Panorama Católico

No le ha gustado

El Jefe de Estado de Macedonia le regaló al Papa una tiara, bordada a mano por las monjas del monasterio de Rajcica, y decorada con perlas del lago de Ohrid. Pero al papa no le gustó.

(Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco recibió este lunes por la mañana en el Vaticano a las autoridades de dos países: el presidente búlgaro y el presidente del parlamento de Macedonia.

El presidente de la República Búlgara, Rosen Plevneliev, estaba acompañado por su delegación y por un patriarca ortodoxo; en cambio el presidente del parlamento de Macedonia, independizado de la ex República Yugoslava, Trajko Veljanoski, estaba acompañado por su delegación. Ambos encuentros duraron unos 30 minutos y se desarrollaron con el auxilio de sendos intérpretes.

El presidente de Macedonia, Veljanoski, invitó al Papa a visitar la península balcánica, marcada por el drama de los inmigrantes y que últimamente ha cerrado su frontera con Grecia. “Espero que venga lo antes posible a Macedonia” le dijo, recordando que allí nación Madre Teresa de Calcuta, de etnia albanesa, que será canonizada el próximo 4 de septiembre en Roma. El jefe de estado le regaló al Papa una tiara, bordada a mano por las monjas del monasterio de Rajcica, y decorada con perlas del lago de Ohrid.

En cambio, al finalizar su audiencia el presidente búlgaro le regaló a Francisco un icono sacro de san Clemente di Ohrid, el primer obispo de la Iglesia ortodoxa búlgara discípulo de los santos Cirillo y Metodio.

Por su parte el Papa le entregó a las autoridades los medallones de la paz, las exhortaciones apostólicas Evangelii Gaudium y Amoris Laetitia y de la encíclica Laudato si’.

Fuente: Zenit

Comentario Druídico: La Tiara pontificia es una corona que representa en los tres niveles de su estructura la triple jurisdicción de los papas. La web de la Santa Sede las describe brevemente así:

«La Tiara (la Tiara papal formada por tres coronas que simbolizan el triple poder del Papa, padre de los reyes, rector del mundo, Vicario de Cristo) del siglo XVIII, con la cual es coronado el San Pedro broncíneo el 29 de junio, fiesta del santo».

El uso de la Tiara, obligatorio en las ceremonias solemnes, fue abandonado a partir del Pontificado de Pablo VI.

La Tiara es un alto tocado que termina en forma de ojiva, plateado, al cual se aplicaban en la época de Bonifacio VIII dos coronas y desde 1314 en adelante, tres coronas (razón por la cual se lo denomina «trireino»), en cuya cima hay un pequeño globo con una cruz de oro».

Entre las varias interpretaciones citaremos la que dice que las tres coronas representan a la Iglesia militante, la que sufre y la triunfante».

La forma de la Tiara fue cambiada en el curso de los tiempos. La encontramos representada más o menos redondeada, en algunos casos sin el globo o la cruz. Otras veces con la posición de las cintas (cada una de las cuales lleva una cruz patente) modificadas».

Lo cierto es que a Francisco la Tiara parece no haberle gustado nada. Como acredita su gesto en la fotografía de Ansa que ha circulado. 

 

Eso sí, la coca que le regaló Milagro Sala le pareció digna de ser bendecida

 

 

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