¿Es posible negociar con “Corea del Norte”?
El 28 de agosto del corriente año, Mons. Fellay pronunció una conferencia informativa sobre la situación de la FSSPX y sus relaciones con Roma, en Auckland, Nueva Zelanda. Ha sido reproducida en Youtube en seis partes. En buena medida se trata de información ya dada a conocer en distintos momentos, en homilías, entrevistas o conferencias. Lo que esta vez parece darle a la información un carácter más novedoso está en parte final de la conferencia, en inglés.
El 28 de agosto del corriente año, Mons. Fellay pronunció una conferencia informativa sobre la situación de la FSSPX y sus relaciones con Roma, en Auckland, Nueva Zelanda. Ha sido reproducida en Youtube en cinco partes. En buena medida se trata de información ya dada a conocer en distintos momentos, en homilías, entrevistas o conferencias. Lo que esta vez parece darle a la información un carácter más novedoso está en parte final de la conferencia, en inglés.
Un primer hecho anecdótico pero muy significativo para los argentinos y para todos los que han conocido el verdadero modo de ser del Card. Bergoglio y sobre todo su modo de gobernar es la siguiente referencia: la Curia Romana es denominada con el apelativo jocoso de “Corea del Norte”. Se ve que han sufrido lo que ya vivimos en la Argentina.
Por lo demás, el énfasis de Mons. Fellay en las primeras partes de la conferencia, además de puntualizaciones doctrinales sobre la naturaleza de la Iglesia, etc., se dirige a destacar que Francisco ha llevado la situación crítica, nacida del neomodernismo Conciliar, a un extremo que muchos sectores conservadores consideran terminal. El Superior General de la FSSPX explica que el pánico parece haber ganado a una considerable cantidad de obispos conservadores, que aceptarían en buen número la regularización de la FSSPX sin las clásicas condiciones interpuestas en otros momentos:aceptación indiscutida del Concilio Vaticano II, cese de la crítica a la nueva liturgia, el ecumenismo – indiferentismo religioso, la colegialidad eclesiástica, o sea, su democratización.
Relata que en un plenario de la Congregación para la Doctrina de la Fe, o sea, en una reunión en la que participan todos sus miembros, tengan la función que tuvieren, solo un obispo votó en contra de conceder a la FSSPX a un statuscanónico regular sin exigirle la aceptación del Vaticano II en su totalidad, de un modo acrítico e indiscutido.
Sobre el Concilio, Mons. Fellay lo definió como peligroso no tanto por la cantidad de formulaciones erróneas insalvables (o sea, imposibles de interpretar en un sentido tradicional), errores que a su entender son unos pocos, sino por su ambigüedad potencial de confusión, es decir, por las consignas fácilmente deformables en errores. Más que herético, su poder destructivo está en su calidad de doctrina heretizante.
Finalmente habló de un grupo de cardenales, calculó en una treintena, que se oponen a los errores de Francisco en materia moral, en lo que ha sido quizás el tema más escandaloso de su pontificado, es decir, lo tratado y concluido oficialmente por ambos “sínodos de la familia” y el documento final, la famosa Exhortación Apostólica Amoris Laetitia. Considera que la condena de estos errores se ha manifestado con diversa intensidad o énfasis, pero que el golpe recibido por estos cardenales, lo mismo que por otros miembros de la jerarquía, como el episcopado polaco, es brutal. Y dice tener constancia: de hecho refiere algunos párrafos de la carta de un obispo, de los muchos en todo el mundo que están consternados por este documento y por las prácticas que le han seguido, las cuales eran ya usuales en muchos lados pero no tenían ningún sustento en la autoridad papal, más allá de cierta tolerancia en los hechos.
Naturalmente, las declaraciones de Mons. Fellay, más o menos coherentes con su visión de la Iglesia en los últimos tiempos, han movilizado a quienes desean esta integración como un bien para la Iglesia -digamos así, desde un ala conservadora- así como entre los sectores antimodernistas que se autodenominan “la resistencia”. Unos y otros ven en estas palabras un anuncio anticipado. En cierto momento, al alabar el entusiasmo de los conservadores, Mons. Fellay usa esta expresión: “y esto pese a que aún no firmamos nada”. Lo que da pie a algunos a interpretar que hay una inminente firma, lo que estrictamente es una interpretación, es decir, una explicación sustentada en indicios, pero no en hechos. La frase permite la interpretación inversa con el mismo fundamento en el texto. Lo que sí parece evidente es el entusiasmo de Mons. Fellay por la situación que ve como auspiciosa pese a que resulta cada día peor. No por ser peor, sino porque él considera que la reacción contra este empeoramiento radical y velocísimo finalmente ha dado origen a una largamente esperada reacción.
Mons. Fellay, a pesar de sus reparos doctrinales, por un lado, y dando una interpretación más bien benigna a las conceciones hechas por Francisco a la FSSPX (reconocimiento realizado por el Estado Argentino mediante su gestión, concesión de las licencias para confesar durante el Año de la Misericordia, permiso para ordenar sin necesidad de tramitar ante el ordinario del lugar, que Mons. Fellay asegura tener por escrito, etc.) tiende a pensar que la oposición a una regularización será enorme. Los cardenales ultraprogresistas, la prensa mundial y grupos poderosos del judaísmo –que no aceptarán que la FSSPX cuestione la Dignitatis Humanae.
El prevé más bien el comienzo de una batalla muy grande si tal cosa como la concesión de una regularidad se realiza como se ha ofrecido, bajo la autoridad de un obispo elegido por el papa de una terna presentada por la propia FSSPX. Lejos de acabar, la batalla recién comenzaría. Pero, tiene la esperanza, si esta concesión se otorga, y dado que el monopolio de la crítica a los errores doctrinales hace ya tiempo lo ha perdido la FSSPX principalmente por los desmanes doctrinales de Francisco, esto representaría el “comienzo del fin del Vaticano II”, que quedaría en el centro de las objeciones por parte de todos los que se animarían a decir lo que hasta hace poco les estaba vedado, porque el Concilio, en la práctica, y sus derivaciones, se han convertido en un superdogma.
Por fin, algo que el Superior General repite muchas veces, estas informaciones, que provienen de distintas fuentes, muchas confiables a su criterio, se acrecientan con la comunicación de civersos obispos pidiendo a la Fraternidad que de el paso de una regularización, porque ella, que hasta hace poco era para muchos de ellos “el problema” resulta ahora ser parte de “la solución”. El cambio de actitud de muchos prelados, dice Mons. Fellay, como el propio Card. Müller, es muy notorio. El actual Prefecto de la Fe, quien hace unos años despidió a Mons. Fellay descortesmente de una reunión diciendoque tenía muchos problemas graves que atender, ahora lo llama y le allana el camino; todos estos raros cambios, para el obispo tradicionalista, son motivo de desconfianza. Se necesita más tiempo para asegurarse de que las cosas son como parecen, que los cambios de las voluntades y los corazones son sinceros y permanentes.
Hasta aquí el resumen de lo que interpretamos como novedoso o de reiterado interés en esta conferencia. Una mirada prudente, libre de entusiasmos en un sentido y en otro debería, nos parece, tomar como determinación guardar una precavida espera. Mirar, comprobar, aventar sospechas e ingenuidades. Todo puede ocurrir, entre otras cosas, la muerte de Francisco. El tracidionalismo avanza notablemente en muchos lugares del mundo, sin ceder en sus críticas, con una actitud abierta a todos los católicos, firme en momentos dramáticos. Cierto que tal vez una regularización abriría puertas y sería un apoyo para buenos obispos que hoy son perseguidos con una fría determinación de expulsarlos de sus diócesis. Sín embargo, el mismo que los persigue o los deja perseguir (no todo lo que sale de Roma viene del papa, ha dicho Mons. Pozzo a Mons. Fellay), también podría estar apurando una celada.
No por nada, en el mundillo eclesiástico de Roma llaman a la curia de Francisco “Corea del Norte”.
Para quienes deseen ver lo vídeos, de baja calidad de sonido y entrecortados en sus distintas partes, pueden verse en los vínculos que siguen:
https://www.youtube.com/watch?v=5HidkrJ2yXw
https://www.youtube.com/watch?v=JuCOdk99mfA
https://www.youtube.com/watch?v=d12ywwhF_lc
https://www.youtube.com/watch?v=L9nh5DWHtDM
https://www.youtube.com/watch?v=M6epW1MwOIQ

