Panorama Católico

Apostasía con Creces: Bergoglio y Cantalamesa con los evangélicos

El sábado 13 de octubre de 2012, de 10 a 18 horas, en el estadio Luna Park -Avda. Madero 420- de la ciudad de Buenos Aires se realizó el VI Encuentro Fraterno de Católicos y Evangélicos, organizado por C.R.E.C.E.S. Comunión Renovada de Evangélicos y Católicos en el Espíritu Santo.

 ¿Y de qué manera, si se nos quiere decir, podrían formar una sola y misma Asociación de fieles los hombres que defienden doctrinas contrarias, como, por ejemplo, los que afirman y los que niegan que la sagrada Tradición es fuente genuina de la divina Revelación

Pío XI, Mortalios animos

VI Encuentro Fraterno de Evangélicos y Católicos

 

«El Evangelio, poder de Dios»

(Rom.1, 16)

El sábado 13 de octubre de 2012, de 10 a 18 horas, en el estadio Luna Park -Avda. Madero 420- de la ciudad de Buenos Aires se realizó el VI Encuentro Fraterno de Católicos y Evangélicos, organizado por C.R.E.C.E.S. Comunión Renovada de Evangélicos y Católicos en el Espíritu Santo.

Fue más que sólo un encuentro entre católicos y evangélicos. Lo que se vivió hoy en el Luna Park fue una verdadera fiesta de la unidad. «Yo lo he dicho en presencia del Papa, que lo que he visto en Buenos Aires es algo pionero: son cristianos que expresan su fe en conjunto. Católicos y evangélicos, sin divisiones. Esta expresión es como el Pentecostés. Los cristianos deben vivirlo así: como un nuevo Pentecostés». Así definió el padre Raniero Cantalamessa, predicador de la Casa Pontificia y uno de los oradores centrales del encuentro, sobre lo que ocurrió esta tarde en el Sexto Encuentro Fraterno de Comunión Renovada de Evangélicos y Católicos en el Espíritu Santo (C.R.E.C.E.S.). Un testimonio que llegó, según los propios dichos del padre capuchino, a oídos del Papa y hasta llamó la atención del Vaticano. «La Iglesia está siguiendo en forma muy atenta lo que está ocurriendo en Buenos Aires. Atentos a este signo, que creo yo, es un signo profético de los nuevos tiempos. Así lo he expresado el viernes último, durante una meditación en presencia del Papa Benedicto XVI. Esta es la forma de alejar el fundamentalismo religioso: cristianos que se abrazan, que se encuentran a compartir su fe».

Unos 6.000 cristianos fueron parte de este sexto encuentro ecuménico que se realiza desde 2003 y que en cada edición amplía su convocatoria. En esta oportunidad, el lema fue «El Evangelio, poder de Dios» y movilizó a comunidades desde distintos puntos del país. Desde temprano, antes de las 9, las calles que rodean al estadio Luna Park estaban colmadas. Todos juntos, sacerdotes, laicos, pastores, religiosas y muchas familias con hijos pequeños, participaron de la fiesta. No había distinciones entre unos y otros. Todos estaban allí con un mismo propósito: celebrar el poder de compartir su fe en Jesucristo.
Las alabanzas estuvieron dirigidas por el pastor Sebastián Golluscio y se vivieron arriba y abajo del escenario con un clima muy fraternal. Allí se vio a sacerdotes y pastores compartiendo mate y la ronda llegó hasta manos de arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Bergoglio quien, como todos los años, participó del encuentro.

El padre Cantalamessa fue uno de los oradores más aplaudidos del encuentro. Más allá de sus 78 años y de su alto cargo eclesial -fue predicador de Juan Pablo II y ahora lo es de Benedicto XVI- no dudó en poner el humor y la alegría en primer plano durante su disertación. «Raniero tiene muy buen humor. Predica y es feliz», se leyó en Twitter durante su mensaje, con el hashtag #creces. Ocurre que todo el evento se transmitió en vivo vía Twitter. «Es que soy un hombre feliz. Y Él me ha hecho feliz», declaró Cantalamessa, sobre su relación con Dios. «El gran desafío hoy es cómo explicarle a los jóvenes que Jesús es el mejor aliado de su felicidad y de su gozo», dijo durante una conferencia de prensa con medios nacionales.

El amor fue clave en la centralidad de su mensaje ante el auditorio. «Si todas las biblias del mundo desaparecieran y quedara solamente una línea para ser leída, ‘Dios es Amor’’es la frase resumidora. Toda la Biblia está ahí. El espíritu Santo no es una idea de la realidad, es la realidad. Los cristianos queremos experimentar un nuevo Pentecostés. Dios es Amor. Estar llenos del Espíritu Santo es estar llenos de Dios. ¿Por qué nos creó Dios? Porque nos amaba. ¿Y por qué la encarnación? Porque Dios nos ama tanto que nos manda a su hijo por amor. Jesús es Dios, que nos ama de manera humana. En sus ojos, la gente de su tiempo sintió el amor de Dios. No se ama a Dios en abstracto. Jesús es el objeto directo del amor de Dios.»

El pastor Carlos Mraida, uno de los coordinadores del Consejo de Pastores de la Ciudad de Buenos Aires, fue otro de los oradores del encuentro y centró su mensaje en la importancia del rol del cristiano comprometido con los valores que profesa. «Dios quiere hacer algo nuevo en esta ciudad y en esta Nación.

Que los cristianos seamos militantes por la vida, la justicia y la equidad. Que seamos la voz de los que no tienen voz ni derecho a la vida. El Evangelio no se avergüenza ante el sistema que dice que la fe ya fue. Que ya no hay lugar para la fe», dijo ante miles que siguieron atentos sus palabras y celebraron sus dichos con aplausos.

«A los cristianos no nos mueve el éxito momentáneo. Dios nos dio los ojos de la Promesa. Ojos proféticos. Leemos la historia desde el final para acá. Nosotros conocemos el final de la película. Dios es nuestra última esperanza porque somos su primer amor», afirmó Mraida.

La mejor forma de transmitir la fe es, según el pastor Norberto Saracco, miembro de la comisión organizadora de C.R.E.C.E.S., es una vida que refleje la fe. Esa fue la respuesta que dio cuando se le preguntó, durante la conferencia de prensa, sobre el desánimo por la evangelización que se vive en los altos círculos eclesiásticos. «Estamos cansados de nuestras propias contradicciones. De Predicar una cosa y vivir otra. Esta es una cuestión clave del Evangelio: la coherencia. No hay predicación más fuerte que nuestra vida», dijo.
Estuvo entre la multitud como un fiel más. Tomó mate, comió empanadas y cuando le llegó el turno de pasar al frente y transmitir su mensaje, fue muy ovacionado. Cantos y olas de aplausos retrasaron varios minutos el inicio del mensaje del Cardenal Jorge Bergoglio. Todos querían escuchar el mensaje del hombre, que desde el silencio y el bajo perfil, ha sido uno de los principales impulsores del diálogo ecuménico e interreligioso en la Argentina.

«Jesús pasó más que nada su tiempo en las calles. El sigue pasando en medio nuestro. La gente no dejaba pasar oportunidad de estar con Jesús. De tocarlo, de apretujarlo, de recibir de él. No le tengo miedo a los que combaten a Jesús, porque ellos ya están vencido. Le tengo más miedo a los cristianos distraídos, dormidos, que no ven a Cristo pasar. Hemos perdido dos cosas: la capacidad de asombrarnos ante las palabras del Señor. Estamos atiborrados de noticias que van dejando de lado la buena noticia. Hemos perdido la ternura. Jesús se acercaba a la llaga humana y la curaba. Recuperemos esas dos características: no nos acostumbremos a ver al enfermo, al hambriento sin asombro y sin ternura», dijo. 

El pastor Jorge Himitian fue el encargado de leer la Declaración Común del Sexto Encuentro Fraterno, un documento conjunto que se difunde con cada edición.

«El Espíritu Santo abrió nuestros ojos espirituales, y comprendimos cosas muy simples pero grandiosas. Cosas muy conocidas pero a la vez ignoradas. Comprendimos que la iglesia es más que un edificio material donde se rinde culto a Dios. Todos los que somos hijos de Dios, somos por lo tanto, hermanos. Cristo fundó una sola Iglesia, y quiere que su iglesia manifieste en el mundo la unidad y la santidad que caracterizan a Dios», leyó ante la multitud.

Lo recaudado en la colecta, -$79.000.- será destinado íntegramente al Hospital Neuropsiquiátrico José T. Borda.

Cerca de las 18, y luego de ocho horas de comunión, el evento llegó a su fin. La despedida fue tan emotiva como el reencuentro. Grupos que se saludaba, que intercambiaban teléfonos y mails y la promesa de volver a verse en el próximo encuentro.

Estaba claro, lo que acababa de ocurrir no había sido simplemente el Sexto Encuentro Fraterno. Había sido mucho más que eso.

 

Si quiere acceder al audio de la exposición del Cardenal Jorge Bergoglio, o a las fotos del evento, ingrese aquí: http://www.facebook.com/prensa.creces.5

Fuente: Infocreces

 

Comentario Druídico: Nuevamente, el Card. Bergoglio asiste al encuentro de pastores. En otras ocasiones se sometió a ser «bendecido» por estos laicos protestantes. Siempre acompañado de quien tenía tan buena llegada a los círculos pontificios de Roma bajo Juan Pablo II, Rainiero Cantalamesa, predicador pontificio. Para quienes lo ignoren, compartir actos de culto con ácatólicos es un grave acto de apostasía.

Dice el Papa Pío XI en su Mortalios animos, condenando el «pancristianismo», algo muy parecido al «ecumenismo» en curso:

13.»Podrá parecer que dichos «pancristianos» tan atentos a unir las iglesias, persiguen el fin nobilísimo de fomentar la caridad entre todos los cristianos. Pero, ¿cómo es posible que la caridad redunde en daño de la fe? Nadie, ciertamente, ignora que SAN JUAN, el Apóstol mismo de la caridad, el cual en su Evangelio parece descubrirnos los secretos del Corazón Santísimo de Jesús, y que solía inculcar continuamente a sus discípulos el nuevo precepto Amaos unos a los otros, prohibió absolutamente todo trato y comunicación con aquellos que no profesasen, íntegra y pura, la doctrina de JESUCRISTO: Si alguno viene a vosotros y no trae esta doctrina, no le recibáis en casa, y ni siquiera le saludéis. Siendo, pues, la fe integra y sincera, como fundamento y raíz de la caridad, necesario es que los discípulos de Cristo estén unidos principalmente con el vínculo de la unidad de fe.

14. «Por tanto, ¿cómo es posible imaginar una confederación cristiana, cada uno de cuyos miembros pueda, hasta en materias de fe, conservar su sentir y juicio propios aunque contradigan al juicio y sentir de los demás? ¿Y de qué manera, si se nos quiere decir, podrían formar una sola y misma Asociación de fieles los hombres que defienden doctrinas contrarias, como, por ejemplo, los que afirman y los que niegan que la sagrada Tradición es fuente genuina de la divina Revelación… los que consideran de institución divina la jerarquía eclesiástica, formada de Obispos, presbíteros y servidores del altar, y los que afirman que esa jerarquía se ha introducido poco a poco por las circunstancias de tiempos y de cosas… los que adoran a Cristo realmente presente en la Sagrada Eucaristía por la maravillosa conversión del pan y del vino, llamada «transubstanciación», y los que afirman que el Cuerpo de Cristo está allí presente sólo por la fe, o por el signo y virtud del Sacramento… los que en la misma Eucaristía reconocen su doble naturaleza de sacramento y sacrificio, y los que sostienen que sólo es un recuerdo o conmemoración de la Cena del Señor, los que estiman buena y útil la suplicante invocación de los Santos que reinan con Cristo, sobre todo de la Virgen MARíA Madre de Dios, y la veneración de sus imágenes, y los que pretenden que tal culto es ilícito por ser contrario al honor del único Mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo».

 

Encíclica citada, números 13 y 14

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