Panorama Católico

Alguien Sabe Demasiado (Someone Knows too Much)

Un film de acción, interesante, bien actuado, sin procacidades. Bruce Willis en su mejor rol, policí­a indisciplinado en conflicto con sus superiores. Excelente en el papal de niño autista, interpretado por Miko Hughes. Intriga, suspenso, tiroteos y entretenimiento.

Un film de acción, interesante, bien actuado, sin procacidades. Bruce Willis en su mejor rol, policí­a indisciplinado en conflicto con sus superiores. Excelente en el papal de niño autista, interpretado por Miko Hughes. Intriga, suspenso, tiroteos y entretenimiento.

Hay actores que solo saben hacer el papel de sí­ mismos. Dan muy bien allí, y si tienen la prudencia de no salirse demasiado de su lí­nea de trabajo, producen resutados exitoso. Bruce Willis es uno de ellos: militar duro, policí­a indisciplinado y gritón, pero bondadoso, (excepcionalmente un psiquiatra infantil en Sexto Sentido, donde está muy bien) o aventurero locoide.

En Alguien Sabe Demasiado es un agente del FBI especializado en infiltraciones y operaciones encubiertas. Castigado por protestar violentamente contra sus superiores -que dieron orden de atacar un banco asaltado con toma de rehenes cuando él ya habí­a logrado convencerlos de rendirse-, es castigado destinándoselo a un sector "técnico" de la Agencia. Sus jefes buscan forzarlo al retiro, ya que es un hombre de acción, aunque no lo pueden echar porque su foja de servicios es brillante. Pero, él ha decidido no darles el gusto y esperar su oportunidad…

De este sector tan apacible del FBI surge, sin embargo, una aventura extraordinaria. Un niño autista, Simon Lynch, (Miko Hughes) -con extraordinaria capacidad de observación- decodifica una clave costosí­sima del gobierno norteamericano. Las circunstancias son verosí­miles: se ha publicado bajo la forma de juego de ingenio en una revista de la epecialidad y el niño la descifra y llama solicitando su premio. Esto harí­a caer muchas cabezas si se supiera, y la NSA, o al menos uno de sus jefes más prominentes el Tte. Cor. Nicholas Kudrow (Alec Baldwin), decide hacer desaparecer las pruebas de este hecho. En la práctica, matar al niño y a toda su familia.

El agente especial Art Jeffries (Bruce Willis) tiene la ardua misión de entender qué está pasando, proteger al niño de la National Security Agency y del propio FBI… y hacer que los buenos le crean, puesto que ya se ha hecho fama de loco desaforado y conspiracionista. Por supuesto lo logra.

Como todos aquellos géneros en los cuales el cine americano ha logrado encontrar el punto, cuando el filme es de calidad razonable, se puede esperar un producto entretenido. Pero casi siempre se los condimenta con procacidad, cuando no obcenidad. En este caso ambas cosas están completamente ausentes. Si hacemos la irremediable salvedad el lenguaje cotidiano (en el cual la palabra con F es repetida incontablemente, cada vez que alguien quiere enfatizar algo) esta pelí­cula verla la familia entera (no los más chiquitos). Otra reserva: hay escenas de violencia, el asesinato de los padres del niño y otros personajes. Pero no se han regodeado en ellas, el filme busca intrigar y entretener con acertijos y acción, no encharcarnos en sangre. Se puede recomendar para niños mayores en adelante.

P. S. Sobre las muertes en escena. El problema que puede resultar de someterse con frecuencia a la escenificación de asesinatos o muertes violentas, más que el de causar "impresión" suele ser el "dejar de causarla". Por acostumbramiento. De modo que nos habituamos a ver personas baleadas, apuñaladas o estranguladas como quien observa pasar el colectivo. Este efecto, nos parece, se potencia en lo videogames, donde, además, el jugador "causa" las muertes con su mouse o su joystick. El problema estarí­a en familiarizarnos con esa "realidad virtual" donde la vida carezca de todo valor, para luego incorporar esta insensibilidad a las muertes reales.

En este sentido los géneros bélicos o policiales pueden ser dañinos para los niños y adolescentes, (y muchos adultos) en especial si no viven en contacto con la naturaleza, donde la muerte es una realidad cotidiana pero dolorosa (la mascota, la gallina para comer, el cerdo para faenar, la presa de la cacerí­a o la pezca, etc.) O cuando ellos no sufren regularmente los efectos de un golpe, una astilla clavada o una cortadura dolorosa, producto de sus andanzas y juegos. No es la muerte en sí­, sino su representación virtual, sin sentido, sin referencias a la realidad concreta y sensible lo peligroso. Queda en la prudencia de los padres retacear este tipo de escenas, según cada caso particular. Sin embargo, opinamos que la muerte no debe esconderse a los niños. Es nuestro destino común.

Dirigida por Harold Becker
Basada en la novela de Ryne Douglas Pearson
Guión cinematográfico de Lawrence Konner

Elenco:

Bruce Willis …. Art Jeffries
Alec Baldwin …. Tte. Cor. Nicholas Kudrow
Miko Hughes …. Simon Lynch
Chi McBride …. Agente del FBI Thomas 'Bizzi' Jordan
Kim Dickens …. Stacey Siebring
Robert Stanton …. Dean Crandell
Bodhi Elfman …. Leo Pedranski
Carrie Preston …. Emily Lang
Lindsey Ginter …. Peter Burrell
Peter Stormare …. Stayes
Kevin Conway …. Jefe del FBI Joe Lomax
John Carroll Lynch …. Martin Lynch
Kelley Hazen …. Jenny Lynch
John Doman …. Supervisor Hartley, Agent Especial FBI a cargo.
Richard Riehle …. Edgar Halstrom, Ladrón de Banco.

Año: 1998
Duración: 108 min
Paí­s: USA
Lengua: Inglés subtitulado.
Color: (Eastmancolor)

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