Panorama Católico

Aclaremos, decía el vasco, mientras aguaba la leche…

Sería interminable la lista de citas evangélicas que demuestran que hay que tener amigos a la derecha y enemigos a la izquierda. Y de los santos padres y doctores de la Iglesia que ratifican esta verdad de Fe.

“Ud. tiene enemigos a la derecha y amigos a la izquierda”, dijo mi padre y maestro.

¡Zápate!, dije yo, se me tildó el GPS. Busqué afanosamente en los evangelios la confirmación de esta sentencia que no podía se menos que docta y segura. Y allí está todo, tal cual.

  1. * El buen ladrón está a la derecha de Cristo.
  2. * Las ovejas serán puestas a la derecha y los cabritos a la izquierda, las primeras destinadas a la salvación, los otros al infierno.
  3. * Nuestro Señor se sienta  a la derecha del Padre.

Y una multitud más de lugares que no he podido confirmar, pero debo presumir.

  1. * En la última cena, San Juan, el Apóstol dilecto estaba recostado sobre el corazón de Cristo. Lo cual daría la falsa impresión de que estaba a su izquierda. Pero no. La mesa de la Santa Cena solo tenía derecha. Una derecha tan larga que daba toda la vuelta y llegaba a Cristo nuevamente en una aparente y falsa izquierda que en realidad era una extrema derecha. No sabría ubicar a Judas.
  2. * Cuando la madre de los apóstoles pidió a Cristo que se sentaran uno a su diestra y otro a su izquierda, Jesús se enojó mal. Aparentemente porque la pretensión de la señora estaba un poco fuera de lugar. Pero la verdadera razón es que Nuestro Señor no tiene izquierda. Quiso decir, aunque el Evangelio no lo registra: uno a la derecha y otro más a la derecha.
  3. * En el pesebre de Belén dos bestias daban calor al Niño con su aliento, un buey y un asno. El asno estaba a la derecha, como corresponde. El buey a la izquierda, porque por su condición de eunuco no podría jamás ser tenido por animal insospechado.
  4. * Y hablando de eunucos, hubo uno que fue enviado por cierta reina. Se convirtió y recibió el bautismo, pero de manos de un apóstol mistongo falso tradicionalista, que nunca faltan.
  5. Judas arrojó las 30 monedas a la izquierda de los fariseos cuando los remordimientos lo llevaron a la desesperación. A la izquierda de los fariseos, o sea, a su derecha. ¿O fue a la derecha de los fariseos que en realidad era su izquierda? Bueno, dejemos esto.

En fin, sería interminable la lista de citas evangélicas que demuestran que hay que tener amigos a la derecha y enemigos a la izquierda. Y de los santos padres y doctores de la Iglesia que ratifican esta verdad de Fe.

* Está claro que el Centurión que pronunció las inmortales palabras “Domine, non sum dignus ut intres sub tectum meum”…etc. era de derecha, porque todos los romanos eran de derecha.

* Aunque tengamos que hacer algún esfuerzo en el caso de Pilatos, hombre indudablemente de derecha, ya que era procurador imperial, aunque como juez dejara que desear, que habrá tenido sus errores, pero nunca tendremos enemigos a la derecha.

* El caso de san Pablo me inquieta, sin embargo: mientras perseguía al los cristianos, ¿era de izquierda o ya constituía una “derecha virtual”?

¡Basta, basta ya, paremos!, me encontré diciendo mientras despertaba sudoroso. Había sido un mal sueño. No a causa de los chorizos a la pomarola de la cena. Es que justo antes de ir a dormir, buscando un libro romántico del siglo XIX en la biblioteca, se me cayeron en la cabeza todo los del estante de autores franceses de política y me golpearon mal. No me hicieron tanto daño como hubieran podido, pero me atontaron durante largo tiempo, espero que no de un modo permanente.

Desperté a mi mujer, que es médica, y parece que no terminó de recordar –diría Manrique- porque cuando hube contado lo que me pasó, con voz somnolienta dijo: ¡Un psiquiatra a mi derecha! Y siguió durmiendo. Dios le conserve la buena conciencia.

Después de lo cual, aparté mi escudo de cruzado del siglo XI, y lo puse a la venta en Mercado Libre,  sección «objetos inútiles». Me mandé un rivotril vencido y dormí como un bendito.

Hoy ya no me acuerdo de nada.

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