlo.
Y así es que me referí a lo opuesto que usted promueve, con sus modos y su liviandad, en términos que desgraciadamente al parecer verdaderamente usted maneja: «lo que usted está construyendo» (y me salió hablando de «construir para el Reino»!).
Entonce, PIDA el Reino.
Dejo un link a las reflexiones teológicas, aunque llanas, de un bien formado jesuita uruguayo, Padre Horacio Bojorge, sobre este tema, de un librito de él sobre la relación filial, «Vivir de cara al Padre».
Tal vez le resulte un plomo pero …, no le vendría mal darle una ojeada. Y si no está tan desorientada, igual vale la leída.
http://es.catholic.net/biblioteca/libro.phtml?consecutivo=557&capitulo=7086
Acá hay algo parecido, pero más corto (o menos «pesado»)
http://www.horaciobojorge.org/cincuentaydos.html
Y ahora la dejo que ya estamos en el Día de la Amnesia, y voy a meditar y reflexionar sobre el tema.
Después de este día, y en honor al mismo, olvidaré este diálogo con usted, de modo que declaro finiquitada la sesión.
Dios la bendiga a usted también
Lilita (ex Reina de belleza)
PD: Cuento con que sea menos refractaria para el humor que para la fundamentación y el estudio.
Que desubicado
Qué desubicado.
Estimada Católica Fiel
Una
Estimada Católica Fiel
Una pregunta? su Padre cuándo usted cometía faltas no la castigaba o reprendía?
Margarita del Río
La verdad que no Margarita,
La verdad que no Margarita, me hablaba con mucho cariño y tanto remordimiento me hacía sentir que me apenaba por días cuando lo recordaba. Después, con tal de no volver a oir nuevamente sus palabras que eran de dolor por lo que yo hacía, me cuidaba muy bien de volver «a pisar el palito». Mi padre era un gran hombre, falleció hace poco.
Una católica fiel
Providencia y terremoto
Estimado Marcelo:
Sin animo de polemizar, sino tan sólo en orden a aportar unas líneas que me parecen razonables, me permito adjuntarle un artículo publicado en un medio chileno.
Affe.
Mambrú
La prueba y el castigo en la Providencia divina. A propósito del terremoto.
Un mediático sacerdote de la Compañía de Jesús (aquella de la que alguien dijo “¡Ay, Jesús, qué compañía!”), ha publicado una columna titulada: “Terremoto: ni prueba, ni castigo ni intervención de Dios”. En ella explica que el terremoto que hemos sufrido nada tiene que ver con Dios, es sólo “un desastre de la naturaleza que tiene explicaciones físicas”. Y, al parecer, lo que tiene explicaciones físicas no es usado por Dios para probarnos, ni puede tener el sentido y la finalidad del castigo ni está, en definitiva, sometido de modo alguno al gobierno del Creador.
Esto último, sin embargo, molesta al oído de aquél que piensa en Dios como un ser providente y todopoderoso, porque si Dios verdaderamente lo es, entonces nada puede escapar a su gobierno: ni sobreviene un terremoto, ni estalla un volcán, ni se levanta el viento, ni una hoja cae de su árbol sin que Dios lo quiera o lo permita.
La cuestión es, entonces, la siguiente: ¿cómo puede Dios querer o permitir un mal tan grande como el que hemos sufrido los chilenos? Aquí es donde la respuesta apresurada, en cualquier dirección, nos empieza a jugar malas pasadas: o sacamos a Dios de nuestra tragedia, y resulta que se torna un Dios ausente, que ya no es providente, ni todopoderoso, ni que gobierna todas las cosas del universo (es decir, ya no es Dios), o le achacamos a Dios la causa del mal que sufrimos, y así resulta culpable de nuestras desgracias, malo, vengativo y, peor aún, caprichoso de un capricho tal que juega con los hombres como si le fueran indiferentes (es decir, ya no es Dios).
Ni lo uno, ni lo otro. El terremoto que nos ha devastado nos enfrenta a uno de los grandes misterios del la vida del hombre en esta tierra: el misterio del pecado. Todo lo que ha hecho Dios es bueno, pero el hombre, mediante su pecado, ha introducido el mal en la creación y, con él, el sufrimiento, la tristeza, la debilidad, la muerte. El lector se preguntará qué tienen que ver nuestros pecados con las inclemencias de la naturaleza, y esto no tiene respuesta si lo que se busca es una suerte de nexo causal físico entre el terremoto sufrido y los pecados de Pedro, o Juan, o Diego o los de todos los hombres que alguna vez han vivido, en esta tierra o en el mundo entero. No existe tal nexo, pero lo cierto es que, mediante el pecado, el hombre introduce el desorden no sólo en su relación con el Creador, sino también en su relación con la creación. La naturaleza, que había sido dispuesta por Dios para que sirviese dócilmente al hombre, se vuelve contra él, haciéndole sensibles las consecuencias del mal que ha introducido en el mundo.
Dios no es causa de ningún mal, más bien todo lo contrario: mitiga los males que causa el hombre y endereza lo que el hombre ha torcido. No obstante, no los mitiga todos: en su Providencia Sapientísima, permite (no quiere) algunos males. ¿Por qué? Pues porque, como Todopoderoso que es, es capaz de sacar bienes de males. Aunque lo razonable sería pensar que sólo el bien engendra al bien y, consecuentemente, que del mal no puede salir sino el mal, Dios, en su Infinita Bondad, aprovecha incluso nuestro propio mal para obtenernos bienes, y lo hace usando del mal como prueba para los buenos y castigo para los malos: mediante el mal que sufrimos, los buenos son probados para, con la ayuda de Dios, salir fortalecidos en su bondad. Y por ese mismo mal, los malos son castigados para, también con la ayuda de Dios, ser removidos en sus conciencias y huir del pecado que les pierde.
Esto es evidente en el orden personal: todos hemos conocido a aquella persona buenísima que, sin mediar razón aparente, es consumida por una dolorosa enfermedad, en la cual se purifica y santifica. Dios la prueba para hacerla más semejante, en el dolor, a su Hijo. También hemos visto a aquél otro, que vivía como si no hubiese Dios ni ley, hasta que la enfermedad viene, dolorosamente, a hacerle presente su miseria e indignidad, como un aviso último para que vuelva su rostro a Dios, el Único en el que hay Salud verdadera.
Y esto que es evidente en el orden personal, se realiza, también, en el orden social: las naciones y los pueblos, durante su historia, han sido permanentemente probados y castigados para su propio bien: ya para su fortalecimiento, ya para que se volvieran a Dios, a quien habían abandonado.
Dios no obtiene estos bienes del mal, sin embargo, sin nuestra libre participación, y por ello la prueba no nos fortalece, sino que nos hunde, cuando no es aceptada con el espíritu del Señor en su Pasión. Y del castigo no se alcanza provecho alguno si no se lo recibe con espíritu de humildad y contrición. Y esta libre concurrencia a la prueba o el castigo que Dios providentemente nos dispone es necesaria tanto para el caso de la persona singular como para el caso de la sociedad.
Ahora bien, los hombres (y las sociedades), en general, no somos ni del todo buenos ni del todo malos (no obstante que haya algunos mejores y otros peores), de manera que no tiene sentido preguntarnos, respecto del terremoto pasado, quiénes han sido probados y quiénes castigados. Tampoco tiene sentido esa pregunta para Chile o para las ciudades y pueblos que han sufrido la catástrofe. Probablemente todos hemos sido de algún modo probados y de algún modo castigados.
Cada uno habrá de reflexionar, en su fuero interno, en qué ha sido probado y por qué ha sido castigado. Debemos intentar en conjunto, sin embargo, el ejercicio de descubrir en qué ha sido probado Chile, y por qué ha sido castigado. Ésta ha de ser la primera de las tareas de la reconstrucción, si queremos que la misma se asiente sobre roca, y no sobre arena. De nada servirá construir casas y edificios, levantar escuelas y hospitales si, como pueblo y nación, no nos volvemos humilde y libremente a Dios, en quien está nuestra gloria y destino.