Panorama Católico

Patricio Randle, In Memoriam

Un amigo nos acerca breve semblanza de un argentino muerto hace pocos días, destacado por su saber y patriotismo. Señala, sin embargo, como punto central de sus méritos, su fidelidad a la liturgia tradicional.

En memoria

En el primer día de este mes, víspera de la fiesta con que finaliza el ciclo navideño, presentó su alma al buen Dios el arquitecto Patricio Horacio Randle. Confiamos en que se haya unido a la multitud de nuestros intercesores y ello, no según el juicio fácil, tan difundido, de que todos son salvos -salvo, claro está, los culpables de las diversas «lesas humanidades» y más, de la que lo es en grado sumo- sino por las buenas obras por las que se gana el Cielo, generalmente desconocidas o indiferentes para la muchedumbre, que quien nos precediera en la retirada realizó en abundancia.

En cuanto a su vastísima obra intelectual, si bien carezco de la solvencia y conocimiento imprescindibles para efectuar su balance, sí me animo a mencionar como ejemplo de su importancia, el Atlas del Desarrollo Territorial de la Argentina, notable conjunción de erudición y afán patriótico.

Sin embargo, acerca de un aspecto de su vida y fundamental, como es el ejercicio de la piedad religiosa, algo puedo decir. No tuve oportunidad de frecuentarlo, pero sí, de tenerlo ante mis ojos con frecuencia en estos últimos años.

Fue a mediados del 2008, en que en la tarde de un domingo, un sacerdote argentino con antigua residencia en Europa, circunstancialmente entre nosotros, aprovechó la ocasión para cantar por primera vez la misa antigua en una iglesia situada en las inmediaciones de nuestra ciudad capital, valiéndose de las prerrogativas reconocidas por el motu proprio. Allí estaba el arquitecto Randle, acompañado por su esposa -aún viva- y algunos de sus hijos.

Tiempo después -no mucho-, el párroco que ofició de gentil anfitrión, movido por loable celo, aprendió el rito, que viene celebrando ininterrumpidamente en horario central los días de precepto, congregándose una numerosa feligresía, de devoción acendrada, que por tal disposición me recuerda a las de las misas anteriores a la revolución litúrgica, pero ésta, fortalecida por saber que el tiempo es difícil y que con su actitud participa eficazmente en la resistencia a la destrucción de la Iglesia.

Es más, tales celebraciones dan lugar al encuentro de católicos de edades diversas que descubrieron (o redescubrieron) la grandeza de la misa antigua por la afortunada disposición del papa emérito y otros, que con una larga disidencia sobre sus espaldas soportaron durante décadas la tacha de cismáticos por no renunciar a tan preciado tesoro, sin que exista entre ellos distinta actitud que la de una mutua simpatía.

Y aquél cuya memoria nos convoca, infaltablemente allí estuvo en todo ese tiempo y hasta las proximidades de su muerte, en la compañía de hijos, nietos y biznietos, presente también en el bautismo del menor de ellos -Felipe-, celebrado en el domingo anterior a la Navidad. Así, queda en el recuerdo como figura patriarcal característica de ese ejemplar reducto.

En la fiesta de Nuestra Señora de Lourdes, Aquélla que se presentó como la Inmaculada Concepción.

 

Juan Lagalaye

 

Al recibir el premio de la Fundación Konex, ésta publicó una breve reseña de la obra del Arq. Randle.

Arquitecto recibido en la Universidad de Buenos Aires, 1950. Profesor Titular de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires, 1958-1993. Director de la Fundación Argentina en la Ciudad Internacional de la Universidad de París, 1966-1969. Asesor Técnico en la Delegación Argentina ante la UNESCO, 1966-1969. Director de UNIUR (Instituto del Conicet), 1976-1985. Visiting Scholer de la Universidad de Londres, 1971-1972. Columnista del diario La Prensa, 1973-1993. Miembro de Número de la Academia del Plata, 1980. Vocal de la Sociedad Argentina de Estudios Geográficos, desde 1963. Miembro de Número de la Academia Nacional de Geografía, 1984. Director de Proatlas (Programa del Conicet), 1992. Investigador Superior del Conicet, 1993. Presidente de la Corporación de Científicos Católicos, 1994.

Becas obtenidas: beca otorgada por el Instituto de Cultura Hispánica, Madrid, 1949; beca otorgada por el Gobierno de Francia, 1950; beca de investigación otorgada por la Universidad de Buenos Aires, 1959; beca otorgada por el Conicet, 1961.

Premio recibidos: Premio Perito Moreno otorgado por la Sociedad Argentina de Estudios Geográficos, 1972; Primer Premio a la producción regional otorgado por la Secretaría de Cultura de la Nación, 1973; Segundo Premio Nacional de Arquitectura y Urbanismo otorgado por la Secretaría de Cultura de la Nación, 1975-1978; Premio Sexagésimo Aniversario de la Sociedad Argentina de Estudios Geográficos, 1983; Primer Premio Nacional de Arquitectura, Urbanismo y Diseño otorgado por la Secretaria de Cultura de la Nación, 1986; Primer Premio «Metas para un futuro argentino» otorgado por la Fundación Banco de Bostón, 1991; Premio de Consagración «Ing. Luis V. Migone» otorgado por la Academia Nacional de Ingeniería, 1995; Primer Premio al Mérito Urbanístico otorgado por la Asociación de Planificadores Urbanos y Regionales, 1995; Premio otorgado por la Fundación Astra, 1988.

Libros y trabajos publicados
«Introducción al planeamiento» – Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, 1961.
«Geografía histórica y planeamiento» – EUDEBA, 1966.
«La ciudad pampeana» – EUDEBA, 1969.
«El método de la geografía» – 1978.
«Teoría de la ciudad y del urbanismo» – 1984.
«La geografía en la educación» – Editorial Docencia, 1988.
«Geografía histórica de la Argentina» – 1987.
«Espacios y escalas urbanas» – OIKOS, 1989.
«Ciudades intermedias» – Fundación Banco de Bostón, 1992.
«Historia del Urbanismo: La Ciudad Antigua» – Editorial Claridad, 1994.

(N del E.) 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *