Panorama Católico

La Herejía del «branding» o la prueba irrefutable

Interesado por el «branding» a propósito de varias denuncias recibidas en este portal, indagué sobre el origen de esta presunta herejía. No fue fácil encontrar textos del Magisterio, en realidad fue imposible.

Interesado por el «branding» a propósito de varias denuncias recibidas en este portal, indagué sobre el origen de esta presunta herejía. No fue fácil encontrar textos del Magisterio, en realidad fue imposible.

Fui entonces a lo concreto: la FSSPX en los EE.UU. utiliza los servicios de branding de la empresa Visual Contrast. Busqué la web infaltable de la empresa y allí estaban no solo los nombres de dos institutos de la Fraternidad ligados a esta empresa de branding, sino además se mostraba el producto de esta asociación.

¿A alguien se le podría ocurrir realizar un vídeo profesional para publicitar una institución educativa católica? Alto tan enteramente fuera de uso y prueba cabal, según estos anónimos denunciantes, de la mil veces anunciada entrega a los poderes del mundo. No estaba tan oculto, después de todo el hecho. Solo que yo no terminaba de ver la malicia en la cosa sin ver el vídeo correspondiente detalladamente, no solo la prueba de la asociación entre la empresa comercial y la FSSPX en carácter de cliente, sino además difundida en el propio portal de Visual Contrast.

Aunque en inglés, sospecho que la mayoría de los lectores habrá advertido el giro modernista de la institución a partir de su relación con la empresa que busca mejorar la comuniciación de los servicios educativos ofrecidos. Sospecho que la mayoría de los lectores y espectadores del vídeo lo habrán advertido, porque yo, francamente, no. En un aluto, sin embargo, hay un retrato de Washington, un conocido masón. Y además izan la bandera yanqui en el predio…

Otra de las instituciones de la FSSPX que en EE.UU. se vinculó al branding para mejorar su comunicación es The Angelus Press, la editorial oficial. Aquí uno de los vídeos de la serie que se está publicando, bajo la supervisión técnica de la mentada empresa.

 

No quisiera cerrar esta nota sin preguntarme hasta qué punto los denunciantes de estas maniobras publicitarias han visto los vídeos, o solo repiten consignas sin analizar en absoluto la veracidad de lo que dicen. O tal vez, debería uno preguntarse si no están envenenados por un espíritu según el cual todo se puede hacer para demostrar sus teorías, empezando por mentir, y terminando por hacer el ridículo.

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