Panorama Católico

Corrupción en instituciones católicas de Italia

Los italianos gozan de mi mayor simpatía, porque soy argentino y porque tengo 75% de sangre itálica. Y por su gran inteligencia. Pero, son flojos de cincha a la hora de los números, de donde también los argentinos venimos muy mal, porque eso lo hemos mamado de las ítalas ubres. Lean, sinó, lo que sigue.

La corrupción no es exclusiva de España. Afecta a toda la Europa meridional y ciertamente a Italia. Aunque allí se dan dos fenómenos que aquí no tenemos. Todo italiano, del Norte o del Sur, se siente tal. Y eso que es una nación recientísima que no tiene ni siglo y medio de existencia. Fruto del romanticismo, como nuestra Cataluña, se han creído los herederos de Roma, que ya es echarle imaginación. El otro, también se da en Cataluña, es la obsequiosidad de la prensa con la situación. Por lo que críticas que en España son el pan nuestro de cada día allí se contienen o no existen.
La sanidad italiana es muy mala. Se salva algo por la presencia de la Iglesia en numerosos hospitales que sin duda son lo mejor de esa sanidad. Pero la gestión de los mismos es pésima y cualquier día estalla.
Muere Dom Verzé, conocido sacerdote y extraño gerente del San Rafaele de Milán y otros hospitales y deja una situación catastrófica en su cadena hospitalaria. Lo que provoca una guerra mediática en la que la Santa Sede se mezcla con ofertas de compra a través del IOR, acabando todo en la venta a bajo precio a una empresa privada de toda una red de hospitales. Con cosas bastante sospechosas de por medio.
El Gemelli, tan conocido y de tanta fama, acumula deudas desorbitadas. Nadie hace nada por corregir esa situación. Es propiedad de la única universidad de la Iglesia en Italia por lo que, de explotar, salpicará sin duda a la Iglesia.
El hospital del P. Pío, en el que trabajan 3.000 personas tiene una deuda también muy importante, aunque inferior a la del Gemelli, ha dejado de pagar a trabajadores y suministradores. Es propiedad de la Santa Sede y si llega a quebrar será otro grave problema para la Iglesia.
El Bambino Gesù, en terreno extraterritorial italiano, ha sido colocado recientemente bajo la dirección de persona de sospechosos antecedentes y hasta se ha señalado por algunos su pertenencia a la masonería.
Los trabajadores del Instituto Dermatológico Italiano, más de 2.000, en manos de una orden religiosa, al no cobrar sus sueldos han hecho una manifestación ante la Conferencia Episcopal que, aunque no salió en la prensa, indica que también él puede ser un grave problema inmediato.
Otro ejemplo de gestión sin sentido, aunque ajeno éste al mundo de la Sanidad, es el de los Museos Vaticanos, parte importantísima del presupuesto de la Ciudad del Vaticano. Su director es un anciano conocido por su vinculación a la política y no falta quien dice que también a la masonería. Su mujer gestiona las tiendas de los museos a través de una empresa de Florencia, sin concurso alguno y con escasa profesionalidad. Recientemente los Museos han invitado a dar una conferencia a Santiago Calatrava, el arquitecto español sobradamente conocido por su colaboración con la Iglesia y por su fe. Como si no hubiera artistas católicos a quienes abrir las conferencias de los Museos.
Todo esto es público en Italia aunque sotto voce. Sus ecos llegan hasta la torre de esta cigüeña. Me parece una situación gravísima que se debería esclarecer. Si hay exageración en lo que se dice, explicándola. Y si no la hay, corrigiéndola. Porque lo del avestruz no resuelve nada. Sólo agrava los problemas.
De los Museos sólo añadiré algo vivido por mí hace unos años. En el menú del restaurante de los mismos, un viernes de Cuaresma eran numerosos los platos de carne.¿ Alguien se imagina un restaurante en la Kaaba que en el menú tuviera jamón ibérico y champagne? ¿O butifarra y cava?
 
 
Comentario Druídico: El pobre padre Pío sufrió mucho cuando tuvo que administrar las donaciones para su hospital, La Casa di Sollievo della Sofferenza, que llegaban como rocío del cielo. Más de un cardenal estará sudando la gota gorda por esos manejos dinerarios. Desde Judas, la bolsa tienta a los clérigos…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *